Madhya-khanda Capítulo diez La gran revelación de Mahaprabhu

Madhya-khanda

Capítulo diez

La gran revelación de Mahaprabhu

 

¡Oh, mi querido amigo, Gauranga, océano de las cualidades trascendentales! Todas las glorias a Ti y todas las glorias al Señor Nityananda Prabhu, la Suprema Personalidad, quien no tiene principio ni fin.

Después de derramar bendiciones sobre Sridhar, el Señor Chaitanya empezó a menear suavemente Su cabeza, y a repetir el nombre: «¡Nada, Nada, Nada!» Él le dijo a Advaita Acharya: «¡Acharya! ¡Pide lo que necesites!» El Acharya contestó: «Mis oraciones ya han sido escuchadas, mi Señor». El Señor Chaitanya apreció esta respuesta con un estruendoso rugido que ahogó todo otro sonido.

Mientras el Señor Chaitanya estaba todavía manifestando Su Mahaprakash Lila en el humor del omnipotente y supremamente opulento Señor, Gadadhar Pandit preparó betel y lo ofreció al Señor, quien felizmente lo aceptó. El Señor Nityananda, cuya parcial expansión Ananta Shesha es el sostén del universo, ahora sostenía la sombrilla sobre el Señor Chaitanya mientras Advaita Acharya y otras grandes personalidades estaban ante Él.

El Señor le ordenó a Murari: «¡Mírame!» Murari vio a Sri Ramachandra en persona. Vio que Vishvambhar, el Señor Chaitanya, estaba sentado en un trono real con Su arco, Su tez tan verde como unos frescos tallos de pasto. Vio a Janaki Devi (Sita Devi) a la izquierda de Él y a Laksman a Su derecha. Alrededor de Ellos, los valientes líderes monos estaban ofreciendo oraciones. Por la influencia de los Pasatiempos trascendentales del Señor Chaitanya, Murari percibía ahora su propia identidad como la de Hanuman y viendo a Su amado Ramachandra, cayó en un extático desmayo.

El Señor Vishvambhar gritó fuertemente: «Oye, mono, pareces olvidar cómo el demonio Ravana, quien robó a Sita Devi, quemó tu cara. Enfurecido, incendiaste su capital, Sri Lanka, y destruiste toda su raza. Yo soy el Mismo Señor, Tu adorable Señor; ahora estás de nuevo en Mi presencia. ¡Levántate! ¡Levántate! ¡Murari! Eres tan querido para mí como Mi propia vida. ¡Yo soy ese Señor Ramachandra y tú eres Hanuman!»

«¡Ahora mira a Laksman, tu amada vida y alma! Tú salvaste Su vida al traer desde lejos la montaña Gandhamadana. Ofrece tus reverencias a los pies de loto de Janaki, Sita Devi, cuya aflicción te conmovió a derramar abundantes lágrimas».

Las palabras del Señor Chaitanya hicieron que Murari recobrara la conciencia, y al despertar, vio esa maravillosa escena y empezó a llorar en Krisna-prema. Ese extático llanto de Murari conmovió incluso a la inerte madera seca, qué decir a los Vaisnavas reunidos.

De nuevo, el Señor Chaitanya le dijo a Murari: «Pide cualquier bendición que desees».

Sri Murari dijo: «Mi Señor, no anhelo nada. Sin embargo, concédeme solo un deseo. Que  solo cante Tus glorias. Simplemente ruego que, en cualquier situación que nazca,  nacimiento tras nacimiento, te pueda recordar y servir en la asociación de Tus sirvientes.

»¡Oh, mi Señor! Por favor, no me coloques en situación alguna donde pueda desviarme de la Verdad Absoluta, olvidando que Tú eres el Señor Supremo y que yo soy Tu sirviente eterno.

»Dondequiera que desciendas acompañado de Tus asociados eternos, deseo estar allí como Tu insignificante sirviente».

El Señor respondió: «¡Que así sea! ¡Que así sea! Te concedo esa bendición». Escuchando esto, un jubiloso grito de los devotos llenó la atmósfera.

Todos los devotos Vaisnavas eran naturalmente muy afectuosos con Murari, quien siempre era compasivo con todo ser viviente. La devoción de Murari era tan pura que meramente su presencia transformaría cualquier lugar en un sagrado sitio de peregrinaje, tan trascendental como Vaikuntha. Es imposible describir la grandeza de Murari; incluso el Señor Supremo desciende para el placer de Murari.

El Señor Chaitanya declaró entonces: «Todos ustedes escuchen con atención. Si alguien critica a Murari, él no podrá ser salvado incluso si llegara a sumergirse un millón de veces en el Ganga. De hecho, bañarse en el Ganga o incluso cantar el nombre del Señor Hari ciertamente destruirá a ese miserable pecaminoso. ¡Murari Gupta! El Señor Supremo está secretamente (gupta) sentado en el corazón de Murari: ese es el significado espiritual del nombre Murari Gupta».

Cantando el nombre de Krisna, los devotos Vaisnavas empezaron a llorar en el éxtasis, al ver como el Señor Chaitanya había derramado Su misericordia en Murari. Quienquiera que escuche estos Pasatiempos de la extraordinaria magnanimidad del Señor Chaitanya recibirá Krisna-prema.

Mientras Murari y Sridhar lloraban con Krisna-prema frente al Señor, Sri Chaitanya masticaba el betel pan haciendo fuertes sonidos crujientes.

El Señor Chaitanya entonces dirigió Su benigna mirada sobre Haridas y gritó: «¡Haridas! ¡Mírame! Tu cuerpo y nacimiento son superiores al Mío. ¡Tu clase y casta son más elevadas que la Mía! Aunque ese pecaminoso verdugo musulmán te causó gran dolor, con todo, en Mi corazón titubié en castigarlo puesto que seguramente eso te perturbaría; tu naturaleza es tan compasiva.

»Escucha, Haridas, cuando fuiste azotado con el látigo en los diferentes mercados, Yo tomé Mi disco Sudarshan y descendí desde Vaikuntha a la Tierra, con la intención de cortar las cabezas de los verdugos.

