Pitṛ-Pakṣa: dìa de los difuntos en el hinduìsmo.

Significado.

Pit-paka, literalmente significa “quincena de los ancestros”. Se celebra del 21 de Septiembre al 6 de Octubre, para honrar a los antepasados y puedan continuar con su camino, auxiliándolos para que se ocupen en el bhakti-seva (servicio devocional).

De acuerdo a los Vedas, las almas de las tres generaciones anteriores de un pitā (antepasado) residen en Pitṛloka, un planeta entre el cielo y la tierra. Este lugar está gobernado por el señor Aryamā, el semidiós de los antepasados (dependiente en parte del Señor de la muerte y del deber, Yamarāja o Dharmarāja). Cuando una persona de la próxima generación muere, la primera generación se desplaza al cielo y se une con Dios, por lo que las ofrendas śrāddha no son dadas. Así, sólo a las tres generaciones en Pitṛloka se les dan los ritos śraddhā. Según las sagradas escrituras, al comienzo de Pitṛ-Pakṣa, el sol entra en el signo zodiacal de Libra (Tulā). Coincidiendo con este momento, se cree que los espíritus abandonan Pitṛloka y residen en las casas de sus descendientes durante un mes hasta que el sol entra en el siguiente zodíaco, Escorpio (Vścika-rāśi), y hay una luna llena. Se espera que los hindúes propicien a los antepasados en la primera mitad, durante la quincena oscura.

Pasatiempo.

Cuando el mayor de los davas,  Karṇa* (Rādheya, Vasusena, Vaikartana),   murió en la guerra de Kurukṣetra, su alma trascendió al cielo, donde le ofrecieron oro y joyas como alimento. Sin embargo, Karṇa necesitaba alimento real para comer y le preguntó a Indra, el señor del cielo, la razón de servir el oro como alimento. Indra le dijo a Karṇa que había donado oro toda su vida, pero nunca había donado comida a sus antepasados en śrāddha. Karṇa dijo que debido a que desconocía a sus antepasados, nunca donó cosa alguna en su memoria. Para reparar eso, a Karṇa se le permitió regresar a la tierra por un período de 15 días, para que pudiera realizar śrāddha y donar comida y agua en su memoria. Este período se conoce ahora como Pitṛ-Pakṣa. En algún pasaje de las escrituras, Yamarāja reemplaza a Indra.

En el Gauḍīya-vaisnavismo, lo que normalmente se hace en ese periodo es ofrecer con devoción y sinceridad bhoga (alimentos) al Guru (Maestro Espiritual) y al Señor Mahāprabhu, pidiéndoles que lo acepten y que permitan que ese pariente sea beneficiado con su misericordia, otorgándole amor por el Señor, que lo considere en Su servicio devocional. Entonces, el prasādam o remanente misericordioso se le coloca al retrato del pariente diciéndole que ahí tiene la misericordia de Gurudeva y del Señor, que la tome y se dedique al servicio devocional para que siga su camino.

Bhāgavad-Gītā,  10.29:

anantaś cāsmi nāgānā
varu
o yādasām aham
pit
ṝṇām aryamā cāsmi
yama
sayamatām aham

“De las Nāgas de muchas cabezas, Yo soy Ananta; y entre los seres acuáticos, Yo soy el semidiós Varuṇa. De los antepasados difuntos, Yo soy Aryamā; y entre los agentes de la ley, Yo soy Yama, el señor de la muerte.”

Significado: Entre las serpientes Nāga de muchas cabezas, Ananta es la más importante, tal como lo es el semidiós Varuṇa entre los seres acuáticos. Ambos representan a Kṛṣṇa. Existe también un planeta de pitās, antepasados, regido por Aryamā, quien representa a Kṛṣṇa. Hay muchas entidades vivientes que castigan a los infieles, y entre ellas Yama es la principal. Yama se encuentra en un planeta cercano a este planeta Tierra. Al morir, aquellos que son muy pecadores son llevados ahí, y Yama dispone diferentes clases de castigos para ellos.

Śrīmad-Bhāgavatam 6.6.38-39:

athāta śrūyatā vaśo
yo ‘diter anupūrvaśa

yatra nārāya
o deva
svā
śenāvātarad vibhu
vivasvān aryamā pū
ā
tva
ṣṭātha savitā bhaga
dhātā vidhātā varu
o
mitra
śatru urukrama

“Escucha ahora, por favor, mientras te enumero en orden cronológico a los descendientes de Aditi. En esa dinastía descendió la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, mediante Su expansión plenaria. Los nombres de los hijos de Aditi son los siguientes: Vivasvān, Aryamā, Pūṣā, Tvaṣṭā, Savitā, Bhaga, Dhātā, Vidhātā, Varuṇa, Mitra, Śatru y Urukrama.”

