Madhya-khanda Capítulo trece La liberación de Jagai y Madhai

 

 

Ofrezco mis humildes reverencias a los pies de loto de Sri Chaitanya y Sri Nityananda, cuyos largos brazos llegan hasta Sus rodillas, Cuya hermosa tez tiene el color y el brillo del oro fundido, y Cuyos alargados ojos son como lotos rojos. Ellos han iniciado el canto congregacional de los nombres del Señor Krisna. Ellos son los sustendores del universo, los más excelsos de los bráhmanas, los guardianes de los principios religiosos para esta Era, los magnánimos benefactores de todas las entidades vivientes y la personificación de la misericordia y la magnanimidad.

¡Todas las glorias a Sri Gaurasundar! ¡Todas las glorias a Sri Nityananda a quien todos sirven!

Sri Chaitanya está siempre llevando a cabo Sus Pasatiempos en Nabadwip, pero ellos no son visibles a los ojos de todos. En ese entonces, la gente ordinaria de Nabadwip continuaba viendo al Señor como Nimai Pandit; ellos no podían percibir cambio alguno en las actividades o el carácter del Señor. Sin embargo, el misericordioso Señor se revela a los afortunados devotos conforme a su realización en el servicio devocional. Él se oculta del mundo externo de los materialistas.

Un día, el Señor repentinamente expresó cierto sentimiento a Nityananda y Haridas Thakur: «Escuchen, Nityananda y Haridas, vayan a todas partes y díganle a la gente acerca de Mis enseñanzas. Vayan a cada casa y mendiguen de cada uno esto: “Canta el nombre de Krisna, adóralo y cultiva la ciencia de la Conciencia de Krisna”. Solo repítanles esto y háganlos cantar únicamente el nombre de Krisna. Al final del día, vengan y dénme Su reporte. A aquellos que no acaten la petición de Ustedes, iré personalmente y los haré pedazos con Mi Sudarshan chakra».

Los Vaisnavas, al oír la orden del Señor, rieron, pero no hubo cuestión de que alguien tratara de cambiar algo de eso. Tomando en cuenta que Nityananda aceptó esta orden con el máximo respeto, quienquiera que la desatienda, está demente. Si alguien solo sirve a Advaita Acharya, pero no adora a Sri Chaitanya, Advaita Acharya Mismo destruye a esa persona.

 Nityananda y Haridas Thakur, los dos Señores, se pusieron en camino con un humor dichoso bajo la orden de Sri Chaitanya como su principal inspiración. Ellos visitaron cada casa, yendo por todo Nadia, pidiéndole a todos: «Canten los Santos Nombres de Krisna y adórenlo; Él es el refugio, el amigo y la riqueza más preciada para todos. Practiquen la Conciencia de Krisna con una intención decidida».

Usando las ropas del renunciante, se acercaban a los jefes de familia, muchos de los cuales los invitaban a comer, pero ellos contestaban: «Solo les pedimos que canten el nombre de Krisna, lo adoren y cultiven el servicio con devoción».

Esto es todo lo que Nityananda y Haridas repetían en Su camino. Los piadosos recibieron con fe esa instrucción, e impresionados por Sus brillantes figuras, contestaban felizmente, expresando su placer: «Lo haré, lo haré».

Pero alguien dijo: «Ustedes sufren una aberración mental debido a que fueron mal aconsejados por otros. Se han vuelto locos debido a una mala asociación. ¿Por qué han venido a infectarnos con su locura? Personas buenas y saludables han enloquecido debido a la mala influencia de Nimai Pandit»

Aquellos a quienes les fue denegada la entrada a la casa de Srivas Pandit para ver bailar al Señor Chaitanya durante los kirtanas, reaccionaban insolentemente a este par de santos. Ellos gritaban: «¡Golpéenlos! ¡Golpéenlos!» Otros, decían: «Tal vez estos dos son los informantes de bandidos y bajo la presente excusa y vestidura vienen a recoger información. ¿Por qué personas santas actuarían de esta manera? Si vienen de nuevo de esta manera, los entregaré a la ley».

Estos comentarios solo divertían a Nityananda y Haridas Thakur; Ellos no se sentían ofendidos ni intimidados. Simplemente continuaban predicando el mensaje de Sri Chaitanya todos los días y al regresar le describían todo a Él.

Un día, se encontraron con dos borrachos completamente embriagados, gigantes de tamaño y que se miraban como de la peor clase de personas crueles y despiadadas. Las historias de sus malvados actos no tenían fin y no había pecado que no hubieran cometido. Aunque habían nacido en familias de bráhmanas, consumían alcohol y comían carne, robaban, asaltaban y quemaban las casas de otras personas. Ellos desobedecieron los mandamientos judiciales contra ellos y siempre evitaban aparecer ante los oficiales de la justicia. Todo el día se ocupaban en malvadas actividades.

Los dos borrachos rondaban por las calles y golpeaban con sus puños a cualquiera que encontraban. La gente miraba estos incidentes siempre manteniéndose a una distancia. En ese entonces, llegaron allí Nityananda y Haridas.

Los dos borrachos a veces se abrazaban afectuosamente, y al siguiente momento se jalaban de los cabellos. Ellos se dirigían el uno al otro con el lenguaje más sucio y ofensivo. Ellos llevaron el buen nombre de la clase bráhmana en Nabadwip hasta el suelo. La embriaguez puede arruinar la vida y el carácter de cualquiera.

Aunque habían cometido todo pecado concebible, ellos todavía estaban libres de cometer una ofensa contra los Vaisnavas. Simplemente siempre estaban embriagados y no hubo oportunidad de que criticaran a los Vaisnavas.

Esa compañía en la que se blasfema al Vaisnava puede consistir de personas sumamente piadosas, sin embargo, toda su buena fortuna se verá reducida a causa de Vaisnava-aparadha. Si incluso una asamblea de renunciantes y sannyasis ofende a los Vaisnavas, esa asamblea es más irreligiosa que un grupo de borrachos. Para los borrachos existe todavía una oportunidad de salvación, pero para aquellos quienes critican a los Vaisnavas no hay esperanza de salvación.

A pesar de que estudien las Escrituras, esas personas no pueden purificarse y, si aparte, critican a Nityananda, entonces ellas se condenan.

Los dos borrachos todavía estaban muy embriagados cuando Nityananda y Haridas los vieron desde cierta distancia. Nityananda volteó hacia una de las personas en la calle y le preguntó: «¿Quiénes son estos dos hombres; por qué actúan así?»

Esa persona contestó: «Gosañi, ellos son bráhmanas con padres muy buenos y nobles, de una excelente y aristocrática familia. Su familia data de muchas generaciones atrás en Nabadwip y tiene una reputación sin mancha. No obstante, estos dos son las ovejas negras de la familia y desde un principio se han ocupado en toda clase de actividades pecaminosas.

»Viendo su carácter, la familia y la sociedad los excluyó y desde ese entonces ellos viven de manera independiente como desterrados, en la compañía de otros borrachos. Aterrorizan a todos los residentes de Nabadwip. Todos temen poder ser el siguiente blanco de su incendio provocado o saqueo. Todos saben que son capaces de cualquier cosa».

