Los Pasatiempos de Sri Nityananda, Antya-khanda  Capítulo cinco 2da Parte

 

Sri Nityananda disfrutaba esos Pasatiempos y hacía que los niños llevaran a cabo cosas muy extraordinarias. Sin dificultad alguna, por más de un mes, esos niños no comieron nada, dejando a todos perplejos con asombro. Al asociarse con el Señor, los niños disfrutaron cada parte de Sus Pasatiempos trascendentales y a menudo entraron en un completo trance extático. El Señor era como un angel guardián para esos niños, era su guía y protector. Los trató como un padre trata a un hijo, a veces alimentándolos con Su propia mano. Algunos de ellos los tuvo a Su lado atándolos con Su afecto, aunque a veces, como alguien que practica una firme disciplina, les daba una tunda y los ataba, mientras ellos reían fuertemente.

Un día, el Señor decidió visitar la casa de Srila Gadadhar Das para expresarle Su gran afecto por él. Srila Gadadhar era un Vaisnava muy excelso que siempre estaba absorto en el extático humor de las Braja gopis. Colocando una olla de agua del Ganga sobre su cabeza, iba a los alrededores vendiendo: «¿Quién desea comprar leche de vaca?» Esa era su absorción en el humor de Braja. Una Deidad de Bala-gopal, que poseía características muy exquisitas, encantadoras, era adorada en el templo de la casa de Gadadhar. Sri Nityananda, al ver a Bala-gopal, de inmediato la levantó del altar y la apretó fuertemente contra Su pecho. Los devotos fuertemente cantaron con júbilo el Santo Nombre en esa memorable ocasión en que contemplaron que Ananta Shesha, Sri Nityananda, apretaba contra Su corazón a Bala-gopal. Sri Nityananda al instante entró en un trance extático y rugiendo como un león, empezó a bailar.

El especialmente talentoso Sri Madhava Ghosh empezó entonces a cantar con una voz muy dulce. Escuchando su canto, que describía el Pasatiempo en que Krisna cobraba impuestos a las gopis, Nityananda quedó inundado por las olas de la emoción divina. Así, el Señor se ocupó en extáticos Pasatiempos con el muy afortunado Gadadhar Das quien nunca olvidó ni por un momento que él era realmente una gopi.

El Señor continuó bailando tan graciosamente que es imposible describir Sus movimientos. Manifestó todos los síntomas extáticos y las transformaciones de la emoción extática en el Krisna-prema. Sus movimientos eran como los destellos del relámpago, pero encantadores y suaves. Las expresiones con Sus ojos y cejas eran sutiles y siempre mantenía una sonrisa suave jugando en Sus labios. Los movimientos de Su cabeza fueron expertamente hechos como los de un bailarín experimentado que conoce los correctos matices para expresar los diversos humores trascendentales. Luego, juntando Sus exquisitos pies con naturalidad, haría una pirueta y brincaría con naturalidad y con graciosos fluidos movimientos. Él es el todo misericordioso Señor, de modo que, adondequiera que miraba, todos los hombres y mujeres fueron llevados por un océano de indescriptible dicha. Era tal el impacto de Su beninga mirada que cada recipiente perdió todo sentido de tiempo, cuerpo y materia, y solo experimentó un júbilo desbordante.

El bhakti puro de la cualidad más elevada al que aspiran solo los mejores de los yoguis y filósofos estaba siendo recibido sin reservas por mortales ordinarios debido a la infinita gracia de Sri Nityananda Prabhu. Por Su misericordia, también otros milagros empezaron a manifestarse. Cuando un adulto fuerte como un elefante tiene que ayunar por tres días, él se vuelve débil. Sin embargo, los niños que habían dejado de tomar alimentos por un mes, ahora, cuando bailaban parecían tener más energía y resistencia que leones jóvenes. Aunque Nityananda manifestó esos poderes y efectos milagrosos, nadie pudo entender la verdad de esos eventos a causa de la potencia  ilusoria del Señor Sri Krisna Chaitanya. Sri Nityananda pasó unos cuantos días más en la casa de Gadadhar Das, sumergiendo a todos en un océano de dicha trascendental. Gadadhar Das sintió la más profuna alegría divina y olvidado del entorno externo, continuamente cantó el Santo Nombre e incansablemente animó a todos a hacer lo mismo.

En la misma aldea vivía un Kazi musulmán muy tirano, un magistrado que era muy estricto y fanático. Por odio e intolerancia hacia otras prácticas religiosas, él había prohibido oficialmente la ejecución del kirtan en público. Embriagado con éxtasis espiritual resultante de la divina asociación con Sri Nityananda, una noche Gadadhar Das se puso en camino hacia la casa del Kazi. Todos estaban mortalmente temerosos del Kazi, pero esa noche Gadadhar Das caminó con largos pasos hacia la residencia del Kazi. Nunca detuvo una sola vez el canto mientras entraba a la casa. Los amigos y los miembros de la familia del Kazi miraron fijamente, mudos e incrédulos, a Gadadhar Das. Gadadhar Das dijo: «¿Dónde está ese Kazi bribón? Mas le vale que cante el nombre de Krisna o tendré que cortarle la cabeza». El Kazi llegó directo contra él, enfurecido, pero al ver a Gadadhar Das, se tranquilizó.

