Desaparición de Śrīla Sanātana Gosvāmī.

Todas las Glorias a Śrī Guru y a Śrī Gaurāga.

Referencias relacionadas de libros de Su Divina Gracia Śrīla Bhakti Rakṣaka Śrīdhara Dev-Gosvāmī Mahārāja.

 “Sermones del Guardián de la Devoción”, Vol. I, Capítulo Seis, Sección: No se atrevan a criticar a aquellos que están bajo el cuidado de Kṛṣṇa.

Andando en la selva, cuando regresaba de Vṛndāvana a Purī, Śrīla Sanātana Gosvāmī contrajo llagas por todo el cuerpo debido al contacto con agua en mal estado. Mahāprabhu, al darle la bienvenida solía abrazarlo, pero Sanātana intentaría evitarlo. Él se opuso: “¡No me toques! Este es el cuerpo de un hombre pecador.” Las llagas estaban rezumando y emitiendo mal olor, pero Mahāprabhu lo abrazó con fuerza. Sanātana había decidido: “voy a salir de este lugar o invitare a la muerte cayendo debajo de la rueda de la carreta del Señor Jagannātha.” Pero como el Señor está en el corazón de todos, Mahāprabhu conocía la mente de Sanātana. Él lo reprendió y le abrazó forzosamente. Todas las llagas desaparecieron, y el cuerpo de Sanātana inmediatamente se tornó dorado.

Mahāprabhu dijo: “Sanātana, eres un Vaiṣṇava. Tu cuerpo no es defectuoso. Aprākta-deha tomāra ‘prākta’ kabhu naya. Kṛṣṇa me está  probando. Yo soy un sannyāsī y Él está examinado si hay alguna parcialidad en mi trato con un Vaiṣṇava simplemente por el hecho de que él tuviera externamente tantas llagas. Él está estudiando si voy a retroceder ante la asociación de tal  Vaiṣṇava, echándolo  a un lado. Pero su cuerpo ya es puro, y sólo con el propósito de poner en prueba al público, Kṛṣṇa ha creado esto, y si no puedo ver esto, habré fracasado su prueba y habré sido engañado por Él. Es un mero espectáculo, no es nada; tu cuerpo es puro porque eres un Vaiṣṇava, un devoto de Kṛṣṇa. Tal impureza es sólo una apariencia con el fin de servir al propósito divino de Kṛṣṇa. Dondequiera que haya Vaiṣṇavatā, verdadera devoción santa, jamás puede haber tipo de contaminación alguna. Sólo para probar mi devoción, Kṛṣṇa te ha enviado a Mí en esa condición”. Entonces, Mahāprabhu lo abrazó y demostró que él era absolutamente puro.

Ya sea externamente puro o impuro, todo el principio es que nuestra devoción exclusiva por Kṛṣṇa es la única necesidad. En el sentido común, las gopis son también pecadoras. Cruzaron las leyes de la sociedad y de los śāstras, por lo que son “pecadoras”. Pero ellas tienen la posición más alta de pureza debido a su devoción exclusiva por Kṛṣṇa y no por otro. No pueden dejar de servir a Kṛṣṇa ciento por ciento, aun a riesgo de cruzar todo el código de la moralidad. Ellas son consideradas como los más altos ideales de devoción.

Pero esa clase de devoción no es tan barata, tanto como si todo el mundo fuera a ir adelante con sus actividades en este mundo, tomando ventaja de tales ideales. Eso no será. La verdadera medida de la devoción debe estar ahí, no es que cualquiera puede hacer cualquier cosa que pasa en el nombre de la devoción pura, como los prākṛta-sahajiyās. Eso no se puede permitir.

 

“Sermones del Guardián de la Devoción”, Vol. II, Capítulo Siete, Sección: La Aparición de Śrī Raghunātha Dāsa Gosvāmī.

“Sanātana Gosvāmī, el Vigilante.”

grāmya-kathā nā śunibe, grāmya-vārtā nā kahibe
bhāla nā khāibe āra bhāla nā paribe 

amānī mānada hañā kṛṣṇa-nāma sadā labe
vraje rādhā-k
ṛṣṇa-sevā mānase karibe

“No te complazcas ni escuches conversaciones mundanas. Trata en lo posi­ble de evitar los temas mundanos. No comas comidas deliciosas, sino que toma cualquier comida que venga de por sí y no vistas lujosamente. Siempre trata de tomar el Santo Nombre de Kṛṣṇa con la actitud de ofrecer respeto a los demás, sin esperar respeto de nadie. Sé humilde y nunca aspires tratos respetuosos de otros. De esta manera trata de tomar el nombre de Kṛṣṇa constantemente. Interiormente trata de servir a Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa en Vṛndāvana. Mentalmente permanece en Vṛndāvana rindiendo servicio al lila de Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa”.

Mahāprabhu dijo a Raghunātha que esta era la esencia de Su instrucción. Luego, tomó de nuevo la mano de Raghunātha y la ofreció a Svarūpa Dāmodara: “Él es el mejor Maestro Espiritual, él cuidará de ti”.