Cuando Nityananda escuchó estos hechos acerca de los dos sinvergüenzas, Su corazón se derritió. De inmediato sintió una gran compasión por ellos y empezó a considerar cómo podía salvarlos. Pensó: «Sri Chaitanya descendió solo para liberar y salvar a las almas más caídas, ¿quién es más degradado que estos dos?»

»El Señor ha aparecido ocultando Su verdadera identidad. La gente ordinaria no tiene conciencia de eso y neciamente lo ridiculizan. Si Mi Señor es misericordioso con estos dos y los salva, entonces todo el mundo reconocerá Su suprema potencia. Yo, Nityananda, puedo probar ser un verdadero sirviente de Sri Chaitanya solo cuando convenza a Mi Señor de que despierte la original Conciencia de Krisna en estos dos».

»Ahora están tan borrachos que son inconscientes de todo y de sí mismos. Si ellos similarmente se absorbieran en cantar los nombres de Krisna y pudieran gritar el nombre de Mi Señor, entonces Mi prédica y Mi andar serían exitosos».

»Tan pronto como la sombra de estos dos pecadores cae encima de la gente, por temor, esa gente va y se sumerge en el Ganga con la ropa puesta. Si, por la misericordia de Sri Chaitanya, pudiera purificar y revertir la condición presente de ellos, entonces, cuando la gente nuevamente los viera se sentiría tan limpia como se si hubiera bañado en el Ganga. Solo entonces Yo sería verdaderamente digno de Mi nombre».

La gloria y la misericordia de Sri Nityananda es insondable; Él ha venido solo para salvar a los más caídos. Después de considerar esas cosas, Él expresó Su idea a Haridas Thakur: «¡Cuán corrompidos están! Aunque nacieron en una familia de bráhmanas, son muy disolutos. No hay manera de que puedan escapar de la peor clase de castigo infernal.

»Los guardias musulmanes, quienes te latigaron casi hasta la muerte, fueron perdonados por ti. Así que ahora, en el caso de estos dos, si te muestras compasivo con ellos, entonces ciertamente serán salvados. El Señor ciertamente accederá si imploras por ellos. El Señor Mismo ha dicho que no puede rehusarte, Haridas. Que todo el mundo vea la magnanimidad de nuestro Señor, que Él es el salvador de incluso estos dos. ¡Así como el Bhagavatam canta acerca de la liberación de Ajamila, que los tres mundos presencien algo igualmente único!»

Haridas Thakur conoce demasiado bien la naturaleza de Nityananda, de manera que consideró que esos dos pecadores ya estaban salvados. Haridas dijo: «Escucha, mi Señor. Tu deseo es ciertamente también el deseo del Señor. Puesto que soy un animal y necesito ser engañado, Me engañas al decirme que puedo hablar con el Señor. Tú repetidamente haces esto solo para enseñarme acerca de mi baja posición».

Sonriendo con benevolencia, Nityananda abrazó a Haridas y le habló dulcemente: «Repitámosle a estos borrachos el mensaje del Señor, para Cuyo propósito caminamos por las calles. Él ha instruido a que le digamos a todos, y especialmente a las personas más degradadas, que canten el nombre de Krisna. Nuestro deber es simplemente repetir Su mensaje; que lo sigan o no, depende del Señor».

Habiéndolo decidido, Nityananda y Haridas caminaron juntos hacia los dos borrachos. Las personas piadosas y santas que se encontraban cerca, trataron de disuadirlos: «No se arriesguen a acercarse a ellos; si ellos les atrapan a ustedes, entonces, ¡ustedes incluso pueden perder su vida! Vivimos con temor de estos dos, ¿de dónde sacarán el valor para acercarse a ellos? No esperen que ellos entiendan la posición santa de un sannyasi. Estos dos asesinan bráhmanas y matan vacas».

Sin dejarse amedrentar, y alegres, ambos continuaron caminando hacia los pecadores, cantando el nombre de Krisna. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca para que ellos escucharan el mensaje de Sri Chaitanya, ellos gritaron: «Canten el nombre de Krisna, adórenlo, pues el Señor es tan querido para ustedes como una madre o un padre. Él es el muy maravilloso tesoro del corazón. ¡Ha aparecido en Su Encarnación solo por el bien de ustedes, para que abandonen toda actividad pecaminosa y se entreguen a ese misericordioso Señor!»

Escuchando voces, los dos borrachos levantaron sus cabezas, sus ojos enrojecidos con rabia. Entendiendo que las voces provenían de los sannyasis, ellos gritaron con ira: «¡Atrápenlos! ¡Atrápenlos!», y se prepararon para agarrarlos. Haridas y Nityananda se retiraron rápidamente al verse perseguidos por los dos borrachos que gritaban, cuyos gritos eran groseros y temibles para los dos sannyasis.

La gente empezó a decir: «Los prevenimos antes, pero no nos prestaron atención y ahora se encuentran en una horrible situación». Sin embargo, dentro de sí mismos, las personas ateas derivaron placer de esto y maliciosamente pensaban: «Estos charlatanes están siendo castigados apropiadamente por el Señor Narayan». La gente piadosa bráhmana gritó: «¡Oh, Señor Krisna! ¡Sálvalos! ¡Sálvalos!» Todos huyeron del lugar con temor.

Los dos bribones persiguieron entonces a los dos santos y aunque gritaron: «¡Atrápenlos! ¡Atrápenlos!», no los alcanzaron. Nityananda dijo: «Mi querido Vaisnava Haridas, nos metimos en tremendo problema; ¡podremos llamarnos afortunados si salimos vivos de esta!» Thakur Haridas contestó: «Oh, Señor, no hay nada que decir, actuando bajo Tu consejo nos enfrentamos hoy a una muerte violenta o poco natural. A causa de Ti, instruimos a estos dos borrachos infieles acerca del Santo Nombre de Krisna y hoy nos ganamos nuestra debida reacción y castigo: ¡la muerte!»

Hablando de esta manera, el Señor Nityananda y Haridas continuaron corriendo y riendo alegremente, mientras dos los bribones los perseguían, lanzando fuertes insultos. Los cuerpos de los borrachos eran feos y regordetes, de manera que les era difícil moverse; con todo, continuaron corriendo tras Haridas y Nityananda, gritando: «¿Oh, hermanos, adónde piensan ir? ¿Cómo escaparán hoy de Jagai y Madai? Parece que no saben que Jagai y Madhai andan por esta área, pero, quédense un rato y conozcan bien este lugar». Estas palabras apuraron más a Haridas y Nityananda y Ellos se mantuvieron exclamando: «¡Sálvanos Krisna! ¡Sálvanos Krisna! ¡Oh, Govinda!»

Haridas le dijo a Nityananda: «El Señor Krisna me salvó tiempo atrás de las crueles manos de los verdugos musulmanes, pero hoy debido a la naturaleza inquieta y a la falta de inteligencia madura de mi compañero, tengo que encarar mi final».

