Sri Chaitanya-Bhagavata de Srila Vrindavan Das Thakur Capitulo 14

 

Adi-khanda

Capítulo Catorce

La Desaparición de Sri Laksmipriya

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Todas las glorias a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Gaurasundar. Todas las glorias al amado Señor de Nityananda Prabhu, quien tiene una forma eterna.

Todas las glorias al Señor que es la vida y alma de Pradyumna Misra. Todas las glorias al objeto más preciado de Sri Paramananda Puri. Todas las glorias a Ti, mi Señor, pues eres la vida y alma y la gema más preciosa de todos los devotos Vaisnavas.

Oh, Señor, por favor, deposita Tu misericordiosa mirada sobre nosotros, las entidades vivientes, y líbranos de las ataduras de la ignorancia.

Humildemente le pido a todos que, por favor, escuchen con fe y atención las maravillosas actividades de la Suprema Personalidad de Dios, el Señor Krisna en Su forma como un jovencito bráhmana.

El Señor de Vaikuntha absorto en el humor de un erudito, pasaba Su tiempo con fines académicos, acompañado de Sus discípulos. En toda vecindad de Nabadwip, Él fue visto llevando a cabo Sus desenvueltos y juguetones Pasatiempos. Para ese entonces, toda persona había aceptado de manera incuestionable que Nimai Pandit era el erudito y profesor más destacado. Las personas ricas, influyentes y aristocráticas, de inmediato adoptaban una posición humilde cuando miraban a Nimai y le ofrecían sus respetos. El solo hecho de mirarlo inducía a un sentimiento de respeto y reverencia en los residentes, quienes estaban todos cautivados por Su encanto.

En Nabadwip, Nimai Pandit recibía frecuentemente regalos de diferentes clases de personas. Él sentaba el perfecto ejemplo de un jefe de familia y era tan caritativo como el Señor Supremo Mismo. Cuandoquiera que Nimai veía una persona pobre, generosamente le ofrecía comida, vestido o dinero. De esta manera, Nimai les distribuía regalos a los pobres, de manera generosa.

Un ininterrumpido flujo de huéspedes visitaba la casa del Señor. El Señor les ofrecía respeto conforme a la posición de cada uno y les servía de manera que quedaban enteramente satisfechos. En algunos días, los sannyasis visitaban Su casa y el Señor benignamente los servía.

Una vez, veinte sannyasis llegaron al mismo tiempo, de manera que el Señor le envió a Su madre la noticia de que cocinara para todos ellos. Sachimata entró de inmediato en ansiedad pues no tenía nada en casa para alimentar a veinte sannyasis. Extraviada en su problema, no se dio cuenta que alguien había traído todos los diversos ingredientes que ella podía necesitar y que habían sido dejados en la cocina.

Inmediatamente, Laksmi Devi fue a la cocina y, complacida por el conjunto de ingredientes, cocinó una comida especial. Después de cocinar, el Señor verificó los arreglos y luego invitó a los sannyasis a sentarse. Él supervisó que les fuera servido su prasadam y personalmente vio que cada uno quedara satisfecho. De esta manera, el Señor complació a todos Sus invitados y le enseñó al mundo cómo debe ser el comportamiento de un jefe de familia perfecto.

El primer deber de un casado es servir a sus huéspedes, y los casados responsables deben vivir con ese estándar. El casado que no satisface ni ofrece servicio a sus huéspedes, de manera apropiada, es más bajo que un animal o que un ave. Incluso, aquellos que debido a sus actividades pecaminosas previas carecen de los medios suficientes para ser hospitalarios, al menos pueden ofrecer un lugar para sentarse, agua y un lugar para descansar.

Esa sencilla hospitalidad es suficiente para satisfacer a cualquier huésped, si es ofrecida con amor y afecto. Un jefe de familia que es piadoso puede hallarse afectado por la pobreza y poseer muy poco para servir a un invitado, sin embargo, su disposición debe ser hospitalaria. Puede ofrecer agua para beber y agua con la cual el huésped pueda lavar sus pies. Puede ofrecer a su huésped un pequeño tapete en el cual pueda sentarse, refrescarse o descansar, y puede ofrecer algunas palabras dulces para complacer los oídos del cansado viajero.

