Desaparición de Vaiṣṇava Sārvabhauma Śrīla Jagannātha Dāsa Babaji Mahārāja.

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“El gran venerable abuelo de la devoción pura, amado por todos los Vaiṣṇavas tanto de Navadvīpa como de Vṛndāvana Yo adoro los pies de ese gran guru Vaiṣṇava, el océano del amor, Śrīla Jagannātha Prabhu.” (Śrīla Bhakti Rakaka Śrīdhar Mahārāja)

Śrīla Jagannātha Dāsa Babaji era el siksa-guru (maestro espiritual instructor) y Babaji-guru de Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura. Śrīla Bhaktivinoda era conocido por ser especialmente aficionado a escuchar sus discursos en del Śrīmad-Bhāgavatam.

Aunque físicamente lisiado, Śrīla Jagannātha Dāsa bailó en la inspiración divina al descubrir el santo lugar de nacimiento del Señor Śrī Caitanya Mahāprabhu. Se dice que vivió durante 125 años, y era conocido y venerado por todos los devotos, tanto de Vṛndāvana como de Navadvīpa.”

Información extra:

Las dos principales fuentes de información del esquema de vida de Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja provienen del Gaura-parsada-caritavali y el Gauīya-vaiṣṇava-jivana, dos compilaciones de las biografías de los ācāryas Gauīya Vaiṣṇavas. Se halló información biográfica adicional en la autobiografía de Srila Bhaktivinoda Thakura, el Svalikhita Jivani y otras obras biográficas sobre Śrīla Bhaktivinoda hākura.

Śrīla Bhaktivinoda hākura se refería a Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja como Vaiṣṇava-Sārvabhauma, “el Comandante en jefe de los Vaiṣṇavas”. De todos los informes confiables, se deduce que vivió aproximadamente de 130 a 150 años, siendo nombrado en la sucesión Gauīya Vaiṣṇava (paramparā) como contemporáneo de Baladeva Vidyabhusana, aunque su babaji-vesa-guru fue, en mérito al diksa, el discípulo del discípulo de Srila Baladeva Vidyabhusana.

Como quiera que sea, fue el ācārya más prominente después de Baladeva Vidyabhusana, y siendo su par espiritual, es en tal sentido aludido como su co-ācārya. Era un alma perfectamente autorealizada y el amado líder de los Gauīya Vaiṣṇavas durante el tiempo de Bhaktivinoda hākura, quien lo aceptó como su siksa-guru.

Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja apareció en este mundo alrededor de 1750, en una aldea lejana en la subdivisión de Tangail, Distrito de Mayamana Singha, hoy conocido como Bangladesh. Pertenecía a una familia muy aristocrática. De acuerdo con el Gauḍīya-vaiṣṇava-jivana, vivió hasta los 147 años. De ser eso cierto y considerando su nacimiento alrededor de 1750, su vida transcurrió entre 1750 y 1897.

El discípulo iniciado del Gauḍīya Vedantācārya Śrīla Baladeva Vidyabhusana era Uddhava dāsa Babaji y su discípulo iniciado era Madhusūdana dāsa Babaji. Jagannātha dāsa Babaji aceptó iniciación Babaji de Madhusūdana dāsa Babaji Mahārāja. Conforme al Gauḍīya-vaiṣṇava-jivana, el diksa-guru de Jagannātha dāsa Babaji fue Jagadānanda Gosvāmī de Sringarvat, Vṛndāvana, cuyo vesa-guru era Kṛṣṇa dāsa Babaji, renombrado en Govardhana.

Jagannātha dāsa Babaji realizó bhajan en Vrajamandala por varios años. Era famoso en toda la región como un siddha-baba (alma perfectamente realizada). Se sabía que a veces cantaba continuamente por tres días y noches, sin dormir, ayunando todo el tiempo. Con la terminación de su voto, rompía el ayuno con prasadam de yogur y arroz plano.