»Mientras tus verdugos trataban de golpearte hasta matarte, al mismo tiempo, tú estabas pensando en el bienestar de ellos. No estabas preocupado por tu propio dolor; solo tuviste compasión por ellos. A causa de tu misericordioso corazón, Yo no pude usar la fuerza. Mi arma, el disco Sudarsan, se volvió impotente.

»No pude golpear a esos hombres debido a que tú estabas determinado a perdonarlos. Siendo incapaz de ver tu miseria, te protegí de sus latigazos por poner Mi espalda sobre tu espalda.

»Acepté en Mi espalda esos latigazos destinados a ti. Ve las marcas en Mi espalda; no estoy mintiendo. Cualesquiera otras razones que hubiera para Mi descenso, incapaz de soportar tus sufrimientos, apresuré Mi Aparición en este mundo. Mi amado Nada, Advaita Acharya, reconoce completamente quién eres; Yo me hallo atado totalmente mediante la amorosa devoción de Advaita Acharya».

Nuestro amado Señor Chaitanya es muy experto en expandir las glorias de Sus devotos. Él dirá o hará algo para glorificar y proteger a Sus devotos. Incluso Él tragará fuego en bien de Sus devotos y voluntariamente se volverá esclavo de Sus devotos.

Sri Krisna solo reconoce a Sus devotos y no conoce nada más; para Krisna nadie se encuentra en una posición igual a la de Sus devotos puros. Todos esos miserables ofensores que son antagonistas hacia esos devotos puros del Señor, se encuentran desprovistos de toda buena fortuna. A partir de estos Pasatiempos y de las cosas que el Señor Chaitanya le dijo a Haridas Thakur, uno puede ver la excelente elevada posición de los devotos.

Cuando Haridas escuchó acerca de los maravillosos hechos del Señor, cayó al suelo, desmayado. Él perdió toda conciencia externa y quedo inmerso en un océano de éxtasis.

El Señor Chaitanya dijo: «¡Levántate, levántate! Ve con alegría mi opulenta manifestación». Haridas volvió en sí y estando externamente consciente, con lágrimas de amor trascendental, miró y percibió la extraordinaria manifestación del Señor. Rodó por todo el patio, a veces respirando con dificultad, otras veces, desmayándose. Todos los síntomas extáticos corrieron por el cuerpo de Haridas, como un huracán, y aunque el Señor trataba de tranquilizarlo, Haridas no podía quedarse quieto.

Thakur Haridas dijo: «¡Oh, Señor Vishvambhar! Eres el Señor y Protector del universo; ahora la responsabilidad de liberar a un bajo y caído miserable como yo, descansa en Ti, mi Señor. Cómo puedo describir Tus glorias trascendentales si no poseo ninguna buena cualificación. Soy pecaminoso y ni siquiera me encuentro dentro de la sociedad védica.

»El solo verme hace a una persona vulnerable al pecado, y tocarme la contamina tanto que debe bañarse de inmediato. ¿Cómo puedo entonces decir algo acerca de Tus divinos Pasatiempos?

»Hay una verdad que Tú mismo has declarado: “Quienquiera que recuerde Tus pies de loto, así sea tan insignificante y tan caído como un insecto, nunca es olvidado por Ti, mientras que, si ignora Tus pies de loto, incluso un poderoso rey cae en desgracia”. Soy incapaz de recordarte, aunque sé que Tú acoges al alma más empobrecida si ella siemplemente Te recuerda.

»Los malvados Duryodhan y Duhshasan arrastraron a la virtuosa Draupadi dentro de la corte del palacio deseando desnudarla. Enfrentada con el peligro de la desgracia, ella te recordó a Ti, Krisna. Así que Tú alargaste interminablemente su sari mediante Tu mística potencia. Con todo, los malhechores no pudieron percibir Tu mano en esto.

»Una vez, unas brujas rodearon a Sri Parvati Devi con el deseo de comérsela. Cuando Parvati te recordó, Tu de inmediato apareciste, castigaste a las brujas y salvaste a Tu devota.

»Soy tan pecaminoso que no puedo recordar una personalidad tan magnánima como Tú. ¡Oh, Señor! Por favor, por lo tanto, dame refugio en Tus pies de loto.

»El demonio Hiranyakasipu torturó a Prahlad con métodos brutales tratando de matarlo, envenenándolo, lanzándolo desde una montaña, arrojándolo a un caldero con aceite, etc. Con todo, a lo largo de sus tribulaciones, Prahlad meditó en Tus pies de loto y fue salvado de cada una de las calamidades. Finalmente, Tú personalmente apareciste debido a la meditación de Prahlad, y, de esa manera humillaste a sus enemigos, quienes perdieron toda su vitalidad y fuerza.

»Una vez, los cinco Pandavas estuvieron en un gran dilema temiendo la ira de Durvasa Muni, pero cuando ellos te recordaron, Tú apareciste personalmente y los salvaste. Tranquilizaste a Yudhistir Maharaj asegurándole con Tus palabras: “Ve, estoy aquí, solo siéntate, tranquilízate y Yo me encargaré de Durvasa Muni y su ejército de discípulos.

»Disfrutando del pensamiento de venir en ayuda de Sus devotos, el Señor Krisna solo tomó la pizca de vegetal que había quedado pegada en el interior de la olla después de que los Pandavas habían comido. Mientras tanto, el sabio y sus discípulos, bañándose en el río, repentinamente sintieron su estómago lleno como si hubieran acabado de comer una suntuosa comida. Avergonzados y temerosos, huyeron.

»En ese incidente quedó ampliamente demostrado por los Pandavas el milagroso beneficio de recordar Tus pies de loto. Para todos, el sendero de la verdadera devoción es recordarte. Llevas a cabo súper excelentes actividades para rescatar a Tus devotos.

»La historia de Ajamila es un maravilloso ejemplo de que incluso en la condición más degradada uno debe recordar al Señor Supremo en el momento de la muerte. Ajamila vio que los Yamadutas (los mensajeros de la muerte) llegaban para arrastrar su alma hasta las inferiores regiones del infierno. Con miedo a los Yamadutas, afectuosamente miró la inocente cara de su hijo, y gritó su nombre: “¡Narayan!” (el Santo Nombre del Señor Supremo), y esto de inmediato le recordó al Señor. Tan pronto como su mente reposó en el Señor, todo su peligro y aflicción desapareció. Solo los más elevados devotos del Señor tienen un acceso fácil a este máximo tesoro espiritual, el constante recuerdo del Señor Supremo. Esto no es sorprendente.