Después de la llegada de Raghunātha a Purī, Mahāprabhu permaneció allí continuamente por dieciséis años. Después de ese tiempo Mahāprabhu partió de este mundo. Raghunātha abandonó Purī y fue a Vṛndāvana pensando: “He obtenido lo que debía obtener, ahora sólo deseo ver Vṛndāvana una vez y luego abandonar mi cuerpo saltando desde la cima más alta de Govardhana”. Con esta idea fue a Vṛndāvana, pero allí entró en contacto con Sanātana Gosvāmī y Rūpa Gosvāmī y sintió que comenzaba una nueva vida. Él pensó: “¿Qué es esto? Mahāprabhu no ha partido, está viviendo en ellos”.

Mahāprabhu delegó a Rūpa y Sanātana con el poder de preservar la corriente devocional que ellos habían recibido de Él presentándola en forma nueva. A ellos les fue pedido probar, a través de citar las diferentes Escrituras, que las enseñanzas de Mahāprabhu eran la esencia misma y el propósito de todas las Escrituras. Como en el Bhagavad-gītavedaiś ca sarvair aham eva vedyo, “El fin de todas las Escrituras reveladas es mostrarme como el centro más elevado. Yo soy el Absoluto”. Así, Mahāprabhu les dijo: “Con la ayuda de las diferentes Escrituras y referencias históricas, por todos los medios posibles, traten de probar que Kṛṣṇa es Svaya Bhagavān, La Suprema Personalidad de Dios, y que el Vraja-līlāVndāvana-līlā, es el logro más elevado”.

Los dos hermanos habían ya empezado este trabajo cuando Raghunātha obtuvo su asociación y se dio cuenta: “¡Oh, Mahāprabhu está aquí!” Él aban­donó la idea de dejar este mundo y se unió a Rūpa y Sanātana como su discípulo. Mahāprabhu ya había ordenado a Sanātana Gosvāmī: “Mis segui­dores son muy pobres y desamparados. Tendrás que cuidar de ellos cuando quiera que vengan a Vṛndāvana. Tendrás que ser el guardián de todos mis discípulos que vengan a Vṛndāvana”. Así, Raghunātha vino donde Sanātana Gosvāmī y Sanātana se hizo cargo de él.

“La Escalinata Dorada”, Capítulo Dos: El ojo para ver Śrī Guru, Sección: Armonizando las Instrucciones de la Cámara Alta.

Devoto: Se dice que hay cinco principios para el bhakti: asociarse con devotos, cantar Harināma, escuchar el ‘Śrīmad-Bhāgavatam’, adorar a Tulasī, y residir en el Santo Dhāma. En lo que respecta a residir en el Dhāma, ¿es para los devotos en general, o simplemente para los devotos especialmente afortunados o más avanzados?

Śrīla Śrīdhara Mahārāja: Por lo general, esto es para los devotos ‘madhyama-adhikārī’, aquellos que pueden discriminar. Los kaniṣṭha-adhikārīs no pueden diferenciar entre las varias posiciones de las diferentes personalidades -quien es adelantado, quien es neutral, o quien es envidioso. Sin embargo, “la religión significa el ajuste correcto” (nuestro Guru Mahārāja solía decir esto ahora y después), y que “el ajuste adecuado” requiere ‘sambandha-jñana’, saber qué es qué. Entonces, el servicio de no vendrá por consecuencia, y la necesidad de uno, el destino de uno, será establecido a partir de eso. Sanātana Gosvāmī es el Ācārya del ‘Sambandha-jñana’. “¿Quién soy yo? ¿Dónde estoy? ¿Qué soy yo?” Todas estas preguntas, ¿por qué estoy en problemas? ¿Cuál es el verdadero propósito de mi vida?), se responden cuando hay un ajuste adecuado con el Absoluto y con lo relativo. Nada puede ser sacrificado.

Y una cosa que siempre debemos tener en cuenta es que no podemos investigar todo el conocimiento sutil, conocimiento superior como indagador subjetivo. Más bien, de acuerdo con el grado de nuestro śaraāgati, nuestra entrega, la Verdad descenderá para dársenos a conocer. Siempre debemos recordar esto, de lo contrario un espíritu de imitación se creará en nosotros. El conocimiento del más elevado dominio no está bajo la jurisdicción de la inteligencia, pensar eso es muy peligroso. El intelectualismo es peligroso, ya que hará que pensemos que hemos “atrapado al Infinito”. Será una negligencia a la característica infinita; al aspecto infinito del Señor. Él es ‘Adhokṣaja’, más allá del alcance de la investigación académica.