Śrīmad-Bhāgavatam, 1.13.15:

abibhrad aryamā daa
yathāvad agha-kāri
u
yāvad dadhāra śūdratva

śāpād var
a-śata yama

“Mientras Vidura hacía el papel de un śūdra por la maldición de Maṇḍūka Muni**, Aryamā desempeñaba el cargo de Yamarāja para castigar a aquellos que habían realizado actos pecaminosos.”

Significado: Vidura, que había nacido en el vientre de una mujer śūdra, incluso tenía prohibido participar de la herencia real como sus hermanos Dhṛtarāṣṭra y Pāṇḍu. Entonces, ¿cómo podía ocupar la posición de predicador para instruir a reyes y katriyas tan cultos como Dhṛtarāṣṭra y Mahārāja Yudhiṣṭhira? La primera respuesta es que, pese a que se acepta que era un śūdra de nacimiento, como había renunciado al mundo para recibir la iluminación espiritual mediante la autoridad de Ṛṣi Maitreya, y como éste lo había educado a fondo en lo referente al conocimiento trascendental, era muy competente para ocupar el puesto de ācārya, o preceptor espiritual. De acuerdo con Śrī Caitanya Mahāprabhu, cualquiera que esté versado en el conocimiento trascendental, o la ciencia de Dios, ya sea un brāhmaa o un śūdra, un casado o un sannyāsī, es digno de convertirse en maestro espiritual. Incluso en los códigos morales ordinarios (sostenidos por Cāṇakya Paṇḍita, el gran político y moralista), se indica que no hay nada de malo en recibir lecciones impartidas por una persona que, por nacimiento, pudiera ser menos que un śūdra. Ésa es una parte de la respuesta. La otra parte es que Vidura no era de hecho un śūdra. Él tenía que hacer el papel de un supuesto śūdra durante cien años, por una maldición de Maṇḍūka Muni. Él era la encarnación de Yamarāja, uno de los doce mahājanas, encontrándose al nivel de personalidades tan excelsas como Brahmā, Nārada, Śiva, Kapila, Bhīṣma, Prahlāda, etc. En su carácter de mahājana, Yamarāja tiene el deber de predicarle a la gente del mundo el culto de la devoción, tal como lo hacen Nārada, Brahmā y otros mahājanas. Pero Yamarāja es asignado por el Señor a un planeta determinado que queda a unos cientos de miles de kilómetros del planeta Tierra, y, después de que las almas corruptas mueren, las lleva allá y las condena en función de sus respectivas actividades pecaminosas. Así pues, Yamarāja tiene muy poco tiempo para ausentarse de su muy responsable cargo de castigar a los malhechores. Hay más malhechores que hombres rectos. Por consiguiente, Yamarāja tiene que hacer más trabajo que otros semidioses, que también son agentes autorizados del Señor Supremo. Pero él quería predicar las glorias del Señor, y, en consecuencia y por la voluntad del Señor, Maṇḍūka Muni lo maldijo, para que tuviera que venir al mundo en la encarnación de Vidura y tuviera que trabajar muy duro como un gran devoto. Esa clase de devoto no es ni śūdra ni brāhmaa. Él es trascendental a esas divisiones de la sociedad mundana, de la misma manera en que la Personalidad de Dios asume Su encarnación de cerdo, pero no es ni un cerdo ni un Brahmā. Él está por encima de todas las criaturas mundanas. A veces, para rescatar a las almas condicionadas, el Señor y Sus diferentes devotos autorizados tienen que hacer el papel de muchas criaturas inferiores; pero tanto el Señor como Sus devotos puros están siempre en la posición trascendental. Cuando Yamarāja se encarnó, pues, como Vidura, su cargo lo desempeñó Aryamā, uno de los muchos hijos de Kaśyapa y Aditi. Los Ādityas son hijos de Aditi, y hay doce de ellos. Aryamā es uno de los doce Ādityas, y, por ende, le fue muy posible ocuparse del puesto de Yamarāja durante los cien años de la ausencia de éste en la forma de Vidura. La conclusión es que Vidura nunca fue un śūdra, sino que, por el contrario, era más eminente que el tipo más puro de brāhmaa.

