Sri Chaitanya Bhagavata, Madhya-khanda, Capítulo 18, Sri Chaitanya representa a las Gopis con una danza

Todas las Glorias a Sri Guru y Sri Gauranga.

Sri Chaitanya Bhagavata de Vrindavan Das Takhur, Madhya-khanda, Capítulo dieciocho, Sri Chaitanya representa a las Gopis con una danza

     Todas las glorias al Señor Gaurachandra, el benefactor del mundo. Por favor, coloca Tus pies de loto en lo profundo de mi corazón. Tú eres la vida y alma del Señor Nityananda y Svarup Damodar Gosañi. Eres la morada de toda excelencia y el protector de Tus devotos.

Todas las glorias a Ti y a Tus devotos.

Uno alcanza la perfección más elevada, Krisna-prema, por escuchar los Pasatiempos del Señor Chaitanya pues Él gradualmente despliega el trascendental misterio del canto congregacional del Santo Nombre de Krisna.

Tengan la bondad de escuchar con atención estas narraciones del Madhya-khanda ya que revelan los Pasatiempos de Vishvambhar mientras danzó vestido como Laksmi Devi, la Diosa de la Fortuna, eterna consorte de Sri Narayan.

Un día, Vishvambhar le expresó a Sus devotos Su deseo de organizar una obra teatral con danza. Él llamó a Buddhimanta Khan y le instruyó: «Prepara un estrado para una obra teatral con danza y consigue los trajes, las caracolas, las ajorcas, los sostenes, los saris de seda, los adornos y otros artículos para todos los participantes.

»Yo aceptaré el papel de Laksmi Devi; Gadadhar Pandit tomará el papel de Rukmini Devi y Brahmananda será su dama de compañía, Suprabhata. Nityananda hará el papel de Mi abuela, y Haridas hará el papel del guardia responsable de mantener a todos despiertos.

»Shrivas será Narada Muni, Shrirama será su discípulo bráhmana y llevará mensajes, y Shriman será el que porta una antorcha. De modo que, Buddhimanta, ve rápido y dispone todo; deseo danzar».

Sadashiva y Buddhimanta se sintieron muy vivificados y alegremente fueron para hacer los arreglos necesarios. Ellos sacaron un toldo hecho en Kathiya solo para esas ocasiones y construyeron un buen recinto y un estrado. Buddhimanta Khan trajo también los diferentes trajes requeridos y los presentó ante el Señor.

Al ver los trajes Vishvambhar se sintió muy contento en Su corazón, y dijo: «Hoy, danzaré en el papel de la potencia y consorte del Señor Supremo. Solo aquellos que tienen control de sus sentidos pueden entrar a la casa para ver la actuación, otros no deben entrar».

Al principio, al escuchar que Vishvambhar danzaría como Laksmi Devi, los Vaisnavas se sintieron felices y emocionados. Más tarde, cuando el Señor explicó las condiciones que había puesto, se sintieron desanimados en espíritu.

La primera persona en reaccionar fue Advaita Acharya. Él trazó una línea en el suelo y dijo: «No podré ver la danza hoy. Estoy en la categoría de las personas que no controlan sus sentidos, de manera que no tengo derecho a ver esta danza».

Shrivas Pandit también tuvo ese mismo parecer y dijo: «Sí, también siento de la misma manera». Sri Chaitanya lanzó una breve carcajada y dijo: «Si ustedes no vienen, entonces, ¿para quien voy a danzar?» El Señor Chaitanya, el supremente brillante actor, dijo: «Todos ustedes no se preocupen, hoy, serán los yoguis más perfectos y autocontrolados. No se verán atacados por la ilusión al ver Mi danza».

Advaita Acharya, Shrivas Pandit y todos los demás Vaisnavas se pusieron contentos y siguieron al Señor hasta la casa de Chandrasekhar. Madre Sachidevi, acompañada por Visnupriya Devi y las damas de las familias de los Vaisnavas fueron para asistir a la actuación con danza de Sri Chaitanya, lo cual, habían escuchado, sería una oportunidad única para verlo representar a Laksmi Devi.