La Suprema Personalidad de Dios puso el ejemplo de un perfecto hombre de familia y reiteradamente le preguntaba a Sus invitados si tenían alguna otra necesidad y si estaban satisfechos. Por supuesto, esos huéspedes fueron las almas más afortunadas ya que fueron alimentadas personalmente por Srimati Laksmi Devi, la Diosa de la Fortuna, y por la Suprema Personalidad de Dios, Narayan, el propietario de toda la manifestación cósmica. En los maravillosos Pasatiempos del Señor Supremo fue distribuido generosamente —a la gente común y a los ciudadanos ordinarios de Nabadwip— el divino prasadam, el cual es muy estimado por grandes almas como el Señor Brahma y otros semidioses.

Los veinte sannyasis que fueron invitados a la casa del Señor Nimai se habían convertido en un tema de conversación entre la gente. Alguien dijo: «Esos huéspedes no pudieron haber sido personas ordinarias. Ellos deben haber sido el Señor Brahma, Shiva, Sukadev Goswami, Srila Vyasadev, Narada Muni y otras personalidades muy excelsas.

»¿Quién más puede ser elegible para tomar alimentos en la casa de Sri Gauranga, quien no es diferente del Señor Narayan, y de Su esposa, Laksmi Devi? El Señor Supremo ha aparecido en Nabadwip y estas grandes personalidades y semidioses deben haberse enterado de Su Advenimiento y llegaron con la apariencia de sannyasis para tomar prasadam en la casa de Ellos. Aparte del Señor Brahma, ¿quién tiene la gran fortuna de comer en la casa de Mahaprabhu?»

Algunos otros expresaron su opinión de que: «El Señor Supremo ha aparecido para aliviar los sufrimientos de la humanidad. Junto con el Señor Supremo, también han aparecido otros semidioses tales como el Señor Brahma, pues ellos son los eternos asociados del Señor Supremo. Con todo, en esta Encarnación el Señor ha prometido que: “Le daré a las entidades vivientes eso que, incluso para el Señor Brahma y otras muy excelentes personalidades, es muy difícil de obtener”. Por lo tanto, el Señor Supremo generosamente distribuye prasadam de Su propia casa, simplemente para liberar del sufrimiento material a las miserables y necesitadas entidades vivientes».

Laksmi Devi se ocupaba en las tareas, sin asistencia alguna, para servir a Su Señor y amo, con todo, siempre se encontraba en un humor risueño. Ver las maravillosas cualidades y la naturaleza piadosa de Laksmipriya, incrementaba la alegría de Sachimata, cada hora y cada día. Desde temprano en la mañana, Laksmipriya, sola, se ocupaba en los quehaceres de la casa, estableciendo el ejemplo de una esposa ideal.

En el cuarto del templo, Ella decoraba el piso con propicios diseños hechos de pasta colorida; dibujaba los diversos símbolos del Señor, como lo son la caracola y el chakra. También arreglaba la parafernalia necesaria para la adoración del Señor, tal como el incienso, las flores, la lámpara, el agua, etc. Ella adoraba a Tulasi Devi y se encargaba de las necesidades de Sachimata, sirviéndole con gran afecto. Gaurachandra se dio cuenta de los maravillosos atributos de la naturaleza de Laksmipriya Devi y, aunque Él nunca lo comentó, se sentía extremadamente satisfecho con Ella.

Frecuentemente, Laksmipriya Devi se sentaba por horas para masajear, sobre Su regazo, los pies de loto del Señor. A veces, cuando Ella servía al Señor de ese modo, Sachimata podía ver una brillante efulgencia que emanaba de los pies de Gaurachandra. En otras ocasiones, la fragancia de las flores de loto llenaba toda la casa, y aunque Sachimata buscaba por todas partes, no encontraba el origen de esa fragancia. Srimati Laksmi Devi, la Diosa de la Fortuna, y el Señor Supremo, Narayan, permanecían de incógnito, sin que fueran reconocidos por los habitantes de Nabadwip.