En el año de 1880, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura visitó los pies de loto de Babaji Mahārāja en Vṛndāvana y obtuvo muchas instrucciones valiosas de él. En la década de los ’80, el Paramahaṁsa Babaji llegó al Distrito de Burdwan, quedándose en la aldea de Amalajoda. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura fue allí con el pretexto de hacer unos negocios para el gobierno, para obtener la asociación de Jagannātha dāsa Babaji por segunda vez. El Babaji estaba encantado por el entusiasmo de Bhaktivinoda Ṭhākura por predicar las glorias del Santo Nombre de Kṛṣṇa. Seguidamente, Jagannātha dasa Babaji permaneció en Burdwan por once días, celebrando un ininterrumpido kirtana (canto y discusión escritural), día y noche. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura estableció un prapanna-asrama (un monasterio para rendirse a Kṛṣṇa) en el pueblo de Amalajoda.

En el año de 1893, cuando Jagannātha dāsa Babaji residía en Kuliya, Navadvīpa, fue a visitar el Surabhi Kuñja, la residencia de Bhaktivinoda Ṭhākura. Todo el bosque estaba electrizado por su llegada y aparecía especialmente hermoso. Más tarde, junto con sus seguidores, se dirigió a Mayapur y visitó muchos lugares santos como el Yogapitha, Srivasangana, etc. Al llegar al lugar de nacimiento del Señor Gaura, el cual había sido descubierto por Bhaktivinoda Ṭhākura, comenzó a danzar en éxtasis, aunque en esa época ya era muy mayor y anteriormente prácticamente no podía caminar. En tal sentido, estableció la autenticidad del sitio más allá de toda duda. Pasó algún tiempo en el Yogapitha en asociación con Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura y curó milagrosamente a uno de los hijos del Ṭhākura de una enfermedad de la piel, simplemente por decirle que se tendiera en el polvo del sitio de aparición del Señor.

Pasaba la mayor parte del tiempo cantando el Santo Nombre, en la orilla del Ganges, en Kuliya. Su bhajan-kutir y samadhi quizás aún estén allí. Un día, pidió a Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura que construyera una terraza para amparar a los devotos que iban a verlo, lo cual Ṭhākura hizo de inmediato.

Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura estaba muy bien versado en Astronomía a la edad de doce años. Al enterarse de ello, Babaji Mahārāja lo mandó llamar un día para decirle que hiciera un calendario Vaiṣṇava que incluyera los días de aparición y desaparición de todos los asociados de Śrī Caitanya Mahāprabhu y Viṣṇu-Priya Ṭhākurani. Así pues, Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura hizo los cálculos necesarios y se inició la publicación del Śrī Navadvipa-pañcika.

La vida y alma de Jagannatha dasa Babaji era el canto del Santo Nombre y servir a los Vaiṣṇavas. Él vivió en esta tierra por 135 años (conforme al Gaura-Parisada-Caritavali) y predicó el Santo Nombre de Śrī Caitanya Mahāprabhu. Aunque estaba casi doblado por la edad avanzada, de todos modos, durante el kīrtana, su cuerpo solía estirarse más de seis pies y su aspecto era semejante a la figura danzante de Śrī Caitanya Mahāprabhu.

Su discípulo favorito era Bhāgavata dāsa Babaji, quien había aceptado iniciación Babaji de él. Gaura-Kiśora dāsa Babaji tomó iniciación Babaji de Śrīla Bhāgavata dāsa Babaji Mahārāja. Gaurahari dāsa Babaji, Rāmahari dāsa Babaji y Nityānanda dāsa Babaji eran discípulos de Jagannātha dāsa Babaji, que era oriundo de Barsana en Vrajamandala. Otro discípulo, llamado Kṛṣṇa dāsa Babaji, era de Kadamkhandi. El discípulo y sirviente personal de Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja, Śrī Bihari dāsa, era muy poderoso y fornido. Debido a la edad avanzada de Babaji Mahārāja, en apariencia no podía caminar. Śrī Bihari acostumbraba llevarlo a todas partes en su hombro, en un cesto de bambú. Una vez, viajando de ese modo, un hombre rico le dio una rupia, la cual fue guardada por Bihari. Tras recorrer varias millas, Śrīla Babaji Mahārāja hizo regresar a su sirviente, a devolver la rupia al donante. Le dijo, “Comprendo que Ud. tiene mucho dinero. Yo no pude soportar la carga de una rupia, y me pregunto cómo Usted puede tolerar semejante carga.” En ocasiones Babaji Mahārāja aceptaba donaciones para prestar servicio a los Vaiṣṇavas, pero en este caso, exhibió aleccionadoramente su desapego, enseñando que se debe ser cauto al aceptar caridad de la clase de personas cual libras, chelines y peniques.