El Señor Nityananda contestó: «Estás equivocado; esta inquietud no es Mi verdadera naturaleza; se manifiesta de esta manera debido al éxtasis espiritual de tu amo, Sri Chaitanya. ¡Aunque Él es un bráhmana, da órdenes como un rey! Por Su orden, vamos de puerta en puerta, aunque nunca he escuchado de alguien más que de esa clase de órdenes. En el proceso de llevar a cabo Su orden, nuestra sola remuneración son las duras palabras insultantes y las falsas acusaciones de la gente. Si no llevamos a cabo Sus órdenes entonces estaremos acabados, y si lo hacemos, entonces, el presente dilema es nuestra respuesta. En cuanto a culpar a alguien de todo esto, tú me señalas, pero, de hecho, ¡tu amo también tiene parte en esto!»

Los dos continuaron su simulada pelea verbal uno con el otro, con gran satisfacción, mientras todavía eran perseguidos por los dos bribones borrachos. Corriendo, fueron en dirección a la casa de Srivas Pandit y los dos borrachos se quedaron atrás corriendo en círculos, confusos por la embriaguez. Los dos borrachos, confundidos, miraron en toda dirección. No tuvieron idea adónde se habían ido los dos santos; ellos abandonaron la persecusión y se alejaron arrastrando los pies.

Nityananda y Haridas, después de un pequeño descanso, regresaron para comprobar si los bribones todavía los perseguían. Se levantaron, abrazándose uno al otro, con risas, y se fueron para ver a Sri Chaitanya.

Ellos encontraron al Señor Chaitanya sentado en medio de todos los Vaisnavas. Su espléndida belleza fluía de cada parte de Su forma trascendental. Sus ojos eran como dos lotos completamente florecidos; Su belleza hacía desmayarse a Madan, el Dios del Amor.

En la asamblea, ellos discutían tópicos acerca de la Conciencia de Krisna y a veces el Señor revelaba la verdad trascendental acerca de Él. Era como si el Señor de Vaikuntha, Narayan, estuviera sentado para discutir con Sanaka y los otros sabios.

Nityananda y Haridas narraron a la asamblea la experiencia de Su día. «Un extraño incidente ocurrió hoy. Nos topamos con dos borrachos totalmente embriagados y se nos dijo que provenían de familia de bráhmanas. Pensamos en hacer una buena obra con ellos y les pedimos que cantaran el Santo Nombre de Krisna, pero ellos reaccionaron violentamente y nos persiguieron; a duras penas pudimos escapar con vida».

Sri Chaitanya dijo: «¿Qué personas son esas?, ¿cuál es su nombre?, ¿por qué actúan de esa manera grosera?»

Srivas y Gangadas estaban sentados cerca del Señor y ellos dijeron: «Mi Señor, esas dos personas son Jagai y Madhai. Su padre es una bráhmana piadoso, pero la mala compañía hechó a perder a esos dos. Ahora, ellos solo conocen la embriaguez. Sus nombres infunden miedo en el corazón de la gente y ellos viven de robar, saquear y de ser violentos. Es imposible describir cuán violentos son, pero Tú lo ves todo y lo conoces todo, Mi Señor».

Sri Chaitanya respondió: «Ya verán esos dos bribones. Si vienen aquí, los cortaré en pedazos»

Dulcemente, Nityananda dijo: «Tú puedes hacerlos pedazos, pero Yo no cederé en Mi intento. ¿Cómo podré llevar a cabo Tu misión si ellos no están vivos? ¿Por qué te enojas tanto con ellos? Permíteme primero hacer que canten el nombre de Sri Krisna. Los piadosos naturalmente van a cantar el nombre de Krisna, pero estos dos solo conocen actividades irreligiosas. Si los liberas y los traes al servicio devocional, entonces Tu fama como liberador de los caídos, patita pavana, permanecerá íntegra.

Tu fama como patita pavana incrementó después de que Me salvaste, pero esa fama no conocerá ningún límite si liberas a estos dos».

Riendo, Vishvambhar dijo: «Ellos ya están liberados. Tan pronto como esos dos bribones Te vieron, quedaron liberados. Puesto que estás tan preocupado por su beneficio, Krisna rápidamente hará los arreglos para su bienestar».

Los devotos estallaron en jubilosos gritos de «¡Hari! ¡Hari!» cuando escucharon las palabras de Sri Chaitanya, convencidos de que los pecadores ya estaban salvados.

Entonces Haridas le dijo a Advaita Acharya: «El Señor me envió con esta persona tan inquieta. Si voy en una dirección, Él va a encontrar otra. Salta en las crecientes aguas del Ganga durante el monzón, que están infestadas de cocodrilos, y trata de capturarlos. Yo me paro en la orilla gritándole para que regrese, pero ignora todo y flota corriente abajo como un hombre muerto. Si ve a algunos muchachos en la ribera, sale del agua y los persigue para golpearlos. Pronto, los furiosos padres de los muchachos aparecen con palos y entonces tengo que caer a los pies de esas personas, y rogarles, antes de pedirles que se vayan.

»Él roba mantequilla y crema de los lecheros y luego huye, y cuando ellos me atrapan, quiere golpearme. Él hace esa clase de actividades que son incorregibles y más allá de la lógica. Si se topa con una doncella, le pide que se case con Él. Se sienta en el lomo de un toro, y grita: «¡Mahesh!» (Señor Shiva), y si ve una vaca, la ordeña y se bebe la leche.

»Cuando trato de advertirlo sobre Sus actividades, se burla de Ti diciendo: «¿Qué Me puede hacer ese Advaita tuyo? ¿Y esa persona a quien llamas ‘Chaitanya’, qué Me puede hacer?

»No le digo nada de esto a Sri Chaitanya. Hoy, me salvé solo por la gracia del Señor. Estos dos borrachos estaban acostados en la calle, llegamos hasta ellos y tratamos de predicarles acerca de Krisna. Ellos se enojaron y nos atacaron; hoy nos salvamos de la muerte solo por Tu misericordia».

Eso causó risa a Advaita, quien dijo: «No hay nada asombroso en esto. Un borracho debe juntarse con otros borrachos. Él está embriagado con Krisna-prema, de manera que debe juntarse con los otros dos. Ya que eres un devoto renunciante, no tienes incumbencia en esa compañía. Conozco el carácter y la habilidad de Nityananda; hará que todos se embriaguen de amor divino. Espera unos cuantos días; Él también traerá a esos dos al redil Vaisnava».

Entonces, Advaita Acharya repentinamente se llenó de ira y arrojó Su ropa lejos de Sí y empezó a hablar fuertemente. Él dijo: «Todos escucharán del servicio con devoción que Sri Chaitanya ofrece al Señor Krisna. Cómo canta y baila, de cuál es el grado de Su potencia. Solo esperen y vean mañana. Nimai y Nitai traerán a esos dos borrachos y los harán bailar junto con Ellos, y harán que esos dos sean iguales a nosotros. Tendremos que salir corriendo para salvar nuestra casta».