Una vez, Prabhupāda (Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura Prabhupāda) me preguntó: “Śrīla Rūpa Gosvāmī da su explicación del Rasa-līlā del Señor Balarāma de una manera y Śrīla Sanātana Gosvāmī la da de otra, pero ambos obtuvieron su instrucción de Mahāprabhu, por lo tanto, ¿por qué existe esta diferencia? “

Mi Guru Mahārāja dijo: “¿Por qué Kṛṣṇa ha sido llamado ‘Adhokṣaja’? ‘Adhokṣaja’ no puede ser armonizado dentro de nuestro intelecto. Es acintya-bheda-bheda, inconcebiblemente y simultáneamente uno y diferente. Ambas explicaciones pueden ser verdad al mismo tiempo. Es ‘Acintya’, Inconcebible. Los Ācāryas han explicado que cuando Baladeva está realizando el Rasa-līlā, Él en realidad está realizando el ‘Rasa’ para Kṛṣṇa en su corazón. Externamente se puede ver que Baladeva participa directamente en pasatiempos con las gopīs, pero internamente está haciendo que Kṛṣṇa disfrute de ese Rasa. Baladeva no es el Disfrutador Mismo”. Estas son las instrucciones armonizadas de la ‘cámara alta’, y de esta manera armonizaremos las cosas.

“Corazón y Halo”, Segunda Parte: El Camino a Casa, Sección: Conocimiento Trascendental.

A veces podemos estar equivocados al creer que no hay que estudiar los libros devocionales, pensando: “Analizar, saber, eso no es parte de la devoción. Eso no es necesario; es conocimiento, jñana, y eso es anti-devoción.” Pensando de esta manera seguiremos tomando el Santo Nombre, y dondequiera que haya alguna explicación dada acerca de la escuela devocional, trataremos de evitarlo. Pero eso no es siempre lo mejor, ya que al escuchar de la fuente correcta se obtiene el tipo de conocimiento que nos da impulso para seguir adelante en nuestro sādhana*.

En el ‘Śrī Caitanya-caritāmṛta’, Śrīla Kṛṣṇa dāsa Kavirāja Gosvāmī dice: “siddhānta-baliyā”, debemos discutir el siddhānta (conclusiones perfectas del devoción). Sanātana Gosvāmī es el Ācārya del siddhānta.

Se puede decir: “¿Cuál es la necesidad de conocer el siddhānta, ¿qué es qué? Voy a ir a cantar el Nombre y dondequiera que haya alguna clase que sea impartida para que se explique el ‘Śrīmad-Bhāgavatam’ o el ‘Śrī Caitanya-caritāmta’, la evitare. Ese es todo el conocimiento: jñāne prayāsam udapāsya, “Uno debe abandonar por completo el esfuerzo innecesario de adquirir conocimientos para discutir verdades filosóficas empíricas.” (Śrīmad-Bhāgavatam, 10.14.3)

Pero el jñana mencionado en este verso no describe ese tipo de conocimiento que nos da una idea real de lo que es el devoto y de lo que es Dios. Ese “conocimiento” parece similar a ese jñāna externamente, pero si proviene de una fuente genuina, eso es de otro tipo, otra sustancia.

La advertencia sobre el jñāna es dada ya que cualquier persona puede dar cualquier tipo de interpretación de las Escrituras reveladas. No es que debemos tratar de conocer cualquier cosa y todo, que todo lo que vaya a decir alguien, vamos a correr allí para aprender algo. Pero cuando hay alguna revelación que venga a través de un agente real que sea más elevado que nosotros, debemos ser muy serios al escuchar; eso va a consolidar nuestra posición y nos ayudara a seguir adelante, a progresar en nuestra práctica espiritual.

No debemos rechazar a ese “conocimiento” como siddhānta: ¿quién es Krisna y cómo Él es Svayaṁ-Bhagavān; ¿quién es Nārāyana?; ¿dónde están las veinticuatro capas de la falsa concepción?**; ¿dónde está Vaikuṇṭha, Goloka?, ¿quién es Baladeva’, ¿cuáles son los diferentes rasas? Si digo: “¡Oh, no, todo esto es jñāna!, recházalo y toma el Nombre.” Eso es una tontería. Se debe considerar como indolencia, u holgazanería. Debemos invitar a ese conocimiento, el cual mejorará nuestra fe más profundamente. Hay que dar la bienvenida a estas discusiones.

* Veinticuatro elementos, por los cuales la baddha-jīva (alma condicionada) está cubierta.

**Práctica, sādhana-bhakti, la práctica devocional.

“En Búsqueda de Śrī Kṛṣṇa, la Hermosa Realidad”, Capítulo Ocho.

‘Niveles de Realización.’

El grado de la realización trascendental, ha sido explicado por Śrīla Sanātana Gosvāmī en su libro ‘Bhad-bhāgavatāmta’. Allí encontramos que en el curso de la realización de śuddha-bhakti (el servicio devocional puro), el gran sabio Nārada Muni visita diferentes lugares. Primero él encuentra karma-miśra-bhakti o servicio devocional mezclado con actividades fruitivas.