Inspirado por Bihari dasa, los aldeanos del Sūrya-kunda construyeron una habitación y un pequeño templo para Srila Jagannatha dasa Babaji Mahārāja. El Siddha-Baba pidió a Bihari dāsa que instalara una Deidad en el templo. Al recibir esta orden, Bihari fue al pueblo de Sonaruddi, que estaba a unas ocho millas de Katwa. Solicitó al terrateniente local que le diera una Deidad. Recibió debidamente las Deidades de Gaura-Nitai, volvió a Calcuta y colectó donaciones por un total de 5.000 rupias de Srinatha Rai, las principales familias de Laha y otros. Luego regresó al Surya-kunda. Las Deidades de Śrī Śrī Gaura-Nitai fueron instaladas con gran pompa y festividad; Ellas relucían como el oro. Poco tiempo después, una banda de dacoits asaltó el templo una noche e intentó robarse las Deidades, considerándolas realmente hechas de oro. Sin embargo, no tuvieron éxito en su intento de arrebatar a los Señores Dorados y cayeron exhaustos en el templo. Huyeron sin lograr su objetivo justo antes del amanecer. Este incidente perturbó muchísimo a Babaji Mahārāja y le pidió a Bihari dasa que donara las Deidades a algún devoto de Vṛndāvana. Bihari dasa fue a la ciudad de Vṛndāvana y las presentó a un Gosvāmī de extracción bengalí. Estas Deidades aún son adoradas en el templo de Dhobigati de Gopalbagha y son famosas con el nombre de Sonar Gaura, o sea el Gaura Dorado.

Pocos días después de este incidente, Śrīla Babaji Mahārāja dijo a Bihari dāsa, “No puedo vivir sin las Deidades. Trae otra Deidad de dondequiera que la encuentres.” Al oír la orden de su guru-maharaja, Bihari se encaminó al Radha-kunda y conoció a Śrī Dhenu dasa Babaji de Mathura. Allí, en el Rādhā-kuṇḍa, en una pila de heno reunida para apacentar a las vacas, descubrieron una Deidad de Sad-bhuja, una Deidad de seis brazos del Señor Rāmacandra, el Señor Kṛṣṇacandra y el Señor Caitanya Mahāprabhu combinados. Bihari dasa hizo pintar debidamente la Deidad en Vṛndāvana y regresó al Surya-kunda muy entusiasmado. La hermosa forma del Señor fue instalada de acuerdo con las ordenanzas escriturales y Śrīla Babaji Mahārāja lo adoró por diez años.

Al transcurrir una década, Srila Jagannatha dasa Babaji Mahārāja fue inspirado para ir a Navadvīpa y allí solicitó a Bihari dasa que entregara la Deidad a alguien de Vṛndāvana. Bihari dasa luego, se encaminó a Vṛndāvana y dio la Deidad al sacerdote principal del Gopala-guru-aśrama, conocido como Śrī Narottama dāsa Babaji. El Señor en su forma de seis brazos es adorado hasta hoy en el Templo de Sad-bhuja, situado en un prado cerca de Nidhuvana.
Bihari seguidamente llevó a su guru-maharaha en su hombre hasta la Estación de Ferrocarril de Mathura y abordó un tren hacia Navadvipa. Al llegar a la estación de Memri en Burdwan, un oficial británico de ferrocarril, se impresionó tanto por la naturaleza sencilla y bendita de Śrīla Babaji Mahārāja que lo ayudó de muchas maneras. Descendieron del tren antes de llegar a Navadvipa, alquilaron un carro de bueyes y viajaron al asrama de un alma pura y famosa llamada Śrī Bhagavān dāsa Babaji, quien residía en el Ambika-Kalna en Bengala. Esta gran alma, se complació muchísimo al ver a Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja, y exclamó en un estado de delirio trascendental: “¡Oh! ¡Ha venido mi amigo!” Luego lo abrazó y ambos cayeron al suelo en un estado de profundo éxtasis espiritual, se desmayaron e ingresaron a un impenetrable trance espiritual. Se quedaron inmóviles, trabados en su abrazo de amorosa amistad desde las diez de la mañana hasta las once de la noche de ese día. Los sirvientes de ambos Siddha Babas comenzaron a preocuparse y Sri Visnu dāsa, el sirviente de Śrī Bhagavān dāsa Babaji Mahārāja, pidió a Bihari dasa que hiciera algo para traerlos de vuelta a la conciencia externa. Bihari dasa comenzó a dar masajes en el pecho de su guru y a cantar el maha-mantra, este recurso los devolvió a ambos a la conciencia externa y se pusieron de pie. Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja no había comido ni bebido nada durante los tres días de su viaje de modo que de inmediato se sirvió el prasadam y rompió su ayuno a medianoche. Después, durmieron por un rato.