Śrīmad-Bhāgavatam, 4.18.18:

vatsena pitaro ‘ryamā
kavya
kīram adhukata
āma-pātre mahā-bhāgā

śraddhayā śrāddha-devatā

“Los afortunados habitantes de Pitṛloka, que rigen las ceremonias funerarias, convirtieron a Aryamā en ternero. Ordeñaron con gran fe y obtuvieron kavya, el alimento que se ofrece a los antepasados, en una vasija de barro sin cocer.”

Significado: En el Bhagavad-gītā (9.25), se dice: pitn yānti pit-vratāPit-vratā son las personas interesadas en el bienestar familiar. Existe un planeta denominado Pitṛloka, cuya deidad regente es Aryamā. Aryamā es algo así como un semidiós, y quien le satisface puede ayudar a adquirir un cuerpo denso a los miembros de su familia que se hayan convertido en fantasmas. Las personas que son muy pecaminosas y están muy apegadas a su familia, su casa, su pueblo o su país, no reciben un cuerpo de elementos materiales densos, sino que permanecen en un cuerpo sutil, compuesto de mente, ego e inteligencia. Quienes viven en esos cuerpos sutiles reciben el nombre de fantasmas. Ser un fantasma es muy doloroso, pues los fantasmas tienen inteligencia, mente, ego y deseos de disfrutar de la vida material; sin embargo, como no tienen un cuerpo material denso, en su búsqueda de satisfacción material no crean más que molestias. Los miembros de la familia, y especialmente el hijo varón, tienen el deber de ofrecer oblaciones al semidiós Aryamā o al Señor Viṣṇu. En la India, existe desde tiempo inmemorial la costumbre de que el hijo vaya a un templo de Viṣṇu en la ciudad de Gayā y allí ofrezca oblaciones para beneficio de su padre, que se ha convertido en fantasma. No es que todos los padres se conviertan en fantasmas, pero las oblaciones de piṇḍa se ofrecen a los pies de loto del Señor Viṣṇu, de manera que, si se da el caso de que un miembro de la familia es un fantasma, pueda ser agraciado con un cuerpo denso. Sin embargo, cuando alguien está habituado a comer el prasāda del Señor Viṣṇu, no hay posibilidad de que se convierta en fantasma o en algo inferior al ser humano. En la civilización védica existe la ceremonia denominada śrāddha, en la que se ofrecen alimentos con fe y devoción. Los antepasados de la persona que ofrece alimentos con fe y devoción, ya sea a los pies de loto del Señor Viṣṇu, o a Aryamā, Su representante en Pitṛloka, obtendrán cuerpos materiales con los que disfrutar del goce material que les corresponda. En otras palabras, no tendrán que volverse fantasmas.

Śrīmad-Bhāgavatam, 6.6.42:

aryamo mātkā patnī
tayoś car
aaya sutā
yatra vai mānu
ī jātir
brahma
ā copakalpitā

“Del vientre de Mātṛkā, la esposa de Aryamā, nacieron muchos sabios eruditos. De entre ellos, el Señor Brahmā creó la especie humana, dotada con la facultad de la introspección.”

Śrīmad-Bhāgavatam, 3.32.20:

dakiena pathāryama
pit
-loka vrajanti te
prajām anu prajāyante
śmaśānānta-kriyā-k
ta

“A esas personas materialistas se les permite ir al planeta Pitṛloka siguiendo el curso meridional del Sol, pero después vuelven de nuevo a este planeta y nacen en sus propias familias, comenzando de nuevo con las mismas actividades fruitivas desde que nacen hasta el final de sus vidas.”

Significado: En la Bhagavad-gītā (9.21), se afirma que esas personas se elevan a los sistemas planetarios superiores, y regresan a este planeta tan pronto como se termina el tiempo de vida correspondiente a sus actividades fruitivas; de este modo, suben y bajan. Los que se elevan hasta los planetas superiores, vuelven de nuevo en la misma familia por la que tuvieron demasiado apego; nacen, y de nuevo continúan con actividades fruitivas hasta el final de sus vidas. Existen diversos rituales prescritos que cubren desde el nacimiento hasta el final de la vida, y esos materialistas están muy apegados a esas actividades.