Chandrasekhar Acharya fue en verdad un alma muy afortunada pues en su casa Sri Chaitanya mostró un Pasatiempo sin precedentes como este.

Sri Chaitanya se sentó junto con todos los devotos y les asignó sus diferentes papeles. Advaita Acharya, con las palmas de las manos juntas, preguntaba repetidamente: «¿Cuál papel Te gustaría que representara?» El Señor le contestó: «Todos los papeles están a Tu disposición, escoje el que gustes». Advaita Acharya estaba perplejo en cuanto a qué papel representar. Él hizo las expresiones de costumbre, y bailó, flotando en nubes de éxtasis.

Los demás Vaisnavas empezaron un alegre y melodioso Krisna-kirtan dirigido por Mukunda, quien canto con una voz clara y encantadora: «Canten Rama, Krisna, Hari, Gopal, Govinda».

El primero en participar en la obra teatral fue Haridas Thakur, vestido como un guardia luciendo un bigote completamente crecido y suelto, un turbante atado alrededor de su cabeza y un pedazo de tela atado y ajustado alrededor de su cintura.

Con una vara que lucía amenazadora, él advirtió a todos: «¡Oigan ahora! ¡Oigan ahora! Hermanos míos, apúrense y tomen asiento. El Señor del universo, Sri Chaitanya, danzará como Laksmi Devi». Él movía su vara y se paseaba de un lado para otro mientras los vellos de su cuerpo se erizaban debido a los sentimientos amorosos por Krisna. En el público, esto suscitaba las mismas emociones espirituales. Con una voz fuerte y arrogante, él declaró: «¡Adoren a Krisna, ofrezcan servicio a Él y canten Sus Santos Nombres!»

Los devotos estallaron en carcajadas al ver este nuevo aspecto de Haridas y preguntaron: «¿Quién eres? ¿Qué estás haciendo aquí?» Haridas contestó: «Soy un guardia en Vaikuntha. Continuamente viajo a todas partes para despertar en todos la Conciencia de Krisna. El Señor Supremo ha dejado Su morada eterna, Vaikuntha, para descender aquí y distribuir indiscriminada y abundantemente el Krisna-prema. Hoy, danzará en el papel de Laksmi Devi, por lo que ustedes deberían atenta y ansiosamente tomar ese amor por Krisna que está disponible hoy». Diciendo esto, atusó su bigote y circuló por la escena dando fuertes pisotones y exclamando fuertemente con su compañero, Murari Gupta. Estos dos devotos puros son amorosos sirvientes de Krisna, y en verdad Gaurachandra siempre reside en su corazón.

Pronto, Shrivas Pandit entró a la escena. Estaba vestido como Narada Muni y se veía muy alegre. Él llevaba una larga barba blanca, su cuerpo estaba adornado con pequeños puntos de pasta de sándalo, cargaba una vina sobre su hombro y tenía yerba kusha en su mano. Él miró a su alrededor mientras se paraba a la mitad del escenario. Ramai Pandit lo seguía llevando bajo su brazo un tapete enrollado y portando el recipiente de agua para un renunciante. Ramai extendió el tapete para que Narada se sentase; era como si Narada Muni hubiera aparecido en persona.

Los devotos quedaron impresionados con su maquillaje y sonrieron con aprecio, pero Advaita habló con una voz fuerte, grave: «¿Quién eres tú y qué te trajo aquí?»

Shrivas contestó: «Escuchen atentamente mi narración. Narada es mi nombre, soy un cantante. Mis canciones son acerca de Krisna, y viajo a lo largo y ancho de este ilimitado universo. Acabo de estar en Vaikuntha buscando a Krisna y se me informó que Él vino a Nabadwip. En Vaikuntha, noté que las casas estaban vacías y prácticamente no se veía nadie a la vista. No pude permanecer en un lugar tan desierto, aunque se tratara de Vaikuntha, así que recordé a mi Señor y vine aquí.