»¡Oh, Señor! Son tan indigente que no poseo la dulzura de recordarte y con todo, Tú no me has olvidado. Aunque no estoy capacitado para verte, estás presente ante mí, en persona. Ahora, imploro a Ti por una sola bendición».

Sri Chaitanya respondió : «Di todo lo que quieras; no hay nada que no desee darte».

Haridas habló al Señor con las manos juntas: «Oh, Señor, solo he conocido el infortunio, sin embargo, Tú me has dado mucha esperanza. Solo permíteme participar de los remanentes de la comida de esos devotos Tuyos que están entregados a Tus pies de loto. Deja que esta actividad sea mi servicio más prominente y fijo, vida tras vida. Sin el recuerdo de Ti, mis pecaminosos nacimiento y existencia son miserables, pero ahora, por favor, haz mi vida exitosa por concederme los remanentes de Tus sirvientes.

»Siento dentro de mi corazón que he cometido una grave ofensa por pedirte que me sitúes en el elevado estatus de un Vaisnava, pues soy extremadamente no apto. ¡Oh, Señor! Mi amo, protector y mantenedor de toda la creación, espiritualmente estoy muerto; por lo tanto, ten la bondad de perdonar mi ignorancia. Oh, Señor Vishvambhar, bello hijo de Madre Sachi, Tú eres mi amo; sé misericordioso conmigo y manténme como un perro en la casa de un Vaisnava».

Haridas Thakur fue inundado por sentimientos de devoción extática y repetidamente rogó al Señor, sintiendo que no estaba cumplido su deseo de tener humildad y ocuparse en servicio con devoción.

El Señor Chaitanya contestó: «Escucha, Mi querido Haridas. Eres un excelso Vaisnava. Si alguien pasa un día en el servicio a ti y tiene asociación contigo, o si tú tienes la bondad de hablar con alguien un breve momento, esa persona ciertamente llega a Mí. No hay duda de esto. Quienquiera que te respeta y te sirve, lo hace también a Mí, pues Yo moro perpetuamente dentro de ti.

»Ya que eres Mi sirviente, tu posición es única y, por lo tanto, me has aprisionado eternamente dentro de tu corazón. Ya que estás coronado con un carácter impecable, te bendigo para que siempre continúes adorándome y sirviéndome a Mí y a Mis devotos, sin una simple desviación u ofensa».

Un tumultuoso sonido de júbilo por parte de los Vaisnavas acogió la bendición del Señor Chaitanya a Haridas Thakur. El nacimiento elevado, la casta, las actividades que buscan el disfrute del resultado o la riqueza, son bienes despreciables para obtener Krisna-prema. Solo el intenso anhelo amoroso por Krisna puede llevarlo a uno hasta Sus pies de loto.

Un Vaisnava puede tomar nacimiento en cualquier familia, pero él es siempre la personalidad más excelsa: este es el veredicto espiritual. La prueba viviente es Haridas Thakur, quien nació en una familia musulmana; con todo, lo que él vio o percibió espiritualmente muy difícilmente llegan a experimentarlo incluso personalidades muy eminentes como el Señor Brahma.

Solo el pecador más desdichado juzgará a un Vaisnava por su casta, raza o nacionalidad, y por hacerlo, tiene que sufrir los dolores del repetido nacimiento en especies de vida inferiores.

Aquel que escuche con una fe apropiada este Pasatiempo del Señor y Haridas Thakur, ciertamente disfrutará el fruto del Krisna-prema. Estas palabras no son mi invención sino la enérgica declaración de toda Escritura. Es seguro que se va a experimentar la dicha del servicio con devoción al Señor Krisna si se ofrece una recepción auditiva a las actividades trascendentales de los devotos puros del Señor Supremo. Todas las glorias a Haridas Thakur, un gigante entre los Vaisnavas; por recordarlo uno se libera de toda reacción pecaminosa.

Los devotos empezaron a platicar acerca de Haridas. Alguien dijo: «¡Él es como el Señor Brahma!» Otro hizo esta observación: «Prahlad ha venido de nuevo como Haridas». Haridas Thakur es en todo aspecto un gran devoto puro, un eterno asociado del Señor Chaitanya.

En su corazón, el Señor Brahma y el Señor Shiva siempre anhelan la trascendental compañía de Srila Haridas Thakur. Todos los semidioses sienten esta misma urgencia de asociarse con Haridas, y Ganga Devi desea bañarlo en sus aguas.

La posición de Haridas es tan excelsa que solo por verlo uno obtiene alivio del cautiverio de la existencia material, qué decir de asociarse con él. Grandes fieles devotos como Prahlad, quien fue el hijo de un demonio, y Hanuman, quien era un mono, son considerados excelsos Vaisnavas. Similarmente, Haridas nació en una casta inferior de una familia no hindú, sin embargo, es contado entre los devotos Vaisnavas principales.

Haridas, junto con Murari y Sridhar, empezó a llorar con lágrimas de júbilo. Mientras Vishvambhar les sonreía, masticaba betel. Sentado sobre el trono, el Señor estaba envuelto en un brillo radiante; de pie, cerca, Nityananda igualmente irradiaba brillo mientras sostenía una sombrilla sobre el Señor Chaitanya.

Sonriendo, el Señor Chaitanya miró hacia Advaita Acharya y empezó a revelar Sus íntimos pensamientos: «Escucha, Acharya, ¿recuerdas la noche en que te hice comer?

»En ese entonces Yo aún no había aparecido y Tú estabas esforzándote mucho para hacerme descender de Mi morada espiritual.

»Dabas discursos sobre el Bhagavad-gita y explicabas todo en términos del servicio devocional; pero difícilmente había un alma que pudiera entender esos temas. Una vez, cuando no pudiste entender el significado de un cierto texto, el cual pertenecía al servicio devocional, no buscaste discrepancias y faltas en el texto, sino que abandonaste la comodidad y el disfrute deseando adquirir un conocimiento correcto. Estabas muy deprimido y te acostaste rehusando comer. Yo aparecí ante Ti.