El Kazi preguntó: «¿Por qué has venido aquí, Gadadhar Das?» Gadadhar Das respondió: «Tengo que discutir algunas cosas contigo. Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda han encarnado en esta Era y han inspirado al mundo entero a que cante el Santo Nombre de Krisna. Solo falta que tú cantes el nombre de Hari, así que vine para exhortarte a que lo hagas. El Santo Nombre del Señor es completamente propicio y supremamente benéfico y yo acepto la responsabilidad de salvarte de toda reacción pecaminosa si simplemente cantas».

Aunque el Kazi era conocido por ser muy cruel, ahora estaba mudo y estupefacto. Luego, sonriendo débilmente, el Kazi dijo: «Escucha, Gadadhar Das, mañana ciertamente acataré tu petición de cantar el nombre de Hari, pero esta noche, por favor, ve a casa». Tan pronto como Gadadhar Das escuchó nombre de Sri Hari de los labios del Kazi, se llenó de júbilo. Él dijo: «¿Por qué esperas para mañana? Ahora acabas de tomar el nombre del Señor, así que ahora estás completamente libre de todo pecado y de aquello que no es propicio».

Diciendo esto al Kazi, Sri Gadadhar empezó a bailar como un hombre loco, palmoteando. Luego, de repente, se dio la vuelta y salió, dejando a un Kazi sorprendido que todavía lo miraba fijamente. Gadadhar Das regresó felizmente a su residencia.

Sri Nityananda siempre era el objeto de meditación de Gadadhar Das. A él se le cuenta entre los asociados más excelsos de Sri Chaitanya. Ese Kazi era considerado tan malvado que ninguna persona santa deseaba ser tocada por el aire que tocaba al Kazi, pues sentía que ese contacto lo contaminaría. Sin embargo, Gadadhar Das mostró su misericordia incluso a una persona tan demoníaca como el Kazi. Gadadhar Das fue capaz de hacerlo que olvidara temporalmente sus maliciosas maneras y lo inspiró a que de una vez tomara el Santo Nombre de Krisna.

La verdad es que a aquel que está dotado de amor por Krisna nunca lo pueden atacar serpientes, tigres o bestia salvaje alguna, ni el fuego puede quemarlo. La entrega con devoción a Krisna que es anhelada por el Señor Brahma y los amorosos e íntimos intercambios de las gopis de Vrindavan con Krisna fueron manifiestos en los asociados de Sri Nityananda solo por Su misericordia sin causa. Por lo tanto, todos ustedes, mis hermanos, por favor ofrezcan servicio a los pies de loto de Sri Nityananda. Por Su gracia infinita uno puede obtener el eterno refugio de Sri Krisna Chaitanya.

Después de unos días, el Señor Nityananda sintió el deseo de ver a Sri Sachimata.  

Así que empezó un propicio viaje hacia Nabadwip, acompañado de Sus asociados. En el camino llegó a una aldea llamada Khadadaha-grama, y fue primero a la casa de Purandara Pandit. Allí, Nityananda bailó muy maravillosamente, algo que está más allá de descripción alguna. Sri Purandara era también un gran devoto enloquecido por el amor a Krisna, y él quedó tan embriagado con prema-rasa que trepó un árbol y gritó como un león.

Otro devoto presente llamado Chaitanya Das quedó tan inundado por el éxtasis espiritual que se olvidó de todo lo que le rodeaba. Corrió hacia la selva próxima y persiguió las bestias salvajes con sus resonantes gritos. Cuando vió un tigre, saltó sobre su espalda. El tigre quedó sorprendido e indefenso, incapaz de hacer algo —esa es la potencia de la misericordia de Krisna—. Luego, levantó un enorme pitón, lo puso en su regazo y lo acarició alegremente como si fuera un juguete. Al igual que antes con el tigre, Chaitanya Das se mostró absolutamente intrépido. Todos estos milagros sucedieron por la misericordia del Avadhut Nityananda, quien es muy magnánimo, amoroso y protector para con Sus devotos. Debido a esa misericordia, los asociados de Sri Nityananda no sentían terror de las bestias hostiles, salvajes, y a ellos generosamente se les otorgó el extraordinario regalo del prema-rasa, el cual incluso para el Señor Brahma es muy difícil conseguir.

Sri Chaitanya Das continuamente estaba sumergido en el éxtasis, olvidado por completo de sí mismo. Continuamente expresaba de manera abierta sus pensamientos más íntimos. Una vez permaneció sumergido en agua durante varios días sin el más leve vestigio de malestar mental o físico. A veces, yacía inerte como una piedra y en otras ocasiones estaba tan agitado como un león hambriento. Su comportamiento y actividades fueron todos muy inusuales y sus éxtasis devocionales fueron muy numerosos y sutiles como para ser descritos. Sri Murari Chaitanya Das era ciertamente un devoto entregado. Incluso si solo la brisa que había tocado su cuerpo le llegaba a alguien, esa persona de inmediato sentiría un creciente apego por Sri Krisna.