»Hoy, Él está danzando vestido como Laksmi Devi, y por eso me encuentro aquí». Cuando Shrivas terminó de hablar los Vaisnavas no dudaron de que en su habla, aspecto, actuar y carácter, Shrivas era la misma persona que Narada. Los devotos lo recibieron con un fuerte aplauso.

Madre Sachi estaba sentada, junto con otras damas piadosas y puras, bebiendo el néctar de la Conciencia de Krisna que fluía generosamente en la obra. Ella le preguntó a Malini Devi: «¿Ese es Pandit, tu buen esposo?» Malini contestó: «Sí, ciertamente». Sachidevi, la madre del universo, se maravilló con ese aspecto de Shrivas Pandit y sintiendo incontrolable alegría, cayó inconsciente. Todos se asombraron ante esa maravillosa escena al ver que no había signo de vida en su cuerpo.

Las damas que estaban alrededor cantaron los nombres de Krisna en los oídos de Madre Sachi, y ella lentamente recobró la conciencia. Luego, recordando a Govinda, de nuevo se agitó espiritualmente, haciendo difícil para las damas el mantenerla quieta. Dentro y afuera de la casa, la gente se vio conmovida por maravillosas emociones espirituales y lloraron, olvidados de todo lo demás.

Dentro del cuarto de vestir, Vishvambhar había terminado de ponerse Su traje, y de inmediato se vio colmado y capturado por las emociones y el humor de Rukmini Devi.

El Señor olvidado de Sí Mismo, pensando y sintiendo como la Princesa de Vidarbha, Rukmini Devi, empezó a escribir una carta, pidiendo ayuda a Krisna. Las lágrimas rodaron por Sus mejillas y se volvieron Su tinta; la Madre Tierra, el papel, y Su dedo, la pluma. Él describió los seis versos de la carta de Rukmini Devi a Krisna, que aparecen en el Srimad Bhagavatam (10.52.37). Los embelesados devotos miraban la escena con los ojos humedecidos.

Ahora, escuchen esos versos, los cuales invocan al Señor Supremo para que se convierta en el esposo, el único amado y protector de Rukmini Devi. Ante los devotos, Sri Chaitanya empezó a hablar con el humor y la emoción de Rukmini Devi cuando enviaba su mensaje a Sri Krisna.

Ella dijo: «Oh, Mi muy hermoso Krisna, cuando escuché acerca de Tus maravillosas cualidades, todas las miserias materiales que me quemaban fueron rápidamente removidas. El ver Tu encantador rostro es el tesoro más excepcional en el mundo. Solo aquellos que, por la misericordia del Señor, reciben los ojos para ver esta maravillosa visión, son verdaderamente capaces de ver.

»Oh, rey Yadu de corazón de león. Tu fama ha atizado el deseo de Mi corazón de acercarme a Ti. En este universo, ¿qué casta doncella puede resistir la atracción a Tus pies de loto si ella, por lo menos una vez, ha tenido la oportunidad de adorarte? En Tu ausencia —la erudición, la aristocracia, la reputación, la riqueza, la belleza, el buen comportamiento y los palacios— todo parece inútil y vacío.

»Oh, Señor Supremo, perdona Mi descaro pero no puedo evitar que Mi anhelante corazón salga corriendo para reunirse Contigo. Esto es por lo que he aceptado Tus pies de loto como mi vida y alma. Te ofrezco Mi mente, inteligencia y vida misma. Ahora, ten la bondad de hacerme Tu sirvienta por aceptarme como Tu esposa; no permitas que el terrible destino me haga el objeto de placer de Shishupal. Oh, Señor, permíteme ser Tu propiedad, de manera que lo que está destinado para el león no pueda ser usurpado por el chacal.