Śrīmad-Bhāgavatam, 3.20.42:

ūrjasvanta manyamāna
ātmāna
bhagavān aja
sādhyān ga
ān pit-gaān
parok
eāsjat prabhu

“Reconociendo estar lleno de deseo y de energía, el adorable Brahmā, el creador de las entidades vivientes, generó a partir de su propia forma invisible, de su ombligo, las legiones de sādhyas y pitās.”

Significado: Los sādhyas y pītas son las formas invisibles de los difuntos, formas creadas también por Brahmā.

Śrīmad-Bhāgavatam, 7.14.20-23:

ayane viuve kuryād
vyat
īpāte dina-kaye
candr
ādityoparāge ca
dv
ādaśyā śravaeu ca
t
tīyāyā śukla-pake
na vamy
ām atha kārtike
catas
ṛṣv apy aṣṭakāsu
hemante
śiśire tathā
m
āghe ca sita-saptamyā
maghā-rākā-samāgame
rākayā cānumatyā ca
māsark
āi yutāny api
dv
ādaśyām anurādhā syāc
chrava
as tisra uttarā
tis
ṛṣv ekādaśī vāsu
janmark
a-śroa-yoga-yuk

“La ceremonia śraddha debe celebrarse en Makara-saṅkrānti [el día en que el Sol comienza su curso por el Norte o en Karkaṭa-saṅkrānti [el día en que el Sol comienza su curso por el Sur]. Esta ceremonia debe celebrarse también en los días de Meṣa-saṅkrānti y Tulā-saṅkrānti, en el yoga Vyatīpāta, en el día en que coinciden tres tithis lunares, durante los eclipses de Luna o de Sol, en el duodécimo día lunar, y en Śravaṇa-nakṣatra. También debe celebrarse en el día de Akṣaya-tṛtīyā, en el noveno día lunar de la quincena de Luna creciente del mes de Kārtika, en los cuatro aṣṭakās de la estación invernal y de la estación fría, en el séptimo día lunar de la quincena de Luna creciente del mes de Māgha, en la conjunción de Māgha-nakṣatra con el día de plenilunio, y en los días en que la Luna está completamente llena, o casi llena, si coinciden con los nakṣatras de los que se derivan los nombres de algunos meses. La ceremonia śraddha también debe celebrarse en el duodécimo día lunar si éste coincide con cualquiera de los nakṣatras que reciben los nombres de Anurādhā, Śravaṇa, Uttara-phalgunī, Uttarāṣāḍhā o Uttara-bhādrapāda. También se debe celebrar esta ceremonia cuando el undécimo día lunar coincide con Uttara-phalgunī, Uttarāṣāḍhā o Uttara-bhādrapadā. Por último, debe celebrarse en los días que coinciden con la estrella de nuestro nacimiento [janma-nakṣatra] o con Śravaṇa-nakṣatra.”

Significado: La palabra ayana significa «camino» o «ir». Los seis meses en que el Sol se mueve hacia el Norte se llaman uttarāyaa, el camino del Norte, y los seis meses en que se mueve hacia el Sur se llaman dakiāyana, el camino del Sur. Ambos se mencionan en la Bhagavad-gītā (8.24-25). El día en que el Sol comienza a dirigirse hacia el Norte y entra en el signo zodiacal de Capricornio recibe el nombre de Makara-saṅkrānti, y el día en que el Sol comienza su trayectoria hacia el Sur y entra en el signo de Cáncer recibe el nombre de Karkaṭa-saṅkrānti. En esos dos días del año, se debe celebrar la ceremonia śrāddha.

Viṣuva, o Viṣuva-saṅkrānti, significa Meṣa-saṅkrānti, es decir, el día en que el Sol entra en el signo de Aries. Tulā-saṅkrānti es el día en que el Sol entra en Libra. Esos dos días sólo se dan una vez al año. La palabra yoga se refiere a cierta relación entre el Sol y la Luna en sus órbitas por el cielo. Hay veintisiete grados distintos de yoga, el decimoséptimo de los cuales recibe el nombre de Vyatīpāta. En esa fecha, se debe celebrar la ceremonia śrāddha. Un tithi, o día lunar, es la distancia entre las longitudes del Sol y de la Luna. A veces, un tithi dura menos de veinticuatro horas. Si, además, comienza después de la salida del Sol de un determinado día y termina antes del siguiente amanecer, el tithi que le precede y el tithi que le sigue «tocan», por así decirlo, al día de veinticuatro horas comprendido entre los dos amaneceres. Esto se denomina tryaha-sparśa, es decir, un día tocado en parte por tres tithis.