Tras permanecer en Kalna por diez días, Jagannātha dāsa Prabhu decidió ir a Navadvīpa en una carreta de buey. Bhagavān dāsa Babaji solo tenía dieciocho rupias, pero insistió en dárselas para su viaje, lo cual su amigo aceptó feliz. En el camino, Bihari preguntó dónde se quedarían en Navadvīpa, sugiriendo hacerlo en un gran aśrama llamado popularmente “Bada-akhara.”

Śrīla Babaji Mahārāja respondió, “No, no nos quedaremos en ningún asrama. Lo haremos debajo de un árbol.” Ciertamente así lo hicieron por algún tiempo, pero después un devoto llamado Śrī Mādhava Datta compró la tierra adyacente al árbol y la donó al Babaji. Un año más tarde, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura construyó dos chocitas para él. Rajarsi Śrī Vanamali Rai, un famoso terrateniente, construyó tres chozas más y una pared medianera. Una anciana y rica dama tenía un pozo para beber agua; el Babaji se quedó allí en Kuliya por treinta y dos años. De acuerdo con el Gauḍīya-vaiṣṇava-jivana, vivió hasta los 147 años, momento en el cual ingresó a los pasatiempos del Señor.

Solía acatar estricta y regularmente los votos de Cāturmāsya (la estación lluviosa de cuatro meses). En el primer mes, solo tomaba cuatro bananas al día, por la noche. El segundo mes, solo comía guayabas. En el tercer mes, bebía un poco de crema de leche y en el cuarto mes consumía solo las flores del árbol de banana. En una ocasión fue a Rishikesha a purificar su canto, el cual abarcaba la ejecución de la práctica purificatoria llamada purascarana. Esta penitencia debía ser realizada con extrema rigidez. Se bañaba por lo general a las tres de la mañana y cantaba dentro de una habitación cerrada hasta la puesta de sol, sin hablar ni comer. Para cumplir los votos debidamente, cabe esperar que uno se bañe después del llamado de la naturaleza. Una vez, después de observar este régimen por dos meses, habló inadvertidamente con Bihari dasa. Comenzó todo el proceso de nuevo y completó su voto en tres meses. Seguidamente anunció que si uno quería tener el darsana del Señor Kṛṣṇa como Śrī Caitanya Mahāprabhu, debía realizar el purascarana de ese modo.

Babaji Mahārāja una vez aceptó un poco de pan de una persona perteneciente a la casta de los barrenderos en Vṛndāvana. Este acto fue sumamente criticado por la comunidad Vaiṣṇava local. Muchos se le acercaron y lo desafiaron, para que explicara su acción. El respondió:

“¿Saben ustedes quiénes son estos barrenderos? Antes de aparecer en Vraja-Dhāma, el Señor Kṛṣṇa pidió a 80.000 sabios que nacieran allí, y ellos nacieron en familias de clase baja. Los devotos viven en el Vraja-Dhāma simplemente para tener la oportunidad de espolvorear sus cuerpos con su polvo y ciertamente para abandonar sus cuerpos aquí. Estos barrenderos están siempre sirviendo al polvo de Vṛndāvana. Por lo tanto, yo los considero como sirvientes del Vraja-Dhāma y no los veo diferentes de los demás Vaiṣṇavas.”