»Si de verdad he adorado y he ofrecido servicio a los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Achyuta, Vishnu, mediante la austeridad, las obras piadosas, la caridad, los rituales y votos, y también por adorar a los semidioses, los bráhmanas y Gurus, entonces, que venga y me lleve Gadagraja, el Señor que sostiene la maza, y no el hijo de Damabhosh, Shishupal, o alguien más. Que te conviertas en Mi amo eterno y que Shishupal sea expulsado para siempre de Mi vida; ese es el único favor que Te pido.

»Se supone que mañana he de casarme con ese Shishupal, de modo que ven de inmediato sin demora. Previamente, permanece en secreto cerca del palacio, ocultándote, y luego entra con Tu ejército a la asamblea del palacio. Con Tu valor y fuerza, debes sacarme de en medio de reyes como Shaibya, Shalva y Jarasandha.

»Esta es la oportunidad de que exhibas Tu orgullo y fuerza ksatriya. Tu esposa no está destinada para ser profanada por Shishupal. Sin embargo, tendrás que raptarme de entre Mis amigos y parientes, de manera que tienes que ser cuidadoso de no hacerles daño a ellos. Tengo un plan de cómo llevar a cabo esto y lo presento para aprobación ante Tus pies de loto. Es una costumbre en nuestra familia que la novia visite el templo de Durga Devi el día antes de su casamiento. Esta es la mejor oportunidad para Ti de raptarme sin lastimar a Mis amigos.

»Perdóname, mi Señor, si sueno ofensiva, pero el polvo de Tus pies es codiciado por todas las diosas y semidioses, e incluso el Señor Shiva desea cubrir su cuerpo con ese polvo. Si Tú no me concedes lo mismo como una muestra de Tu misericordia, entonces, seguramente haré un voto para terminar con este cuerpo. Oh, Mi Señor de ojos de loto, por favor, escucha, estoy dispuesta a pasar por tantas vidas como se requiera, pero debo recibir el polvo de Tus pies de loto».

Sri Chaitanya volteó hacia el bráhmana y le dijo: «¿Has escuchado atentamente, oh, bráhmana? Ahora corre rápido con este mensaje para Krisna y ruega de Mi parte».

De ese modo, el Señor manifestó el humor y las emociones de Rukmini, haciendo que los devotos a veces lloraran y a veces sonrieran; todo esto ocurría bajo la influencia del amor por Krisna. La casa de Chandrasekhar resonaba con los jubilosos sonidos del nombre del Señor Hari. Haridas continuó su deber como el guardia que despierta a todos, y Shrivas Pandit, en el papel de Narada Muni, contribuyó con una danza. La primera escena terminó con esta feliz nota.

La segunda escena comenzó con Gadadhar Pandit, como Ramaa-devi, que entró a escena con su anciana dama de compañía, representada por Brahmananda. Este lucía tan bien vestido con una tela de tul que llevaba sobre sus hombros que no le pudieron reconocer en su papel como una anciana con un bastón en mano y un cesto colgado del otro brazo.

Haridas preguntó: «¿Hacia dónde viajan ustedes, señoras?»

Brahmananda contestó: «Mathura es nuestro destino».

Shrivas Pandit sondeó un poco más: «¿Quiénes son sus esposos?»

Bramananda respondió: «¿Por qué debe usted saber eso?

Shrivas dijo: «¿No es correcto preguntar?»

Brahmananda simplemente contestó: «¡Sí, sí!», y movió su cabeza.

Gangadas dijo: «¿Dónde se quedarán hoy?»

Brahmananda respondió: «¿Por qué lo pregunta? Oh, ¿nos dará usted un lugar?

Gangadas dijo: «Eso es mucho pedir; no se requiere más plática. Aléjense de aquí».

Entonces, Advaita Acharya habló: «¿Qué necesidad hay de estas preguntas? Las esposas de otros deben ser respetadas como nuestra madre, de modo que ¿por qué hablar de esa manera? Sin embargo, Mi Señor tiene mucho entusiasmo por danzar y cantar, así que, dancen ahora y recibirán una generosa recompensa».

Las palabras de Advaita Acharya fueron reconfortantes para Gadadhar Pandit y estando animado y complacido, empezó a danzar. Él estaba vestido como Ramaa-devi, Laksmi Devi, y su danza fue cautivadora.