Śrīla Jīva Gosvāmī presenta muchas citas de los śāstras declarando que la ceremonia śrāddha, la ofrenda de oblaciones a los antepasados, no debe celebrarse en el tithi ekādaśī. Cuando el tithi del aniversario del fallecimiento cae en ekādaśī, la ceremonia śrāddha no debe celebrarse en ese día, sino en dvādaśī, el día siguiente. En el Brahma-vaivarta Purāa se dice:

ye kurvanti mahīpāla
śrāddha
caikādaśi-dine
trayas te naraka
yānti
d
ātā bhoktā ca preraka

Si alguien celebra la ceremonia śrāddha, la ofrenda de oblaciones a los antepasados, en el tithi ekādaśī, tanto el que realice la ceremonia, como los antepasados para quienes se lleve a cabo, como el purohita, o sacerdote de la familia que la promueva, irán todos al infierno.

*Del Śrīmad-Bhāgavatam, 1.15.16, segundo párrafo del significado:

Kara: Engendrado en Kuntī por el dios del Sol antes de que ella se casara con Mahārāja Pāṇḍu, Karṇa nació con ajorcas y aretes, signos extraordinarios que designaban a un héroe intrépido. Al principio se llamaba Vasusena, pero cuando creció le regaló a Indradeva sus ajorcas y aretes naturales, y de ahí en adelante llegó a ser conocido como Vaikartana. Después de que la doncella Kuntī le dio a luz, fue lanzado al Ganges. Luego fue recogido por Adhiratha, y él y su esposa Rādhā lo criaron como si fuera su propio hijo. Karṇa era muy caritativo, especialmente con los brāhmaas. No había nada de lo que no pudiera privarse por un brāhmaa. Con el mismo espíritu caritativo le dio a Indradeva como caridad sus ajorcas y aretes naturales, y éste último, quedando muy satisfecho con él, le dio a cambio una gran arma, denominada Śakti. Él fue aceptado como uno de los alumnos de Droṇācārya, y desde el mismo comienzo hubo cierta rivalidad entre él y Arjuna. Al ver su constante rivalidad con Arjuna, Duryodhana le escogió como compañero, y su amistad creció gradualmente y se volvió muy íntima. Él también estuvo presente en la gran asamblea de la función svayavara de Draupadī, y cuando trató de exhibir su talento en esa reunión, el hermano de Draupadī declaró que Karṇa no podía participar en la competencia, por su condición de ser el hijo de un carpintero śūdra. Aunque fue rechazado de la competencia, aun así, cuando Arjuna atravesó con éxito el pez que servía de blanco en el techo y Draupadī le puso a Arjuna su guirnalda, Karṇa y los demás príncipes desilusionados le presentaron a Arjuna un obstáculo poco común, mientras se iba con Draupadī. Karṇa, específicamente, peleó con él de un modo muy valeroso, pero todos ellos fueron derrotados por Arjuna. Duryodhana estaba muy complacido con Karṇa por la constante rivalidad que había entre él y Arjuna, y cuando subió al poder, puso a Karṇa en el trono del Estado de Aṅga. Frustrado en su intento de ganarse a Draupadī, Karṇa le aconsejó a Duryodhana que atacara al rey Drupada, ya que después de derrotarlo, se iba a poder arrestar tanto a Arjuna como a Draupadī. Pero Droṇācārya los regañó por esa conspiración, y ellos se abstuvieron de llevarla a cabo. Karṇa fue vencido muchas veces, no sólo por Arjuna, sino también por Bhīmasena. Él era el soberano del reino de Bengala, Orissa y Madrás juntos. Más adelante, tomó parte activa en el sacrificio Rājasūya de Mahārāja Yudhiṣṭhira, y cuando hubo una apuesta entre los hermanos rivales, apuesta planeada por Śakuni, Karṇa participó en ella, y se sintió muy complacido cuando se puso en juego a Draupadī. Esto avivó su vieja rencilla. Cuando Draupadī estaba en juego, lo anunció con mucho entusiasmo, y fue él quien le ordenó a Duḥśāsana que les quitara la ropa tanto a los Pāṇḍavas como a Draupadī. Él le pidió a Draupadī que eligiera otro esposo, porque, habiéndola perdido los Pāṇḍavas, se había convertido en la esclava de los Kurus. Siempre fue un enemigo de los Pāṇḍavas, y cuando quiera que se presentaba la oportunidad, trataba de reprimirlos por todos los medios. Durante la Batalla de Kurukṣetra previó el resultado final, y expresó su opinión de que como el Señor Kṛṣṇa era el auriga de Arjuna, éste ganaría la batalla. Siempre discrepó con Bhīṣma, y a veces se mostraba tan orgulloso como para decir que podía acabar con los Pāṇḍavas en cinco días, si Bhīṣma no interfería en sus planes. Pero se mortificó mucho cuando Bhīṣma murió. Él mató a Ghatotkaca con el arma Śakti que Indradeva le dio. Su hijo, Vṛṣasena, fue matado por Arjuna. Él mató al mayor número de soldados Pāṇḍavas. Al final tuvo una severa contienda con Arjuna, y fue sólo él quien pudo tumbarle a éste el yelmo. Pero ocurrió que una rueda de su cuadriga se atascó en el lodo del campo de batalla, y cuando se bajó para arreglarla, Arjuna aprovechó la oportunidad y lo mató, aunque le había pedido a Arjuna que no lo hiciera.