»Cuando ayunabas, Yo también ayunaba; todo lo que Tú me ofreces, lo acepto. No podía continuar viendo la más leve molestia en Ti, de modo que esa noche aparecí en Tus sueños y te hablé.

“Despierta, despierta, Acharya, y escucha el verdadero significado de ese texto del Gita; este es ciertamente su inequívoco significado. Por favor, levántate y come; abandona Tu ayuno, pues te revelaré el significado. Ahora, come a Tu satisfacción, en poco tiempo todo será clarificado en el sueño».

De esa manera, fueron despejadas las dudas que habían surgido en la mente de Advaita Acharya cuando daba Sus discursos. Claramente, el Señor le recordó al Acharya los sueños en los cuales había aparecido para aclarar Sus dudas. Le dio al Acharya el número exacto y los datos precisos de los sueños y los textos correctos que habían sido explicados al aclarar esas dudas. Cietamente, la devoción de Advaita Acharya es gloriosa; ¿cómo puedo describir Sus ilimatadas potencia y devoción?

El Señor Chaitanya continuó: «Yo te expliqué todos los textos difíciles con excepción de uno, el cual te voy a explicar ahora. De acuerdo a un rígido pensamiento partidista, la gente ofrece interpretaciones erróneas. El verdadero significado de este verso no es sarvatah pani-padam tat. Hoy te digo sin ninguna pretensión el verdadero significado del verso: es sarvatra pani-padam tat.

»El texto completo del Gita dice: “…sarvatah pani padam tat sarvato ‘ksi-siro-mukham sarvatah srutimal loke sarvam avritya tisthati… En todas partes están Sus manos y piernas, Sus ojos, cabezas y caras, y Él tiene oídos en todas partes. De esta manera existe la Superalma, penetrando todo”. Así, te he revelado el muy confidencial significado de este verso, Aparte de ti, ¿quién puede entenderlo?»

Advaita Acharya es secretamente un discípulo del Señor Chaitanya, y las explicaciones del Señor Chaitanya son Su único refugio.

Cuando Advaita Acharya escuchó esta explicación, la cual le era muy querida, quedó inundado de felicidad y empezó a llorar. Se dirigió al Señor diciendo: «Soy incapaz de decir algo; es mi gran fortuna y gloria que seas mi Señor y amo». Advaita Acharya se sumergió en una dicha extática y se olvidó de Sí Mismo al ver la maravillosa manifestación del Señor.

Aquel que no tiene fe en estas explicaciones e intercambios espirituales ciertamente está destinado a perecer. Solo un alma extraordinaria, el devotos puro del Señor, puede entender las disertaciones espirituales de Advaita Acharya, quien personalmente fue instruido por el Señor Chaitanya.

Las instrucciones de los Vedas son invariablemente interpretadas de diversas maneras, y de ese modo las elevadas explicaciones de Advaita Acharya fueron a menudo objeto de diversas interpretaciones. ¿Quién puede entender apropiadamente el profundo significado de las exposiciones del Acharya que tratan con esos asuntos espirituales extremadamente sutiles? Sin duda, Sus palabras son tan buenas como las del propio Señor Supremo.

Las palabras del Acharya son como las nubes del otoño, que cubren de lluvia ciertas áreas mientras dejan secas otras. Sus palabras son entendidas solo por unas cuantas almas afortunadas, no por todos. Advaita Acharya no debe ser culpado por esto, pues todo depende en la piedad y la buena fortuna de la persona, las cuales conceden la habilidad para entender Sus palabras.

El principal deber devocional de Advaita Acharya fue servir a los pies de loto del Señor Chaitanya; de esto, todos los Vaisnavas pudieron dar testimonio. Aquellos que desatienden las instrucciones de los otros asociados Vaisnavas del Señor Chaitanya con el pretexto de que solo siguen a Advaita Acharya, no pueden conseguir el favor del Señor. Aquellos que aceptan al Señor Chaitanya como el Señor Supremo de todos los Señores, son los genuinos seguidores de Advaita Acharya y por eso el Acharya reconoce el servicio de ellos.

El servicio devocional al Acharya es imperecedero, no obstante, se vuelve impotente si uno no acepta al Señor Chaitanya como el Señor y Amo de todos —incluso de Advaita Acharya.

Ravana era un gran devoto del Señor Shiva, pero él no aceptó la supremacía del Señor Ramachandra, quien es incluso el Amo de Shiva. Por lo tanto, el Señor Shiva no estaba complacido con Ravana, a pesar de su devoción, y no aceptaba su adoración y servicio, los cuales fueron inútiles, por eso. Así que Ravana y toda su estirpe fueron destruidos. El Señor Shiva no le expresa su sentimiento personal a sus devotos, acerca de sus acciones, buenas o malas. Sin embargo, quienquiera que sea suficientemente inteligente entenderá el deseo del Señor Shiva dentro de su corazón.

De la misma manera, la gente blasfema al Señor Chaitanya mientras claman ser “devotos de Advaita’, sin entender el corazón de Advaita. Advaita Acharya no les dice nada, debido a Su particular naturaleza; así que, ellos perecen al desatender el consejo de otros Vaisnavas y el deseo interno de Advaita Acharya. Estas personas condenadas no entienden que la excelsa posición de Advaita Acharya y Su perfección mística se deben a la misericordia del Señor Chaitanya. Si alguien se ofrece a instruirlos en estos asuntos, ellos se encolerizan y se lanzan a golpear a ese bienqueriente suyo. Poco conocen que la potencia externa del Señor Chaitanya, Maya Devi, es sumamente poderosa y que Ella eficientemente se encarga de esas almas rebeldes y demoníacas.

El Señor Chaitanya es la muy hermosa Personalidad Suprema y Advaita Acharya es Su eterno servidor, y es como la diversa joyería y los ornamentos que adornan al Señor. La posición de las personas que no aceptan esto ha sido claramente definida en la anterior descripción. Si, a pesar de esta descripción, la gente se rehusa a reconocer la posición y vida interna de Advaita Acharya, ellos quedan condenados. La elevación y el progreso de una persona en la vida devocional depende de cuán bien está sirviendo al Señor Chaitanya; no existe nada superior al servicio devocional al Señor.