Un día, sin previo indicio, el Señor Gauranga anunció Su deseo de visitar la parte oriental de Bengala. «Estaré ausente por unos días», le dijo a Su madre. A Laskmipriya Devi le instruyó: «Por favor, asiste a Tu madre en sus necesidades».

El Señor reunió a unos cuantos de Sus discípulos confidenciales y se preparó para Su viaje. La gente se juntó para verlo partir, y mientras el Señor se iba, ellos se quedaron paralizados en sus lugares, simplemente mirándolo fijamente. A ellos les fue difícil apartar sus ojos de mirar al Señor.

Las damas dijeron: «La madre de este joven deber ser muy piadosa y afortunada; nosotros ofrecemos nuestras reverencias a sus pies. Afortunada también es la esposa de este joven; su nacimiento como mujer se ha vuelto loable solo por tener un esposo tan excelente».

De esa manera, los habitantes hablaron de las glorias del Señor mientras lo miraban partir. Era solo por Su misericordia que los residentes ordinarios de Nabadwip podían verlo directamente. Incluso los semidioses anhelan ver al Señor de esta manera.

El Señor Gaurasundar emprendió Su tranquilo viaje y eventualmente arribó a las riberas del Río Padmavati. La vista del río era encantadora; pequeñas olas constantemente plegaban la amplia extensión del agua, y en ambas riberas hubo bosques verdes que revestían la poderosa corriente. El Señor se refrescó con la vista del río y reunió a Sus amigos para nadar en el agua clara.

El Río Padmavati se espiritualizó enteramente al contacto con los pies de loto del Señor y sus aguas fueron entonces capaces de purificar toda la creación. El Padmavati era realmente un hermoso río, y el chapoteo de sus olas y su suave corriente eran muy placenteros para la mente. Los encantadores bosques en sus riberas fueron igualmente placenteros, de manera que el Señor se quedó allí durante unos cuantos días. Fue la gran fortuna de Padmavati que el Señor la bendijera, jugando alegremente en sus aguas tal como Él había jugado en el Ganga, en Nabadwip.

Desde el momento que el Señor entró a Bengala Oriental (Bangladesh), la tierra quedó bendecida y así permanece hasta el día de hoy. Los habitantes se sientieron felices al saber que el Señor pasaría algunos días en las riberas del Padmavati. Las noticias de la llegada del Señor se esparcieron rápidamente a lo largo y ancho. «Ha llegado Nimai Pandit, la joya principal de todos los eruditos y el más destacado de los profesores», anunciaron los habitantes.

Bráhmanas piadosos llegaron para saludar al Señor, cada uno llevando un regalo para Él. Ellos le ofrecieron sus reverencias y humildemente le dijeron: «Nuestra gran fortuna tiene que ser inconmensurable para tener Tu presencia en esta región».

«La gente de Bengala Oriental hizo un tremendo esfuerzo para reunir fondos y hacer los arreglos para ir a Nabadwip y estudiar bajo la dirección del gran erudito Nimai Pandit», dijo un bráhmana. «Sin embargo, por la gracia divina del Señor Supremo, ese océano de conocimiento ha venido personalmente hasta la puerta de nuestra casa. Ciertamente, Tú eres la encarnación de Brihaspati, pues ningún otro profesor pude compararse contigo. Sin embargo, al hacer un escrutinio más cercano, yo considero que esa comparación es errónea. Estoy convencido que Tú eres una expansión apoderada de la Suprema Personalidad de Krisna. Mi corazón me dice que es imposible hallar semejante erudición en nadie excepto en el Supremo. Todos te presentamos esta petición humilde: Es nuestro más grande deseo que nos impartas conocimiento. En Tu ausencia, siempre hemos pensado en Ti, hemos estudiado entre nosotros Tus comentarios y a nuestros estudiantes también les hemos enseñado lo mismo. Sin embargo, ahora Tú te encuentras aquí en persona; así que, por favor, acéptanos como Tus discípulos, y permite que todo el mundo conozca Tus maravillosos Pasatiempos».