Había una vez un brāhmaa en Allahabad. Era un hombre rico y con oca­sión del Kumbha-mela, cuando millones de sabios y devotos se reúnen para el festival religioso, él hizo los preparativos para los servicios a los diferentes tipos de personas santas que estaban reunidas allí. Él dirigió un sacrificio y terminó finalmente la función con el canto del Santo Nombre del Señor. El brāhmaa se ocupaba principalmente en karma-kānda o trabajo fruitivo, pero también rendía servicio a las personas santas. Finalmente, él concluyó todo con nāma-sakīrtana, el canto de los Santos Nombres del Señor.

– Eres muy afortunado por estar haciendo estas cosas. Esta es la utilización apropiada de tu dinero y de tu rango. Al ocuparte en tales actividades santas, eres sin duda muy afortunado -le dijo Nārada Muni.

– ¿Qué estoy haciendo? Esto no es nada. Tú deberías ir a ver la fortuna del rey Indradyumna. Él está distribuyendo los remanentes de prasāda del Señor Jagannātha con gran lujo. ¡Cuán grandiosa es allí la adoración de Nārāyaṇa! Ve allí y apreciarás su servicio devocional -le dijo el brāhmaa.

Por lo cual, Nārada Muni fue a ver a Indradyumna Mahārāja y allí encontró al rey ocupando todos sus recursos en la adoración del Señor Jagannātha.

– Eres el más afortunado de este mundo -le dijo Nārada.

– ¿Qué puedo hacer yo Nārada? Esto no es nada. Si deseas ver cómo debe ser practicado el servicio devocional, debes ir donde el señor Indra, el rey del cielo -le respondió el rey.

Nārada Muni se dirigió a donde Indradeva.

– ¡Oh Indra! Eres muy afortunado. Vāmanadeva, la Suprema Personalidad de Dios, apareció como tu hermano más joven. Y aquí en Indra-loka, hay siem­pre festivales religiosos adorando a Kṛṣṇa -le dijo Nārada, alabándolo.

– ¿Qué dices? ¿Qué amor siento yo por Kṛṣṇa? Todo le pertenece a Él, pero debido a mi estupidez, traté de impedir que se llevara el árbol pārijāta del cielo. No sólo eso, sino que siempre estoy siendo atacado por los demonios y mi esposa también es perturbada algunas veces. ¿Por qué entonces, me consideras afortunado? -le respondió Indradeva.

Después de ver a Indra, Nārada se dirigió donde el señor Brahmā, el crea­dor del universo. Allí él encontró a los Vedas personificados cantando alaban­zas al señor Brahmā. Nārada, quien era también su hijo y discípulo, se acercó al señor Brahmā diciendo:

– ¡Cuán afortunado eres! Te ha sido confiada por parte del Señor Nārāyaṇa la administración del universo entero y algunas veces lo visitas a Él en busca de consejo para su administración. Y nos encontramos también con que algunas porciones de los Vedas están ocupados cantando tus glorias. ¡Eres muy afor­tunado!

– ¿Qué estás diciendo Nārada? Me estás alabando e incrementando mi orgullo falso, pero ¿no te dije que no soy más que una pequeña criatura en las manos de Nārāyaṇa? Estoy ocupado en la actividad externa. No tengo tiempo para interesarme en la consagración de mi vida devocional. Mi Señor más bien me ha engañado al ocuparme en un asunto que requiere tanta dedicación como es la administración del universo. Soy el más desafortunado. Más bien, debe­rías ir donde Mahādeva, el señor Śiva. Él no se preocupa por nada de este mundo, vive alejado e indiferente y su meta es el Señor Nārāyaṇa. Está dedi­cado al Señor Rāmacandra y está muy encariñado con el Santo Nombre del Señor Rāma. Su esposa, Pārvatī Devī, le ayuda también en su vida devocional y ella es muy feliz le respondió un poco perturbado el señor Brahmā.

Nārada Muni se dirigió entonces a Śiva-loka y empezó a alabar al señor Śiva:

– Tú eres el amo del universo, los Vedas relatan tus glorias. Tú mantienes la posición más elevada.

De este modo, Nārada empezó a glorificarle, pero el señor Śiva se puso muy exaltado y se disgustó un poco por esto.

– ¿Qué estás diciendo Nārada? Yo siento tanta indiferencia por este mundo que estoy interesado principalmente en el conocimiento y en hacer peniten­cia. Esto ocupa la mayor parte de mi atención. Cualquier pequeña inclinación mía por el servicio devocional a Nārāyaṇa es muy insignificante. Algunas veces poseo un espíritu tan apático hacia Nārāyaṇa que ¡lucho incluso contra Él, en favor de uno de mis discípulos! Estoy disgustado con mi posición. Penitencia, poder, perfección del yoga místico e indiferencia hacia el mundo; esa es mi ocupación -le dijo.

Esto es jñāna-miśra-bhakti o servicio devocional mezclado con conoci­miento especulativo empírico. El señor Brahmā es el ideal del karma-miśra-bhakti o servicio devocional mezclado con la actividad fruitiva y el señor Śiva es el ideal de jñāna-miśra-bhakti. Él conserva aún alguna afinidad con una posición independiente y no acepta en un ciento por ciento el servicio a Nārāyaṇa, el Señor Supremo.

