Sri Chaitanya-Bhagavata de Srila Vrindavan Das Thakur Madhya-khanda Capítulo 5

Madhya-khanda

Capítulo cinco

El Vyasa Puja de Sri Nityananda

 

Todas las glorias a la Suprema Personalidad de Dios, Sri Chaitanyachandra, a quien se le glorifica con el nombre de Murari. Él es la lámpara continuamente resplandeciente de Nabadwip. Él es el audaz león que viene para destruir a los elefantes ateos. Él lleva una cuerda con nudos a fin de demostrar la necesidad de cantar regularmente un número específico de veces los Santos Nombres del Señor —Hare Krisna—, los cuales son Sus propios nombres.

Todas las glorias a Vishvambhar, el Señor Supremo de todas las entidades vivientes; el Señor y amo de Sri Nityananda y de Gadadhar Pandit.

Todas las glorias al Señor, quien es subyugado por el amor de Sus devotos puros, encabezados por Sri Advaita Prabhu. Oh, Señor, por favor, ocupa a las entidades vivientes condicionadas en el eterno servicio amoroso al Señor Krisna, y libéralas del cautiverio de la existencia material.

En asociación con Nityananda todos los devotos pasaban su tiempo con gran alegría hablando de tópicos de los Pasatiempos de Krisna. Todos los Vaisnavas congregados eran almas muy elevadas y devotos puros del Señor. Ellos estaban inmersos en el néctar de la Conciencia de Krisna. Nityananda Prabhu se sentía sumamente contento y sonreía mientras miraba a los Vaisnavas a Su alrededor. Las reuniones siempre eran escenas de extremo éxtasis, y lágrimas de amor y felicidad caían como cascada de los ojos de todos.

Viendo este éxtasis, el Señor Vishvambhar le dijo al Señor Nityananda Prabhu: «Escucha, Mi querido Nityananda Goswami, ¿dónde llevaremos a cabo Tu ceremonia de Vyasa-puja? Mañana será un día de luna llena y, en este día, Srila Vyasadev es adorado. Por lo tanto, escoge la casa de alguien y dinos qué hay que hacer».

Nityananda Prabhu pudo entender la mente del Señor, de modo que tomó de la mano a Shrivas Pandit y sonriendo dijo: «Escucha, Vishvambhar, tendré Mi Vyasa-puja en la casa de este bráhmana».

El Señor Vishvambhar le dijo entonces a Shrivas Pandit: «Ahora tienes una gran responsabilidad». Shrivas contestó: «No, mi Señor, esto no es una fuente de preocupación. Por Tu gracia lo tenemos todo en casa. La parafernalia requerida: tela, granos, un cordón de bráhmana, gui, etc., todo está disponible. Únicamente tengo que conseguir prestado el libro, el cual describe el procedimiento para llevar a cabo la ceremonia de Vyasa-puja. Entonces, mañana, para mi gran fortuna, presenciaré el Vyasa-puja». El Señor Vishvambhar quedó muy complacido con la respuesta de Shrivas, y todos los devotos se sintieron felices.

El Señor Vishvambhar dijo: «Escucha, Nityananda Gosañi, vayamos todos para hacer los preparativos en la casa de Shrivas Pandit». Nityananda apreció mucho las palabras de Vishvambhar, y de inmediato procedió hacia la casa de Shrivas Pandit. El Señor y Nityananda Prabhu, acompañados por Sus asociados, lucían exactamente como Krisna y Balaram en Gokul mientras andaban en compañía de Sus amigos.

Cuando entraron en la casa de Shrivas Pandit, los devotos sintieron que una ola de alegría recorría su cuerpo. El Señor ordenó que cerraran las puertas, permitiendo que se quedaran dentro únicamente los amigos y parientes. Luego, a una seña del Señor Vishvambhar, ellos empezaron el kirtan, y gradualmente el mundo externo se perdió en el olvido.