**Del Śrīmad-Bhāgavatam, 1.13.1, significado:

Vidura: Es una de las figuras sobresalientes de la historia del Mahābhārata. Fue engendrado por Vyāsadeva en el vientre de la sirvienta de Ambikā, la madre de Mahārāja Pāṇḍu. Es la encarnación de Yamarāja, quien, debido a una maldición de Maṇḍūka Muni, tuvo que convertirse en un śūdra. La historia es la siguiente. Una vez, la policía estatal aprehendió a unos ladrones que se habían escondido en la ermita de Maṇḍūka Muni. Los agentes policiales, como de costumbre, arrestaron a todos los ladrones, y a Maṇḍūka Muni junto con ellos. El magistrado condenó específicamente al muni a morir atravesado por una lanza. Cuando Maṇḍūka ya estaba a punto de ser ejecutado, la noticia llegó a oídos del Rey, quien de inmediato impidió el acto en consideración a que Maṇḍūka era un granmuni. El Rey le pidió perdón al muni personalmente por el error de sus hombres, y el santo fue de inmediato ante Yamarāja, que es quien prescribe el destino de los seres vivientes. Al ser interrogado por el muni, Yamarāja respondió que, en su infancia, el muni había atravesado a una hormiga con una pajuela puntiaguda, y por esa razón se lo había puesto en dificultades. El muni consideró que Yamarāja había cometido una insensatez al castigarlo por algo que había hecho en la inocencia de la infancia, y, en consecuencia, lo maldijo, condenándolo a volverse unśūdra, y a esta encarnación śūdra de Yamarāja se la conoció como Vidura, el hermano śūdra de Dhṛtarāṣṭra y Mahārāja Pāṇḍu. Pero a este hijo śūdra de la dinastía Kuru, Bhīṣmadeva le dio el mismo trato que a sus otros sobrinos, y, en el transcurso del tiempo, Vidura se casó con una muchacha que también había sido engendrada por un brāhmaṇa en el vientre de una śūdrāṇī. Aunque Vidura no heredó la fortuna de su padre (el hermano de Bhīṣmadeva), no obstante, Dhṛtarāṣṭra, su hermano mayor, le dio suficiente propiedad estatal. Vidura estaba muy apegado a su hermano mayor, y siempre trató de guiarlo por el buen camino. Durante la guerra fratricida de Kurukṣetra, Vidura le imploró reiteradamente a su hermano mayor que hiciera justicia con los hijos de Pāṇḍu, pero a Duryodhana no le gustó esa intromisión de su tío, por lo cual lo insultó. Esto trajo como consecuencia que Vidura se fuera del hogar a peregrinar y fuera instruido por Maitreya.


“Como ejemplo tenemos a Śrīpād Bhakti Prasūna Araṇya Mahārāja, ejecutando la ofrenda de Mahāprasadam en la sede mundial de nuestra Misiòn, Śrī Chaitanya Sārasvata Maṭh,  al que fuera integrante de la banda musical ‘The Beatles’, George Harrison.”

“Señor de la Muerte, Yamarāja o Dharmarāja (Señor del Dharma o deber)”
Nota: Para saber acerca del proceso de la muerte material tecleè en el siguiente link, donde Śrīla Gurudeva Oṁ Viṣṇupāda Śrīla Bhakti Sundar Deva-Gosvāmī Mahārāja, explica detalladamente el tema:

 

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