– Si deseas realmente experimentar śuddha-bhakti, ve donde Prahlāda Mahārāja. Allí encontrarás el servicio devocional puro, agregó el señor Śiva.

De este modo, hemos sido dirigidos a rastrear el desarrollo de śuddha-bhakti, el servicio devocional puro, comenzando con Prahlāda Mahārāja, debido a que Prahlāda no desea nada a cambio de su servicio devocional.

En el Śrīmad-Bhāgavatam (7.10.4) él dice:

nānyathā te ’khila-guro
gha
eta karuātmana
yas ta āśi
a āśāste
na sa bh
tya sa vai vaik

“Cualquiera que esté haciendo algo para la satisfacción de Nārāyaṇa y desee algo a cambio, no es un sirviente, sino un comerciante. Él desea dar algo al Señor y luego acepta algún premio a cambio de ello”. Por lo tanto, Prahlāda Mahārāja es un devoto puro y sólo por medio de un devoto puro de Nārāyaṇa puede uno alcanzar la devoción pura.

Todos estos peculiares logros en el mundo devocional comienzan con Prahlāda Mahārāja. La naturaleza de su servicio devocional es śānta-rasa, neutralidad, donde no existe servicio verdadero, sino tan sólo perfecta adhe­sión a Nārāyaṇa bajo cualquier circunstancia. Cualquiera que pueda ser la condición desfavorable del ambiente, él permanece firme en la convicción que Nārāyaṇa es todopoderoso y que Él es nuestro Amo. Por lo tanto, Prahlāda Mahārāja y los cuatro Kumāras, los hijos del señor Brahmā, están en la posición de śānta-rasa bhakti o amor neutral por Dios.

Prahlāda Mahārāja es discípulo de Nārada Muni. Sin embargo, para nuestro beneficio, Nārada Muni se acercó a él para medir el estándar de su devoción, en un estudio comparativo del mundo devocional.

– He venido a verte Prahlāda, debido a que el señor Śiva aprecia también tu posición. Tú eres realmente un devoto del Señor Kṛṣṇa. ¡Eres muy afortu­nado! He venido a ver cómo eres -le dijo Nārada.

Gurudeva, eres todopoderoso. ¿Has venido a probarme? Cualquier fortuna que pueda yo poseer la he recibido por tu gracia. Yo nací en una familia de demonios, así que las cualidades demoniacas no me han abandonado a mí especialmente. ¿No sabes acaso que en Naimiṣāraṇya fui a luchar con el Señor Viṣṇu? Me arrepiento de ello, pero, ¿qué puedo hacer? Él me ha colo­cado en tal posición. Yo no puedo tener el privilegio del servicio directo a Él, sino que sólo pienso en Él mentalmente. Yo pienso que Él es todo, pero no tengo la gran fortuna de rendirle servicio.

Hanumān es realmente un devoto. ¡Cuán afortunado es! ¡Cuánta gracia ha recibido! Él entregó todo al Señor Rāmacandra. Envidio su situación, pero, ¿yo qué puedo hacer? El designio de Dios es absoluto. Debemos aceptarlo. La posición de Hanumān es de verdad envidiable. Cuán atraído está hacia su Señor y qué gran cantidad de servicio ha hecho por el Señor Rāma -le respondió Prahlāda Mahārāja.

De allí, Nārada Muni fue a visitar a Hanumān. Él se acercó a la residencia de Hanumān, tocando en su ā el mantra Rāma, Rāma, Rāma, Rāma, Rāma. Cuando Hanumān escuchó de repente el nombre de su Maestro, el Señor Rāma, él saltó hacia esa dirección y aún en el cielo, abrazó a Nārada Muni.

– ¡Oh! ¿Quién me está ayudando a escuchar el sonido del Santo Nombre del Señor Rāma? Después de mucho tiempo, el sonido del Rāma-nāma me está reanimando. Me estaba muriendo sin escuchar el nombre de Rāma -dijo Hanumān.

Extáticas lágrimas salieron de los ojos de ambos. Luego, Nārada Muni fue a la morada de Hanumān y comenzó a alabar su fortuna:

– ¡Cuán afortunado eres! ¡Oh, Hanumān! Tú sirves tan íntimamente al Señor Rāmacandra; tú no sabes de nada que no sea tu Maestro, el Señor Rāma. Tú le rendiste un servicio tan grande, que tu servicio se ha convertido en el ideal de toda la sociedad humana -le dijo.

– Sí, por Su gracia pude hacer algo, pero es sólo Su gracia; yo no soy nadie, no valgo nada. Pero he escuchado que el Señor Rāmacandra, ha venido como el Señor Kṛṣṇa. Aunque a mí no me gusta ninguna encarnación dife­rente al Señor Rāma, he tenido noticias de lejos de cómo Kṛṣṇa, quien es Rāmacandra mismo, está mostrando Su gracia con los Pāṇdavas. Los Pāṇdavas son muy afortunados debido a que el Señor está relacionándose con ellos como un amigo íntimo. Por eso, yo siento un gran aprecio por la fortuna de los Pāṇdavas -respondió Hanumān.