El canto fue extático y propio para la ocasión del Vyasa-puja. Los dos Señores empezaron a bailar con éxtasis, rodeados por los devotos que cantaban. Existe eternamente un lazo de afecto y amor entre el Señor Nityananda y el Señor Vishvambhar, y ahora, mientras bailaban juntos, cada uno se absorbió en pensamientos acerca del otro.

Los devotos experimentaron una extraordinaria alegría. Algunos empezaron a crear un gran estruendo, otros cayeron inconscientes y otros no pudieron impedir un flujo de lágrimas de alegría.

Los dos Señores Supremos experimentaron todos los síntomas del éxtasis, tales como el estremecimiento, el palidecer, el erizamiento del vello corporal, el llanto y el caer inconsciente. ¿Quién podría describir todos los síntomas de éxtasis que Ellos manifestaron?

Los dos Señores bailaron, perdidos en Su éxtasis. Con frecuencia se abrazaban, llorando. En el humor del afecto fraternal, uno trataba de tocar los pies del otro. Sin embargo, debido a que Ambos son cautelosos y astutos, no lo conseguían. Ellos estaban colmados de felicidad y rodaban por el piso olvidando Su suprema posición absoluta. Esos son Sus maravillosos Pasatiempos.

El mundo de los fenómenos externos fue olvidado y las ropas de Sus cuerpos quedaron dispersas. Ellos no podían sentarse quietos e incluso aunque los Vaisnavas trataban de sujetarlos, no lograban conseguirlo. ¿Cómo les sería posible a los Vaisnavas controlar a las Personalidades que sostienen todo el universo?

Los dos Señores Supremos se perdieron en el néctar de cantar y bailar. El Señor Gaurasundar repetía continuamente: «¡Canten! ¡Canten!», empapando con lágrimas de felicidad todo Su cuerpo. El Señor flotaba en un océano de éxtasis siempre creciente, habiendo encontrado a la personalidad cuya asociación siempre deseaba —Su eterno hermano, el Señor Nityananda—. El baile del Señor Vishvambhar era de lo más encantador cuando con Sus pies tocaba Su propia cabeza. Cuando el Señor Nityananda Prabhu bailaba, parecía que había un temblor. De esa manera, los dos Señores Supremos bailaron en éxtasis. ¿Quién puede describir esa escena de gran júbilo?

El Señor Vishvambhar se sentó entonces en el asiento del Señor Vishnu, absorto en el humor del Señor Balaram. Tal como el Señor Balaram, manifestaba locura y repetidamente gritaba: «¡Traigan vino! ¡Traigan vino!»

El Señor le dijo a Nityananda Prabhu: «¡Tráeme de inmediato un arado!». Al pedirlo el Señor, Nityananda Prabhu estiró Sus manos y el Señor Gaurachandra recibió el arado en Sus manos. Algunos vieron a los Señores hacer movimientos con las manos vacías, mientras que otros realmente vieron que el Señor Nityananda le daba un arado al Señor Chaitanya.

Solo por la misericordia del Señor uno puede entender Su posición suprema. Tales Pasatiempos y tópicos confidenciales como los manifestados por el Señor Chaitanya y el Señor Nityananda solo les son conocidos a unos cuantos.

Habiendo recibido el arado de Nityananda Prabhu, el Señor Chaitanya empezó a pedir vino, actuando inquieto y enloquecido. La mayoría de los devotos no podía entender este humor del Señor Chaitanya. Se miraban la cara uno al otro con desconcierto, preguntándose por qué el Señor pedía vino. Después de una prudente consideración, le trajeron al Señor una olla con agua del Ganga. El Señor le distribuyó a todos el agua del Ganga y Él bebió mucho de ella, tomándola como verdadero vino.

Alrededor, los devotos empezaron a cantar himnos acerca de Balaram, y Vishvambhar se mantuvo repitiendo: «¡Naada! ¡Naada!», el nombre con el que llamaba a Advaita Acharya Prabhu. El Señor continuó gritando: «¡Naada!» y Su cabeza empezó a balancearse como si estuviera embriagado, pero nadie podía entender el significado interno de la palabra “Naada”.