Haridas rió ante el humor enojado de Advaita Acharya, y se sintió aliviado y confiado de que los dos borrachos serían salvados. ¿Quién realmente puede penetrar en el significado interno de las palabras de Advaita? Solo personalidades como Haridas Thakur pueden entender ya que es de ese mismo calibre espiritual. Muchos pueden malentender la verdadera posición de Advaita Acharya en relación a los otros asociados del Señor. El Señor Mismo criticó a Gadadhar Pandit. Si el ignorante observador mira esto como un ordinario desacuerdo mundano, entonces él invita su propia ruina. Cualquier persona que se pone de parte de un Vaisnava en contra de otro y de ese modo critica, está destinada a ser destruida.

Los dos borrachos como de costumbre andaban por diferentes lugares de la ciudad. Por un arreglo divino, llegaron y establecieron su malvada guarida en la ribera del Ganga cerca de un lugar de baño frecuentado por Sri Chaitanya. Desde allí, salían a sus actividades de aterrorizar a la gente.

Toda la vecindad estaba en las garras del terror ya sea que fueran ricos, pobres o miserables. Al atardecer, nadie se atrevía ir al Ganga para sus abluciones de la tarde y si lo hacían, era solo en un gran grupo.

Allí, en la ribera del Ganga, Jagai y Madhai pasaban su noche cerca de la casa del Señor. Toda la noche permanecían despiertos y escuchaban el dulce kirtan acompañado de mridanga y címbalos. Bailaban borrachos al sonido del kirtan, muy divertidos entre ellos. El kirtan y su baile incrementaba su apetito por más vino. Todo sucedía en una condición de sopor embriagado. Estaban totalmente ahogados en la embriaguez, ignorantes del tiempo y el lugar.

Una vez, cuando vieron accidentalmente al Señor, ellos le dijeron: «Oh, Nimai Pandit, es bueno que Tú cantes. Queremos ver que cada noche cantes el ‘mangala-chandi’ (los versos en glorificación a Durga Devi). Traeremos toda la parafernalia para el chandi-kirtan».

Sri Chaitanya se mantuvo a cierta distancia de ellos, viendo su condición de embriaguez, pero la gente tomó un camino totalmente diferente para escapar de los bribones.

Un día, Nityananda regresaba a la casa de Sri Chaitanya en la tarde, tras andar por la ciudad todo el día. Los dos bribones lo detuvieron y lo atajaron. Jagai y Madhai gritaron: «¿Quién eres? ¿Quién eres?» Nityananda contestó: «Voy a la casa de Nimai Pandit». En su condición de borrachos, ellos le preguntaron: «¿Cuál es Tu nombre?» Nityananda contestó: «Mi nombre es Avadhut».

Llevando a cabo Su lila, el Señor Nityananda, absorto en el humor de un niño, empezó a conversar con los dos borrachos. Ya había resuelto liberarlos de modo que había escogido a propósito esta ocasión para venir de esta manera. Cuando Madhai escuchó el nombre «Avadhut», levantó el pedazo roto de una vasija de barro y enfurecido, lo arrojó hacia Nityananda. Esa piedra golpeó a Nityananda en la frente, la cual empezó a sangrar. Nityananda tranquilamente meditó en Govinda, Krisna.

Jagai quedó profundamente conmovido al ver la sangre que goteaba de la frente de Nityananda y cuando Madhai de nuevo se preparaba para golpear a Nityananda, Jagai agarró la mano de Madhai, y dijo: «¿Por qué haces una cosa brutal y cruel, ¿qué ganas con golpear a este desconocido? ¡Este Avadhut es inocente! ¡No lo golpees de nuevo! Él es un renunciante, golpearlo no te beneficiará».

Alguna gente fue corriendo y le informó a Sri Chaitanya de este incidente. El Señor de inmediato reunió un gran ejército de Sus discípulos y llegó al lugar. Nityananda todavía estaba entre los dos, la sangre goteaba por todo Su cuerpo, pero Él sonreía.

Cuando Sri Chaitanya vio sangre sobre Su amado Nityananda, entró en un estado de ira y gritó: «¡Chakra! ¡Chakra!», llamando a Su arma más devastadora, el disco Sudarshan. Este apareció de inmediato, surgiendo amenazante ante los ojos mismos de Jagai y Madhai.

Los devotos estaban muy temerosos y Nityananda rápidamente se dirigió a Sri Chaitanya para pedirle: «Cuando Madhai estaba por pegarme, Jagai trató de deternerlo. Accidentalmente fui golpeado y aunque veas sangre en Mí, no siento ningún dolor. Por favor, tranquilízate Mi Señor, mira, no tengo dolor. Te ruego que los perdones y que me los entregues».

Cuando Sri Chaitanya escuchó las palabras acerca de cómo Jagai detuvo a Madhai, se sintió muy complacido y fue hacia Jagai y lo abrazó. Le dijo a Jagai: «Que Sri Krisna te bendiga; Me has ganado por proteger a Mi Nityananda. Puedes pedir cualquier cosa que desees mucho; Te concederé la bendición que a partir de hoy te situés firmemente en una vida devocional pura, Krisna-prema».

Los Vaisnavas se alegraron, apreciando con fuertes gritos las bendiciones de Sri Chaitanya sobre Jagai. Cuando Jagai escuchó que Sri Chaitanya lo bendijo con Krisna-prema, cayó inconsciente con éxtasis.

El Señor Chaitanya dijo: «Jagai, levántate y véme. Realmente te he bendecido con Krisna-prema». Jagai entonces vio al Señor Chaitanya en Su manifestación de cuatro brazos, sosteniendo una maza, una caracola, un disco y un loto. Jagai entonces recibió sobre su pecho los pies de loto de Sri Chaitanya. Jagai sabía ahora que los pies de loto sobre su pecho sostenían la vida de Laksmi Devi, así que los estrechó muy fuertemente como su objeto más preciado. Estando purificado de sus pecados, lloró como un niño mientras sostenía los pies del Señor. Esos son los maravillosos Pasatiempos de Sri Chaitanya.

Jagai y Madhai eran como un alma con dos cuerpos, pero uno era piadoso y el otro, pecaminoso. Cuando Sri Chaitanya derramó misericordia sobre Jagai, el corazón de Madhai fue de inmediato corregido. Olvidando la presencia de Nityananda, Madhai rápidamente se levantó y se arrojó como una vara ante el Señor Chaitanya. Estrechando Sus pies de loto, oró: «Ambos eramos pecadores, pecamos juntos, en el mismo lugar al mismo tiempo. ¿Por qué Tu misericordia se le ha mostrado a uno y no al otro, mi Señor? Sé misericordioso conmigo. Yo cantaré Tu Santo Nombre, pues no hay nadie más que pueda liberar un miserable como yo».

Sri Vishvambhar contestó: «No puedo liberarte, pues eres responsable por derramar la sangre de Nityananda». Madhai contestó: «No puedes decir eso, mi Señor. ¿Cómo puedes actuar en contra de Tu propia religión? En Tus Encarnaciones previas, ¿no liberaste a esos demonios que atravesaron Tu cuerpo con flechas?»