Hoy día algunos se llaman a sí mismos como ‘Chaitanya Das’, el sirviente de Sri Chaitanya, aunque nunca cantan las glorias del Señor Chaitanya, ni siquiera en sus sueños. El adorable Señor del corazón de Sri Advaita Acharya es Sri Krisna Chaitanya, por cuya misericordia, Srila Advaita es un millón de veces bendecido y afortunado.

Todas las glorias a la devoción de Srila Advaita por Sri Chaitanya Mahaprabhu, pues es por la gracia del Señor Supremo que Srila Advaita es omnipotente. Todos los santos Vaisnavas unánimamente declaran que la gloria de Srila Advaita yace en Su bhakti puro hacia Sri Chaitanya. Sin embargo, los pretensores opinan que esa alabanza a Srila Advaita no es en verdad una glorificación sino un insulto a Su personalidad y posición. ¿Cómo pueden esos pecaminosos réprobos llevar un nombre como ‘sirviente de Sri Chaitanya’ y falsamente refugiarse en Advaita Acharya? En cuanto a aquellos que se refieren a esos sinvergüenzas pecaminosos como ‘seguidores’ de Advaita Acharya, ellos nunca entienden el corazón de Advaita.

Sri Nityananda permaneció en Khadadaha-grama por unos cuantos días y luego fue con Sus seguidores a Sapta-grama. En esta aldea, como el nombre lo sugiere, los famosos Sapta-rishis, los siete sabios, llevaron a cabo severas austeridades a las orillas del Ganga y finalmente alcanzaron los pies de loto de Sri Krisna Govinda. Este lugar es conocido a lo largo del universo como Triveni-ghata. Los tres sagrados ríos: el Ganga, el Yamuna y el Saraswati, fluyen juntos en este lugar y el simple hecho de ver este sitio lo purifica a uno de todo pecado. Sri Nityananda y Sus asociados se bañaron allí sintiendo gran éxtasis. De allí, ellos fueron a la casa de Uddharana Datta, la cual estaba también situada en la ribera del Ganga, y permanecieron allí por unos cuantos días.

Sri Uddharana Datta recibió al Señor con gran amor y reverencia y lo adoró con todo su corazón, cuerpo y palabras. De esta manera, Uddharana Datta obtuvo la trascendental buena fortuna de ocuparse en el servicio de Sri Nityananda, quien es eternamente el Señor Supremo de Su querido servidor Sri Uddharana Datta. Debido a Sri Uddharana Datta toda la comunidad de comerciantes fue purificada; de esto no hay duda. Fue como si Sri Nityananda hubiera descendido específicamente para liberar a esta comunidad y elevarlos al amoroso servicio devocional al Señor Supremo.

Sri Nityananda pasó Su tiempo en ir de la casa de un comerciante a la de otro, ocupado en el canto del Santo Nombre, en congregación. Las familias de los comerciantes se entregaron por completo a los pies del Señor, aceptando Su refugio. Fue una escena maravillosa y extraordinaria el ver cómo esta comunidad de pesos y centavos aceptó muy espontáneamente al proceso del servicio devocional a Sri Krisna. Esto claramente indica la ilimitada potencia de Sri Nityananda —Él pudo incluso empapar de la urgencia por la autorrealización a esa materialista e ignorante comunidad. Incansablemente el Señor sostuvo un entusiasta sankirtan junto con todos Sus asociados en tanto permaneció en Sapta-grama. Llevaría más de mil años el describir Sus Pasatiempos de sankirtan allí.

El sentimiento dichoso que todos experimentaron en el sankirtan de Sapta-grama les recordó su éxtasis del sankirtan en Nabadwip. La gente y los devotos estaban tan embelesados con el Santo Nombre que ignoraron el comer y el dormir y toda la aldea retumbó con el Santo Nombre. Nityananda encabezó el sankirtan a cada casa a lo largo de todas las calles y localidades de Sapta-grama. Cuando la gente contempló la forma danzante del Señor encontraron imposible no embelesarse con júbilo. Qué decir de otros, incluso yavanas, comedores de carne, de los que son adversos a Sri Visnu, Krisna, tomaron refugio en Sus pies de loto. Cuando los bráhmanas vieron las lágrimas de amor extático de los yavanas, se condenaron a sí mismos. Todas las glorias a Avadhuta-chandra cuya misericordia puede hacer posible lo imposible. Los días en Sapta-grama pasaron rápidamente en medio de milagros y éxtasis y Sri Nityananda fue el actor central.

Sri Nityananda viajó entonces por unos cuantos días hasta llegar a Shantipur y fue directamente a la casa de Su amado Advaita Acharya. Sri Advaita Acharya sintió que un indescriptible placer invadía todo Su corazón al ver a Nityananda. Gritando fuertemente el nombre de Hari, ofreció repetidas reverencias y circunvaló Sus brazos alrededor del Señor y lo bañó con Su cascada de lágrimas de gozo. Ambos fueron abrumados por la emoción espiritual al verse el uno al otro y sintieron ilimitado, indescriptible éxtasis. Rodaron por el suelo abrazados el uno con el otro y luego ambos forcejaron para ser el primero en tocar los pies del otro. Cada uno de Ellos rugió más fuertemente que un millón de leones, incapaces de controlar Su locura. Finalmente, después de un rato y habiéndose tranquilizado, se sentaron.