Ellos preguntaron: «Señor, ¿quién es Naada?»

El Señor contestó: «Es Él, cuyo llamado Me trajo aquí; la personalidad que ustedes llaman “Advaita Acharya Prabhu” es “Naada” para Mí, en Mi presente Encarnación. “Naada” me hizo descender desde los planetas Vaikuntha, pero ahora se encuentra con Haridas Thakur, viviendo libre de preocupaciones. En esta Encarnación, propagaré en toda casa el canto de los Santos Nombres, como respuesta a Su llamado. Sin embargo, no le concederé el regalo del servicio con devoción a esas personas miserables y caídas que, encontrándose embriagadas con el conocimiento material, la riqueza, la familia y la austeridad, han ofendido a Mis devotos puros. Fuera de eso, les otorgaré a todos sin discriminación ese supremo regalo de Krisna-prema, el cual incluso el Señor Brahma desea».

Los devotos se regocijaron al escuchar al Señor, y Él gradualmente se quedó tranquilo y reposado, regresando a su conciencia externa.

El Señor le preguntó a los devotos: «¿Mi hablar y mis acciones estuviern descontroladas?»

Los devotos contestaron: «No, no hubo nada incoherente».

Él abrazó a todos con gran amor y afecto, y dijo: «Por favor, perdonen siempre Mi naturaleza ofensiva».

Todos los devotos empezaron a sonreír. Ellos pensaron: «Seguramente el Señor está bromeando».

Incapaz de controlar Su éxtasis, Nityananda Prabhu empezó a rodar en el piso. Nityananda estaba completamente inmerso en el néctar del Krisna-prema. A veces sonreía, a veces lloraba. A veces, Sus ropas caían y se quedaba desnudo, en el humor de un niñito; todo Su cuerpo estaba lleno de la naturaleza de un niño. Su danda de sannyas cayó en una dirección, y en otra, cayó Su recipiente de agua y sus ropas.

La gran, sobria y apacible personalidad, el Señor Nityananda, se hallaba ahora inquieto e incontrolable, pero Visvambhar personalmente lo tranquilizó. Las palabras de Chaitanya actuaron sobre el enloquecido león Nityananda tal como una puya actúa sobre un elefante enloquecido, y Nityananda se quedó quieto. El Señor le dijo: «Tranquilízate, pues mañana llevarás a cabo el Vyasa Puja». Habiendo dicho esto, el Señor partió para Su casa.

Todos los devotos regresaron a sus respectivos hogares y el Señor Nityananda se quedó en la casa de Srivas Pandit. Más tarde en la noche, vencido por el éxtasis, el Señor Nityananda empezó a rugir como un león. Él rompió Su danda y Su kamandalu, el recipiente para agua,. ¿Quién puede comprender las actividades de la Suprema Personalidad de Dios? ¿Quién sabe por qué el Señor Nityananda rompió Su danda y kamandalu?

Temprano, la siguiente mañana, Ramai Pandit vio la danda y el kamandalu rotos; se quedó sorprendido y perplejo. Se dirigió rápidamente a Shrivas Pandit y le reportó el asunto. Shrivas Pandit dijo: «Ve e infórmale a Sri Vishvambhar».

Cuando Chaitanya Mahaprabhu escuchó acerca de las actividades de Nityananda de parte de Ramai Pandit, de inmediato fue a la casa de Shrivas Pandit. Allí, encontró a Nityananda riendo continuamente en un trance. Vishvambhar tomó la danda y llevó a Nityananda al Ganga.

Srivas Pandit y los otros Vaisnavas acompañaron a Sus Señorías hasta el Ganga para bañarse, y allí, Vishvambhar personalmente arrojó la danda al río. Nityananda, todavía en trance, estaba inquieto y no prestaba atención alguna a las recomendaciones. Por lo tanto, Mahaprabhu algunas veces lo reprendía, cosa que tranquilizaba un poco a Nityananda.