El Señor contestó: «Tu ofensa es mucho mayor que la de esos demonios, debido a que lastimaste a Mi muy amado asociado, Nityananda. Te revelo esta verdad: el cuerpo de Nityananda Me es más querido que el Mío».

Madhai dijo: «Ya que me estás revelando esta verdad, entonces, dime, ¿cómo puedo ser salvado? Tú eres el Supremo sanador de toda enfermedad. Solo puedo ser curado de mi enfermedad mediante Tu tratamiento. Por favor, no me lo niegues más, oh, Señor del Universo. Tu verdadera identidad ya es conocida. ¿De quién puedes ocultarte?»

Vishvambhar dijo: «Has cometido una grave ofensa. Ve y cae a los pies de Nityananda». Madhai se arrojó a los pies de Nityananda, siguiendo la instrucción de Sri Chaitanya. Los pies de loto de Nityananda son tesoros eternos y una vez que alguien se aferra a ellos, nunca los abandonará. Este hecho es bien entendido por Revati Devi.

Visvambhar dijo: «Escucha, querido Nityananda. Madhai está a Tus pies. Debes dispensarle misericordia. Ya que es responsable de derramar Tu sangre, solo Tú puedes perdonarlo».

Nityananda dijo: «¿Qué puedo decir o hacer, Mi Señor? Todo es una transformación de Tu misericordia. Si he adquirido alguna piedad debido al servicio devocional a Ti, entonces que todos Mis resultados piadosos le sean dados a Madhai.

En cuanto a Mis ofensas, por favor, no las consideres. Sin embargo, Señor, haz a un lado Tu engaño e incondicionalmente muestra Tu misericordia sobre Madhai».

Vishvambhar dijo: «Ahora que has perdonado todo, ¿porqué no le das también Tu trascendental abrazo a Madhai?» Recibiendo la orden de Vishvambhar, Nityananda abrazó firmemente a Madhai. Madhai de inmediato se liberó de toda reacción pecaminosa y su cuerpo quedó colmado con el poder espiritual de Nityananda.

Ambos, Jagai y Madhai estaban ahora completamente purificados de todo pecado y empezaron a glorificar a Sus Señorías, Gaura Nitai.

Sri Chaitanya dijo: «Desde ahora, no cometan más actividades pecaminosas». Jagai y Madhai contestaron: «¡Nunca más, mi Señor!» Sri Chaitanya dijo nuevamente: «Ambos, escuchen atentamente, es un hecho absoluto que les he liberado de toda reacción pecaminosa acumulada por muchos, muchos nacimientos. Ahora, si ya no se ocupan en actividades impías, Me haré responsable de sus vidas pecaminosas. Tomaré los remanentes de sus pecados y Mi energía se manifestará dentro de su cuerpo».

La promesa del Señor a los dos fue como un dulce néctar en sus oídos y ellos entraron en un estado de trance dichoso al escuchar Sus palabras. Todo concepto erróneo y nesciencia fue disipado de su mente y se sintieron regocijados en esos momentos de gran felicidad espiritual. El Señor percibió este humor y les instruyó a sus acompañantes de conformidad.

«Lleven a estos dos hombres a Mi casa y ejecuten kirtan con ellos. Hoy les daré aquello que difícilmente es accesible incluso al Señor Brahma. Convertiré a estos dos hombres en devotos de una clase elevada que se volverán famosos en todo el mundo.

«Previamente, muchos se purificaban en las sagradas aguas del Ganga cuando tenían contacto con Jagai y Madhai. Sin embargo, Yo cambiaré la opinión de ellos. Desde ahora ellos considerarán la asociación de Jagai y Madhai tan buena como la asociación de Ganga Devi misma. Este fue el deseo de Nityananda, y el deseo y la promesa de Nityananda nunca serán en vano».

Todos los Vaisnavas acompañaron a Jagai y Madhai hasta la parte interna de la casa de Sri Chaitanya. Admitiendo dentro únicamente a los Vaisnavas, el Señor cerró las puertas.

Vishvambhar se sentó y Nityananda y Gadadhar se sentaron a cada lado de Él. Al frente, de cara a Él, se sentó Advaita Acharya, alrededor de quien se sentó el resto de los devotos. Allí estaban Pundarik Vidyanidhi, Haridas Thakur, Garudai, Ramai, Shrivas, Gangadas, Vrakeshvar Pandit, Chandrashekar y muchos otros asociados del Señor quienes conocían la verdadera naturaleza de Sus actividades. Todos ellos se sentaron en esa asamblea con Jagai y Madhai.

Jagai y Madhai se vieron tan influenciados por el éxtasis espiritual generado por el kirtan y la asamblea de Vaisnavas que empezaron a rodar por el piso manifestando síntomas de éxtasis tales como erizamiento del vello, abundancia de lágrimas, temblor del cuerpo, etc. ¿Quién puede profundizar en los ilimitados y nectáreos Pasatiempos del Señor? Él pudo convertir a dos bribones en maha-bhagavatas. Él liberó a muchos ascetas ateos y renunciantes mediante esos nectáreos Pasatiempos. Quienquiera que tiene fe en estos Pasatiempos del Señor alcanzará los pies de loto de Krisna. La peor degradación está ciertamente reservada para los no creyentes.

Jagai y Madhai ofrecieron oraciones en alabanza al Señor. El Señor y los devotos las escucharon con gran felicidad. Por la voluntad del Señor, Sarasvati Devi, la Diosa de la erudición, se manifestó en la lengua de ellos. Cuando Jagai y Madhai vieron sentados juntos a Sri Chaitanya y a Sri Nityananda, pudieron percibir Su verdadera identidad espiritual. Las oraciones que ofrecieron fueron tan potentes que si uno las escucha de inmediato desarrolla un apego amoroso por Krisna.

Ellos oraron: «Todas las glorias a Vishvambhar, el Señor de los Señores. Todas las glorias a Nityananda quien sirve a Sri Vishvambhar de muchísimas maneras. Todas las glorias a Sri Chaitanya quien es el preceptor en el canto congregacional del nombre de Krisna. Todas las glorias a Nityananda quien ejecuta todos los deseos de Sri Chaitanya. Todas las glorias al hijo de Jagannath Misra. Todas las glorias a Sri Nityananda quien ha tomado completo refugio en Sri Chaitanya.

»Todas las glorias al hijo de Sachidevi, quien es un océano de misericordia y todas las glorias a Nityananda, el constante compañero del Señor. Todas las glorias a Ti quien eres el amado Señor de (Srimati Laksmidevi) la hija de Raja-pandit (Sri Sanatan Mishra), y todas las glorias a Nityananda quien es la personificación de la compasión. Todas las glorias a las actividades del Señor Chaitanya y todas las glorias al Señor Nityananda, el Vaisnava más excelso.

»Todas las glorias al Señor Supremo, Sri Chaitanya, quien sostiene una caracola, un disco, una maza y un loto. Todas las glorias al Señor Nityananda, quien no es diferente del Señor Chaitanya y es el mejor de los Avadhutas.

»Todas las glorias al Señor Gaurachandra, la vida y el alma de Advaita Acharya. Todas las glorias al Señor Nityananda, quien en Su expansión como Ananta Shesha glorifica al Señor con Sus miles de bocas.

