Madhya-khanda Capítulo veintiocho Sri Chaitanya toma la orden de sannyas

 

 

Todas las glorias a Sri Gauranga, el Señor y esposo de Sri Visnupriya Devi. Ten la bondad de posar Tu misericordiosa mirada en las entidades vivientes.

El Señor Supremo, Sri Vishvambhar, se ocupó en un incesante kirtan, colmado de una inmensa felicidad. Nadie conoce el verdadero significado de las actividades del Señor Supremo. Él es el autócrata absoluto y hace lo que gusta. Él siempre estaba absorto en el éxtasis del sankirtan en la compañía de los Vaisnavas. Los devotos estaban tan embelesados por el continuo kirtan que nunca consideraron, ni siquiera por un momento, que su amado Señor los pudiera abandonar. Esos devotos grandemente afortunados disfrutaron Pasatiempos con esa Suprema Personalidad en quien continuamente meditan los Vedas personificados.

El día que el Señor Sri Chaitanya decidió entrar en la orden de sannyas, en confidencia le reveló Su decisión a Nityananda Prabhu. Él le dijo: «Mi querido Nityananda Gosañi, lo que voy a revelarte solo lo puedes repetir a otros cinco. Mañana es el día de Makara-sankranti, cuando el sol empieza a viajar en la dirección norte, y Yo ciertamente aceptaré la orden de renuncia, sannyas. En la aldea de Katwa, cerca de Indrani, vive una excelsa personalidad, Sri Keshava Bharati. Es de él de quien voy a recibir Mi sannyas. Las cinco personas a las que debes informar son: Mi madre, Sri Gadadhar, Sri Brahmananda, Sri Chandrasekhar y Sri Mukunda». Entonces, Sri Nityananda fue para ver a esas cinco personas, por separado, y les informó de manera confidencial acerca de la decisión del Señor.

Todo ese día, Sri Chaitanya lo pasó llevando a cabo sankirtan con Sus devotos Vaisnavas. El Señor disfrutó de Su prasadam de mediodía y luego, al atardecer, fue para recibir el darshan del sagrado Ganga. Allí, ofreció reverencias a Ganga Devi, y se sentó en la ribera por un rato, y después regresó temprano a casa. En casa, se sentó rodeado de Sus devotos, sin embargo, nadie entre ellos sabía que el Señor se estaba yendo el siguiente día. Por el momento, los devotos se regocijaron en la asociación del Señor Supremo. El Señor, cuyos hermosos ojos son como pétalos de loto, estaba sentado y adornado con guirnaldas de flores y pasta de sándalo. Mientras los Vaisnavas llegaban, uno tras otro ofrecían al Señor guirnaldas de flores. La potencia del Señor es tal que simplemente fue inconcebible ver cómo acudió un flujo continuo de visitantes desde todas las direcciones. Tantos, que incluso para Brahma hubiera sido difícil contarlos.

Entraron, ofrecieron dandavats y con embelesada atención fijaron sus ojos en el encantador rostro del Señor. A cada uno de los visitantes, el Señor le ofreció una guirnalda de Su propio cuello y les instruyó de la siguiente manera: «Continúen alabando al Señor Supremo, Sri Krisna. Canten Su Santo Nombre, adórenlo y canten Sus glorias. No piensen en otra cosa que no sea Krisna. Si tienen algún amor por Mí, entonces muéstrenlo por cantar y recitar no otro nombre, sino solo los nombres de Krisna, en todo momento recuerden y canten Su Santo Nombre, ya sea que estén durmiendo, despiertos o comiendo».

Después de instruir a todos de esa manera, les pedía que regresaran a sus hogares. Mientras un grupo de visitantes se iba, otro nuevo grupo llegaba. La mayoría de ellos eran desconocidos el uno al otro, sin embargo, eso no desalentaba sus sentimientos extáticos. Mientras tanto, el Señor Supremo, más refulgente que muchísimas lunas, estaba sentado allí envuelto en innumerables guirnaldas de flores y decorado con pulpa de sándalo. Mientras se iban, los visitantes fuertemente cantaban los Santos Nombres de Hari, sintiéndose muy jubilosos. Ellos habían recibido la gracia del Señor.