Tras este incidente, el Babaji decidió cantar apartado y se encaminó a un sitio llamado Pesi Kadankhandi, que estaba a millas de distancia de cualquier aldea, cerca de Khandirvana, uno de los doce bosques de Vraja. Junto con Bihari, pasó allí el Ekadasi y Dasami, ayunando completamente. En la mañana de Dvadasi, Bihari comenzó a pensar que Śrīla Babaji Mahārāja había ido a un sitio donde no había nada disponible para comer, y que el ayuno Ekadasi no sería debidamente roto comiendo prasadam hecho de granos. Sin embargo, el Babaji ordenó a Bihari que cantara el Mahā-mantra sonoramente acompañado por las karatālas, y antes del mediodía llegó un Vrajavasi trayendo algunos granos para ellos, para preparar el prasadam. Desde el día siguiente en adelante, recibieron enormes cantidades de leche a diario.

Dondequiera fueran, había prasadam milagrosamente dispuesto para ellos. Una vez, en Navadvīpa, un hecho similar ocurrió incluso durante la estación lluviosa. Toda la ciudad estaba inundada con el agua del Ganges y continuó lloviendo copiosamente por una semana. Nadie podía ir a pedir donaciones. De pronto, aparecieron cuatro personas en un botecito y donaron a Babaji Mahārāja 20 kilogramos, de arroz aplanado, yogur y sandesa.

Mientras estuvo en Navadvīpa, se convirtió en objeto de gran cariño y aclamación. Cierta vez, el famoso terrateniente Srinatha Rai y varios miembros de la familia fueron a tener una audiencia con la famosa persona santa. No reconociéndolo, le preguntaron donde vivía el famoso siddha baba. Śrīla Babaji Mahārāja respondió, “No conozco a ningún siddha baba que viva por aquí. Yo vivo aquí, pero soy meramente una entidad viviente ordinaria como todos ustedes.” Los Rai luego comprendieron que se estaban dirigiendo realmente a Srila Babaji Mahārāja, quien estaba completamente libre del deseo de fama o reconocimiento. De todos modos, solicitaron humildemente que les mostrara un milagro. Perturbándose, el Babaji declaró, “No sé hacer ningún milagro.” Luego, alzó un palo y comenzó a golpear la tierra, en apariencia debido al disgusto. El terrateniente, temeroso de haber cometido una ofensa, rogó al Babaji que no se enojara con ellos por haber hecho un pedido tan desagradable.”

Śrīla Jagannātha dāsa Babaji respondió, “No estoy enojado con ustedes. Simplemente estaba espantando a un chivo que se estaba comiendo una planta de Tulasi cerca de la casa de Śrīla Lokanātha Gosvāmī en el Rādhā-kuṇḍa.”

Los Rais se asombraron mucho al oírlo y para probar la veracidad de su declaración, de inmediato enviaron un telegrama con respuesta paga al Rādhā-kuṇḍa. La respuesta llegó al día siguiente, confirmando que un chivo había entrado a la casa de Śrīla Lokanātha Gosvāmī y arruinado la planta Tulasi de allí. Este incidente convenció a muchas personas que dudaban de la perfección del Babaji. Volvieron a verlo y cayeron a sus pies para ofrecer sus reverencias. Los devotos perfectos del Señor, desinteresados del universo material, nunca desearon hacer exhibiciones de poderes milagrosos. De modo de aumentar la fe de las criaturas del mundo, sin embargo, a veces son inspirados por la Divinidad interna a realizar algún acto supramaterial para su edificación.

Una vez, mientras vivía en Navadvīpa, Bihari dāsa se puso seriamente enfermo. Padeció de una severa fiebre y delirios y periódicamente se desmayaba. Se envió un médico experto de Calcuta, quien expresó que la enfermedad estaba demasiado avanzada como para responder al tratamiento. Predijo que Bihari moriría antes del amanecer. Śrīla Jagannātha dāsa Babaji Mahārāja luego se sentó al lado de su querido sirviente. Puso una hoja santificada de Tulasi en su boca y comenzó a cantar el Mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. En media hora Bihari se había curado. Se levantó de su cama y se dirigió a la cocina a cocinar el prasadam, sabiendo que Śrīla Babaji Mahārāja, quien había ayunado durante toda la enfermedad de su sirviente, no comería nada que no estuviera preparado por él.

