Sri Chaitanya Bhagavat Capitulo 21 Mahaprabhu reprende a Devananda Pandit

Todas las glorias a Sri Vishvambhar, la vida y alma de Nityananda. Todas las glorias al Amo de Gadadhar Pandit y al Señor de Advaita Acharya. Todas las glorias a Aquel que es el más querido a Shrivas Thakur y a Haridas. Todas las glorias al venerado Señor de Gangadas Pandit y Sri Vasudeva Datta.

Que el Señor sea glorificado junto con todos Sus eternos servidores y asociados. Uno puede fácilmente obtener devoción pura por escuchar apropiadamente los maravillosos Pasatiempos del Señor Chaitanya.

Los residentes de Nabadwip vieron a su Vishvambhar llevando a cabo Sus infinitos Pasatiempos con Gadadhar Pandit, Nityananda Prabhu y otros.

Un día en que el Señor caminaba junto con Sus asociados, decidió visitar a Visharada Maheshvar, quien vivía cerca de la represa del Ganga. Junto a este lugar residía Devananda Pandit, un ecuánime erudito bráhmana, quien aspiraba a la liberación. Él era culto, renunciado y, desde su nacimiento, desapegado de la vida material. También era un instructor del Srimad Bhagavatam, pero desafortunadamente carecía de fervor devocional alguno.

La gente lo alababa como alguien bien versado en el Srimad Bhagavatam, aunque, realmente, él no estaba familiarizado con la verdadera esencia del Bhagavatam. Dentro de su corazón no se habían despertado los latentes sentimientos de devoción al Señor. Todavía no había logrado la eligibilidad para percibir la verdad trascendental del Bhagavatam. A pesar de sus estudios del Bhagavatam, no estaba situado en el servicio devocional. Solo Krisna sabe qué ofensas habían causado ese infortunio.

Por disposición de la Providencia, el Señor con Sus asociados estaba pasando por la casa de Devananda mientras Devananda estaba ofreciendo una plática acerca del Srimad Bhagavatam. Sri Vishvambhar, la Superalma en el corazón de todos y el Absoluto omnisciente Señor Supremo, oyó por casualidad sus explicaciones, las cuales estaban desprovistas de referencia al proceso del servicio devocional. Enfurecido por esto, el Señor dijo: «¿Qué dice este hombre tonto? Él es completamente ignorante de las enseñanzas esenciales del Srimad Bhagavatam. ¿Qué derecho tiene a hablar acerca del Bhagavatam?

»El Srimad Bhagavatam es la Encarnación literaria de Sri Krisna y la meta última del Srimad Bhagavatam es el servicio devocional al Señor Supremo. Las Escrituras védicas han declarado que el Bhagavatam rotundamente establece la sublime importancia de alcanzar una relación amorosa con el Supremo.

»Los cuatro Vedas son parecidos al yogurt —cuando se le bate, se convierte en mantequilla—, es decir, esos Vedas llegan a ser el Srimad Bhagavatam. Ese yogurt fue batido y servido por Srila Sukadev Goswami, y luego, saboreado por Maharaj Parikshit.

»Sukadev Goswami Me es muy querido; él está completamente familiarizado con las verdades ocultas reveladas en el Srimad Bhagavatam, el cual está repleto con descripciones acerca de Mi posición y naturaleza absoluta como la Suprema Personalidad de Dios.

»Quienquiera que hace una distinción entre Mí, Mis devotos puros y el Srimad Bhagavatam está por siempre perdido.»

Auqnue el Señor dijo muy enojado estas palabras, la asamblea de devotos se sintió enormemente satisfecha de escucharlas. El Señor continuó diciendo: «Este tonto no sabe nada acerca del Bhagavatam. Incansablemente se afana en explicar el Bhagavatam sin mencionar el servicio devocional. Hoy, haré trizas su libro.»

Un iracundo Señor Vishvambhar estuvo a punto de correr para llevar a cabo Su propósito cuando los Vaisnavas le rodearon y le disuadieron.

Toda la variedad de Escrituras védicas elogian al Srimad Bhagavatam como la literatura teosófica más elevada; las verdades ocultas contenidas en esta gran literatura son incomprensibles para los eruditos mundanos y los hombres materialistas.

Aquel que afirma ‘comprender por completo’ el Srimad Bhagavatam, realmente no conoce la verdad expuesta dentro de este libro. Por otra parte, aquel que acepta el Srimad Bhagavatam como el inconcebible Señor Supremo, automáticamente percibe su esencia, la cual es el servicio devocional al Señor Supremo.