Advaita Acharya entonces juntó Sus manos y empezó a orar al Señor con sublime satisfacción. Él dijo: «Tu forma trascendental está saturada de eterna alegría, por lo que eres llamado ‘Nityananda’. Eres la personificación de las cualidades trascendentales de Sri Chaitanya y eres la causa de liberación para las almas condicionadas. Eres el único refugio y el firme pilar de la religión que perdura por encima de la total aniquilación. Enseñas la ciencia del amor por Krisna, el servicio devocional a Sri Chaitanya. Eres verdaderamente el sólido tronco principal del árbol de la familia de Sri Chaitanya y posees la potencia espiritual más plena. Eres el supremo instructor de todos los devotos del Señor, tales como el Señor Brahma, el Señor Shiva, Narada Muni, etc.

»Aunque uno puede alcanzar la plataforma del servicio devocional puro al Señor Supremo únicamente por Tu gracia, con todo, no eres afectado por el orgullo no obstante de esa muy excelsa posición. Eres el liberador de las almas más caídas y nunca encuentras faltas en los demás, de modo que solo aquellos que están dotados con grandes cantidades de piedad son capaces de conocerte. Eres la personificación de todo sacrificio y cualquiera puede extirpar por completo la nesciencia simplemente por recordarte. ¿Quién puede conocerte tal como eres a menos que personalmente Te reveles? Cualidades trascendentales decoran Tu personalidad, tales como la dicha perenne y el estar libre de la ira. Eres la Suprema Personalidad de Dios, el sostén y la base de Ananta Shesha y de todos los semidioses.

»Eres Sri Laksman, el aniquilador de los demonios, y en Vridanvan eres Sri Haladhar, Baladev, el hijo de una gopi. Has aparecido en este mundo material simplemente para liberar a las desventuradas almas condicionadas. La devoción pura que anhelan muy intensamente los grandes yoguis místicos y los filósofos es rápidamente otorgada por Ti a cualquiera».

Mientras Advaita glorificaba a Nityananda, se absorbió en el éxtasis y se olvidó de Sí Mismo. Sri Advaita es uno de los pocos que está plenamente consciente de la verdadera personalidad de Sri Nityananda, pues este conocimiento es accesible solo a unos cuantos que poseen la suficiente percepción espiritual.

Los argumentos y las peleas verbales que a veces vemos entre Sri Nityananda y Sri Advaita Acharya en verdad son solo un fingimiento, llevados a cabo con el espíritu de profunda y afectuosa camaradería del uno por el otro e indudablemente son incomprensibles para todos. Muy pocos pueden comprender la verdadera esencia de las palabras de Sri Advaita. Incuestionablemente, Advaita no es diferente del Señor Supremo, sin embargo, ahora Nityananda y Él pasaron juntos momentos íntimos discutiendo los temas de los Pasatiempos de Sri Krisna. Así, el apego y el respeto del uno por el otro incrementó incluso su ilimitada naturaleza. Finalmente, Sri Nityananda pidió el permiso de Sri Advaita para partir y proceder hacia Nabadwip.

Al llegar a Nabadwip, Sri Nityananda fue directamente para ver a Sri Sachimata y ofrecerle sus reverencias. Al ver a Nityananda, Sachimata fue colmada de una felicidad sin límites. Ella expresó: «Mi querido hijo, eres en verdad la Superalma que lo sabe todo. Estaba anhelando verte y de inmediato apareciste de la nada. Por lo tanto, ¿quién puede conocer Tu verdadero Ser? Ahora, por favor, permanece en Nabadwip por un tiempo de modo que pueda verte continuamente. Me siento afligida y deseo verte. Ahora, por el arreglo de la Providencia has venido para remover mi angustia».

Al escuchar las palabras de Madre Sachi, Nityananda sonrió, pues Él conoce de principio a fin las glorias de Madre Sachi. Él dijo: «¡Ten la bondad de escuchar, Ai, madre de todos! He venido para verte. Tenía un gran deseo de verte. Por lo tanto, bajo tu orden me quedaré en Nabadwip»

Después de hablar de esta manera con madre Sachi, Nityananda camino felizmente por Nabadwip. Sri Nityananda reunió a Sus asociados y fue a cada casa en Nabadwip para ejecutar canto en congregación. Él se hallaba en un éxtasis continuo mientras realizaba el sankirtan.

El Señor se vistió de una manera muy especial y atractiva que le encantó a todos. Él envolvió Su cabeza con telas de seda de diversos colores tal como un Maharaj, y arriba de ese elaborado turbante usó una línea sobre otra de centelleantes ornamentos y delicadas guirnaldas de flores. Su pecho fue cubierto con innumerables brillantes collares de oro engarzados con muchas perlas y piedras preciosas. Dorados aretes engarzados con relucientes perlas blancas colgaban de Sus orejas. Brazaletes y pulseras cuajados de joyas agraciaban Sus brazos y muñecas. Todo Su cuerpo estaba cubierto de incontables joyas de invaluable precio. Diversas partes de Su cuerpo estaban exquisitamente decoradas con dibujos hechos a base de pasta de sándalo. Se miraba y a veces actuaba justo como Bala-gopala de Vrindavan.