Śrīla Jagannātha dāsa Babaji acostumbraba decir que la mejor hora para cantar era de las tres a las siete de la tarde, y nuevamente desde el ocaso hasta las once de la noche. Declaró que ningún devoto formal debía dormir durante esas horas pues el Señor Śiva viene a inspeccionar a los devotos de su guru, el Señor Kṛṣṇa en tales períodos.

Pese a que el Babaji no podía caminar debidamente en sus últimos años, de todos modos danzaba con mucho entusiasmo durante la ejecución del sakīrtana. Su cuerpo aumentaba al bailar. Ofrecía mil reverencias diarias a su Deidad de Giridhari hasta el último día de su vida. No le gustaba la idea de dejar nada de prasadam en su plato y si pensaba que alguien iría a comer sus remanentes, consumía hasta el último bocado e incluso el plato de hoja, para evitarlo.

Bihari dasa era iletrado y no conocía siquiera el alfabeto. Un día, Śrīla Babaji Mahārāja le solicitó que simplemente mirara el libro por un rato y luego comenzó a cantar sus stanzas. En cuestión de minutos, Bihari dasa comenzó a recitar los pasatiempos del Señor Caitanya de las páginas del Sri Caitanya-caritāmta.

Cuando iba a Calcuta, se hospedaba en la casa de Bhaktivinoda Ṭhākura en la calle Maniktala, Muchos devotos trataban de llevarlo a sus hogares, para darle prasadam, pero él nunca aceptaba su invitación. Donó una Govardhana-sila a Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, quien la adoraba en su Bhakti Bhavan.

Su vista había disminuido a causa de la edad avanzada, y la gente que acudía a verlo acostumbraba hacerle donaciones. Bihari dasa guardaba las contribuciones en un cántaro vacío de arcilla. Un día, Babaji Mahārāja pidió súbitamente, “Bihari, dame todas las donaciones que has recibido.” Bihari en ocasiones apartaba un poco del dinero del Babaji para sus necesidades, pero éste de inmediato discernía la cantidad exacta que faltaba y demandaba su devolución. Bihari se reía y de inmediato lo hacía. Babaji Mahārāja acostumbraba gastar lo recaudado conforme a sus propios deseos. Una vez, compró rasagulas por valor de 200 rupias para las vacas del Navadvīpa-Dhāma, ¡enorme cantidad de dulces en aquellos días!

En otra ocasión, una perra dio a luz cinco cachorros en la orilla del Ganges, cerca del bhajana-kutira de Babaji Mahārāja. Cuando el sabio se sentó a tomar el prasadam, los perros se pusieron alrededor de su plato. Bihari trató de apartar algunos cachorritos, pero él dijo, “Llévate mi plato, hoy no comeré”, ante lo cual Bihari, reparando en los perros diría, “Aquí están los perros.” Babaji Mahārāja diría atentamente, “Ellos son los perros del Dhāma.”

Mucha gente acudía a Babaji Maharaja para rogarle los iniciara, pero por lo general él no los aceptaba. Sin embargo, les pedía que hicieran diversas clases de servicios. La mayoría pronto se iban debido a la presión de estar demasiado ocupados por él. Un caballero en particular, Śrī Gaura Hari dāsa, que vino por iniciación, fue rechazado por Babaji Mahārāja. Debido a ello, Gaura Hari ayunó por tres días frente a la casa del Paramahaṁsa. Por último, Babaji Mahārāja tuvo compasión de él y se la concedió.

En una ocasión le dijo a un recitador profesional del Bhāgavatam, “Tu oratoria del Bhāgavatam es el mismo asunto de una prostituta. Quienes recitan el Bhāgavatam como una cuestión de negocio son ofensores del Santo Nombre y no se debe oír de ellos. Si alguien los oye, entonces simplemente será degradado.” Ese caballero de inmediato dejó de recitar, y se convirtió en un gran devoto, llevando una vida sencilla en Vṛndāvana.