El Señor les sonrió a todos ellos y felizmente les dio Su promesa y esperanza, y permaneció en Bengala Oriental por un tiempo, disfrutando de la tierra y la gente. Es debido a este evento que los habitantes de Bengala Oriental están atraídos al Santo Nombre y hasta el día de hoy se ocupan en el canto congregacional.

Con todo, en el momento de redactar esta obra, un grupo malvado de personas trata de desencaminar a la gente en general del sendero espiritual por mal aconsejarlos. Esos pecadores dicen ser piadosos, pero engañan a la gente, solo para llenar sus propios estómagos. Otro grupo de ofensores pecaminosos detuvieron la ejecución del canto congregacional del Santo Nombre del Señor y, en vez de eso, empezaron a cantar ‘Narayan’, neciamente considerando que con el nombre del Señor Supremo, ‘Narayan’, se están refiriendo a ellos mismos. Es muy obvio que esas personas se hallan en las garras de las modalidades de la naturaleza material, así que, ¿cómo es que profesan desvergonzadamente que ellos mismos son el Señor Supremo?

En el distrito de Radhadesh, vivía un hombre que externamente parecía ser un bráhmana, pero que internamente era un pecaminoso demonio. Él se presentaba a sí mismo como ‘Gopal’, el Señor Supremo, pero las personas más inteligentes lo consideraron un astuto y malvado zorro. Quienquiera que clama ser el Dios Supremo, aparte de Sri Krisna Chaitanya, ciertamente es el alma más perversa, digna de vivir solo en el infierno.

Yo declaro en voz alta, con mis manos levantadas en alto, que la única verdadera Suprema Personalidad de Dios, el Señor de toda la creación material, es Sri Gaura Hari. Solo por recordar Su nombre, uno es liberado del enredo material. Incluso por simplemente recordar a Su sirviente, uno se vuelve victorioso en cualquier esfera de la vida. Miren alrededor de ustedes como todo el mundo está cantando las glorias de Su nombre, de modo que, desechen sus mal informadas concepciones y sirvan a los pies de loto del Señor.

El Señor Gaurachandra, el Señor de Vaikuntha, disfrutó Su viaje por Bengala Oriental, inmerso en el humor de un erudito. En las encantadoras riberas del Río Padmavati, el Señor viajó por los bosques e impartió conocimiento a grandes grupos de ávidos estudiantes. De todas partes llegaban por cientos que se apiñaban en Sus charlas. Todos ellos tenían un pensamiento en mente: «Yo quiero estudiar con Nimai Pandit». Era tal el alcance de la misericordia del Señor hacia ellos, que en dos meses toda la audiencia se volvía muy entendida y erudita. Aunque muchos llegaban simplemente para escuchar al Señor, cientos de estudiantes regresaban graduados a sus hogares. De esa manera, el Señor pasaba Su tiempo como un erudito, en Bengala Oriental.

Mientras tanto, en Nabadwip, Laksmipriya Devi estaba sintiendo el dolor de verse separada de Su Señor, pero Ella nunca hablaba acerca de Su soledad con nadie. Ella sirvió a Sachimata con mucho amor, pero redujo su comida a casi nada después de la partida del Señor de Nabadwip. Desprovista de la compañía de Él, Ella sufría en silencio, llorando a solas a lo largo de cada noche, tratando de contener Su intranquilidad, la cual moraba en Su corazón.

Laksmipriya Devi, incapaz de soportar más el estar separada del Señor Supremo, dejó una réplica de Su trascendental cuerpo y fue secretamente para ver a Su Señor. Sentada en la ribera del Ganga, Laksmipriya Devi fijó los pies de loto del Señor dentro de Su corazón y entró en una meditación, para no regresar nunca.