Sin embargo, un cocodrilo pasó por el río, y al verlo, Nityananda saltó para atraparlo. De inmediato, Shrivas Pandit y Gadadhar Pandit dieron gritos de alarma: “¡Ay! ¡Ay!”. Intrépidamente, Nityananda continuó nadando hacia el cocodrilo en medio de la corriente. Solo las palabras de Chaitanya pudieron aplacar a Nityananda y traerlo de regreso. «Ven de inmediato y procedamos a adorar a Vyasadev». Obedeciendo a Vishvambhar, Nityananda salió del agua y acompañó al Señor, de regreso a la casa de Shrivas.

Poco después, los devotos se reunieron y empezaron el canto del Santo Nombre del Señor Krisna. A Shrivas Pandit se le nombró como el preceptor principal para el Vyasa-puja, y después de recibir las instrucciones de Sri Chaitanya Mahaprabhu, él las llevó a cabo cuidadosamente. Un kirtan dulce y continuo convirtió la casa de Srivas Pandit en el mundo espiritual de Vaikuntha. Bien versado en todas las Escrituras, Shrivas Pandit llevó a cabo la ceremonia conforme a los estrictos mandatos de las Escrituras. Él le dio a Nityananda una fragante guirnalda de flores y dijo: «Oh, Nityananda Prabhu, por favor, recibe esta guirnalda y después de recitar los mantras apropiados, ofrece Tus oraciones y reverencias a Srila Vyasadev. Las Escrituras ordenan que uno debe personalmente ofrecer una guirnalda a Srila Vyasadev para adorarlo, y si Srila Vyasadev queda satisfecho, entonces todos los deseos espirituales se verán cumplidos».

Cuanto más Shrivas Pandit hablaba, cuanto más Nityananda repetía: «Sí, sí, sí». Aparentemente Él no prestaba atención a las palabras de Shrivas y parecía no saber cuáles mantras recitar. Él sostuvo la guirnalda y murmuró algo, lo cual nadie pudo escuchar, y solo miró alrededor.

Srivas Pandit le informó del asunto al Señor Chaitanya: «Tu Sripad no desea adorar a Srila Vyasadev». El Señor de inmediato fue ante la presencia de Nityananda y dijo: «Nityananda, por favor, escúchame. Ofrece la guirnalda a Srila Vyasadev y adóralo». Nityananda vio que Sri Chaitanya estaba allí y de inmediato colocó la guirnalda sobre la cabeza del Señor. La fragante guirnalda de flores sobre el rizado cabello del Señor lució hermosa.

En ese mismo momento, el Señor Chaitanya mostró Su forma de seis brazos a Nityananda Prabhu. El Señor sostenía en Sus seis manos: la caracola, el disco, la maza y el loto de Vishnu; y el arado y la porra de Balaram. Viendo esto, el Señor Nityananda Prabhu entró de inmediato en un trance de éxtasis y cayó inconsciente sin síntomas de vida. Todos los devotos se asustaron mucho y empezaron a orar: «¡Protégelo, Krisna! ¡Protégelo, Krisna!», mientras que el hijo de Jagannath Misra rugía fuertemente y repetidamente daba palmadas a Sus costados.

Chaitanya se inclinó para levantar a Nityananda del piso, diciendo: «Nityananda, por favor, levántate y tranquiliza Tu mente. Escucha el canto del Santo Nombre que Tú has iniciado. La razón por la que descendiste a este mundo material es la de propagar el canto del Santo Nombre, y ahora, perfectamente has tenido éxito en esta misión. ¿Qué más quieres hacer?

»Tú eres el propietario absoluto de la tesorería del Krisna-prema, la personificación del sublime amor con devoción. Nadie puede recibir Krisna-prema a menos y hasta que Tú distribuyas ese néctar. Por lo tanto, por favor, levántate y mira alrededor de Ti —misericordiosamente mira a Tus propios amados asociados quienes te rodean—. Tú puedes distribuir esta muy grandiosa riqueza a quienquiera que desees. Si alguien alimenta incluso la más leve antipatía por Ti, aunque él Me adore, nunca lo aceptaré como querido a Mí».