El devoto avanza en el servicio devocional en proporción a la misericordia que recibe del Señor Chaitanya y el Señor Nityananda. De esta manera, las melosidades devocionales constantemente incrementan. El Señor Nityananda inspira a todos para que canten continuamente. Animando a todos, implora: «Mis queridos hermanos, exclamen: “Oh, mi Gaurachandra”».

A menudo Advaita Acharya se conmueve hasta las lágrimas a causa de las emociones devocionales, inmerso en recordar al Señor Chaitanya y Sus pasatiempos. Si después de escuchar estas narraciones trascendentales una persona no es capaz de desarrollar un fervor y amor devocional por el Señor Chaitanya, entonces debemos evitar el contacto con ella, pues eso destruye la fe y piedad.

Aquel que entiende que Advaita Acharya es un devoto Vaisnava principal del Señor Chaitanya y le sirve en esa capacidad, esa persona es ella misma un excelso devoto Vaisnava. Élla tiene asegurado eternamente el refugio del Señor Krisna. Ese Vaisnava es también muy querido a Advaita Acharya; otros, quienes no entienden esta relación, son despreciables desechos de la sociedad humana.

Advaita Acharya siempre está sumamente complacido de escuchar que Su Señor, Chaitanya Mahaprabhu, es glorificado como el Señor Supremo de todos. Advaita Acharya Mismo glorifica al Señor Chaitanya de esta manera. No debe haber duda acerca de esto. El Señor Chaitanya le reveló el verdadero significado del texto del Gita al Acharya y luego ocultó las puertas del servicio devocional a los no devotos.

El Señor Chaitanya repentinamente habló, levantando Sus brazos: «¡Mírenme todos, y pidan cualquier bendición que deseen!» Entonces, todos los devotos reunidos, desbordantes de felicidad, al escuchar las palabras del Señor pidieron una bendición.

Advaita Acharya habló primero, diciendo: «Mi Señor. Te oro para que viertas Tu gracia sobre esta alma ignorante y caída».

Alguien más dijo: «Mi padre se opone a mi vínculo con la devoción, de modo que otórgame esto, oh, Señor. Que su corazón se transforme y que llegue a ser un devoto».

Otro, oró: «Señor, por favor, incrementa mi fe en mi Guru». De esta manera, ellos pidieron bendiciones para sus seres queridos, discípulos, hijos, esposas, sirvientes, etc.

El Señor Vishvambhar es el benefactor de todos Sus devotos y cumple todos sus deseos. Sonriendo dulcemente, le otorgó una bendición a cada uno.

Mientras tanto, Mukunda estaba detrás de las cortinas afuera del cuarto, incapaz de tener suficiente valor para aparecer ante el Señor. Mukunda conocía íntimamente a todos los devotos y era amado por todos. Sin embargo, nadie pudo entender porqué el Señor aparentemente lo estaba desatendiendo, pues cuandoquiera que cantaba, el Señor siempre se sentía ansioso de escuchar. El Señor no lo llamó para que entrara, así que él no vino. Los devotos se preocuparon por Mukunda.

Srivas Pandit le dijo al Señor: «Oh, Señor, ¿qué ofensa ha cometido Mukunda a Tus pies de loto? Mukunda es favorecido por Ti, y es querido a todos nosotros. ¿Quién puede evitar que el corazón se derrita al escuchar cantar a Mukunda? Él está inclinado hacia la devoción y siempre es cuidadoso en todo aspecto, con todo, sin que veamos falta en él, lo has rechazado, mi Señor. Si ha cometido algún error, entonces castígalo, pero, ¿porqué lo repudias y lo apartas? ¿No es él Tu propio sirviente? Oh, Señor, invítalo a verte, pues nunca vendrá a menos que lo llames».

El Señor dijo: «Nunca me hables así. ¡No me supliques de parte de esa desdichada persona! Las descripciones que has escuchado de impostores, quienes hacen un espectáculo de humildad pero al siguiente momento son agresivos, son en verdad una correcta evaluación de Mukunda. Nadie de ustedes lo conoce realmente en verdad. Mukunda, a veces, es una perfecta imagen de humildad, que se acerca a Mi sosteniendo una paja en sus dientes. Sin embargo, al siguiente momento, viene para golpearme con una vara de hierro. ¡No puedo soportar ver a ese miserable pretencioso!»

Hablando elocuentemente en favor de Mukunda, Srivas dijo: «¿Quién puede entender la inconcebible tarea de Tu energía? Nunca notamos nada ofensivo en el carácter de Mukunda, y seguramente el refugio de Tus pies de loto es testigo de su inocencia».

El Señor Chaitanya comentó: «Dondequiera que va este individuo, se mezcla con las personas de allí y habla como uno de ellos. Cuando estudia el “Yoga Vasistha” en asociación de Advaita Acharya, toma una paja entre sus dientes y canta y baila con un humor devocional. Cuando se mezcla con otra sampradaya, ¡constantemente me golpea con un palo por no aceptar el servicio devocional!

»Aquel que clama que existe un proceso superior al servicio devocional, realmente me golpea con una vara de hierro. Él cometió una seria ofensa al sendero del servicio devocional, de modo que no puedo ver su cara».

Quedándose afuera, Mukunda escuchó todo y entendió que no le sería permitido ver al Señor Chaitanya. Previamente, a pedido de su Guru, Mukunda no aceptaba el proceso del servicio devocional, y el Señor Chaitanya, mediante Su inconcebible potencia mística, sabía esto. De modo que Mukunda, el devoto puro del Señor, consideró: «Ya no existe para mí una razón para permanecer vivo; terminaré con este cuerpo pecaminoso mío, pero no sé cuándo lo veré de nuevo».

Mukunda habló con voz alta: «Por favor, escucha, Shrivas Thakur. Pregunta al Señor cuándo lo veré de nuevo». Mukunda entonces rompió en llanto. Lloró amargamente. La condición de Mukunda conmovió el compasivo corazón de los Vaisnavas.

El Señor respondió: «Después de millones de nacimientos Mukunda será suficientemente afortunado y podrá verme».