Śrīla Jagannātha dāsa Babaji solía permanecer seis meses en Vraja y otros seis meses en Navadvīpa-Dhāma. Conforme al Gauīya-vaiṣṇava-jivana, a la edad avanzada de 146 años, cuando se disponía a viajar de Navadvīpa al Rādhā-kuṇḍa, muchos Vrajavasis y demás Vaiṣṇavas fueron a preguntarle porqué se iba del Vraja-Dhāma a tan avanzada edad. En un humor muy humilde y trascendentalmente deprimido, el respondió, “Ustedes pueden quedarse aquí en Vraja-Dhāma porque son todos Vaiṣṇavas puros. Yo soy muy ofensivo, por lo tanto, es mejor para mí quedarme en Navadvīpa. Sus Señorías Śrī Śrī Gaura-Nitai no tienen en cuenta nuestras ofensas, pues Ellas han aparecido para liberar a todos los ofensores, pero aquí en el Vraja-Dhāma, las ofensas se cuentan y por lo tanto las reacciones son estrictas.” Ese fue su último viaje a Navadvīpa-Dhāma. Unos pocos meses después de su llegada, el primer día de la Luna nueva de la aparición del Señor Caitanya, ingresó a los pasatiempos eternos del Señor.

Nada se conoce acerca de la primera vida de Jagannātha Dāsa Babaji, excepto que tomó diksa de Śrī Jagadānanda Gosvāmī de Srngaravata de Vṛndāvana y Vaiṣṇava Sannyāsa del siddha Śrī Kṛṣṇadāsa Baba de Govardhana.

Baba tuvo muchos discípulos, algunos de los cuales se convirtieron en siddha (almas o devotos perfectos). Entre sus discípulos siddha, deben mencionarse los nombres de:

1. Śrī Bihari Dāsa Babaji.
2. Śrī Bhagavan Dāsa Babaji.
3. Śrī Gaurahari Dāsa Babaji de Navadvīpa.
4. Śrī Rāmahari Dāsa Babaji de Vṛndāvana.
5. Śrī Nityānanda Dāsa Babaji de Barasana; y
6. Śrī Kṛṣṇa Dāsa Babaji de Kadambakhandi.

Śrīla Jagannātha Dāsa Babaji Mahārāja acostumbraba a dar valiosos consejos a los sadhakas. Por ejemplo, él dijo:

  1. Deben evitar la compañía de las mujeres, o la compañía de un hombre que mantiene la compañía de ellas, o incluso la compañía de un hombre que está asociado de alguna manera con la persona que se asocia con mujeres.2. Si quieren alcanzar la realización de la Meta Suprema, deben repetir Hari-nama regularmente y firmemente. El canto regular de japa es muy importante. Debe mantenerse incluso a costo de nuestra propia vida.3. No deben olvidar a Gaura, porque es aún más benévolo y misericordioso que Śrī Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es como un monarca, que toma en cuenta vuestras ofensas en su administración de justicia. Gaurāṅga Mahāprabhu no toma en cuenta vuestras ofensas. Mientras Kṛṣṇa está más interesado en la distribución de la justicia, Gaura se interesa más en la distribución de la misericordia. Desde este punto de vista, Gaura-Nitai también es más útil que Kṛṣṇa-kīrtana.

    Gaura-kīrtana es, por ejemplo, Śrī Kṛṣṇa Caitanya Prabhu Nityānanda, Śrī Advaita Gadādhara Srivasa-Ādi Gaura Bhaktavrnda (el Pancha-tattva mantra, el cual se puede cantar antes que el Mahā-mantra, para que limpie nuestras ofensas al canto sincero del nama)4. Kṛṣṇa es el avatāra de Dvāpara-yuga, y Gaura es el avatāra de Kali-yuga. Debemos cantar el nombre y los himnos (oraciones) del avatāra en cuya era vivimos, tal como cantamos y alabamos al rey en cuyo reino vivimos.” Jaya saci-nandana gaura hari, jaya saci-nandana gaura hari.

 

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