Justo entonces, Sridhar, con una tierna calabaza verde en mano, entró en la casa del Señor. Viendo esto, el Señor Sri Gaurasundar rió y le preguntó: «Sridhar, ¿dónde conseguiste esa calabaza?» El Señor pensó para Sí Mismo: «Mañana me voy, pero no puedo rechazar o desperdiciar el regalo de Sridhar; esta noche me comeré esta calabaza».El Señor Supremo siempre está preparado para satisfacer a Sus devotos. Él es famoso como ‘bhakta-vatsala’. El Señor le pidió a Su madre que cocinara la calabaza. Justo en ese momento alguien entró con algo de leche y la ofreció al Señor. El Señor quedó muy complacido y dijo: «Esto es maravilloso. Ahora, madre, puedes preparar una exquisitez con la leche y la calabaza». Madre Sachi se sintió feliz con el giro de los acontecimientos y, con gran satisfacción, se dispuso a cocinar. El Señor Supremo de Vaikuntha siempre está deseoso de cumplir los deseos de Sus devotos pues Él es Su amoroso guardián.

Los devotos se quedaron hasta tarde en la noche y se fueron cuando el Señor iba a tomar Sus alimentos. Vio a todos salir, y se sentó para comer. Él disfrutó de lo cocinado por Su madre, lavó Su boca, manos y pies y se retiró para descansar a Su cuarto. El Señor Supremo invocó a Su sueño místico, yoga-nidra, mientras que Srila Haridas y Srila Gadadhar se acostaron cerca para descansar. Sachimata sabía que el Señor se iría temprano al amanecer, de manera que no pudo dormir, sino que lloró incesantemente.

Una par de horas antes de la salida del sol, el Señor se despertó y, determinando el momento propicio mediante el aire de la respiración, se preparó para el viaje. Srila Haridas y Srila Gadadhar también se despertaron. Srila Gadadhar dijo: «Quiero acompañarte». A lo cual el Señor contestó: «Nadie puede acompañarme a donde voy. Soy completamente independiente; uno sin segundo. Este es mi Pasatiempo».

Sachimata entendió que ese era el momento en que su hijo tenía que dejar el hogar, así que ella se sentó en la puerta. Viendo a Su madre en la puerta, el Señor se sentó junto a ella y agarró sus manos. Él trató de consolarla, diciendo: «Me criaste y me cuidaste de numerosas maneras. Fui educado y criado debido a tus esfuerzos. Nunca te preocupaste ni siquiera levemente por tí misma, pero todo el tiempo, desde Mi nacimiento, siempre aseguraste que Yo tuviera lo mejor de todo. Momento tras momento, tú me bañaste con tu amor y afecto. Incluso en millones de vidas, nunca podré reciprocar tus tiernos sentimientos. Vida tras vida, estaré en deuda contigo, lo cual solo tu gracia puede dispensar.

»Querida madre, todos en esta creación se encuentran bajo el control del Señor Supremo; nadie tiene el poder de volverse independiente de Su control. Solamente el Señor dispone la unión y la separación. ¿Quién puede comprender la profundidad de Su mente y voluntad? Si me voy ahora o diez días más tarde, no debes lamentarte. No te preocupes de nada; por completo me haré cargo de ti; esa es Mi responsabilidad». Cruzando Su mano sobre Su pecho, Él reiteradamente le aseguró a Su querida madre: «Ver por tu manutención y bienestar es Mi responsabilidad; solo Mía».

Sachimata escuchó en silencio todo lo que su hijo le dijo. Ella no contestó, sino que lloró y lloró. Sachimata, la Madre Universal, quiso volverse como la Madre Tierra, el símbolo de la paciencia. ¿Quién puede entender los inconcebibles Pasatiempos eternos del Señor Supremo? Sri Gaurasundar untó Su cabeza con el polvo de los pies de Su madre, caminó alrededor de ella y salió. El divino héroe de Vaikuntha abandonó el hogar para entrar en la orden de renuncia a fin de liberar a las entidades vivientes. Mis queridos hermanos, respetables lectores, por escuchar la narración acerca del Señor Supremo cuando toma sannyas, uno se libera de todo cautiverio material. Tan pronto como el Señor se marchó, Sachimata quedó casi inerte y sin habla, tan quieta como una estatua.