A veces, abrumado por emociones extáticas, Sri Nityananda sostenía sin esfuerzo un maravilloso cayado de hierro. Sus diez dedos estaban todos adornados con anillos de oro. Él estaba muy encantadoramente vestido con una variedad de telas de fina seda de color blanco, azul y amarillo. Llevaba atados a Su cinturón un bastón, una flauta y un cuerno, con un placentero descuido, y Su aspecto mismo capturaba la mente de las personas. Su marcha era como la de un elefante real y con cada paso Sus campanitas tobilleras tintineaban musicalmente. Las trascendentales miradas del Señor de inmediato invocaban amor espiritual por Krisna dondequiera que se posaran. Nityananda caminó por la ciudad en la que apareció Sri Chaitanya, con gran placer, vestido con ese maravilloso estilo para darle alegría al corazón de todos.

Nabadwip fue como la ciudad capital, Mathura —rebosaba de población y mucha gente piadosa vivía allí—. De la población, algunos eran tan religiosos que los miserables pecadores podían liberarse de todos sus pecados solo por verlos, pero otros eran unos abominables réprobos que incluso si su sombra tocaba a alguien, esa persona se vería desprovista de toda su piedad. Toda esa gente, cualquiera que fuera su posición, fue inspirada al sendero de la Conciencia de Krisna pura por la misericordia de Sri Nityananda. Sri Chaitanya había liberado antes a muchísima gente y ahora Sri Nityananda estaba purificando a muchas otras. Él salvó incluso a los ladrones, los malvados, los indigentes y los más miserables.

Escuchen una maravillosa historia que ilustra cómo Sri Nityananda salvó a los más caídos. En Nabadwip vivía un joven bráhmana que era el más grande bribón y bandido. Aunque había nacido en una familia bráhmana, era un arsenal de todos los hábitos depravados y era líder de unos bandidos. Siempre en compañía de bribones, era brutalmente malicioso y mataba sin sentimientos. Una vez este líder dacoit miró a Nityananda adornado con todas Sus galas e invaluables joyas y se deleitó tramando como robarlas. Así que, pretendiendo ser un miembro del grupo de sankirtan del Señor, el dacoit acompañó al grupo de canto adondequiera que ellos fueron. Esperó el momento oportuno para robarlo todo. Nityananda de inmediato adivinó sus malvadas intenciones.

El Señor, después de cierta consideración, abandonó Su grupo de sankirtan y fue tranquilamente a quedarse en la casa de Hiranya Pandit, quiera era muy piadoso y un verdadero bráhmana ya que vivía muy frugalmente. Mientras tanto, el líder de los dacoits reunió a sus hombres y trazó un plan. Él dijo «Hermanos míos, ¿por qué deberíamos lamentarnos más? Nuestra protectora, la Diosa Chandi, ha bondadosamente dispuesto que toda la riqueza esté en un solo lugar. Este avadhut trae consigo oro, gemas y joyería que asciende a miles de rupias. Ahora se esconde en la casa de Hiranya Pandit, la cual está en una parte muy apartada y solitaria de la ciudad. Reunan sus espadas y escudos y reunámonos esta noche y asaltemos esa casa, saqueando todo». Rápida y calladamente se dispersaron y ansiosamente esperaron la noche para descender de manera que pudieran llevar a cabo su infame delito.

A altas horas de la noche, todos los dacoits armados se reunieron cerca de la casa donde el Señor se quedaba. Ellos enviaron a un espía para que obtuviera la información apropiada. En ese entonces, el Señor estaba disfrutando una suntuosa cena junto con Sus asociados que cantaban en voz alta, sentados alrededor de Él. Todos los devotos estaban sumergidos en la dicha de cantar el Santo Nombre de Krisna. Algunos gritaban jubilosos con voz de trueno, otros lloraban intensamente con insaciable alegría y otros más palmoteaban con sus manos y reían a carcajadas. Todos gritaban fuertemente para expresar su ingenuo e incontrolado regocijo y todos estaban completamente despiertos. El espía regresó a donde estaban los de su pandilla, informándoles: «El avadhut está comiendo y todos los demás están completamente despiertos y alegres». Así que los dacoits decidieron un plan: «Que coman y se vayan a dormir, luego, atacaremos la casa».

Ellos se pusieron cómodos bajo un árbol y se prepararon para esperar. Empezaron a hablar entre ellos, soñando en su futura fortuna.

Uno dijo: «Quiero los brazaletes de oro».

Otro, dijo: «Tomaré el collar de perlas».

Otro, imaginó: «Los aretes son para mí»

Y otro más, soñó: «Tendré las cadenas de oro y los collares».

Alguien más, dijo: «Pero dejen las campanitas tobilleras de plata para mí». Continuaron soñando en enormes riquezas. Justo entonces, por el deseo de Nityananda, el sueño venció a todo el grupo de dacoits. Justo allí bajo el árbol, los dacoits cayeron en un profundo sueño. El trabajo de la divina potencia del Señor fue tal que ellos durmieron sin interrupción toda la noche y no despertaron aunque la noche había pasado.