La conmoción y el profundo dolor de Sachimata fueron indescriptibles; su lastimosa lamentación podía derretir la roca. Puesto que soy incapaz de describir la melosidad de la tristeza que Sachimata experimentó, no voy a entrar en más detalles, sino simplemente menciono brevemente este incidente. Los santos Vaisnavas también estaban desconsolados por las noticias y fueron para ayudar a que se realizaran los rituales necesarios.

El Señor Supremo permaneció un tiempo en Bengala Oriental y luego regresó por Su propio deseo a Nabadwip. Cuando los habitantes de Bengala Oriental supieron que el Señor se marchaba, de inmediato reunieron regalos y preciosos tesoros para dárselos. Ellos le obsequiaron oro, plata, vasos para beber, hermosos tapetes, suaves y cálidas cobijas y una diversidad de telas. Cada persona tomó lo que era más apreciado en su casa y alegremente lo ofreció al Señor. En reciprocidad, el Señor bendijo a cada persona y aceptó los regalos. El Señor Supremo, Gaura Hari, visitó a los habitantes y después de despedirse, partió para Nabadwip. Muchos estudiantes decidieron acompañar al Señor hasta Nabadwip, en donde podrían estudiar bajo su instrucción.

Cuando el Señor estaba a punto de salir, un bráhmana inteligente, llamado Tapana Misra, se acercó a Él. Aunque Tapana Misra era un devoto puro y era bien versado en las conclusiones de los Vedas, no podía encontrar la respuesta a sus preguntas acerca del sendero espiritual perfecto y acerca del final y absoluto objeto adorable. Él cantaba constantemente el Santo Nombre de Krisna, pero se sentía insatisfecho en la ausencia del entendimiento espiritual apropiado. Él había vivido por un tiempo en ese estado mental perturbado, pero debido a su piedad, le fue otorgada una visión en un sueño, temprano en la mañana.

Una persona radiante, quien lucía como un semidiós, le dio unas instrucciones confidenciales. «Escucha, oh, bráhmana. Tú eres un alma renunciante, no te preocupes tanto. Tranquiliza tu mente. Ve y encuentra a Nimai Pandit. Él te explicará lo que deseas saber acerca del sendero espiritual y la meta espiritual más elevada. Él no es un ordinario mortal, sino la Suprema Personalidad de Dios, Narayan. Ha aparecido en este mundo material, aceptando un cuerpo humano para llevar a cabo Sus maravillosos Pasatiempos trascendentales. Sin embargo, te advierto que no repitas lo que he acabado de decir, pues este conocimiento es muy confidencial. No se encuentra disponible, ni siquiera en los Vedas. Si revelas esto, entonces sufrirás insoportable pena, vida tras vida».

El semidiós desapareció de su sueño y el bráhmana se despertó. Su extraordinaria visión lo emocionó y derramó lágrimas de alegría. Convencido de que su destino había cambiado, el bráhmana adquirió nueva vida y de inmediato salió en busca del Señor. Cuando llegó a la ribera del Padmavati, vio a Gaurasundar rodeado de muchos cientos de discípulos. En medio de esa encantadora escena, se arrojó a los pies de loto del Señor y luego se puso de pie con las manos juntas.

El bráhmana dijo: «Soy una persona caída y desgraciada. Por favor, sé misericordioso y mírame; destruye mi confusión. No poseo conocimiento acerca del sendero espiritual perfecto y de la meta última de la vida. Sé bondadoso e impárteme ese conocimiento. Mi corazón no anhela el disfrute material o los lujos; por favor, dime, oh, misericordioso Señor, cuál debe ser el refugio final para mi alma».

El Señor dijo: «Oh, bráhmana, ¿quién puede describir tu buena fortuna? Tienes un deseo de adorar al Señor Supremo, Sri Krisna, y ese es el sendero perfecto y más elevado. Ser un devoto del Señor es muy difícil, de manera que el Señor viene en cada yuga para establecer el estándar de religión de cada Era. Él aparece en cada una de las cuatro yugas para establecer la práctica religiosa particular para cada una, y luego, Él regresa a Su morada espiritual.