El resto de los devotos no supo nada de estos acontecimientos. Después de terminar sus rituales y abluciones de la mañana, ellos vinieron para ofrecer reverencias al Señor, pero encontraron a Sachimata sentada en la parte externa de la puerta de la casa. El noble Shrivas fue el primero en preguntar: «Ay, ¿por qué te sientas en la puerta?» Casi inerte, al principio ella permaneción silenciosa, mientras las lágrimas fluían libremente de sus ojos. Finalmente, después de un momento, ella dijo: «Mis queridos hijos, las Escrituras dicen que las posesiones del Señor Supremo Vishnu le pertenecen legítimamente a Sus devotos, los Vaisnavas. Por lo tanto, todo objeto perteneciente a mi hijo es ahora de ustedes; tómenlo. El Señor me ha dejado».

Comprendiendo que el Señor había dejado el hogar, los devotos quedaron consternados y cayeron desmayados. Inundados de dolor, lloraron fuertemente, abatidos y afligidos. Ellos se sostuvieron uno al otro para consolarse y balbucearon como si deliraran: «Oh, Gopinath, ¡esta noche ha sido terrible!», y abatidos, lloraron, poniendo su cabeza entre sus manos. «¿Cómo viviremos sin ver Su cara que es como una luna?» «¿Qué utilidad tiene esta vida pecaminosa?» «¿Por qué el cielo no se derrumba sin previo aviso?» Algunos rodaron por el suelo, llorando y lamentándose, incapaces de soportar el ardiente dolor de la separación. Todos los demás devotos que empezaron a llegar, al escuchar de la partida del Señor, quedaron sumidos en un océano de aflicción. El fuerte llanto de los Vaisnavas envolvió la casa del Señor. Ellos gritaron: «Somos huérfanos desamparados; nuestro Señor y amo nos ha abandonado para aceptar sannyas, dejándonos ahogar en un océano de aflicción».

Los devotos lloraron de manera incontrolable quedando casi inconscientes por el dolor. Gritaron y fuertemente exclamaron: «¡Hari! ¡Hari!». Sintieron que su vida, posesiones, familia, etc, no tenían valor alguno sin la presencia del Señor. Golpearon su pecho y pegaron en su frente con total abatimiento. Su amado Señor había partido sin informarles; pensando en esto, ellos rodaron por el suelo ignorando el polvo que los cubría. El patio del Señor presenció esta desgarradora escena de los Vaisnavas, retorcidos tanto interna como externamente por el agonizante dolor de la separación. Srila Mukunda, Sri Murari, Srila Sridhar, Srila Gadadhar, Sri Gangadas, Srila Shrivas y los miembros de su familia, Sri Acharya, Srila Haridas y muchos otros compartieron la aflicción que, inesperada, repentinamente los impactó. El sonido de su fuerte llanto hizo eco en todo Nabadwip y todos los residentes llegaron corriendo para ver qué era lo que había sucedido. Jóvenes y viejos, hombres y mujeres, se precipitaron hacia la casa de Nimai Pandit y fuertemente lamentaron el que su amado Señor los hubiera dejado. Sin embargo, los ateos se sintieron felices de que el Señor se había ido. Gradualmente, los devotos dejaron de llorar, se tranquilizaron y se sentaron rodeando en círculo a Sachimata.