Cuando Mukunda escuchó esta promesa de los propios labios del Señor, quedó inundado de una inmensa felicidad y se quedó allí, empapado en lágrimas. Repitiendo: «¡Lo conseguiré! ¡Lo conseguiré!», Mukunda, el sirviente del Señor Chaitanya, bailó como un hombre enloquecido en amor extático por Krisna. Al escuchar del Señor: «Él me verá», Mukunda empezó a bailar con gran felicidad.

Cuando el Señor Chaitanya vio bailar a Mukunda, se rió, y ordenó: «Tráiganlo aquí, de inmediato». Los devotos Vaisnavas le informaron a Mukunda que fuera rápidamente ante la presencia del Señor, pero Mukunda no escuchaba nada; estaba completamente absorto en éxtasis.

El Señor Chaitanya dijo: «Oh, Mukunda, estás libre de tus ofensas. Ven, véme y recibe Mis bendiciones». Los devotos fueron y rápidamente trajeron a Mukunda frente al Señor. Mukunda cayó al suelo al ver la opulenta aparición del Señor.

El Señor dijo: «¡Levántate! ¡Levántate! ¡Mi querido Mukunda! No hay siquiera una fracción de ofensa en ti. Tus faltas por una mala asociación han quedado destruidas. He sido derrotado por ti. Yo declaré que después de millones de nacimientos me alcanzarías, pero has quedado libre de esos nacimientos en un momento. Tuviste plena fe en que Mis palabras son infalibles. Me has capturado por siempre en tu corazón con los lazos de la amorosa devoción.

»Tú cantas para Mí y siempre resides Conmigo. Todo este rato estuve bromeando contigo debido a nuestra familiaridad. Si acaso realmente cometieras millones de ofensas, entonces Yo no las consideraría como tales debido a eres eternamente Mi muy amado asociado. Eres Mi sirviente, y tu cuerpo está cien por ciento impregnado de devoción pura por Mí. Yo perpetuamente resido en tu lengua como sonido espiritual».

Cuando Mukunda escuchó las reconfortantes palabras del Señor Chaitanya, lloró profusamente, y se lamentó y condenó a sí mismo. Él dijo: «Soy tan degradado. No sé nada acerca del servicio devocional. Ya que estoy desprovisto de servicio devocional, ¿cómo puedo experimentar la dicha de la devoción por verte?

»Duryodhan pudo fácilmente ver Tu Forma Universal, mientras que los eruditos estudian todas las Escrituras solo para tener un vislumbre de esa misma forma. Con todo, eventualmente, Duryodhan y su familia entera fueron eliminados, sufriendo dolor extremo, debido a que carecieron de la más mínima devoción a Ti. Por lo tanto, sin poseer la actitud devocional apropiada, aunque te vea ¿cómo podré experimentar dicha, mi Señor?

»Porque Rukmini Devi lo solicitó, fuiste a rescatarla de la sobreprotección de muchos poderosos reyes quienes Te vieron acercarte montado en Tu ave transportadora, Garuda. Ellos vieron Tu forma real, noble y efulgente. Devotos tuyos como el Señor Brahma, meditan con gran deseo para ver esa efulgente forma, tal como apareciste en ese reino Vidarbha. Mientras estabas raptando a Rukmini Devi, los reyes te vieron y te enfrentaron. Sin embargo, todos fueron aniquilados, simplemente debido a que no tuvieron devoción alguna por Ti.

«Cuando apareciste en la forma de Varaha, el jabalí, con Tus colmillos levantaste la Tierra de entre las aguas del Océano Garbodhaka, y el demonio Hiranyaksa vio esa forma extraordinariamente brillante. Los semidioses oran constantemente para ver esa forma maravillosa. Sin embargo, mataste a Hiranyaksa debido a que era un demonio que no tenía amor ni devoción por Ti.

»Su hermano, Hiranyakasipu, vio Tu forma terrible y poderosa, mitad hombre y mitada león, la cual muy rara vez es vista por alguien y cuyo pecho es el lugar de descanso de Madre Laksmi, Tu eterna consorte. Hiranyakasipu vio esta forma maravillosa de Narasimha, sin parelelo en toda la creación, pero su vida fue aplastada por Ti, sin dificultad, debido a que era un burdo materialista, un no devoto.

»Oh, Señor, no poseo sentimientos devocionales, sin embargo, mi cabeza no cae, abatida. Esto, en verdad, es sorprendente.

»Kubja, la sirvienta jorobada, en Mathura; las esposas de los bráhmanas, los sacerdotes ejecutores de sacrificio, en Vrindavan; las nobles damas del palacio, en Mathura; Sudama, quien elaboraba guirnaldas, ¿cuál era la práctica de ellos antes de que te vieran por primera vez? Con todo, todos fueron elevados a la situación dichosa de servicio devocional amoroso a Ti. En la misma época, Kamsa, el rey de Mathura, Te vio, sin embargo, él fue aniquilado. No poseo devoción alguna a ti, mi Señor, sin embargo, es por Tu misericordia que todavía vivo.

        »El muy poderoso Sri Ananta Shesha sostiene con gran placer esta inmensa creación cósmica, solo debido a Su devoción por Ti. Todo el universo se asienta solo en una de Sus muchos cientos de capuchas tal como una insignificante gota de agua, mientras Él está absorto en el extático Pasatiempo de glorificarte. Aunque Ananta Shesha Mismo no tiene sostén o base, es el sostén y mantenedor de todos. Él puede llevar a cabo esas extraordinarias proezas simplemente debido a la potencia del servicio devocional a Ti. Pero soy tan caído e impío que no puedo apreciar ese maravilloso fervor devocional; estoy destinado a una degradación eterna.

         El Señor Shiva, Shankar, se convierte en el esposo de Gauri, Durga (Maha-maya), gracias a su servicio devocional. Narada Muni se elevó a la plataforma de un eterno asociado del Señor mediante la devoción amorosa. Después de compilar numerosas Escrituras que tratan con los principios religiosos védicos y el yoga, Vyasadev no sentía satisfacción alguna en su corazón. La causa de su insatisfacción se debía a que falló al describir demasiado brevemente el servicio devocional en el curso de su elaborada presentación del conocimiento más confidencial. Bajo las instrucciones de Narada Muni, describió elaboradamente el servicio devocional. De esa manera, su aflicción fue disipada y liberó al mundo entero.