»En el Bhagavad-gita, 4.8, se dice: “A fin de liberar a los piadosos y aniquilar a los malvados, así como también para restablecer los principios de la religión, Yo Mismo desciendo, yuga tras yuga (una Era tras otra)”.

»El Señor aparece en cada yuga, y acepta diferentes Encarnaciones con diferentes colores tales como el blanco, el rojo y el amarillo. Muy recientemente, en la última porción de Dvapara Yuga, apareció con un color negruzco, así que Él fue llamado Krisna.

»En cada una de las cuatro yugas, hay un proceso autorizado de religión para la elevación de la sociedad humana. La práctica religosa para la presente Era de Kali es el canto congregacional del Santo Nombre de Krisna. El verdadero propósito de la religión es satisfacer a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Hari; y en las diferentes yugas, las diferentes prácticas religiosas fueron establecidas por el Señor Supremo Mismo para lograr ese fin. En Kali-yuga, la práctica religiosa autorizada recomendada es el canto congregacional de los Nombres de Krisna, y este proceso incluye todos los demás procesos previos.

»Por lo tanto, en Kali-yuga, el canto congregacional del Santo Nombre es el principio religioso esencial y ninguna otra práctica religiosa puede ayudarlo a uno a cruzar el océano material de la nesciencia. Canta constantemente el nombre del Señor en toda situación. Incluso los Vedas fracasan en describir suficientemente las súper excelentes cualidades del canto del Santo Nombre del Señor.

»Escucha, mi querido Misra. En Kali-yuga no hay necesidad de penitencias severas o de ejecución de sacrificios opulentos, y quienquiera que adore al Señor Supremo Sri Krisna mediante este método prescrito del canto, será coronado con la fortuna y el éxito máximos.

»De manera que, ve a casa y adora a Sri Krisna con fe y atención constante, abandona todo deseo material tramposo. Por cantar el Santo Nombre de Hari, Krisna, obtendrás simultáneamente la práctica espiritual apropiada y la meta última.

»“En esta era de riña e hipocresía, el único medio de liberación es el canto del Santo Nombre, el canto del Santo Nombre, el canto del Santo Nombre del Señor. No hay otra manera. No hay otra manera. No hay otra manera.”

»Ahora te repito este gran canto para la liberación. Este consiste de dieciséis nombres del Señor Supremo, con treinta y dos sílabas: Hare Krisna, Hare Krisna, Krisna Krisna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare.

»Por cantar y adorar constantemente este maha-mantra, tu corazón experimentará el primer florecimiento del Krisna-prema. Luego, gradualmente, entenderás la verdad acerca del sendero espiritual apropiado y la meta espiritual última».

Después de recibir esas sublimes instrucciones del Señor, Tapana Misra ofreció sus reverencias a los pies de loto del Señor, repetidas veces, y luego dijo: «Oh, Señor, con Tu permiso, me gustaría acompañarte».

El Señor contestó: «Debes ir de inmediato a Varanasi, allí, nos volveremos a encontrar y te revelaré más detalles en respuesta a tu petición».

El Señor lo abrazó, y el bráhmana sintió en todo su cuerpo una oleada de erizamiento de su vello y éxtasis espiritual. El abrazo del Señor llenó a Sri Misra de una felicidad inconmensurable. Mientras el Señor se preparaba para partir, Misra agarró Sus pies con fuerza, y confidencialmente le narró todo su sueño. Después de escuchar acerca del sueño, el Señor dijo: «Debes ser muy cuidadoso de no revelar a nadie la verdad acerca de este sueño». Luego, le repitió la misma instrucción al bráhmana, y, entonces, sintiendo que había llegado un momento propicio para que Él partiera, rió fuertemente y procedió hacia Nabadwip. De ese modo, el Señor purificó la entera extensión de Bengala Oriental y luego regresó a casa.