»Todas las glorias al Señor Chaitanya, la fuerza vital de Gadadhar Pandit y el amor de Murari; Él es la fuente de toda alegría para Haridas Thakur y Vasudev.

»¡Oh, Señor! En todas Tus previas Encarnaciones has liberado a innumerables personas pecaminosas. Esos actos con supremamente maravillosos y todo el mundo canta himnos alabando esos Pasatiempos. En verdad, por liberar a dos miserables pecaminosos como nosotros las glorias de Tus actividades previas se han visto minimizadas.

»Incluso la gloria de liberar a Ajamila se ha visto minimizada por liberarnos a nosotros. Esto no es una simple adulación de nuestra parte, sino que estamos diciendo la verdad. Ajamila fue un candidato digno de Tu misericordia. Los Vedas declaran que incluso el asesino de millones de bráhmanas puede alcanzar la liberación de inmediato por cantar Tu Santo Nombre. No es para nada sorprendente que Ajamila alcanzara la liberación por cantar Tu Nombre pues esa es la trascendental potencia de Tu Santo Nombre.

»Has encarnado especialmente para exponer la verdad máxima de los Vedas. La autoridad de los Vedas se vería dañada si pecadores como nosotros no fueran liberados. Nosotros eramos enemigos hacia Ti e incluso golpeamos a Tu amado Nityananda, con todo, nos liberaste. Uno puede fácilmente juzgar la inimaginable diferencia entre Tu magnánimo acto y nuestra atroz y baja acción.

»Tan pronto como Ajamila pronunció ‘Narayan’, cuatro mensajeros del Señor aparecieron ante él. En cuanto a nosotros, pudimos ver Tu expansión, la expansión de Tu expansión, Tu arma para esta Encarnación (el Santo Nombre) y Tus eternos asociados, cuando hicimos sangrar a Tu Nityananda. Habías mantenido guardadas todo el tiempo estas maravillosas verdades como un secreto, pero ahora esas ilimitadas supremas excelencias han quedado expuestas.

»Ahora, por Tu gracia, la esencia de los Vedas ha sido clarificada, de modo que Ananta Shesha puede abierta y libremente cantar Tu verdad. Ahora la bodega oculta de Tus trascendentales cualidades ha quedado abierta. El mejor ejemplo de esto es Tu misericordia sin causa al salvarnos.

»Demonios como Kamsa fueron crueles contigo, no obstante, les diste la liberación después de matarlos. Tienes muchos aspectos, los cuales son muy confidenciales, y ninguno de los reyes y guerreros pudo descubrir siquiera la mínima cantidad de ellos cuando pelearon contigo en el Svayamvara de Rukmini Devi. Aunque ellos pudieron verte cara a cara, todos ellos encontraron la muerte.

»Previamente, si los devotos llegaban a pisar nuestra sombra, iban y se purificaban en las sagradas aguas del Ganga. Sin embargo, ahora nos tocan y se mezclan con nosotros. Oh, Señor, en todo aspecto, Tus actividades son trascendentales, y no hay forma de engañar más a nadie acerca de Tu naturaleza trascendental; ahora todos son bien conscientes de esto.

»Cuando Gajendra, el rey de los elefantes, te oró, Tú apreciaste su fe y entrega. Por lo tanto, le aliviaste de su angustiosa condición y le otorgaste la liberación.

»Similarmente, no fue por accidente que liberaste a Putana, la bruja, y a todos los otros demonios como Aghasura, Bakasura, etc. Cuando abandonaron sus cuerpos, ellos fueron de inmediato transportados hacia la trascendencia. ¿Quién puede entender Tus actividades a menos que aborden el tema mediante el conocimiento de los Vedas?

»La manera en que has liberado a estos dos miserables, almas caídas, fue presenciado por toda la creación. Todos los miserables pecadores que habías liberado hasta ahora tuvieron alguna clase de cualificación, pero nosotros no tuvimos una sola cualificación. Con todo, sin causa alguna nos liberaste debido a Tu ilimitada misericordiosa naturaleza.»

Jagai y Madhai finalizaron sus oraciones con lágrimas de alegría que se deslizaron por sus brillantes caras—tal es la potencia trascendental del Señor—. Los Vaisnavas reunidos estaban asombrados de ver todo lo que acababa de suceder en su presencia, y con gran reverencia unieron las palmas de sus manos ante el Señor, ofreciendo sus oraciones.

«Las escogidas palabras que acaban de decir Jagai y Madhai en alabanza a Ti, solo fueron posibles por Tu misericordia sin causa. ¿Quién puede entender la naturaleza de Tus inconcebibles potencias? Otorgas Tu misericordia por Tu propia dulce voluntad».

El Señor contestó: «Estos dos ya no deben ser considerados borrachos o bribones; de aquí en adelanate son Mis servidores. Todos ustedes, tengan la bondad de orar por ellos para que nunca abandonen el servicio con devoción a Mí. Cualquier ofensa que pudieron haber cometido contra alguno de ustedes, por favor, perdónenla y bendíganlos».

Escuchando las palabras del Señor Chaitanya, Jagai y Madhai se arrojaron a los pies de todos los devotos Vaisnavas y estrechando sus pies, mendigaron por misericordia. Los devotos quedaron conmovidos por su humildad y los bendijeron. Así, Jagai y Madhai se libraron del deseo de cometer más actividades pecaminosas.

El Señor Chaitanya dijo: «Levántense, levántense, oh, Jagai y Madhai. Ya no tienen nada mas de que lamentarse ahora que son Mis servidores. Sus oraciones son todas ciertas y muy bien apreciadas. Esa misericordia y milagros que ahora han presenciado y experimentado son imposibles en su presente cuerpo, pero ahora son posibles mediante la misericordia del Señor Nityananda. Esto es un hecho absoluto. Todos ustedes, Vaisnavas presentes aquí, por favor, sean testigos de que acepto la responsabilidad por toda acción pecaminosa de estas dos almas».

Para dar a entender a todos que Él estaba aceptando las acciones pecaminosas de Jagai y Madhai, el cuerpo del Señor Chaitanya se tornó de un matiz oscuro. El Señor preguntó: «¿Por qué Me miras de esta manera? ¿Cómo me ves?» Advaita Acharya contestó: «Te ves como Gokulachandra, el Señor Krisna».

El Señor Chaitanya empezó a reír con las palabras de Advaita Acharya y todos los Vaisnavas muy extáticos exclamaron el nombre de “Hari”.

El Señor Chaitanya dijo: «Vean cómo estos dos pecadores son oscuros. Ejecuten kirtan de manera que los pecados de ellos dos se refugien en aquellos que son blasfemos». Los devotos se sintieron felices al escuchar estas palabras y empezaron un fuerte kirtan.

Vishvambhar y Nityananda empezaron a bailar y los Vaisnavas les circundaron entregados a la alegría, cantando en alabanza a Ellos. Advaita Acharya también empezó a bailar. El Señor Chaitanya había descendido por petición de Advaita Acharya y el mundo estaba salvado solo debido al Señor Chaitanya.