        »Soy peor que un insecto, pues no me conmueve esa devoción. Oh, Señor, ¿cómo puedo pedir verte?» Mukunda levantó sus brazos en el aire y lloró. Empezó a respirar tan profundamente que su cuerpo empezó a temblar. Él era por naturaleza un devoto puro, con un sencillo y espontáneo amor por el Señor, ¿cómo puedo describir suficientemente el alcance de sus glorias? A él se le cuenta entre los más íntimos asociados del Señor.

         El Señor Vishvambhar se conmovió ante la angustia y los sentimientos de Su devoto. Él dijo: «¡Mukunda! Tu servicio devocional me es muy querido. Dondequiera y cuandoquiera que tú cantes, Yo estaré presente allí. Todo lo que has dicho es cierto. Nadie puede entenderme, tal como soy, solo por verme; solo pueden comprender Mi verdadero ser mediante los ojos de la devoción amorosa.

        »En verdad, te lo digo, pues Me eres muy querido, que las instrucciones que he dado en la literatura védica acerca de los diferentes ritos y deberes para todos, y sus resultados concomitantes, no pueden ser modificados por nadie. Solo Yo puedo hacer como me plazca y reemplazar esos ritos y resultados, debido a que tengo toda la autoridad para hacerlo.

        »He hecho que digas la verdad acerca del servicio devocional; nada tiene valor si está desprovisto del servicio devocional a Mí. Me duele mucho que alguien esté en contra del servicio devocional a Mí, y debido a Mi sufrimiento ese ateo se ve privado de toda felicidad, aunque él me vea.

        »El lavandero del demoniaco rey Kamsa también me vio; Yo le pedí ayuda, pero él se rehusó. Eso fue un infortunio para él debido a que se vio privado de la oportunidad de ofrecer servicio devocional. No sintió atracción por Mí. Solo para verme, había llevado a cabo austeridades y penitencias muy severas durante muchas vidas. Esta piedad le dio la buena fortuna para verme. Pero no pudo experimentar la dicha de verme debido a una carencia de devoción.

         »Yo no muestro misericordia alguna a los no devotos y aunque ellos me vean, se ven privados del resultado trascendental, la felicidad eterna. La devoción se agota si alguien es ofensivo hacia el proceso autorizado del servicio devocional. En la ausencia de la devoción, el verme es inútil. Todo lo que has dicho es realmente lo que Yo quise decir. En verdad, ¿por qué deberían agraciar tus labios otro tema?

         »Propagaré el proceso del servicio devocional en todas partes; te lo he dicho. Lo haré mediante tu voz, mediante tu canto. El corazón de los Vaisnavas se derritirá con alegría extática al escuchar tu canto. Así como Me eres muy querido, también lo serás entre todos Mis devotos, los Vaisnavas. Dondequiera que Yo descienda en alguna Encarnación, tú también estarás presente como un cantante».

         Mientras el Señor derramaba bendiciones y beneficios sobre Mukunda, la asamblea de Vaisnavas retumbó con gran júbilo. Los devotos palmotearon y cantaron con euforia: «¡Todas las glorias al Señor Jagannath! ¡Glorifiquen al Señor!» Quienquiera que escuche esta narración de cuando Mukunda recibió la misericordia especial del Señor, es favorecido por Él para volverse un asociado de Mukunda como un cantante.

        Todos los temas de los Pasatiempos del Señor Chaitanya son asuntos sumamente confidenciales, no revelados en los Vedas. Solo la clase inteligente de personas puede apreciar esos temas y no los tontos. Aquellos que disfrutan estos Pasatiempos ciertamente podrán ver al Señor Chaitanya cara a cara.

        Así que esto continuó y cada Vaisnava tanto como lo deseaba, vio que su deseo fue satisfecho por el Señor. Shrivas Pandit es una personalidad muy maravillosa y excelsa, de manera que todos estos Pasatiempos se llevaron a cabo en su propia casa.

        El Señor apareció ante cada devoto de manera individual como una diferente Encarnación de acuerdo al apego de ese devoto a una particular de Ellas. Todas estas manifestaciones fueron extraordinarias y súper excelentes; el Señor Chaitanya llevó a cabo Sus Pasatiempos de esta manera. Cada día, Él reveló Sus Pasatiempos trascendentales y todos los Vaisnavas reunidos junto con sus esposas vieron esos extraordinarios sucesos.

        Aquel que entrega su cuerpo y mente y se vuelve sirviente del Señor, puede percibir estas actividades trascendentales. En Nabadwip, no hubo escasez de personas que estuvieran en la orden de renuncia, sannyas, que fueran espectadores mentales, que estuvieran estudiando las Escrituras, llevando a cabo severas penitencias y dedicándose a prácticas de yoga. La mayoría de ellos habían estudiado el Gita y el Bhagavatam por muchos años y algunos incluso daban lecciones a otros acerca de estas Escrituras, sin embargo, ninguno deseaba abandonar sus propios métodos, prácticas y puntos de vista religiosos. Algunos se sometieron a estrictos votos para permanecer célibes toda la vida y para nunca aceptar un servicio de los demás. De esa manera, vivían con extrema privación y dificultad.

        Sin embargo, la inteligencia de estos practicantes estaba cubierta por el ego falso a tal punto que ninguno pudo percibir el descenso de Vaikuntha a la residencia de Shrivas Pandit y la resultante dicha espiritual que emanaba de allí. Eso que fue visto y experimentado incluso por los sirvientes y sirvientas en la casa de Shrivas Pandit le fue desconocido incluso a eruditos bien versados en todas las Escrituras. La maravillosa bendición que los sirvientes de Murari Gupta recibieron no fue notada por aquellos que habían rapado su cabeza para exhibir renunciación.

        El Señor Chaitanya solo puede ser cautivado por la devoción, y no por la riqueza, el nacimiento elevado, la erudición o algún medio mundano similar. Uno puede estar coronado con logros maravillosos, sin embargo, no podrá atraer la misericordia del Señor Chaitanya, pues Él solo se somete a la devoción pura, como claramente se declara en los Vedas. Por lo tanto, en Nabadwip, todos los grandes eruditos y pandits no eran conscientes de estos extraordinarios eventos.