Mientras se difundía de casa en casa la noticia de la partida del Señor, la gente llegaba desde cerca y lejos. Se sorprendieron al escuchar que Nimai Pandit había decidido entrar a la orden de renuncia. En la casa de Nimai, encontraron a todos con los ojos enrojecidos, llorando, y a Nimai, ausente. Todo el peso y el impacto de la noticia de la partida de Nimai terminó por herirlos e incluso los severos críticos y ateos se sintieron tristes y llenos de auténtico remordimiento. Ellos dijeron: «Somos tan pecaminosos que fallamos en reconocer una personalidad tan elevada». «Ya no veremos más Su hermosa cara como de luna». «Prendamos fuego a nuestras casas y abandonemos la ciudad para convertirnos en yoguis». «¿Por qué deberíamos quedarnos en casa cuando el Señor Mismo ha dejado Nabadwip y se ha ido?» «¿Qué valor tiene la vida para nosotros?» «¿Cómo es que todavía respiramos?» La gente de la ciudad lloró, se lamentó, y cayeron desmayados. Era como si hombres, mujeres, viejos y jóvenes, hubieran sido arrojados en un pozo de agudo dolor.

El Supremo Señor independiente, Sri Gaurasundar, sabe qué método aplicar para liberar a cada persona particular. Él abrazó la orden de renuncia, con la intención de aliviar el sufrimiento de todas las entidades vivientes y salvarlas. Ahora, vemos que incluso aquellos que eran envidiosos y antagonistas hacia el Señor se vieron mordidos por la venenosa serpiente de la separación. Todas las glorias y victoria al Señor Supremo de todos los seres vivientes, Sri Gaurachandra, pues ha hecho un maravilloso plan para liberar a todas las almas jivas.

Mis queridos lectores, por favor, escuchen con atención los detalles de cómo el Señor recibió sannyas. Por escuchar esto, uno se libera del cautiverio de las infinitas reacciones kármicas.

Después de dejar el hogar, Sri Gaurangasundar cruzó al otro lado del Ganga y llegó a Kantaka-nagara (Katwa). Los cinco asociados íntimos a quienes les había previamente confiado Su plan, gradualmente llegaron y se reunieron con Él: Sri Avadhut Nityananda Prabhu, Srila Gadadhar, Sri Mukunda, Sri Chandrasekhar Acharya y Sri Brahmananda Luego, el Señor Supremo, caminando con el paso de un león enloquecido, fue con ellos al lugar de Sri Keshava Bharati.

El gran y piadoso Sri Keshava Bharati, observando la maravillosa y refulgente forma del Señor, corrió a recibirlo con reverencia y respeto. Sin embargo, el Señor se postró ante Sri Bharati y con las palmas juntas oró: «Mi querido señor, por favor, sea bondadoso Conmigo. Usted es el salvador de las almas caídas, una personalidad infinitamente magnánima. Está apoderado para dar a Krisna, el Señor de Mi corazón, debido a que el Señor Supremo, Sri Krisnachandra, siempre se encuentra entronado en su corazón. No tengo otro deseo que llegar a ser un sirviente de Krisna, por lo tanto, tenga la bondad de instruirme».

Para ese entonces, el cuerpo del Señor estaba empapado de Sus propias lágrimas, las que corrieron sin reservas a causa de Sus intensos sentimientos de amor divino. Con fuertes gritos rugientes como los de un león, empezó a bailar. Tan pronto como el hijo de Madre Sachi empezó, empezaron a cantar Mukunda y los otros devotos. De repente, de la nada, por cientos empezó a llegar gente atraída por el kirtan. Cuando ellos vieron la exquisita belleza de Sri Gaurasundar no pudieron hacer otra cosa que mirar fijamente Su cara y beber Su divina belleza.

Entonces ocurrió un incidente de lo más sorprendente, el Señor Supremo bailó e hizo una pirueta en el aire rociando a todos con Su incesante cascada de lágrimas. La gente quedó empapada, mojada. Hombres, mujeres y niños fueron envueltos en las lágrimas del divino Krisna-prema, y ellos espontáneamenrte cantaron el nombre de Hari! Diferentes síntomas extáticos tales como temblor, sudor, desmayo, etc., se manifestaron en oleadas en la persona del Señor. Cuando Él cayó al suelo como una vara, el público reunido quedó petrificado. Entonces, el Señor Supremo, propietario de ilimitados universos, con completa humildad, sosteniendo paja entre Sus dienes, fue alrededor de todos los presentes, mendigando Su propio servicio, el servicio a Sri Krisna. Viendo la humildad y la compasión del Señor, sabiendo que Él estaba a punto entrar en la orden de renuncia, aquellos presentes empezaron a llorar, conmovidos por una intensa aflicción.