Después de unos cuantos días, el Señor regresó una tarde a Nabadwip, cargado de los regalos que había recibido. Él ofreció plenas reverencias a los pies de loto de Su madre y le entregó todos los regalos. Luego, el Señor y Sus estudiantes se fueron a bañar al Ganga. Aunque su corazón se rompía de dolor, Sachimata se ocupó en preparar una comida para su hijo.

Nimai Pandit se comportó como el Maestro Espiritual instructor para todos Sus estudiantes, de manera que junto con ellos ofreció profundas y repetidas reverencias al Ganga, y luego jugó durante un rato en sus aguas. Cuando terminó de bañarse, regresó a casa, llevó a cabo Sus rituales religiosos diarios y luego se sentó para comer. El Señor de los planetas Vaikuntha, Sri Gaura Hari, comió con gran satisfacción y luego fue al cuarto del templo.

Uno tras otro, llegaron Sus familiares para saludarlo tras una larga ausencia. Ellos se sentaron a su alrededor mientras Él bromeaba y reía al describirles Su estancia en Bengala Oriental. Nimai imitaba los extraños hábitos de la gente de Bengala Oriental, y todos rieron mucho. Ninguno mencionó la partida de Laksmi Devi, sabiendo que la conmoción provocaría dolor en el Señor. Después de un rato, los familiares regresaron a sus casas, y el Señor se sentó tranquilamente a masticar betel y a reflexionar sobre la humorosa conversación.

Sachimata evitó ver al Señor. Ella se quedó en su cuarto, profundamente afectada por el dolor a causa de la partida de Laksmipriya. Cuando Nimai encontró a Su madre, vio las señas de una profunda aflicción, las cuales marcaban su cara. Con una voz dulce, reconfortante, le dijo: «¿Cuál es la razón de tu aflicción, madre? He regresado de Mi viaje con buena salud, de modo que deberías estar feliz, pero solo veo tristeza en tu rostro. Dime la verdad, madre, ¿cuál es la razón?».

Las palabras de su hijo simplemente aumentaron su dolor y ella silenciosamente lloró, incapaz de hablar.

«Madre, lo sé todo», dijo Nimai. «Dime, ¿le ha ocurrido alguna desgracia a tu nuera?

Algunos familiares se acercaron para hablar: «Por favor, escucha Nimai Pandit, Tu esposa fue hacia el Ganga, y alcanzó los pies de loto del Señor».

El Señor Supremo, Sri Gaura Hari, permaneció en silencio, inclinando Su cabeza, mientras contemplaba la partida de Su eterna consorte y esposa, Sri Laksmi Devi. Él permitió que el dolor de la separación lo abrumara, y aunque Él es la personificación de todas las verdades védicas, permaneció en silencio. Como cualquier ser humano ordinario, Él manifestó las emociones de una profunda aflicción, pero después de controlarse, habló: «Mediante el apego corporal, consideramos a una persona como esposo o hijo. Estas relaciones ilusorias son causadas por el malentendido. Oh, madre, ¿por qué te sientes triste? ¿Cómo esperas cambiar aquello que ha sido destinado por el deseo del Señor? Nadie puede detener el paso del tiempo y todas las relaciones en este mundo son temporales. Este es el veredicto de los Vedas.

»Las actividades de toda la manifestación cósmica descansan en las manos de la Suprema Personalidad de Dios. ¿Quién, sino nuestro Señor, puede unir a la gente y luego separarlos? ¿Por qué deberían hacerte infeliz esas disposiciones del Señor Supremo? La esposa que puede partir antes que su esposo, es afortunada. Esta es la prueba de que Ella fue una mujer muy piadosa».

El Señor trató de consolar a Su madre mediante estas verdades filosóficas, y todos sintieron que el velo de la tristeza se disipó por las tranquilizantes palabras del Señor Supremo. De esta manera, el Señor de Vaikuntha, Sri Gaura Hari, llevó a cabo maravillosos Pasatiempos en el humor de un erudito.

Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

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