Las palabras del Señor Chaitanya sacaron al Señor Nityananda de Su trance, y al ver nuevamente la forma de seis brazos del Señor, entró en un estado de gran éxtasis. Nityananda Prabhu no es diferente de Ananta Shesha, en cuyo corazón Gaurachandra es un eterno residente. Sin duda, Nityananda no es diferente de Balaram. El Señor Gaurachandra es la Suprema Personalidad de Dios, la fuente de todas las Encarnaciones y Pasatiempos, por lo tanto, que Él manifestara Su forma de seis brazos no es asombroso.

En Su encarnación como Ramachandra, Él ofreció oblaciones a Su fallecido padre. En ese entonces Su padre, el Rey Dasarath, apareció personalmente para recibir las oblaciones. Si esto puede considerarse maravilloso, entonces, también la forma de seis brazos del Señor es maravillosa. Sin embargo, todo esto es natural para el Señor Supremo, Sri Krisna, debido a que Sus pasatiempos son extraordinarios y trascendentales.

La propensidad natural de Nityananda Prabhu es la de servir a Gaurachandra, y nunca se distrae ni siquiera por un momento de este servicio. Justamente tal como Laksman ofrece servicio continuamente a Ramachandra con Su mente, cuerpo y corazón, similarmente, Nityananda Prabhu continuamente se ocupa en servir con amorosa devoción a Gaurachandra. La Suprema Personalidad de Dios es el Señor de toda entidad viviente; Él es ilimitado y la fuente de todo. Con todo, entra en el ámbito material y causa la creación, manutención y aniquilación del mundo material. Según el veredicto de los Vedas, Él es la Verdad Absoluta y el Supremo Controlador, sin embargo, no se ve afectado por los fenómenos de la naturaleza material.

A pesar de Su suprema señoría sobre todo lo que existe, Ananta Dev (Sri Nityananda Prabhu), se ocupa eternamente en servir con amorosa devoción a Sri Gaurachandra. En cada yuga y en cada Encarnación, Su humor natural es servir a Su Supremo Señor, Sri Krisna. Como Laksman, Él se convirtió en el joven hermano del Señor Ramachandra y le sirvió continuamente. Él se olvidó de comer, beber, dormir y de otras actividades para servir continuamente a los pies de loto de Sri Ramachandra. Con todo, Él se siente incompetente para cumplir a cabalidad ese intenso deseo de servir.

En la forma de Sri Balaram, es el hermano mayor de Sri Krisna. Sin embargo, no puede abandonar Su actitud de servicio al Señor, lo cual brota de lo más profundo de Su Ser. Él siempre se refiere a Krisna como Su Amo, y siempre se encuentra en el humor de servirle con devoción. Esa es la maravillosa naturaleza de Sri Nityananda, Ananta Shesha. Únicamente los tontos bribones verán una diferencia entre Sri Nityananda Prabhu y Sri Balaram. Aquel que le falta el respeto al devoto que se ha entregado completamente a los pies de loto del Señor Supremo, Sri Vishnu, comete una gran ofensa a los propios pies del Señor Vishnu.

Sri Laksmi Devi, la Diosa de la Fortuna, es tan excelsa que el Señor Brahma y el Señor Shiva la adoran y le ofrecen oraciones. Sin embargo, Ella, de manera natural tiene una inclinación por ofrecer servicio a los pies de loto de Sri Vishnu, Krisna.