Todos se unieron al unísono en un extático canto y baile, palmoteando. En su alegría, ellos olvidaron su respeto y reverencia al Señor y nadie supo las incontables veces que ellos chocaron con el Señor mientras bailaron.

Madre Sachi sentada en la habitación íntima con su nuera, viendo todo, sintió que era llevada en olas de éxtasis. Todos se ahogaron en la inundación de la felicidad del Krisna-prema. Aunque Laksmi Devi es muy cuidadosa en tocar el cuerpo del Señor, ahora incluso esos dos previos bebedores de vino, se mezclaron, bailaron y tocaron al Señor.

El Señor Chaitanya liberó a estos dos, mientras que a aquellos que encontraron defectos en los Vaisnavas y que los ofendieron, los empujó hacia el peor pozo. Uno nunca avanza en la vida espiritual al buscarle defectos a otros Vaisnavas. De hecho, solo se incrementan las reacciones pecaminosas, por lo que, ciertamente se debe abandonar la búsqueda de defectos en otros.

Después de bailar, el Señor se sentó y todos los Vaisnavas hicieron lo mismo alrededor de Él. Los Vaisnavas estaban cubiertos por una espesa capa de polvo, con todo eso, lucían limpios y resplandecientes.

El Señor de nuevo lucía Su original, hermosa y dorada persona, y sonriendo dijo: «No consideren más a estas dos personas como pecadores ya que Yo Mismo he quemado Sus pecados. Mi energía ha entrado en ellos y los hago actuar, hablar, caminar, comer, y cuando Yo retire Mi energía, ellos abandonaran su cuerpo.

»La entidad viviente condicionada, siendo incapaz de soportar mucho dolor, pide ayuda al experimentar un poco de sufrimiento, pero incluso cuando el cuerpo ha sido quemado y convertido en cenizas, el alma desea continuar su asociación con el cuerpo.

»La entidad viviente condicionada, bajo la influencia de su ego falso, empieza a acreditarse todas las actividades que realiza y se vuelve orgullosa. Esto es muy peligroso. Todas las actividades hasta entonces llevadas a cabo por estos dos, estaban bajo el hechizo del ego falso, pero ahora yo he detenido todo eso. A partir de hoy, sin discriminación ellos deben ser considerados entre ustedes como Vaisnavas.

»Todos ustedes, por favor, escuchen atentamente. Quienquiera que le dé algo de comer a estos dos hermanos, con respeto y devoción, estará de hecho ofreciendo al Señor Krisna la miel más grata. Incluso una hoja ofrecida con afecto a ellos, es néctar para Krisna.

»Si alguien ridiculiza de alguna manera a estos dos, será destruido debido a su actitud ofensiva». Los Vaisnavas se sintieron muy felices al ver que Jagai y Madhai se hubieran unido a su grupo y les ofrecieron reverencias.

El Señor dijo: «¡Vayamos todos a las aguas del Bhagirathi Ganga!» Cuando llegaron al río, todos saltaron a él. El cantar continuamente el Santo Nombre de Krisna hacía a los devotos ser jóvenes en espíritu y ahora ellos jugaban en el Jahnavi, en las aguas del Ganga, como niñitos. Incluso los sobrios devotos mayores actuaron como jóvenes inquietos. Esta es la verdad de la influencia que posee el servicio devocional al Señor Krisna.

Justo antes de esto tuvieron la fiesta del kirtan, y ahora todos estaban sumergidos en el festival del juego acuático con el Señor. Todas las barreras de respeto y reverencia entre el Señor y los devotos fueron reducidas y ellos jugaron uno con el otro como iguales. El Señor salpicó agua sobre los devotos, pero nadie pudo competir con Él. En todas las peleas entre el Señor y los devotos, el Señor siempre fue el ganador y los devotos huyeron de Sus feroces ataques tras unos pocos minutos de débil resistencia.

A veces, Advaita Acharya, Gauranga y Nityananda jugaban juntos en el agua y otras veces Shrivas, Haridas y Mukunda, jugaban juntos. De esta manera, todos los devotos participaban incluyendo Sri Garbha, Sadashiva, Murari, Sriman, Purushottam, Mukunda Sañjaya, Buddhimanta Khan, Vidyanidhi, Gangadas, Jagadish, Gopinath, Garuda, Sriram, Govinda, Sridhar, Krisnananda, Kashisvar, Jagadananda, Govindananda, Sri Suklambar y otros más. Es imposible mencionar todos los nombres de las ilimitadas listas de devotos de Sri Chaitanya. Más tarde, Vedavyas compilará todos los nombres en los Puranas.

Todos los devotos estuvieron completamente absortos en juegos acuáticos, experimentando el máximo placer espiritual. A veces, alguien era victorioso y en otra ocasión, él perdía. Todos disfrutaron jugar juntos con Sri Chaitanya, Gadadhar, Nityananda y Advaita Acharya.

Una vez, Nityananda, sorprendiendo a Advaita Acharya distraido, salpicó agua en Sus ojos. Por un momento Advaita no pudo abrir Sus ojos y muy enfurecido, empezó a lanzar insultos a Nityananda. Él dijo: «¿De dónde proviene este borracho? Él me ha cegado. Shrivas Pandit ha traído a este mendicante viajero de algún lado y ahora Él anda arriba abajo como si fuera uno de nosotros. Y ese escurridizo Vishvambhar también se asocia muy íntimamente con este sospechoso mendicante viajero».

Nityananda contestó: «¿No te vergüenza hablar así? ¿De que sirven esos argumento? Después de todo, ustedes han perdido, ¿así que, para qué peleas? Chaitanya intervino diciendo: «Una vez no cuenta. Yo aceptaré una victoria o una derrota solo si es decidida después de tres peleas».

Así que, nuevamente, Advaita Acharya empezó a pelear con Nityananda Prabhu, Era difícil distinguir a uno de Ellos debido a Sus parecidos. En el agua, ambos parecían como una persona en dos diferentes sitios. Ambos jugaban con vigor, a veces uno ganaba, pero luego de nuevo perdía en el siguiente juego. Como esto, ambos estaban igualmente emparejados. Sin embargo, una vez Nityananda tomó por sorpresa a Advaita y con fuerza salpicó agua en Sus ojos. Advaita Acharya se sintió lastimado y sorprendido, y dijo: «Tú, borracho, no puedes volverte un sannyasi solo por matar a un bráhmana. Has pasado mucho de Tu tiempo en el Occidente comiendo en las casas de diferentes personas mientras andas de aquí para allá. Aparte, nadie conoce nada acerca de Tu familia, Tu casta ni otra información de Tus antecedentes. No conocemos nada de Tu parentesco o de Tu Guru. Simplemente estás aquí comiendo y vagando y todos simplemente te llaman ‘Avadhut’».

Realmente, Advaita estaba alabando al Señor Nityananda bajo el pretexto de usar un lenguaje ofensivo. Todos los seguidores de Nityananda, rieron al escuchar esas palabras, entendiendo el verdadero significado. Sin embargo, Advaita Acharya, lívido de furia, dijo: «Cuando destruya a todos, no Me culpen».