De este modo empezó a alabar Hanumān la fortuna de los Pāṇdavas

Después de dejar a Hanumān, Nārada Muni se dirigió donde los Pāṇdavas. Allí encontró a Yudhiṣṭhira Mahārāja sentado en un trono y comenzó a cantar las glorias de los Pāṇdavas.

– ¡Qué amigables son en su relación con Kṛṣṇa! ¡Qué afortunados son! -dijo Nārada dirigiéndose a Yudhiṣṭhira Mahārāja.

– ¿Qué estás diciendo Devarṣi? Por supuesto que Kṛṣṇa nos favorece, no podemos negarlo, pero, ¿cuál es nuestra posición? No tenemos ninguna posi­ción. Por otra parte, yo siento algunas veces que al ver nuestro ejemplo, las personas no desearán servir a Kṛṣṇa, porque ellos calcularán que siendo los Pāṇdavas amigos tan íntimos del Señor Kṛṣṇa, han sufrido dificultades y pasado peligros durante toda su vida. Esas personas pensarán que ser un devoto de Kṛṣṇa significa que uno debe pasar dificultades durante toda la vida. Por eso yo temo que al pensar en nosotros, la gente no se atreverá a acercarse a Kṛṣṇa -le respondió Yudhiṣṭhira Mahārāja.

– No, yo no veo esto desde ese punto de vista. ¿Qué es el peligro o la aflicción para los Pāṇdavas? ¿Cuál es el significado de ello? Ese es el mensaje que Kṛṣṇa está trayendo. Cuando los Pāṇdavas están en peligro, esto no es más que el mensaje que Kṛṣṇa está llegando para salvarlos. Por eso tu madre oró también:

vipada santu tā śaśvat
tatra tatra jagad-guro
bhavato darśana
yat syād
apunar bhava-darśanam

“¡Que vengan los peligros: Que puedan ellos visitarnos siempre! Eso no me preocupa, ello hace que Kṛṣṇa esté más cerca de nosotros. Más bien nos gustan los peligros pues nos relacionan íntimamente con Kṛṣṇa”. Esta her­mosa afirmación de tu madre Kuntī Devī se encuentra allí -le respondió Nārada.

Los Pāṇdavas, encabezados por Mahārāja Yudhiṣṭhira, dijeron:

“Sí, Kṛṣṇa nos visita de vez en cuando, en el momento de nuestras necesi­dades terribles, ¡pero cuán afortunados son los Yadus! El Señor Kṛṣṇa está siempre con ellos. Se sienten tan orgullosos de su Maestro, el Señor Kṛṣṇa, que no les interesa ningún otro poder en el mundo. Son tan afortunados que Kṛṣṇa está siempre relacionado íntimamente con ellos” -le dijo Mahārāja Yudhiṣṭhira en nombre de los Pāṇdavas.

Por eso, Nārada Muni fue donde los Yadus y comenzó a cantar en honor a ellos.

– ¿Qué dices Devarṣi Nārada? Kṛṣṇa está con nosotros, por supuesto, y en momentos de gran peligro, Él viene a ayudarnos, ¿pero qué tanto nos interesa Él? Nosotros llevamos una vida independiente, sin preocuparnos por su exis­tencia. Pero entre nosotros, Uddhava es en realidad Su favorito. Cualquier cosa que Kṛṣṇa haga, la consulta siempre con Uddhava, en todos sus asuntos confidenciales Uddhava está presente y en cualquier circunstancia, Él es siempre muy familiar con Uddhava. Nosotros envidiamos la fortuna de Uddhava -le dijeron ellos.

Nārada se dirigió luego donde Uddhava:

– Uddhava, tú eres el devoto favorito de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa dice:

na tathā me priya-tama
ātma-yonir na śa
kara
na ca sa
karao na śrīr
naivātmā ca yathā bhavān

“¡Oh Uddhava! Para qué hablar de otros devotos como Brahmā, Śiva, Saṅkarṣaṇa o Lakṣmī; Yo te quiero más que a Mi propia vida”. Tú eres un asociado tan íntimo, que Kṛṣṇa te valora más que a Su propia vida -le dijo Nārada.

– Sí, debido a Su benevolencia sin causa, Él puede haber dicho tal cosa, pero pienso que no soy Su verdadero devoto, especialmente después de visitar Vṛndāvana. Todo mi orgullo se ha disipado al ver aquellos devotos. El espíritu de servicio y la intensidad del amor hacia Kṛṣṇa que encontré en los devotos de Vṛndāvana, no tiene paralelo. ¡Oh, Devarṣi, no me hallo! ¿Conoces aquella afirmación mía registrada en el Śrīmad-Bhāgavatam? (10.47.61) que dice:

āsām aho caraa-reu-juām aha syā
v
ndāvane kim api gulma-latauadhīnām
yā dustyaja
sva-janam ārya-patha ca hitvā
bhejur mukunda-padavī
śrutibhir vimgyām