Los devotos cantaron canciones apropiadas en acompañamiento. Ellos se dieron cuenta que no podían permanecer pacientes; se sintieron conmovidos hasta las lágrimas debido a la extática danza de Sri Gadadhar.

Las lágrimas de amor por Krisna que derramó Sri Gadadhar cayeron como cascadas para ser recibidas de manera muy agradecida por la afortunada Madre Tierra. Era como si Ganga Devi hubiera aparecido en persona. En verdad, la potencia interna trascendental del Señor Krisna fue perfectamente representada. Como el Señor Chaitanya frecuentemente decía: «Gadadhar es Mi acompañante más querido en Vaikuntha».

Aquellos que estaban presentes en la asamblea, los artistas intérpretes y la audiencia, quedaron embelesados con Krisna-prema debido a la misericordia del Señor Chaitanya. El nombre del Señor Hari fue cantado por todos, acompañado por lágrimas de amoroso éxtasis. Gadadhar Pandit, inmerso en el humor de una Gopi, danzó y danzó.

Justo entonces, Vishvambhar entró en escena vestido como la potencia original de placer del Señor: Radharani. Enfrente de Él, Nityananda, como la anciana abuela Purnamasi, caminaba ligeramente encorvado mirando astutamente sobre sí mismo; todo su comportamiento irradiaba amor extático por Krisna. La asamblea Vaisnava los recibió con un jubiloso fuerte aplauso.

Era imposible reconocer a Sri Chaitanya ya que Se había vestido muy bien y lucía muy encantador. La audiencia solo vio a dos damas; la dama mayor en edad representada por Nityananda Prabhu y la encantadora joven representada por Sri Chaitanya, pero nada revelaba Sus verdaderas identidades. La asamblea trató de adivinar quién era quién, pero nadie pudo decidirlo de manera definitiva.

Ellos empezaron a preguntarse si era justo ahora que Ramaa-devi, Laksmi Devi, acababa de aparecer del océano o si esta era Sita Devi, la consorte del Señor Ramachandra? ¿Tal vez Ella era Maha-Laksmi, la eterna consorte del Señor Narayan o era Parvati Devi, la esposa del Señor Shiva? ¿Era esta la gema más preciosa de Vrindavan, Srimati Radharani o era tal vez Ganga Devi o era Maha-maya?

Cada devoto imaginaba y conjeturaba sin poder reconocer al Señor; incluso aquellas personas que conocían al Señor desde Su nacimiento no lo pudieron reconocer. Qué de  que otras personas se vieran confundidas si incluso Madre Sachi falló en reconocer a su propio hijo. Ella dijo: «Esta debe ser Laksmi Devi Misma que vino para danzar».

La consorte y potencia de placer del Señor, Srimati Radharani, es inconcebible y ahora el Señor Hari, el Señor Supremo Mismo, estaba representando el papel de Ella. La cautivadora forma de la consorte y potencia del Señor hizo caer en una ilusión al Señor Shiva y Parvati, sin embargo, en ese momento los Vaisnavas reunidos no experimentaron el mismo efecto debido a la especial gracia del Señor sobre ellos.

El Señor derramó Su ilimitada compasión sobre los Vaisnavas tal como una madre que cuida a sus pequeños. Todos los devotos sintieron que la hermosa consorte manifestada por Sri Chaitanya era su propia madre que los visitaba desde la morada espiritual. Su regocijo no tuvo límites y se olvidaron de sí mismos. Advaita y todos los devotos se vieron inundados por olas de dicha espiritual en el amor por Krisna cuando vieron a su amado Señor ataviado en el papel de Laksmi Devi.

Vishvambhar, como Laksmi Devi, era la madre universal, y mientras danzaba, colmado por diferentes emociones, los cantantes entonaron canciones apropiadas que complementaban Sus humores.