Los devotos se rieron ante la demostración de furia. Él estaba revelando la verdad bajo el disfraz de estar enojado, Sus palabras sonaban como insultos solo superficialmente. Si alguien no entiende el significado esotérico de esas ruidosas peleas y se parcializa glorificando a uno y condenando al otro, ciertamente será aniquilado.

Solo aquellas almas afortunadas que han recibido la misericordia del Señor Nityananda y el Señor Chaitanya pueden entender los significados esotéricos de las palabras de los devotos Vaisnavas.

Luego, tras un rato, las dos personalidades, Nityananda y Advaita, se abrazaron. Estos dos Señores siempre están embriagados con el néctar del amor por Gaurachandra.

De esta manera, cada noche después del kirtan, el Señor Chaitanya iba con todos Sus asociados a jugar en las aguas del Ganga. Las personas ordinarias no pueden ver esos Pasatiempos, pero los semidioses derivan gran satisfacción en presenciar todos esos juegos del Señor permaneciendo en un lugar oculto.

Ellos salieron del agua y pisaron tierra cantando el nombre del Señor Hari. El Señor ofreció a cada devoto una guirnalda de flores prasadam y les untó pulpa de sándalo, despidiéndolos antes de que fueran a tomar sus alimentos. Él de nuevo puso a Jagai y Madhai en manos de todos los Vaisnavas y les dio Sus propias guirnaldas a ellos dos. Estos Pasatiempos del Señor son eternos y continuos; se manifiestan y dejan de manifestarse tal como lo describe el Veda.

El Señor regresó a casa y después de lavar Sus pies, ofreció oraciones a Tulasi Devi. Se sentó a comer y Madre Sachi trajo toda la comida prasadam ante Su presencia. Él oró a todos los Acharya previos, ofreciéndoles prasadam, y luego el Señor de toda la manifestación cósmica tomó Su comida con deleite. Él limpió Su boca y fue a sentarse a la puerta. Madre Sachi a su entera satisfacción, miró a la joven pareja, Visnupriya y Visvambhar, sentarse juntos. Ella sintió que un gran éxtasis anegaba su cuerpo y alma.

¿Quién puede evaluar completamente el grado de la buena fortuna de Madre Sachi? Solo si Ananta Shesha lo explicara con Sus miles de capuchas, uno lo podría entender. Si uno pronuncia simplemente el nombre “Ai” (la forma corta del nombre de Sachidevi), incluso con conciencia material, esa palabra lo libera a uno de todo sufrimiento. Sachidevi se olvidaba de sí misma al mirar la hermosa cara de su hijo.

Eventualmente, Vishvambhar fue a descansar y simultáneamente se fueron todos los semidioses quienes estuvieron secretamente presentes. Diariamente, Brahma, Shiva y otros semidioses llegaban para servir a su Señor Supremo, Sri Chaitanya. Sin la gracia del Señor, uno no puede ver estas personalidades. Sin embargo, el Señor permite a veces a diversos devotos percibir esa presencia. Algunos días, cuando Vishvambhar estaba sentado, uno de estos sirvientes invisibles se acercaba a Él. El Señor diría: «Espera allí», y el sirviente invisible inmediatamente se apartaría de allí.

Los invisibles semidioses visitantes eran tan numerosos que no se requiere describir la exacta cantidad. El Señor le preguntaba a Sus devotos: «¿No pueden ver estos visitantes celestiales?» Los devotos contestaban con manos juntas: «Los tres mundos te ofrecen servicio, mi Señor. ¿Qué poder poseemos para ver alguno de ellos a menos que nos apoderes con la visión para hacerlo?»

Estos son los súper excelentes Pasatiempos del Señor Chaitanya, los cuales son esotéricos por naturaleza y quienquiera que los escuche con fe alcanza la máxima perfección. No debemos dudar de la veracidad de esta declaración de que todos los prominentes semidioses como Brahma y Shiva era visitantes diarios en la casa de Sri Chaitanya.

Así, el Señor Chaitanya liberó muy fácilmente a Jagai y Madhai pues Él es la vida y alma del universo, la más munificente de todas las Encarnaciones. Él liberará a todos con excepción de aquellos que critican a los Vaisnavas y quienes actúan en contra de las enseñanzas de los Vedas.

Si una personalidad, incluso de la estatura del Señor Shiva, ofende a un devoto del Señor, entonces ella pronto encuentra su fin, conforme lo describe el Srimad Bhagavatam, 5.10.25:

“Aunque he cometido una ofensa por insultarte, sé que para ti no hay pérdida ni ganancia por mi insulto. Tú estás fijo en tu determinación; sin embargo, yo he cometido una ofensa. A causa de esto, aunque yo pueda ser tan fuerte como el Señor Shiva, seré derrotado sin demora por ofender los pies de loto de un Vaisnava».

Las Escrituras son enérgicas en condenar las ofensas a los Vaisnavas. Incluso a un sabio erudito no lo salvan sus lecturas espirituales. Incluso una persona ocupada en cantar el Santo Nombre de Krisna tampoco es perdonada del castigo si ofende a un Vaisnava.

Las instrucciones del Padma Purana se citan aquí; si las seguimos estrictamente nos ayudarán a desarrollar Krisna-prema:

«Criticar y buscarle defectos a los devotos puros del Señor es la ofensa más dolorosa que alguien pueda hacer al Santo Nombre. ¡Oh, Santo Nombre! ¿Cómo podrías soportar una crítica en contra de Tus devotos puros a través de quienes Tus glorias son propagadas? Nunca puedes tolerar una crítica en contra de aquellos que han dedicado su vida a propagar el Santo Nombre del Señor. Esos ofensores son aniquilados».

El Señor Gaurachandra ciertamente liberará a alguien que escucha con fe la liberación de estos dos grandes pecadores. Todas las glorias a Sri Gaurachandra quien libera a las almas más caídas y demoníacas. Él es el más magnánimo Señor, un océano de misericordia. Él solo ve las cualidades devocionales y no toma en cuenta las faltas de uno. Si alguien puede permanecer vivo sin ofrecer servicio devocional a Sus pies de loto, entonces, él es un ofensor. Solo mediante las piadosas actividades previas es que esa vida es mantenida de alguna manera, pero, ¿qué utilidad hay en ella?

A pesar de mis discrepancias, Señor Chaitanya, ten la bondad de ser misericordioso conmigo de manera que se me permita siempre cantar Tus glorias. En todo nacimiento el Señor Chaitanya es mi Maestro Espiritual y el Señor y Amo de mi Señor Nityananda. Rezo por convertirme en el eterno servidor de Ellos.

Los Pasatiempos del Señor Chaitanya no tienen principio ni fin; y estoy compilando estos Pasatiempos para glorificarlo de cualquier manera que pueda. Les ofrezco mis respetuosas reverencias a Él y a Sus asociados, y oro a sus pies de loto para que todas mis ofensas me sean perdonadas.

El Señor Sri Chaitanya y el Señor Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a Sus pies de loto.

 


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