Las mujeres estaban pensando en voz alta diciendo: «¿Cómo Su madre soportará esto?» «¿Quién entenderá el dolor que ella sufrió la última noche que Nimai pasó en casa?» «¿Quién es esa muy afortunada doncella que tuvo este océano de buenas cualidades como esposo, pero que ahora se encuentra de privada de él? «¿Debido a qué gran infortunio la Providencia se lo arrebató?» «No somos Sus parientes, sino personas ajenas, pero incluso nuestro corazón ha sido traspasado por las filosas flechas de la aflicción —¡qué decir de Su madre y esposa!» «¿Cómo sobrevivirán a esto?» Sri Chaitanya, mediante Su divina potencia, atrapó a todos. Todos se apegaron a Él y en Su ausencia, ahora lloraban junto con los Vaisnavas y Su familia.

Después de un rato, Sri Vishvambhar dejó de bailar, se tranquilizó y se sentó, rodeado de todos Sus asociados. Sri Keshava Bharati estaba inmerso en un océano de dicha después de ver los sentimientos devocionales manifestados por el Señor y empezó a glorificar a Sri Chaitanya diciendo: «La devoción que has revelado, la cual vi con mis propios ojos, es una manifestacion de la potencia divina, la cual solamente posee Sri Hari. Estoy seguro que Tú eres el Maestro Espiritual original, el Guru del universo. De ahí que nadie está cualificado para ser Tu Guru. Sin embargo, para el único propósito de instruir al mundo me has escogido para ser Tu Guru. Esa es mi opinión».

A esto, el Señor respondió:«Por favor, no me engañes, sino iníciame como tu discípulo de manera que sea bendecido con el sentimiento de servir a Krisna».  Hablando de esta manera, el Señor pasó toda la noche entre Sus asociados, inmerso en el néctar del Krisna-katha.

En las primeras horas de la siguiente mañana, el Señor del Universo le ordenó a Chandrashekhar Acharya: «Tienes práctica en la ejecución de todos los rituales védicos, de manera que te escojo como Mi representante; haz todos los arreglos necesarios». Sri Chandrashekhar de inmediato se ocupó en organizar el inminente evento. Sin embargo, sucedieron muchos incidentes ordinarios y milagrosos. Sin que los pidieran, personas de aldeas distantes trajeron en grandes cantidades leche, yogurt, gui, granos, hojas de betel, madera de sándalo, flores, cordón sagrado, tela, etc. Personas desconocidas trajeron en abundancia toda clase de comestibles. Las actividades y la atmósfera se sobrecargaron de fervor e hicieron eco con el fuerte canto del Santo Nombre. De hecho, el único sonido, fuerte y claro, era: «¡Hari! ¡Hari! ¡Hari! ¡Hari!» Todos cantaron con divina alegría.

Entonces, Chaitanya Mahaprabhu, la vida de todos, se sentó para hacer que rasuraran Su cabeza, incluyendo Su sikha. Tan pronto como el peluquero vino y se sentó ante el Señor, un tremendo llanto y un sonido de lamentos desgarró el aire. El pobre peluquero en vez de tomar la navaja, se sentó con sus manos en la cabeza y lloró. Nityananda Prabhu y todos los demás Vaisnavas estaban inconsolables mientras rodaban en el polvo llorando amargamente. Incluso los ordinarios padres de familia y personas materialistas estaban profundamente desconsolados con los ojos llenos de lágrimas.

Algunos de ellos hablaron a sus mentes de esta manera: «¿Por qué la Providencia creó la orden de renuncia?» Las damas lloraban y dejaban escapar largos suspiros. Los semidioses, quienes estaban presentes de incógnito, lloraban y se lamentaban. Todo el universo estaba afligido. Sri Gauranga fue capaz de generar karunya-rasa, la melosidad de la compasión, a tal punto que incluso los ladrillos, las piedras y la madera cercanos se derretían desde dentro. El Señor manifestó todos estos Pasatiempos simplemente para liberar a todas las entidades vivientes. Que todos lloraran es la prueba.

