Pāṣāṇakuśa-ekādaśī (romper al otro día entre 7:38 y 11:35 a.m.)

“Señor Śiva”

Mahārāja Yudhiṣṭhira dijo: “¡Oh, Madhusūdana!, ¿Cuál es el nombre del Ekādaśī que ocurre durante la quincena brillante del mes de Āśvina (Septiembre-Octubre)? Por favor sé misericordioso conmigo y dímelo.”

El Supremo Señor Śrī Kṛṣṇa dijo: “¡Oh, Rey!, Por favor escucha cómo te explico las glorias de este Ekādaśī Pāṣāṇakuśa que remueve todos los pecados.”

En este día uno debe adorar a la Deidad de Padmanābha del Señor, el de los ojos de loto, de acuerdo a las reglas y regulaciones. Por hacerlo, uno logrará alcanzar cualquier placer celestial deseado en este mundo y por último obtiene la liberación. Simplemente por ofrecer humildes reverencias al Señor Viṣṇu, el conductor de Garuda, uno puede obtener el mismo mérito que es logrado por ejecutar grandes austeridades y penitencias por mucho tiempo con completo control de los sentidos. Aunque una persona hubiese podido cometer un sin número de pecados, puede escapar del infierno solo por dar sus reverencias al Señor Hari que remueve toda clase de pecados.

El mérito logrado por ir en peregrinación a Tīrthas (lugares de peregrinajes) de este planeta tierra, puede también ser conseguido por cantar los santos nombres del Señor Viṣṇu. (1). Cualquiera que cante estos sagrados nombres tal como Rāma, Viṣṇu, Janārdana, o Kṛṣṇa especialmente en Ekādaśī nunca verá la morada de Yamarāja. Aquel que ayune en Pāṣāṇakuśa-ekādaśī será muy querido para Mí y nunca conocerá la morada de Yamarāja.

Ambos, los Vaiṣṇavas que critiquen al Señor Śiva y los Śaivas que me critiquen, ciertamente irán al infierno. El mérito obtenido por ejecutar mil sacrificios de caballo o cien sacrificios Rājāsūya, no es igual al mérito obtenido por una persona que ayuna en Pāṣāṇakuśa-ekādaśī. Nada en los tres mundos es tan placentero y poderoso de purificar a uno de pecado como en Ekādaśī, el día del Señor Padmanābha (el que tiene un loto brotando de su ombligo). ¡Oh, rey!, Hasta que la persona no logre ayunar en este Ekādaśī, las reacciones de sus pecados nunca lo abandonarán. No hay ningún mérito en los tres mundos que pueda igualar al mérito alcanzado en ayunar en este Ekādaśī. Aquel que observe fielmente este Ekādaśī nunca verá a la muerte personificada, el Señor Yamaraja. Aquel que desea liberación, buena salud, una mujer hermosa, riquezas y buenos granos, simplemente debe ayunar en este Ekādaśī.

“¡Oh, Rey!, Ni siquiera el Ganges, Gayā, Kaśī o Puṣkara o hasta el sagrado lugar de Kurukṣetra pueden igualarse al mérito logrado en Pāṣāṇakuśa-ekādaśī.”

“¡Oh, Yudhiṣṭhira!, Protector de la tierra, después de observar Ekādaśī durante el día, el devoto debe permanecer despierto por toda la noche, por hacerlo así, fácilmente alcanzará la morada del Señor Viṣṇu.”

“Diez generaciones de antepasados del lado materno, diez generaciones del lado paterno y diez generaciones del lado de la esposa, todos serán liberados simplemente por observar ayuno en este Ekādaśī. Todos estos ancestros obtendrán sus formas originales y trascendentales de cuatro brazos, usando vestimentas amarillas y bellas guirnaldas, irán al mundo espiritual sentados sobre el lomo de Garuḍa, el enemigo de las serpientes. Esta es la bendición que Mis devotos alcanzarán simplemente por observar apropiadamente Pāṣāṇakuśa-ekādaśī.”

“¡Oh, el mejor de los Reyes!, Si uno es un niño, un joven, un adulto o un anciano y ayuna en Pāṣāṇakuśa-ekādaśī, se libera de pecado y lo hace inmune de sufrir un nacimiento infernal. Aquel que observa un ayuno en este Ekādaśī, se liberará de todos sus pecados y volverá a la morada del Señor Hari. Aquel que da en caridad oro, semillas de sésamo, tierras fértiles, vacas, granos, agua bebible, una sombrilla protectora o un par de calzados en este sagrado día, nunca tendrá que visitar la morada de Yamarāja, el que siempre castiga a los pecadores. Pero si un residente de este planeta tierra falla en ejecutar sus actividades espirituales, especialmente la observancia del ayuno en un día tan sagrado como Ekādaśī, se dice que su aliento no es mejor que el soplo de un fuelle de herrero.”

“¡Oh, el mejor de los reyes!, Especialmente en Pāṣāṇakuśa-ekādaśī, hasta un hombre pobre debe primero bañarse y luego dar algo de caridad y ejecutar otras actividades auspiciosas de acuerdo a su habilidad. Aquel que ejecute sacrificios o construya estanques públicos, lugares de descanso, jardines o casas no sufrirá el castigo de Yamarāja.”

Uno debe entender que una persona que ha ejecutado estas actividades auspiciosas en su vida pasada, en esta vida tendrá longevidad, un noble nacimiento y será opulento. Pero aquella persona que observe un ayuno de Pāṣāṇakuśa-ekādaśī va a la morada del Señor Supremo.

El Señor Kṛṣṇa concluyó: “¡De este modo, Oh, santo Yudhiṣṭhira!, Te he narrado las glorias de Pāṣāṇakuśa-ekādaśī. Por favor, pregúntame algo más, si así lo deseas, en escuchar más cerca de este Ekādaśī.

De ese modo termina la narración de las glorias de Pāṣāṇakuśa-ekādaśī o Āśvina Śukla-ekādaśī del ‘Brahmā-vaivarta Purāa’.

Notas:

– De acuerdo al ‘Śrīmad-Bhāgavatam’ Viṣṇu es Puruṣa, encarnación del Señor Śrī Kṛṣṇa en su cuádruple expansión.

 

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