El Señor Balaram, Ananta Shesha, es la omnipotente Suprema Personalidad de Dios. Con todo, Su natural inclinación es servirle al Señor Supremo. Por lo tanto, Sri Gaurachandra se siente sumamente satisfecho cuando puede describir las glorias y la maravillosa actitud devocional de Sri Nityananda Prabhu. Esta es la naturaleza de la Suprema Personalidad de Dios, Gaurachandra: subordinarse al amor devocional de Sus devotos. Por lo tanto, al Señor le agrada en especial glorificar a Sus muy queridos entregados devotos.

Hay una especial significancia en escuchar al Señor Supremo glorificar a Sus propios devotos. El Señor y Sus devotos gustan glorificarse el uno al otro, y de esta manera incrementan su apego el uno por el otro. He presentado fielmente eso que ha sido propuesto en los Vedas y los Puranas, acerca de la relación entre el Señor Supremo, Sri Vishnu, y Sus devotos puros.

El Señor Nityananda tiene un solo pensamiento en Su mente: «El Señor Chaitanya es Mi Señor en todo aspecto y Yo soy Su dedicado sirviente. Quienquiera que me considere el sirviente de Mi Señor y Amo, Sri Chaitanya Mahaprabhu, se vuelve muy querido para Mí y obtiene Mi refugio».

Para el placer de Sri Nityananda, he descrito este Pasatiempo: cuando miró la forma de seis brazos de Sri Chaitanya. Nityananda siempre ve dentro de Su corazón los Pasatiempos trascendentales de Chaitanya y Chaitanya siempre muestra Sus pasatiempos trascendentales en el corazón de Nityananda. Ciertamente, los dos hermanos siempre se miran el uno al otro. Con todo, los específicos servicios que Sri Nityananda lleva a cabo siempre son de acuerdo a los Pasatiempos de una Encarnación particular del Señor. Aunque Nityananda es la Suprema Personalidad de Dios, siempre ofrece servicio a Sri Gaurachandra. De ese modo, el Señor Supremo acepta servicio de Sí Mismo. ¿Quién puede entender esos extáticos Pasatiempos?

Los Vedas y los Puranas han revelado estos temas confidenciales. La literatura védica es realmente una compilación de todos los maravillosos Pasatiempos del Señor. Por otra parte, su principal objetivo es propagar esos Pasatiempos. Sin embargo, no es posible comprender tales Pasatiempos espirituales sin ocuparse en servir con devoción al Señor. En este mundo material son únicamente unos cuantos los que, por la misericordia de Sri Gaurachandra, han comprendido la verdad de los nectáreos, ilimitados, trascendentales Pasatiempos de Sri Krisna.

Los devotos Vaisnavas del Señor son almas eternamente puras y realizadas. A veces, existen diferencias de opinión entre ellos, las cuales pueden parecer como argumentos. Pero, en realidad, sus riñas son simplemente parte de sus Pasatiempos. Si alguien que ha perdido su inteligencia y no entiende este intercambio, adora a uno y critica al otro, se verá arruinado.

Las Escrituras declaran que cuando un miserable tonto adora los pies de loto de un bráhmana y luego lo golpea en la cabeza, él seguramente va al infierno. Similarmente, cuando alguien adora la Deidad de Sri Vishnu, pero le falta el respeto o ignora al Señor Vishnu que reside en el corazón de todos, él también va al infierno. ¡Qué decir de cometer una ofensa o ser violento con un devoto Vaisnava! Si alguien ofende o tortura incluso a una entidad viviente ordinaria, pero adora a Visnu, quien es el Señor de toda entidad viviente, entonces, toda esa adoración es inútil, y esa persona sufre una gran aflicción. Adorar a Sri Vishnu por un lado y por el otro ser ignorante de que Sri Vishnu está en el corazón de todos, es como tocar con una mano los pies de un bráhmana para pedirle sus bendiciones y con la otra golpearlo en la cabeza.