Sri Gaurachandra no pudo permanecer paciente debido al extraordinario surgimiento de emociones espirituales acompañadas de síntomas extáticos tales como el llanto y el temblor, provocados por el prema-rasa, el amor divino. Vishvambhar se puso de pie cantando fuertemente: «¡Haribol! ¡Haribol!» Mukunda tomó la señal y empezó a cantar mientras el Señor manifestaba un extático baile. Las emociones extáticas inundaron la persona del Señor llegando en oleadas como diferentes síntomas del prema manifestado. El peluquero solo estaba sentado allí, incapaz de cortar la sikha del Señor.

Finalmente, al terminar el día, fue llevada a cabo la ceremonia de cortar el cabello, en medio de un jubiloso prema-rasa. Después de eso, el Señor se bañó en el sagrado Ganga, regresó y tomó asiento en el lugar designado para que empezaran los rituales de la iniciación de sannyas.

Los Vedas declaran que el Señor Supremo, Sri Gaurachandra, es el Maestro Espiritual instructor de todos y de todo. Él trasmitió indirectamente esta verdad a Sri Keshava Bharati. El Señor dijo: «Una gran personalidad apareció en Mi sueño y pronunció ante Mí un sannyasa-mantra. Escúchalo ahora y discierne si este es el mantra apropiado o no». El Señor entonces susurró el mantra en los oídos de Sri Bharati. Así, con una sencilla artimaña, el Señor Supremo inició a Sri Bharati como Su discípulo.

Sri Bharati estaba muy asombrado e impresionado, y dijo: «Este es el más profundo entre todos los mantras. Que por la gracia de Sri Krisna todos sus misterios te sean revelados». Conforme a la instrucción del Señor, Sri Bharati repitió entonces el mismo mantra en el oído de Sri Chaitanya. El ambiente estalló con el sonido de un fuerte canto del Santo Nombre por parte de los devotos reunidos y del público, mientras el Señor de Vaikuntha era iniciado en la orden de sannyas.

El Señor entonces se vistió con una túnica azafrán y eclipsó la belleza de millones de cupidos. Las marcas del Tilak de pasta de sándalo sobre Su frente y otras partes de Su divino cuerpo eran luminiscentes y montones de fragantes guirnaldas de flores adornaron Su cuello. En una mano, Él sostuvo Su danda de sannyas y en la otra el recipiente para agua, kamandalu. Él estaba completamente inmerso en el éxtasis del prema-rasa, el amor divino. El brillo de Su beatífico rostro mermó la brillantez de millones y millones de lunas llenas, mientras que lágrimas de regocijo caían en cascada por Sus mejillas.

Ningún otro sino Srila Vyasadev va a dar una descripción detallada y amplia de Su aspecto de sannyas. En verdad, Srila Vyasa ya describió en el Visnu-sarasranama-stotra, una de las Encarnaciones del Señor Supremo, la cual abraza la orden de sannyas. El mejor entre los bráhmanas, Sri Vishvambhar ha cumplido esa profecía. Los Vaisnavas reunidos, quienes presenciaron este evento del ingreso de Sri Chaitanya a la orden de renuncia, entendieron esta verdad.

El sabio y grave Sri Keshava Bharati empezó a considerar en su mente qué nombre de sannyas escogería para el Señor. Él reflexionó: «En mi experiencia, no me he encontrado en todos los catorce mundos un Vaisnava tan excelso como Sri Vishvambhar. Por lo tanto, el deseo de mi corazón es escoger un nombre excepcional no escuchado antes. Conforme a las reglas y la etiqueta, el discípulo de alguien que lleva el título ‘Bharati’ debería también se nombrado Bharati, pero esto no me parece apropiado para Su posición».

Mientras cruzaban estos pensamientos por su mente, Sri Saraswati Devi, en la forma de conocimiento trascendental puro, vino para asistirle. Así, Sri Bharati encontró el nombre que estaba buscando para la joya principal entre los sannyasis. Poniendo su mano en el pecho del Señor, Bharati dijo en voz alta: «¡Ya que has inspirado a todos, como ninguna otra persona, a que canten el nombre de Krisna, despertando de ese modo su dormida conciencia (chaitanya), y ya que has propagado el canto congregacional del Santo Nombre, Tu nombre es Sri Krisna Chaitanya! Has bendecido al universo entero».

