Madhya-khanda Capítulo doce Las maravillas de Sri Nityananda

 

 

Todas las glorias a Vishvambhar, el Señor y Amo de todos los Vaisnavas. Por favor, danos el servicio devocional a Ti y haz que seamos devotos entregados a Ti.

Nityananda llevó a cabo muchos maravillosos Pasatiempos junto con Sri Chaitanya, en Nabadwip. Realizó innumerables hechos extraordinarios, absorto en el éxtasis del amor por Krisna; procedía Su labor con simple entusiasmo como un pequeño niño.

Él siempre les hablaba muy dulcemente a todos los devotos que encontraba, y bailaba, reía y cantaba para Sí, con dicha. A veces, rugía fuertemente debido a Su propio éxtasis. Al escuchar Su rugido, todos quedaban impactados por el asombro.

A veces, intrépido y despreocupado, Nityananda se zambullía y nadaba en las crecientes y silbosas aguas del Ganga, infestadas de cocodrilos, durante la época del monzón. Todos se quedaban sin aliento, consternados, pero Nityananda nadaba en las aguas riendo y chapoteando. Nadaba en el humor de Ananta Shesha sintiéndose completamente como en casa dentro de las aguas del Ganga, mientras que los devotos espectadores dejaban de respirar, con ansiedad.

A veces, Nityananda estaba tan rebosante del éxtasis en amor por Krisna que entraban en un trance inconsciente que duraba tres a cuatro días. Estos son algunos de los inconcebibles Pasatiempos del Señor; ellos son infinitos y eternos y no soy capaz de describirlos todos.

Un día, Sri Chaitanya estaba sentado a solas cuando Nityananda llegó completamente desnudo riendo como un niño. Sus ojos y su cara inocente centelleaban y lágrimas de una ilimitada alegría caían por Sus mejillas. Él se mantenía repitiendo esta frase como un fuerte trueno: «Mi Señor y amo es Nimai Pandit de Nadia».

Sri Chaitanya sonrió, divertido ante la vista del gran, brillante, hermosamente formado y completamente desnudo cuerpo de Nityananda. Rápidamente, Sri Chaitanya retiró la tela de Su propia cabeza y con ella envolvió a Nitai, y Nitai continuó riendo como si nada hubiera sucedido.

Después, Sri Chaitanya untó perfume en el cuerpo de Nityananda, adornándolo con una guirnalda de flores. El Señor le ofreció un asiento a Nityananda, enfrente de Él.

Entonces, empezó a glorificarlo, mientras todos los devotos escuchaban atentamente: «Tu nombre es Nityananda e igualmente Tu forma y comportamiento son siempre eternamente dichosos. Ahora eres Nityananda, como antes fuiste Balaram.

»Como Tu nombre lo indica, nadie puede interrumpir la alegría extática e ilimitada que experimentas en todo lo que haces, sea que camines, comas o trates con alguien. Las personas ordinarias no pueden apreciar Tus potencias trascendentales. Siempre te encuentras donde el Señor Krisna está presente. Krisna es eterno y es la Verdad Absoluta, y del mismo modo lo eres Tú, ya que eres Su eterno asociado».

Nityananda se encuentra perpetuamente saboreando el néctar de la devoción amorosa a Sri Chaitanya; todas Sus palabras y acciones están satisfaciendo los deseos más íntimos de Sri Chaitanya.

Sri Chaitanya le dijo: «Dame un pedazo de Tu kaupina (ropa interior). Tengo un gran deseo por tenerlo». Diciendo esto, Sri Chaitanya tomo una kaupina de Nityananda Prabhu y la rasgó en muchas tiras.

Luego, el Señor distribuyó, una por una, esas tiras entre los Vaisnavas reunidos, diciéndoles: «Por favor, pónganla sobre su cabeza. Este es un muy precioso y adorable objeto, incluso para el Señor Shiva, el rey de los yoguis. ¿Qué decir para los demás? Uno alcanza la posición de llegar a ser un devoto puro del Señor Supremo solo por la gracia de Nityananda. Todos ustedes deben saber que Él es la personificación plena de las potencias trascendentales del Señor Krisna.

»Sri Nityananda es idéntico a Krisna y es la expansión inmediata de Sri Krisna. Es un eterno asociado, amigo y hermano de Krisna; se expande como el lecho, los ornamentos y toda otra parafernalia de Krisna; Su carácter y Pasatiempos son un misterio incluso en la literatura védica, aunque Él es el mantenedor, protector y amigo de todos.