Los devotos no pudieron discernir con certeza cuáles o de quién eran las emociones espirituales que se manifestaron con la danza del Señor. Cuando Él repentinamente preguntó: «Oh, bráhmana, ¿ha llegado Krisna?» Entonces, entendieron que el Señor era Rukmini Devi, la Princesa de Vaikuntha. Y cuando cascadas de lágrimas decoraron las emociones del Señor, entonces, a los Vaisnavas les pareció que el Señor era Ganga Devi en persona. Por otra parte, cuando rió con carcajadas que rompían los tímpanos, los Vaisnavas asumieron que Él era la feroz forma de Maha-maya, Durga Devi.

Cuando danzó balancéandose y girando como una dama ebria, ellos pensaron que Él era Revati, la esposa del Señor Balaram. En otra parte, cuando el Señor dijo: «¡Oh, abuela! Ven, vayamos a Vrindavan», los Vaisnavas supusieron que no era sino una Gopi de Vrindavan. Cuando se sentó sobre el trono de las Deidades, los Vaisnavas lo reconocieron como la todopoderosa Diosa controladora de la naturaleza material, Durga Devi. Uno tras otro, el Señor representó el papel de Sus diferentes potencias eternas.

Además de llevar a cabo este trascendental Pasatiempo para el placer de todos, el Señor estaba simultáneamente dando una importante instrucción espiritual: Nadie debe, en ningún momento, menoscabar o criticar a las expansiones de Su energía, los muchos semidioses y diosas. Al ofrecerles a ellos un apropiado afecto y reverencia, uno fortalece su devoción y amor hacia Sri Krisna.

El Señor Krisna se siente infeliz si Su devotos, los semidioses y diosas, son ofendidos. Krisna está muy contento si uno le ofrece adoración junto con Sus energías y asociados. Todo lo que el Señor Krisnachandra enseña es la Verdad Absoluta; solo las desafortunadas personas pecaminosas son incapaces de recibirlo e implementarlo.

La danza del Señor cautivó por completo el corazón y la mente de todos. Ya sea que alguien estuviera cantando para acompañarlo o solo escuchando o viendo Su danza, todos experimentaron una sublime alegría. Espontáneas lágrimas de Krisna-prema llovieron de los ojos de los Vaisnavas reunidos.

Con gran placer, el Señor vio que Sus devotos —que eran como abejas atraídas al néctar de Sus pies de loto— se encontraban muy felices a Su alrededor. Él manifestó todos los síntomas devocionales extáticos: temblor, abundante transpiración, erizamiento de los vellos del cuerpo, lágrimas, etc. Simultáneamente, bailó sosteniendo la mano de Nityananda.

Shriman Pandit estaba al frente sosteniendo una lámpara y Haridas caminaba pidiendo la atención de todos. Justo entonces, Nityananda cayó al suelo, inconsciente, ajeno a Su traje de abuela y Su papel como Purnamasi. Él estaba colmado de amor a Krisna.

Tan pronto como Nityananda cayó al piso, todos los Vaisnavas en las cuatro direcciones, empezaron a llorar. ¡Cuán maravilloso era su llanto a causa del amor por Krisna! Todo esto sucedió por la voluntad de Sri Sachinandana. Algunos devotos rodaron por el suelo, otros se abrazaron e incluso otros lloraron fuertemente en gran júbilo.

En ese momento, el Señor Chaitanya tomó la Deidad de Gopinath y se sentó con ella en el trono de Visnu, una vez más manifestando Su humor de Maha Laksmi. Mientras los devotos estaban de pie alrededor de Él con las manos juntas, Él dijo: «Reciten oraciones para glorificarme». Percibiendo el humor del Señor, los devotos le ofrecieron su alabanza. Algunos recitaron oraciones a Laksmi Devi, otros a Chandi Durga, cada uno de acuerdo a su realización.