Entonces, el chillón graznido de los cuervos los despertó. Ellos se sintieron abatidos y frustrados al ver que la noche había pasado. Recogieron sus armas y las ocultaron en un lugar seguro, luego fueron a bañarse al Ganga. Después de bañarse, empezaron a culparse el uno al otro.

Uno acusó al otro: «¡Tú fuiste el primero en quedarte dormido!»

Él respondió: «Así que tú fuiste el único que se quedó despierto toda la noche».

Alguien trató de pacificar a ambos, diciendo: «¿Por qué tienen que pelear? Agradezcan que la Diosa Chandi nos salvó de la total deshonra».

El pecaminoso bráhmana, quien era líder de los dacoites, dijo: «¿Qué ganan con argumentar? Todo lo que sucedió se debe al deseo de la Diosa Chandi. El pasar de un día no significa que todo termina. Pueden entender que puesto que no adoramos a Madre Chandi antes de nuestro ataque, ella nos ha engañado. Hoy llevemos a cabo una gran adoración a Chandi con abundante carne y vino».

Ellos ávidamente reunieron los ingredientes requeridos de carne y vino, como ofrendas, y esa noche adoraron a la Diosa Chandi.

Al siguiente día, los bandidos afilaron y limpiaron sus armas y al caer la noche, ellos sigilosamente se acercaron a la residencia de Nityananda vestidos con ropas de color azul oscuro. Los residentes de la casa de Hiranya Pandit y por supuesto todo el pueblo, se hallaban en un profundo sueño. Ocultándose cerca de la casa, los bandidos percibieron que estaba resguardada por muchos guardias, todos bien armados, que continuamente cantaban fuertemente el Santo Nombre mientras caminaban cuidando la casa. Todos los centinelas eran enormes, con cuerpos poderosos y lucían muy temibles estando equipados con varias armas. Los bandidos pudieron ver que cada uno de esos centinelas era suficientemente fuerte como para matar a un centenar de personas en un momento. Esos centinelas no eran guardias ordinarios. Llevaban marcas de tilak en su frente y cuerpo, y cuentas de Tulasi alrededor de su cuello. Ellos continuamente cantaban el Santo Nombre de Krisna mientras Nityananda dormía profundamente dentro de la casa. Esto tomó completamente por sorpresa a los bandidos, quienes se alejaron de la casa y se sentaron.

Desalentados, ellos se preguntaron: «¿De dónde llegaron de repente todos esos centinelas?»

Uno de ellos dijo: «De alguna manera el avadhut debe haber sabido de nuestra llegada y trajo de algún lado estos centinelas».

Su amigo contestó: «Esta persona avadhut es muy sabia. Escuché esto de mucha gente. Ciertamente, Él se puede proteger. Además, solo miren, todos esos centinelas en guardia son mucho más formidables que los centinelas normales. Casi lucen sobrehumanos. Supongo que esta es otra manifestación de Su potencia divina. No es asombroso que lo llamen Goswami».

Otro, agregó: «¡Creo que tú eres bastante ignorante! Alguien que come tan bien y que usa lujosos ornamentos, ¿cómo puede ser llamado un Goswami, controlador de los sentidos?»

Finalmente, el líder de los bandidos, el joven bráhmana, dijo: «He considerado tranquilamente todos estos factores. Veo que mucha gente poderosa e influyente vino para ver al avadhut. Esos centinelas deben ser los mejores soldados de un rey poderoso que vino aquí para protegerlo. Esos centinelas por la influencia del avadhut ahora han sido atraídos a la elevación espiritual, así que ahora cantan: “¡Hari! ¡Hari!”. Este no es el momento adecuado. Ya que estos centinelas están aquí, debemos permanecer lejos. Después de diez días creo que podemos regresar. Vayamos tranquilamente a casa».

Sigilosamente los bandidos dejaron pronto ese lugar. Mientras Avadhut-chandra Prabhu continuó disfrutando Sus Pasatiempos. Cualquiera puede fácilmente sobrepasar todos los reveses por simplemente recordar a esa almas que se han refugiado completamente en los pies de loto de Sri Nityananda. Por lo tanto, ¿quién puede hacer daño al omnipotente Señor Supremo cuando simplemente por recordar a Sus servidores uno puede superar el insuperable océano de la nesciencia? El removedor de todos los obstáculos, Sri Ganesh, junto con sus asociados, es el sirviente de Sri Nityananda. La expansión parcial del Señor, Rudra (el Señor Shiva), es el destrucror de todo el mundo material. Con todo, otra de las expansiones parciales del Señor, Sri Ananta, sostiene toda la manifestación cósmica sobre una de Sus capuchas. Cuando Ananda se inquieta, toda la cración universal tiembla. ¿Cómo, entonces, puede ese supremamente poderoso Nityananda Prabhu estar temeroso de algo o de alguien?