»Todas Sus actividades están llenas del néctar de la devoción a Sri Krisna, y por servir a Nityananda es fácil alcanzar la máxima perfección del amor por Krisna. Por lo tanto, todos ustedes respetuosamente coloquen estas tiras de Su kaupina sobre su cabeza. Llévenlas a casa y adórenlas con gran cuidado y aprecio».

Siguiendo la instrucción de Sri Chaitanya, los Vaisnavas tomaron con afecto las tiras de kaupina y las ciñeron alrededor de su propia cabeza. De nuevo, Sri Chaitanya dijo: «¡Escuchen, devotos! Ahora beban el agua que ha lavado los pies de loto de Nityananda; inmediatamente absorberán inquebrantable fe en el servicio devocional a Sri Krisna; no hay duda de esto».

Habiendo recibido la instrucción de Sri Chaitanya, los devotos lavaron los pies de loto de Sri Nityananda y bebieron el agua; bebieron tanto como les fue posible; cinco, diez veces, o más. Nityananda, quien durante todo el suceso estuvo inmerso en Sí Mismo, permaneció sonriendo benignamente.

Sri Chaitanya estuvo sentado distribuyendo esa agua, pada-udaka, con el mayor placer. Tras beberla, los devotos quedaron embriagados y cantaron: «¡Hari! ¡Hari!». Cada devoto expresó su alegría. Uno dijo: «¡Hoy mi vida ha sido exitosa!». Otro más dijo: «¡Hoy han sido cortadas todas las ataduras de mi enredo material!» Otro más, comentó: «¡Hoy siento que me he convertido en un sirviente de Sri Krisna!» Y otro dijo: «Esta agua es tan sabrosa, ¡su dulce sabor todavía queda en mi boca!»

Esa agua fue tan especial que, inmediatamente después de beberla, todos quedaron espiritualmente agitados. Algunos bailaron, otros empezaron a cantar, otros empezaron a rodar por el piso e incluso otros no pudieron dejar de gritar fuertemente con alegría.

Justo entonces, empezó un jubiloso kirtan, y todos los devotos quedaron rebosantes al bailar.

Pronto, Sri Chaitanya se puso de pie y dejando escapar un estruendoso grito se unió a la danza. Enseguida, Nityananda Prabhu también se levantó y empezó a bailar. Incapaces de contener su alegría, los devotos circundaron a Sus Señorías y continuaron su extático baile.

Todos estaban embriagados de felicidad y caían uno sobre otro. Nadie supo quién cayó sobre quién, quién atrapó a quién, y quién tomó el polvo de los pies de quién para ponerlo sobre su cabeza. Alguien se agarraba del cuello de otro, sollozando de felicidad. Todos se mezclaron felizmente, olvidando el humor de reverencia; el Señor y Sus sirvientes danzaron todos juntos.

Sri Chaitanya y Sri Nityananda se abrazaban uno al otro de vez en cuando, y bailaron con éxtasis. La Madre Tierra tembló bajo el rítmico baile de Nityananda y todo el mundo resonó con: «¡Hari! ¡Hari!»

Ahogados en el nectáreo océano del Krisna-prema, Gaura y Nitai, los Señores de Vaikuntha, bailaban en éxtasis con Sus servidores. Todos estos Pasatiempos son eternos, simplemente se manifestaron en cierto momento y lugar, y de nuevo fueron no manifiestos. Esto se explica claramente en los Vedas.

Después de danzar todo el día, el Señor Chaitanya finalmente se sentó con todos Sus devotos. Él aplaudió tes veces fuertemente y entonces habló benévolamente: «Quienquiera que adora a Nityananda con devoción, también Me ama. Sus pies de loto son adorados por el Señor Shiva y el Señor Brahma, por consiguiente, siempre ofrézcanle su amor y devoción a Él.

»Si alguien lo critica o lo detesta, entonces, incluso si esa persona es un devoto, ella es rechazada por Mí. Quien haya obtenido siquiera un ligero contacto con Sri Nityananda, el Señor Krisna nunca lo abandonará». Las palabras de Sri Chaitanya produjeron un resonante aplauso de todos los devotos.

Quien escuche estas narraciones trascendentales con fe y devoción llega a ser protegido y mantenido por el Señor Chaitanya. Esas actividades de Sri Nityananda Prabhu son completamente entendidas solo por aquellos que son Sus asociados confidenciales y por los eternos asociados del Señor Chaitanya.

Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, ofrezco esta canción a Sus pies de loto.

 

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