“Las gopīs de Vṛndāvana abandonaron a sus esposos, a sus hijos y a sus familias, a las cuales era difícil renunciar, y sacrificaron incluso sus principios religiosos, para aceptar el refugio de los pies de loto de Kṛṣṇa, los cuales son solicitados incluso por los Vedas mismos. ¡Oh! Concédeme la fortuna de nacer como una hoja de hierba de Vṛndāvana, para poder recibir así el polvo de los pies de loto de aquellas grandes almas sobre mi cabeza”. Allí he revelado por completo mi corazón. La calidad del amor por Kṛṣṇa que encontré en las doncellas de Vṛndāvana es tan exaltada que no podría sino aspirar a nacer en Vṛndāvana como una hoja de hierba, para que así el polvo de los pies de aquellas doncellas divinas pudiera tocar mi cabeza. Por lo tanto, ¿qué es lo que dices Devarṣi? Si quieres ver la devoción verdadera, el amor divino verdadero, deberías ir a Vṛndāvana. No nos coloques en una situación emba­razosa, diciendo que poseemos devoción por Kṛṣṇa; esto es más bien una burla, una afirmación sin base alguna. Yo encontré en Vṛndāvana verdaderos devotos del Señor -dijo Uddhava.

De este modo Sanātana Gosvāmī trata de llevarnos de la mejor forma a través del sendero, mostrándonos el desarrollo gradual de la devoción por Kṛṣṇa. Prahlāda Mahārāja ha sido aceptado como la base de śuddha-bhakti, el comienzo del servicio devocional puro, porque él está situado en śānta-rasa o el servicio devocional en neutralidad. Por encima de ello existe dāsya-rasa, el amor por Dios en servidumbre, como lo mostró Hanumān, y por encima de ello existe sakhya-rasa o la disposición de la amistad. Ello es ejemplificado por los Pāṇdavas. Uddhava tiene un poco de sakhya, conectado con vātsalya, amor paternal, y mādhurya, amor conyugal. De este modo podemos seguirle la pista al progresivo desarrollo de la devoción.

Nuestra íntima devoción a Kṛṣṇa nos lleva de este modo a Vṛndāvana. Allí se encuentra la cumbre del servicio devocional. En la conversación entre Rāmānanda Rāya y Śrī Caitanya Mahāprabhu encontramos que el servicio devocional de Rādhārāṇī es categóricamente más elevado que el de las gopīs (tebhyas tā paśu-pāla-pakaja-dśas tābhyo ’pi sā rādhikā). La clase de espíritu de servicio que encontramos allí es inexplicable e inconcebible.

Śrī Caitanya Mahāprabhu vino con esa calidad de adhesión a la verdad: Rendición incondicional. Él vino en busca del tesoro del servicio a la verdad. Si podemos buscar un tipo de existencia tan elevado, podemos considerarnos como los más afortunados.

La auto-rendición es la base de nuestra fortuna más elevada. No podemos sino rendirnos a cualquier cosa hermosa y valiosa que encontremos en nues­tro camino. Nuestro aprecio por algo más elevada se demuestra por el grado de rendición a eso. Por lo tanto, podemos medir la calidad de la verdad con la que estamos relacionados sólo mediante la intensidad de nuestra rendición.

“Sanātana Gosvāmī y el arroz dulce”

Del libro: “La Dignidad del Servidor Divino”, por Śrīla Bhakti Sundar Govinda Dev-Gosvāmī Mahārāja.

En sus tempranos días Sanātana Gosvāmī muchas veces le hacía preguntas a Mahāprabhu para su satisfacción. Sin embargo, en un humor risueño, Mahāprabhu evadiría sus preguntas. Sanātana Gosvāmī, directamente le preguntaba: “¿Hay en Kali-yuga alguna encarnación de Kṛṣṇa?, y Mahāprabhu contestaría de manera juguetona: “¿Oh, Sanātana! Tú eres muy travieso…”, y evitaría la pregunta.

Posteriormente, en Vṛndāvana, Rūpa Gosvāmī quería ofrecerle a su Guru, Sanātana Gosvāmī, algo de arroz dulce. Él pensó: “A mi Gurudeva le gusta el arroz dulce. Si yo pudiera asegurarme algo de leche, azúcar, pasas, nueces, etc., seré capaz de preparar algo de arroz dulce, ofrecerlo a Kṛṣṇa y después a mi Gurudeva.” Poco más tarde, una muchacha joven, tal vez de entre doce y catorce años de edad, fue al bhajan-kuira de Rūpa Gosvāmī, en Kadam Kaṇḍī, cerca de Nandagrāma. Ella le dijo que llegó por instrucciones de sus padres y de los aldeanos. Dijo que ellos le habían dado algunos ingredientes para que se los entregara a Rūpa Gosvāmī, y así ‘él pudiera preparar un arroz dulce para Kṛṣṇa’.