«Todas las glorias a la Madre Universal, Maha-maya Devi. Ten la bondad de dar el refugio de Tus pies de loto a los miserables y sufrientes seres vivientes. Tú eres el ama controladora de todo el sistema material y apareces en cada yuga para mantener los principios de la religion. Incluso, el Señor Brahma, el creador; el Señor Visnu, el mantenedor, y el Señor Shiva, el destructor de este estructura cósmica material, son incapaces de describir Tus ilimitadas potencias; qué decir de otros.

»Eres la personificación de esta naturaleza material y la poseedora de todas las energías. Eres la fe, la compasión, la vergüenza y la personificación de la devoción pura a Krisna. Todas las diferentes ramas de la erudición son Tus múltiples manifestaciones.

»Los Vedas te describen como la energía original. Pareces estar dentro de esta naturaleza material que consiste de tres modalidades debido a eres su causa. Sin embargo, en verdad, siempre estás situada en la posición trascendental. Incluso el Señor Brahma es incapaz de entenderte.

»Eres la eterna, inmutable, original suprema energía, el refugio y lugar de descanso de todos los seres vivientes, la Madre Universal que sostiene todo, siendo incomparable e inigualable. Eres el agua que sostiene la vida y uno puede romper las ataduras de la existencia material por recordarte.

»En los hogares de los piadosos y virtuosos, apareces como la bendita Madre, Laksmi Devi, la eterna consorte del Señor Narayan. Sin embargo, para el pecaminoso te manifiestas como la Muerte que lo devora todo.

»Eres la Creadora y Mantenedora de todo este gigantesco cosmos. Los seres vivientes que te ignoran y no te ofrecen su adoración, son castigadas por las tres clases de miserias. Inspiras fe pura en tus devotos, así que, ten la bondad de darnos refugio en la sombra de Tus pies de loto.

»Tu potencia ilusoria mantiene fascinada la creación entera; si Tú no nos proteges, entonces, ¿quién lo hará? Tu aparición en el mundo material es para liberar a las entidades vivientes. Por lo tanto, ten la bondad de aceptar los millones de almas sufrientes como Tus eternos sirvientes. Eres el objeto de las oraciones del Señor Brahma y por recordarte, uno alcanza la perfección».

Con estas selectas oraciones, los Vaisnavas propiciaron al Señor Chaitanya ahora en el traje de Maha Laksmi. Luego, postrándose repetidamente ante el Señor, empezaron a orarle: «¡Oh, Madre, todos estamos entregados a Ti, ten la bondad de vernos con misericordia de manera que podamos permanecer con nuestras mentes fijas en Tus pies de loto!»

Una ola de alegría bañó a los devotos, ellos levantaron sus brazos y empezaron a llorar en éxtasis. Las damas también quedaron atrapadas en esta ola jubilosa y se unieron con lágrimas de dicha. El hogar de Chandrasekhar fue inundado de una felicidad ilimitada.

Mientras los Vaisnavas estaban inmersos en la dicha espiritual, la noche avanzó sigilosamente y pasó si ser notada por nadie. Repentinamente, un brillante amanecer saludó a la asamblea y ellos entendieron que toda esa noche había pasado con cantos y danzas.

Ahora, sin embargo, la danza había llegado a un brusco cese y los devotos miraron alrededor desconcertados y empezaron a lamentar sin consuelo la terminación de la maravillosa noche.

Los ojos llenos de tristeza de los Vaisnavas, que miraron al entrometido sol matutino, se hubieran convertido en cenizas si no hubiera intervenido la misericordia del Señor Chaitanya. Con gran ansiedad, los devotos y las damas lloraban y se arrojaban al suelo.

Las damas Vaisnavas no deben ser consideradas inferiores de ninguna manera, sino que son, de hecho, expansiones parciales de la potencia del Señor Narayan. Las damas cayeron a los pies de Sachi y no serían consoladas puesto que la noche, la cual había transcurrido con un éxtasis tan sublime, había terminado. Los devotos puros debido a su larga asociación con el servicio devocional puro pueden conmoverse fácilmente hasta las lágrimas.