         Aquellos que son pecaminosos son como lagos sin agua, donde la belleza está ausente. De otro modo, ¿cómo los seres vivientes son privados de la dicha espiritual que proviene de experimentar esos Pasatiempos? Estos eternos y trascendentales Pasatiempos del Señor están existiendo continuamente, sin fin. Los Vedas los describen como manifiestos a veces y en otras ocasiones, inmanifiestos.

         Los Pasatiempos del Señor Chaitanya están siendo ejecutados incluso ahora. Quienquiera que sea bendecido por el Señor, puede ver; los otros, no pueden.

        El Señor apareció ante Sus diferentes devotos en la Encarnación particular que ellos adoraban. Él personalmente les instruyó acerca de Su posición Suprema y Absoluta, que Él es la fuente de todos y de todo. Después, este conocimiento fue trasmitido a la posteridad.

         El Señor dijo: «En cada nacimiento recibirán Mi asociación; sus sirvientes y discípulos también verán Mis Pasatiempos por medio de ustedes». El Señor distribuyó entonces las guirnaldas que adornaban Su pecho, y todos fueron bendecidos al recibir los remanentes del betel masticados por el Señor. Los devotos fueron atrapados en las olas del júbilo extático mientras mascaban los remanentes del Señor quien es como una luna brillante.

         Los remanentes de los alimentos del Señor fueron para la piadosa y afortunada Narayani. El Señor personalmente le dio Sus propios remanentes a esta inocente pequeña sobrina de Shrivas Pandit (hija de su hermano). Ella comió los remanentes del Señor con gran alegría y gusto. Los Vaisnavas la bendijeron diciendo que ella era de lo más afortunada ya que pudo servir directamente al Señor Supremo, Narayan, a esa temprana edad.

Después de que Narayani comió, el Señor Chaitanya dijo: «¡Narayani, déjame escuchar tu llanto por Krisna en gran éxtasis!» El poder de las palabras del Señor Chaitanya es tal que de inmediato ella gritó: «¡Krisna! ¡Krisna!!» y empezó a llorar. De ese modo, hasta el día de hoy este Pasatiempo es famoso entre la sociedad de los Vaisnavas y el nombre de la niña llegó a ser conocido como “Narayani, quien comió los remanentes del Señor Chaitanya”.

Cuando los devotos recibían señas de acercarse al Señor, ellos se precipitaban ante Su presencia. Todos esta narración de los Pasatiempos de Sri Chaitanya es perfectamente trascendental. Si uno no tiene fe en ellos, su futuro es triste y oscuro.

El Señor Chaitanya es muy íntimo y querido a Advaita Acharya; este relación hace glorioso a Advaita Acharya. El Señor Nityananda es muy íntimo y querido al Señor Chaitanya; estas glorias del Señor Chaitanya son cantadas en todas las literaturas védicas.

Si uno no reconoce la identidad del Señor Nityananda como un devoto del Señor Chaitanya, uno podrá ser respetado por el mundo entero, pero él no tendrá más valor que una paja para la culta asamblea Vaisnava.  

El Señor Nityananda se presenta a Sí Mismo diciendo: «¡Soy el sirviente del Señor Chaitanya!» Él está siempre en ese humor de un servidor. Solo por Su misericordia uno desarrolla amor por el Señor Chaitanya. Todas las dificultades en la vida espiritual son sobrepasadas por adorar al Señor Nityananda.

El mayor sentimiento que siempre albergo en mi corazón es que el Señor Chaitanya es el Señor de mi Señor. ¡Oh, Señor Chaitanya! Ten la bondad de ofrecerme el refugio de los pies de loto del Señor Nityananda, quien como Ananta Shesha sostiene este universo. Únicamente podré cantar acerca de la gloriosa vida y Pasatiempos del Señor Chaitanya debido a mi amor y apego por el Señor Balaram. Mi Señor Balaram siempre desea lo mejor para el mundo.

Nityananda no conoce otra designación que la de ser el sirviente de Sri Chaitanya y solo por servir a Nityananda uno llega a ser apto para volverse un devoto de Sri Chaitanya. Solo por la gracia de Nityananda yo puedo en verdad conocer al Señor Chaitanya, similarmente, para comprender completamente la verdad acerca del servicio devocional uno debe recibir la bendición del Señor Nityananda.

El Señor Nityananda es muy querido por todos los devotos Vaisnavas y todos pueden recibir del Señor Nityananda la entrada al sendero del servicio devocional. De alguna manera, si por casualidad alguien ignora al Señor Nityananda entonces el Señor Chaitanya Mismo lo condena a un sufrimiento eterno. La totalidad de la gloria del Señor Nityananda es muy rara vez conocida; incluso el Señor Shiva, gran yogui y excelso Vaisnava, no conoce totalmente Sus ilimitadas potencias.

Aquel que no es ofensivo y que no critica a los demás y que siempre canta el Santo Nombre de Krisna pronto podrá cautivar con su amor al no controlable e invisible Señor Chaitanya. Las Escrituras instruyen que que las metas espirituales no se puede conseguir si uno critica a los demás; la religión expuesta por el Bhagavatam es la de ofrecer respeto a todos.

Estas narraciones del Madhya-khanda son como néctar, pero a un ateo le saben amargas. Si alguien deriva un sabor amargo al comer dulce, entonces él es realmente desafortunado y está enfermo, pues en verdad lo dulce nunca pierde su dulzura. Similarmente, si uno no puede disfrutar los néctareos Pasatiempos del Señor Chaitanya, entonces eso es un gran infortunio.

Una persona, aunque se encuentre en la orden de renuncia, sannyas, entrará en un ciclo interminable de nacimientos con completa ignorancia, si es ofensiva al Señor Chaitanya; mientras que, incluso si un ave canta el nombre del Señor Chaitanya, aunque lo haga sin un conocimiento espiritual apropiado, ella entrará seguramente en la morada eterna del Señor.

Todas las glorias al Señor Gaurachandra, la vida del Señor Nityananda. Por favor, haz que Tu amado Nityananda sea mi vida y alma.

Ofrezco mis reverencias a los pies de loto de todos Tus asociados con los cuales Tu llevaste a cabo muchísimos placenteros Pasatiempos.

El Señor Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, ofrezco esta canción a Sus pies de loto.

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