Ahora, sin reservas el Señor ejecutaba kirtan adondequiera que andaba en Nabadwip. Sin perturbarse, Él comía, dormía y llevaba a cabo Sus Pasatiempos. Todo Su cuerpo estaba adornado con gemas y joyería invaluable, pues Él es Sri Baladev, el hijo de Rohini Devi. Él masticaba nueces de betel mezcladas con alcanfor, y Su dulce sonrisa encantaba al mundo entero. Intrépida y felizmente, el Señor, acompañado de Sus asociados, vagaba por todas partes, despreocupado; Sus devotos similarmente no eran asaltados por ningún tipo de ansiedad.

Posteriormente, sin embargo, los bandidos decidieron intentar de nuevo poner cerco a la residencia de Nityananda. Sin embargo, en esa noche, por un arreglo divino, el cielo estaba cubierto de grandes, negras y ondulantes nubes que sumieron todo en una negra oscuridad. Las calles estaban completamente desiertas. Los dacoits miedosamente mantuvieron sus armas pegadas a su cuerpo sintiéndose lamentablemente inseguros en las terribles tinieblas que súbitamente habían descendido. Mientras se acercaban sigilosamente a la casa, de repente fueron atacados por la ceguera. Ellos tropezaron, yendo a tientas como si cayeran en el abismo más oscuro; sus mentes se paralizaron y su inteligencia fue incapaz de actuar. Algunos de ellos se sumieron en el foso que rodeaba la casa y de inmediato fueron atacados por sanguijuelas, insectos y mosquitos gigantes. Algunos de ellos perdieron el camino, y fueron a parar al hoyo de los desechos, cayendo directamente allí. Chapoteando dentro, se las vieron con despiadados y brutales insectos y escorpiones. Algunos otros caminaron directo hacia los arbustos de espinas y quedaron completamente atrapados, magullados y atravesados por las grandes, filosas, crueles espinas. Temerosos de moverse en la oscuridad y de seguir siendo pinchados, permanecieron atrapados como prisioneros, sin moverse. Otros se habían desviado lejos de la casa y en la oscuridad cayeron dentro del canal cercano, yaciendo allí con gemidos y quejas por el gran dolor de piernas y manos fracturados. Algunos bandidos empezaron a sentirse muy afligidos por fiebre y todos ellos se asustaron.

Justo en ese momento, el Señor Indra con gran placer arrojó torrentes de lluvia acompañadas de violentas tormentas y amenazadores relámpagos. Ya las sanguijuelas, los escorpiones y los insectos estaban devastando a los bandidos y ahora el implacable diluvio los estaba afligiendo más. Luego llegaron grandes pedazos de granizo que los golpearon sin cesar. Aunque los bandidos no murieron, ellos fue arrojados en un océano de dolor y miseria insoportable. Cegados y empapados, empezaron a temblar por el frío y la humedad, de pie o yaciendo desvalidos ante la furia de la naturaleza. El Señor Indra sabiendo que los bandidos habían venido a hacerle daño a Nityananda se había enojado y los castigaba de manera especialmente dura.

Súbitamente, después de recibir por un rato el casi insoportable castigo, al líder de los dacoites, el joven bráhmana, lo asaltó un pensamiento. Él razonó en su mente: «Seguramente, Nityananda no es un mortal ordinario; en verdad, es el Señor Supremo. La primera vez, Su potencia ilusoria nos sumergió en un profundo sueño y yo no pude entender. La siguiente vez, estaban esos muy extraños y casi sobrehumanos centinelas, e incluso entonces no pude entender la verdad. Sin duda, merezco esta miseria debido a que soy un pecaminoso réprobo que solo deseaba robar la riqueza del Señor. Ahora enfrentado a este insuperable peligro, quién puede salvarme que no sea Sri Nityananda Mismo».

Pensando de esta manera, empezó a meditar en los pies de loto de Nityananda, refugiándose sinceramente en él. El resultado de recordar y refugiarse en los pies de loto del Señor es tal que cualquier persona, incluso el más bajo de los pecadores, es salvado de inmediato.

El joven bráhmana oró: «Tú eres el Señor Supremo, Bala Gopala. Por favor, sálvame. Por favor, protégeme. Eres el mantenedor de todas las entidades vivientes. Oh, Señor, para una persona que cae en la tierra, su único refugio es la madre Tierra misma. Igualmente, aquel que comete una ofensa a Tus pies de loto solo puede buscar el refugio de Tus pies de loto, por lo cual son mitigadas todas las miserias. Eres tan misericordioso que olvidas todas las ofensas de incluso las entidades vivientes más despreciables. Soy la oveja negra y el destructor de la sociedad brahmínica e incluso un asesino de vacas. No hay nadie más degradado que yo. Pero también es verdad que incluso la persona más pecaminosa se libera de este encarcelamiento si ora por obtener Tu refugio.

»Oh, Señor, Tú sostienes a todas las entidades vivientes a lo largo de su vida y en su final solo Tú puedes realmente protegerlas. Así que, Señor, por favor, sálvame hoy de esta difícil situación, y si sobrevivo, recordaré esta lección. Solo deseo que nacimiento tras nacimiento te tenga como mi Señor y Amo y que sea Tu esclavo eterno».

