Vijayā-utsava de Śrī Rāmacandra.

En el décimo día de la luna creciente del mes de Padmanābha (Āśvina), ocurre el ‘Vijayā-utsava’. En este día, el Señor Rāmacandra escuchó de Hanuman, bajo el árbol śamī, que él había encontrado y visto a Sītā en el reino de la isla de Laṅkā. Al oír esto, el Señor Rāmacandra celebró un festival y, posteriormente, se dirigió a Śrī Laṅkā. En este día se puede realizar una pūjā especial para el Señor Rāmacandra y, luego, en Su honor alimentar a los Vaiṣṇavas. Esta es una fiesta popular en el norte de la India, donde, en esta ocasión, las grandes efigies de papel del demonio Rāvaṇa se queman mientras se ejecutan los cantos sonoros de la Victoria de Śrī Rāma.

En los pasatiempos de Śrī Caitanya Mahāprabhu, Él se absorbió a Sí Mismo en el līlā trascendental del Señor Rāmacandra de la siguiente manera, según lo registrado por Śrīla Kṛṣṇa dāsa Kavirāja Gosvāmī en el ‘Śrī Caitanya-Caritāmṛta’, Madhya-līlā, Capítulo 15. El Señor toma Prasādam en casa de Sārvabhauma Bhaṭṭācārya, Versos 31-35:

parama-āveśe prabhu āilā nija-ghara
ei-mata līlā kare gaurāṅga-sundara
vijayā-daśamī—laṅkā-vijayera dine
vānara-sainya kailā prabhu lañā bhakta-gaṇe
hanumān-āveśe prabhu vṛkṣa-śākhā lañā
laṅkā-gaḍe caḍi’ phele gaḍa bhāṅgiyā
‘kāhāṅre rāvṇā’ prabhu kahe krodhāveśe
‘jagan-mātā hare pāpī, mārimu savaṁśe’
gosāñira āveśa dekhi’ loke camatkāra
sarva-loka ‘jaya’ ‘jaya’ bale bāra bāra

— Con gran éxtasis, Śrī Caitanya Mahāprabhu regresó a Su residencia. De ese modo, Śrī Caitanya Mahāprabhu, a quien se conoce con el nombre de Gaurāṅga-sundara, realizó diversos pasatiempos.
— El día de la celebración de la conquista de Laṅkā —el día de Vijayā-daśamī—, Śrī Caitanya Mahāprabhu vistió a todos Sus devotos como soldados del ejército de los monos.
— Manifestando las emociones de Hanumān, Śrī Caitanya Mahāprabhu Se armó con una gran rama de árbol, y, escalando los muros del fuerte de Laṅkā, comenzó a derruirlo.
— En el éxtasis de Hanumān, Śrī Caitanya Mahāprabhu, dijo, muy enfadado: « ¿Dónde está el sinvergüenza de Rāvaṇa? Él ha raptado a la madre del universo, Sītā. Ahora voy a matarle, a él y a toda su familia».
— Asombrados al ver la emoción extática de Śrī Caitanya Mahāprabhu, todos se pusieron a cantar « ¡Toda gloria!, ¡toda gloria!», una y otra vez.

 

Comentarios