Apenas hizo esta declaración el excelso sannyasi Sri Bharati, la entusiasta multitud de devotos y espectadores estalló en fuertes gritos y cantos del Santo Nombre. Todos fueron transportados a un mundo de dicha infinita. Todos los devotos ofrecieron sinceros respetos y reverencias a Sri Keshava Bharati. Sri Chaitanya Mismo estaba sumamente feliz con Su Nombre de sannyas. Los devotos se postraron a los pies de loto del Señor. El Señor Supremo se regocijó en la gloria de Su posición recién adquirida y Su original nombre le fue divulgado al mundo. El Señor Supremo, Sri Krisna Chaitanya, siempre está ocupado en llevar a cabo Pasatiempos siempre frescos y únicos. Solo aquellos que son recipientes de Su gracia son capaces de verlos.

Los incontables matices y melosidades en los Pasatiempos que se manifestaron en ese lugar solo le son conocidos completamente a Sri Nityananda Prabhu. Bajo Su orden e instrucciones, y por Su misericordia, puedo poner por escrito unos cuantos de ellos y reunirlos en este libro.

Ofrezco mis humildes reverencias a los pies de todos los Vaisnavas. Oro para que no consideren como una ofensa las deficiencias de mi parte. Srila Vyasadev describirá en los Vedas estos Pasatiempos, con extensos detalles, en muchos millones de versos.

La sección Madhya-khanda de este libro concluye con la descripción del sannyas del Señor. Quienquiera que escuche esta narración de inmediato se le recompensará con la servidumbre a Sus pies de loto. Por escuchar este muy propicio Pasatiempo de la iniciación de sannyas, uno ciertamente recibe el supremo tesoro del Krisna-prema.

Mi único deseo es que nunca llegue a olvidar a mis dos muy adorables Señorías, Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu. ¿Seré bendecido algún día con la maravillosa visión de Sri Chaitanya Mahaprabhu y Sri Nityananda Prabhu rodeados por todos los devotos Vaisnavas?

Sri Gauranga es el Señor de mi Señor Sri Nityananda Prabhu y esto me da una gran fuerza y satisfacción espirituales. Quienquiera que simplemente pronuncie: «¡Yo soy sirviente de Nityananda!», ciertamente podrá ver a Sri Chaitanya.

El amigo y devoto más querido de Sri Chaitanya es Sri Nityananda. Por lo tanto, mi sincera oración es que nunca me vea privado de la asociación del Señor Supremo y Sus devotos. Sri Nityananda es el distribuidor de Krisna-prema. Oro por que, de Su parte, pueda yo ofrecer servicio a Sri Gaurachandra.

Todos aquellos que deseen cruzar sobre el océano de la existencia material y sumergirse en el néctar del prema-bhakti, adoren y ofrezcan servicio a los pies de loto de Sri Nityananda Prabhu. Un muñeco de madera es hecho danzar por mover los hilos, similarmente, escribo solo eso que Sri Nityananda Prabhu me hace escribir.

Así mismo, tal como un ave no puede encontrar los límites del cielo, pero únicamente vuela tanto como su fuerza se lo permite, similarmente, los Pasatiempos del Señor Supremo, Sri Chaitanya, son ilimitados como el cielo y escribo solo en la medida de mis posibilidades.

Oh, Sri Chaitanyachandra, te ofrezco mis reiteradas humildes reverencias. Eres la personificación del rasa, la melosidad espiritual, y quien representa los extáticos Pasatiempos de Sri Krisna. Tu exquisita y hermosa forma es trascendental y está cubierta de un brillo dorado más allá de la percepción de los sentidos mundanos. Le has distribuido al mundo el invaluable regalo del néctar supremo de Krisna-prema.

Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a los pies de loto de Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu, quienes son mi vida y alma.

Así termina el Madhya-khanda del Sri Chaitanya-bhagavata.

 

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