Devananda Pandit era un docto erudito lleno de buenas cualidades. Es muy extraordinario encontrar una persona tan educada. Sin embargo, el dios de la muerte, Yamaraj, castiga a todos aquellos que aceptan a esos eruditos mundanos que carecen de verdadero entendimiento del Srimad Bhagavatam.

Aunque uno sea un profesor del Srimad Bhagavatam, que enseña a muchos otros, se verá confundido en la comprensión espiritual si le falta respeto a Sri Nityananda, quien es el refugio último de toda la creación.

Al Señor le era grato caminar por Nabadwip en compañía de Sus asociados. Un día, Él llegó a la parte externa de la ciudad y sucedió que pasó por una taberna. Cuando olió el vino, se acordó del varuni, una bebida embriagante similar, hecha de miel, la cual es muy favorita de Sri Balaram.

De inmediato, el Señor quedó colmado de las emociones de Balaram. En un trance, exclamó con un fuerte grito: «¡Entremos!» Cuando el Señor insistió, Shrivas cayó a Sus pies y le rogó no entrar.

El Señor dijo: «¿También Yo tengo que ser restringido por las reglas y las regulaciones?» A pesar de eso, Shrivas Pandit lo detuvo. Shrivas Pandit explicó: «Eres el Padre Universal y el ejemplo perfecto, si transgredes las leyes sociales, entonces, ¿quién quedará para hacerlas respetar?»

»Esos que, por ignorancia, te critiquen, ciertamente tendrán que sufrir vidas de miseria. Eres el emblema de los principios religiosos eternos, ¿quién será capaz de entender los Pasatiempos que vas a manifestar?  Considerando esto, si insistes en entrar a esa taberna, entonces, Yo me ahogaré en el Ganga».

El Señor nunca rompe las resoluciones de Sus devotos. Al escuchar las palabras de Shrivas, sonrió benevolentemente y dijo: «No quiero actuar en contra de tu deseo; no voy a entrar». Gradualmente, el Señor replegó dentro de Sí el humor de Balaram y continuó Su camino.

Sin embargo, cuando los borrachos de la taberna vieron a Nimai, ellos se emocionaron y gritaron fuertemente: «¡Hari! ¡Hari!»

Uno de ellos dijo entonces: «¡Sí! Nimai Pandit es una persona buena y honorable; ¡me gusta Su comportamiento y especialmente la manera en que canta y baila!»

Unos cuantos de ellos se levantaron tambaleándose y, palmoteando, empezaron a brincar alrededor en un intento de bailar. Ellos trataron de salir para ver a Nimai. Entonces, los borrachos, ya muy emocionados, con toda fuerza cantaron: «¡Haribol! ¡Haribol! ¡Jai Narayan!», y bailaron con gran alegría.

La taberna rápidamente se convirtió en la escena de un fuerte y alegre canto del nombre del Señor; esas reacciones son el resultado para cualquiera que ve al Señor Supremo Vishnu y a Sus devotos puros, los Vaisnavas.

El Señor quedó complacido con el esfuerzo de los borrachos de cantar el Santo Nombre y el corazón de Shrivas Pandit se derritió con lágrimas de felicidad al ver la manifestación de la potencia trascendental del Señor. Los borrachos se sintieron muy felices al ver a Sri Chaitanya, pero aquellos sannyasis que eran pecaminosos cuando vieron al Señor le encontraron defectos y lo criticaron.

Esos ofensores que se enojan cuando escuchan las glorias del Señor Supremo nunca conocerán alegría alguna en nacimiento alguno. Por lo tanto, ofrezco mis reverencias al alma que contempla con fe al Señor Supremo, incluso si es un borracho. El Señor bendijo a los borrachos con Su mirada y se fue.

Después de caminar una distancia, el Señor vio a Devananda Pandit venir en dirección opuesta. Al verlo, el Señor sintió ira. Vino a la memoria de Gaurachandra que tiempo atrás Devananda Pandit habia cometido una grave ofensa contra Shrivas Pandit.

Algunos eruditos daban pláticas acerca del Srimad Bhagavatam y el Bhagavad-gita, pero ni los que ofrecían las pláticas ni la audiencia aceptaban o siquiera percibían la esencia devocional de estos textos. Devananda Pandit también estaba dando pláticas en esos días. La gente lo respetaba, ya que era muy erudito y amable. Él continuamente ofrecía pláticas acerca del Bhagavatam y mantenía votos estrictos de celibato como un sannyasi.

Un día, mientras Devananda hablaba acerca del Bhagavatam a un grupo de estudiantes, Shrivas Pandit, sediento de escuchar el sonido trascendental del Bhagavatam, llegó y se sentó en el lugar para la audiencia.