Esas personas tontas no saben qué es más benéfico para ellas. Criticar a un devoto Vaisnava es miles de veces más pecaminoso que ofender a una entidad viviente ordinaria. La persona que fielmente adora a las Deidades pero que no ama ni respeta a los devotos, tampoco posee compasión alguna por las ignorantes y caídas almas condicionadas. Esa persona acepta una Encarnacion del Señor Supremo y la adora, mientras que rechaza a otra; trata a Krisna diferentemente de Sri Ramachandra, viendo una diferencia entre Ellos. No muestra respeto o devoción alguna por Balaram o Shiva. Esa persona es descrita en las Escrituras como el más bajo de los devotos.

El Srimad Bhagavatam (11.2.47) declara: «Un devoto que se ocupa fielmente en adorar la Deidad en el templo, pero que no se comporta apropiadamente con los otros devotos o con la gente en general es llamado un prakrita-bhakta, un devoto materialista impuro, y es considerado un kanistha-adhikari en la posición más baja». En el curso de esta deliberación, solo he mencionado incidental y brevemente los síntomas de un devoto neófito.

Al ver la forma de seis brazos de Sri Chaitanya Mahaprabhu, Nityananda se llenó de dicha. Quienquiera que escuche este maravilloso Pasatiempo de Sri Nityananda, inmediatamente se libera del cautiverio material.

Cuando Nityananda salió de Su extático trance, empezó a llorar profusamente; las lágrimas fluían de Sus ojos como ríos. El Señor Chaitanya le dijo entoces a todos: «La adoración de Vyasa-puja se ha terminado. Ahora, ¡empecemos el kirtan

Los devotos se llenaron de júbilo al recibir la orden del Señor Chaitanya y de inmediato empezaron a cantar fuertemente los trascendentales nombres de Krisna. Los hermanos, Nityananda y Chaitanya, bailaron como dos hombres locos, perdiendo todo contacto con este mundo fenoménico. El Vyasa-puja fue celebrado con gran felicidad y cantando, y los Vaisnavas se inspiraron y llenaron todavía de más júbilo. Algunos bailaban, algunos cantaban, mientras que otros rodaban por el suelo atrapando los pies de otros.

La madre del Señor Chaitanya, Sachimata, la adorable madre de todos, se sentó y miró la trascendental diversión. Cada vez que veía a Nityananda y Visvambhar, pensaba: «Ambos son mis hijos».

La celebración de Vyasa-puja fue muy extática. Solo Sri Shesha Mismo podría intentar describir completamente ese éxtasis. Solo soy capaz de dar algunos indicios acerca de las maravillosas actividades de Sri Chaitanya Mahaprabhu. Si nembargo, sé que uno avanza espiritualmente si glorifica al Señor Supremo, Sri Krisna, en una manera humilde.

Se hizo noche y los devotos continuaron celebrando el Vyasa-puja, bailando con Visvambhar. Los Vaisnavas estaban enloquecidos con alegría extática y lloraban, exclamando: «¡Oh, Krisna! ¡Oh, Krisna!» De este modo, el Señor propagaba el proceso del servicio con amorosa devoción a Él.

Tras el kirtan, el Señor se sentó con todos Sus devotos. Él le dijo a Shrivas Pandit: «Rápidamente trae las ofrendas de Vyasa-puja». Srivas Pandit hizo los arreglos para que trajeran todo el prasadam y Vishvambhar Mismo distribuyó ese prasadam a todos los devotos. Ellos tuvieron la dicha de honrar ese prasadam servido personalmente por el Señor Supremo, Sri Gaurachandra.

El Señor llamó a todos los que se encontraban en el interior de la casa y les distribuyó prasadam con Sus propias manos. Recibir prasadam directamente de parte del Señor es sumamente extraordinario y es una fortuna incluso para personalidades como el Señor Brahma, y ahora, incluso los sirvientes y sirvientas de la casa estaban recibiendo ese supremo tesoro espiritual.¿Quién puede describir las glorias de Shrivas Pandit, en cuya casa ocurrieron estas actividades espirituales?

Así el Señor Supremo llevaba a cabo maravillosos Pasatiempos en Nabadwip, pero no todos estaban conscientes de ello.

El Señor Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

 


Deja un comentario