Rūpa Gosvāmī estaba sorprendido. Él reflexionó: “Justo esta mañana deseé estas cosas y ahora han venido automáticamente”. Felizmente, él aceptó los ingredientes e inmediatamente fue al bhajan-kuīra de Sanātana Gosvāmī, más o menos a un kilómetro de distancia, en Nandagrāma, y lo invitó: “Prabhu, por favor ve hoy a mi bhajan-kuīra y toma algo de prasādam.”

Sanātana Gosvāmī felizmente aceptó la invitación, y así, Rūpa Gosvāmī hizo amablemente las diferentes preparaciones, incluyendo el arroz dulce. Sanātana Gosvāmī llegó ahí alrededor del mediodía y vio las varias preparaciones agradables y fragantes. Mientras tomaba el prasādam, Sanātana Gosvāmī pensó: “He pasado, tal vez, sesenta años, pero nuca había probado tan fino tipo de Prasādam,  me pregunto de qué manera ha sido preparado”. Él era tan brillante como nuestro Śrīla Guru Mahārāja, así él le preguntó a Rūpa Gosvāmī: “Rūpa, ¿cómo hiciste estas preparaciones? De hecho, los ingredientes son muy caros y difíciles de conseguir. ¿Cómo fuiste capaz de obtenerlos?

Rūpa Gosvāmī contestó: “Hoy, muy temprano por la mañana, estaba pensando que me gustaría ofrecerte especialmente este tipo de arroz dulce. Luego una joven llegó diciendo que ella venía de la aldea cercana Jāvaṭ. Ella me dio los ingredientes y me pidió que los preparara y ofreciera a Kṛṣṇa.

Sanātana Gosvāmī estaba un poco perplejo ya que prácticamente él conocía cada casa y todos los miembros de cada familia en Vraja Dhāma. Todos consideraban a Sanātana Gosvāmī como el juez de sus familias. Si alguna riña se presentaba ellos lo consultaban y acataban Sus  decisiones. De esta manera Él era muy bien conocido, especialmente en Nandagrāma, Jāvaṭ, Varṣānā, etc. Su valoración de una situación siempre era muy precisa, y todos lo respetaban como el Señor y juez de sus familias.  De esta manera, Sanātana Gosvāmī conocía a toda la gente de Jāvaṭ, sin embargo, Rūpa Gosvāmī no.

Sanātana inquirió más de Rūpa  respecto a esa muchacha, y le preguntó de cuál familia venia ella. Rūpa Gosvāmī solo pudo decir: “Ella me dijo que vino de Jāvaṭ, pero no mencionó familia alguna en particular”.

Entonces, Sanātana Gosvāmī fue a Jāvaṭ e inquirió qué familia había suministrado tan finos ingredientes. Encontrando que los ingredientes no provenían de ninguna las casas  en esa aldea, él finalmente decidió que fue Śrīmatī Rādhārāṇī Misma quien había servido a Rūpa Gosvāmī al suministrarle tales ingredientes. Él se puso muy triste y se acercó a Rūpa Gosvāmī: “¿Qué has hecho? No es bueno el haber querido satisfacer tu deseo. Busqué en toda la aldea de Jāvaṭ, pero lo que se trajo esta mañana no provino de ninguna de las casas de allí. Estoy un cien por ciento seguro que fue Śrīmatī Rādhārāṇī Misma vino ante ti y trajo estas cosas, de otra manera es imposible preparar este tipo tan especial de Prasādam. A menudo he aceptado tus preparaciones en el pasado, y he degustado muchos tipos de Prasādam preparados por ti, pero, en esta ocasión, ¿qué has hecho? Tu deseo no es bueno. A quien queremos adorar, y a quien siempre buscamos para adorar, Ella vino y nos sirvió.” Sanātana Gosvāmī se sentía muy infeliz y se fue de ese bhajan-kuīra.

Rūpa Gosvāmī también estaba muy triste: “¡Oh, mi Gurudeva no estaba satisfecho.” Un sirviente estaba sentado frente a Rūpa Gosvāmī y presenció la gran separación y tristeza que habían venido ante Rūpa Gosvāmī.  Su tristeza en sentimiento de separación fue tan elevada que su cuerpo se calentó, su respiración se detuvo, y todos sus cabellos se erizaron. Ese es un nivel de conciencia muy exaltado, y por ahora hemos de adorar eso, pero solo de lejos. Nosotros queremos ir allí y queremos servir. Hay muchos diferentes niveles de servicio, y si nosotros mismos nos cualificamos para aceptar eso, entonces el humor de servicio exaltado Mismo aparecerá dentro de nuestra propia forma.

Frente a nosotros hay  muchas cosas que no alejan del servicio, pero hemos recibido un buen Guru. Ahora la pelota está en nuestra propia cancha. Tenemos todo debido a la semilla del Kṛṣṇa-prema, a través de Śrīla Svāmī Mahārāja y de Śrīla Guru Mahārāja. El solo recibir tal semilla es algo muy afortunado, y realmente tenemos eso: ahí no hay vaguedad, es más brillante que la luz del sol. Por lo tanto, con plena conciencia vamos a tratar de nutrirla adecuadamente.

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