Todas las sílabas del Bhagavatam están impregnadas del néctar del amor por Krisna. Cuando entraron a los oídos de Shivas Pandit, su corazón se derritió con amor extático y empezó a llorar, suspirando profundamente.

Los estudiantes a su alrededor eran mundanos, lógicos agnósticos, que se sintieron perturbados por Shrivas Pandit. Ellos dijeron: «Este hombre está creando una molestia, no podemos estudiar en esta atmósfera; esto es un desperdicio de tiempo para nosotros».

Shrivas Pandit es muy querido para Gaurachandra y es un Vaisnava muy excelso que puede liberar al mundo entero. Él no se dio cuenta de los comentarios de los demás e incontrolables lágrimas fluyeron en su amor extático.

Los estudiantes tramaron entre ellos, y arrastraron a Srivas Pandit hasta fuera de la casa, pero Devananda Pandit no pronunció palabra alguna para protestar. Cuando el maestro está desprovisto de un entendimiento devocional, es de esperarse que sus estudiantes sean iguales.

Cuando Shrivas Pandit salió de su extático trance, regresó a casa, con sus sentimientos profundamente lastimados. La Superalma, Sri Vishvambhar, situada en el corazón de todos, tomó debida nota de los pensamientos y actos de cada uno.

Ahora que el Señor Vishvambhar vio a Devananda Pandit acercarse, todo el acontecimiento pasó por Su mente. El Señor le abordó con palabras de enojo: «¡Aquí estás, Devananda! Escuché que presentas discursos acerca del Srimad Bhagavatam ante mucha gente.

«Un día, un devoto de nombre Shrivas Pandit fue a escuchar tu plática, pero mientras él estaba inmerso en los Pasatiempos de Krisna, tus estudiantes lo echaron fuera del local. ¿Cuál fue su ofensa?

»Aquel que es conmovido por emociones espirituales y llora al escuchar el Bhagavatam, apreciando las melosidades de una relación amorosa con Krisna, ¿debería ser echado fuera y tratado con ese desprecio? Tú y tus agnósticos estudiantes maltrataron de esa ofensiva manera a este gran devoto, quien, con mucha ansia Ganga Devi misma está buscando.

»Puede que seas un profesor del Bhagavatam, pero no posees siquiera una pizca de la piedad requerida para entender su verdadero significado. Cuando una persona ha comido a su entera satisfacción, solo entonces se siente amigablemente dispuesta con todo el mundo a su alrededor. En cuanto a ti, aunque les enseñas a otros acerca del Bhagavatam, tú mismo no disfrutas su divino néctar, el cual nos da ilimitado placer».

Devananda Pandit, quien era en verdad un bráhmana erudito, escuchó cada palabra sintiéndose muy avergonzado, pero no habló. Sri Vishvambhar terminó Su reprimenda y se fue. Devananda Pandit también se fue a su casa sintiéndose destrozado y abatido.

Aunque el Señor reprendió a Devananda, sin embargo, este era un alma muy afortunada ya que ser castigado por Sri Chaitanya es una bendición muy excepcional. Incluso esos demonios que son aniquilados por el Señor, alcanzan el mundo espiritual.

Aquel que fiel y sinceramente acepta el castigo del Señor es rápidamente bendecido con servicio devocional puro ante Él, mientras que otros a quienes no les importa la ira del Señor están destinados a un continuo castigo.

Sri Krisna Se manifiesta en cuatro formas especiales: el Srimad Bhagavatam, Tulasi, Ganga y el devoto puro Bhagavata. Krisna es directamente percibido en ellos en Su forma original, de modo que no requieren instalación alguna. Sin embargo, la forma de la Deidad del Señor en el templo primero tiene que ser instalada con mantras que imploran al Señor a aceptar esa forma; solo entonces las Deidades se vuelven adorables mediante los rituales recomendados. Los Vedas son claros en este punto.

Los Pasatiempos de Sri Chaitanya no tienen causa, ni principio ni fin. De una manera u otra, estoy tratando de ponerlos en una serie ordenada. Ofrezco mis reverencias a los pies de todos los devotos del Señor Chaitanya de manera que ellos no tomen en cuenta mis ofensas.

Todos los Pasatiempos del Señor manifiestos en las páginas del Madhya-khanda, son una lluvia de néctar que vence al ateísmo en el corazón.

Que Sri Nityananda, quien es muy querido al Señor Chaitanya, nunca retire el refugio de Sus pies de loto.

El Señor Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

 

Traduccion Jai Balai Prabhu

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