Los devotos lamentaron: «Oh, ¿por qué ha llegado a su fin esta noche? ¿Por qué Krisna nos priva de este sublime néctar?» Cuando el Señor Chaitanya vio que los Vaisnavas estaban desconsolados, sintió compasión por ellos.

Así como una madre siente afecto por su hijo, el Señor Chaitanya sentía el mismo afecto maternal por Sus devotos. El Señor llamó a todos, uno por uno, y así como una madre amamanta a su bebé, así amamantó a los devotos con leche mediante Su potencia mística.

La Suprema Personalidad de Dios ahora aceptó el papel de Sus devotas energías: Laksmi Devi, Paravati Devi y Narayani Devi, las Madres Universales. El Señor corroboró Sus propias palabras tal como fueron registradas en el Gita (9.17): «Soy el padre de este universo, la madre, el sostén y el abuelo».

Los devotos, quienes pudieron felizmente ser amamantados con esta extraordinaria leche del Señor, son almas eternamente liberadas y su buena fortuna es inconmensurable. Mientras bebían la leche, su profundo sentimiento de separación se disipó y una vez más quedaron embriagados con una sublime alegría.

Los Pasatiempos del Señor son eternos y son perennemente manifestados sin interrupción. Como se nos explica en los Vedas, en ciertas ocasiones se manifiestan o dejan de manifestarse de acuerdo a la propia dulce voluntad del Señor. Vishvambhar, el Señor Supremo de Señores, misericordiosamente manifestó Sus maravillosos Pasatiempos en Nabadwip.

El conocimiento más precioso de los Vedas fue revelado mediante la danza del Señor Chaitanya como una gopika de Vrindavan. El Señor Nityananda acompañó al Señor como la anciana abuela, Purnamasi. El escuchar sinceramente estas narraciones dará como resultado un apego amoroso por el Señor Krisna.

Nityananda Prabhu respaldó en todo aspecto los humores de Sri Chaitanya mientras Él bailaba como una Gopi. Aquel que está desprovisto de sentimientos devocionales nunca puede disfrutrar esos intercambios devocionales.

Uno debe ser agraciado por el Señor Krisna, solo entonces podrá comprender la verdadera identidad absoluta de Nityananda. Conforme con su propia realización espiritual, uno puede considerar al Señor Nityananda como un yogui, un filósoso experimentado, un devoto o de cualquier otra manera que guste. Uno puede incluso dudar que Nityananda sea el más querido para Sri Chaitanya.

No obstante, ruego que los pies de loto de mi Sri Nityananda siempre estén situados sobre el trono del corazón de todos. Pero, si a pesar de que siendo muy misericordioso mi Sri Nityananda, alguien se atreve a criticarlo, entonces yo pateo en la cabeza a ese miserable pecador.

En verdad, estos temas del Madhya-khanda son torrentes de néctar pues describen los extraordinarios Pasatiempos del Señor Supremo Narayan, quien danzó con los sentimientos y las emociones de Su eterna consorte, Sri Laksmi Devi. Vestido como la Madre Universal, Él enseñó el proceso del servicio devocional puro y satisfizo los deseos de todos por amamantarlos con la leche de Su pecho.

El Señor permaneció por siete días en la casa de Chandrasekhar. Él siempre estaba envuelto en un halo extremadamente resplandeciente mucho más poderoso que las combinadas energías del sol, la luna y el rayo. Las personas afortunadas y virtuosas, los devotos puros, pudieron contemplar al Señor y Su maravillosa opulencia.

La personas que iban a visitar a Chandrasekhar quedaban cegadas por esta resplandeciente iluminación y no podían mantener sus ojos abiertos. La gente empezó a comentar: «¿Cuál será la causa? ¡Uno no puede abrir los ojos en la casa de Chandrasekhar!» Los Vaisnavas escuchaban sus comentarios y sonreían internamente, sin revelar nada.

La suprema potencia del Señor Chaitanya es muy extraordinaria y las personas ordinarias no pueden entender las trascendentales actividades del Señor con Sus devotos y asociados.

Sri Krisna Chaitanya y Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

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