Sri Nityananda es el más munificente Señor Supremo. Cuando escuchó las lastimosas oraciones del líder de los bandidos, de inmediato alivió las miserias de su banda. De repente, los bandidos se dieron cuenta de que podían ver de nuevo. Por el divino poder del Señor, la fiera tormenta ya no les afligió. Gradualmente, ellos empezaron a moverse y caminar como si se hubiera levantado de su tumba. Regresaron a su hogar y de inmediato fueron a bañarse en las purificantes aguas del Ganga. El líder de los dacoites tuvo diferentes sentimientos —empezó a llorar sin cesar—. No fue a ningún lado sino que llorando se acercó a los pies de loto del Señor.

Nityananda, el Señor del universo, estaba sentado y mirando benignamente a todos los devotos alrededor de Él quienes estaban cantando fuerte, eufóricos. El Señor Mismo rugía como un trueno con dicha divina. En ese momento, el bandido llegó allí , levantó sus brazos y gritando: «¡Sálvame!», se arrojó ante el Señor. Todo su cuerpo temblaba y el vello de su cuerpo se erizó mientras las lágrimas fluían en arroyos. Completamente absorto en un sublime éxtasis, ese bráhmana se olvidó de todo a su alrededor y rugió como un león, incapaz de detener la oleada de emoción divina.

Fue tal la infuencia espiritual de Sri Nityananda que el bráhmana empezó a bailar con sus brazos levantados en alto, riendo con incontenible alegría. Él repetidamente gritó: «¡Oh, Señor Nityananda, salvador de las almas caídas, Tú eres mi único amo!» Los devotos y las demás personas reunidas allí se quedaron realmente asombrados al ver eso. Ellos exclamaron: «Qué transformación tan milagrosa —de ser un bandido despiadado a obtener esta condición extática—». Los más cautelosos dijeron: «Tal vez esto es solo un truco. De repente va a empezar su verdadero asunto de saquear y robar». Otros dijeron: «Nuestro Señor Nityananda es el salvador de los pecadores más abominables. Por Su misericordia este caído réprobo ha sido transformado».

El Señor Nityananda, viendo este despliegue de extrema emoción espiritual, sonrió y dijo: «Oh, bráhmana, por favor, explica la razón de tu presente comportamiento. Me parece muy maravilloso.  ¿Qué has visto o escuchado en relación a Sri Krisna que te impulsó a actuar de esta manera? Dinos todo sin reserva». El afortunado bráhmana permaneció mudo por un rato tras escuchar las palabras del Señor, solo lágrimas incontenibles fluían de sus ojos. Luego, rodó por el suelo, a veces llorando fuertemente, a veces riendo a carjacadas, luego, de repente incorporándose, empezó a bailar y cantar. Todas sus acciones fueron espontáneas y naturales.

Después de un rato, el bráhmana se tranquilizó y empezó a hablar en la presencia del Señor. Él dijo: «Oh, Señor, soy un residente de Nabadwip y un bráhmana solo de nombre. Realmente, mi comportamiento es el de la baja casta de los chandalas, comedores de perros. Mi naturaleza es tan atroz como la de un cazador. Desde mis primeros días, siempre he tenido la compañía de ladrones y bandidos, de ahí que solo conozco la violencia, el odio y el asesinato. Los residentes de Nabadwip tiemblan de miedo al verme y no queda pecado que no haya cometido; cuando vi Tus hermosos ornamentos, quise robarlos. Así que una noche reuní a mi terrible banda de dacoites y vine a robar la joyería de Tu cuerpo trascendental. Sin embargo, esa noche Tú nos pusiste a todos en un profundo sueño, pero debido a Tu potencia ilusoria no pude entender que Tu mano estaba detrás de ese extraordinario fenómeno.

»Unos días más tarde hicimos otro intento. Esta vez habíamos adorado apropiadamente a la Diosa Chandi y llegamos con armas bien engrasadas y filosas. Pero nos esperaba otro espectáculo milagroso. Vimos Tu casa rodeada de altos y fuertes guardias que cantaban en voz alta el Santo Nombre. Todos ellos llevaban grandes guirnaldas que llegaban hasta sus rodillas. Tú dormías dentro de la casa, seguro y sin perturbación alguna. Fuimos tan despreciables que incluso entonces no pudimos reconocer Tu status divino. Contrariados, murmuramos: «Quién sabe de dónde han llegado estos centinelas», y luego regresamos a nuestras casas.

»Antes de nuestro tercer intento esperamos por unos cuantos días, y vinimos ayer, pero instantáneamente a nuestra llegada perdimos nuestra visión. Tropezamos en los recintos de esta casa sin poder ver apropiadamente y caímos en los hoyos y en los arbustos espinosos. La tormenta, el granizo y la lluvia nos torturó sin misericordia y nos sentimos impotentes ante ellos. Después de que pasamos por este castigo y sufrimiento infernal, todos gradualmente tomamos conciencia de la ilimitada misericordia del Señor. Por Tu Gracia, empezamos a recordar Tus pies de loto. Recobramos la visión, y fuimos capacer de ver en el verdadero sentido. Esa es Tu misericordia sin causa; eres el salvador de las almas más caídas. Eres tan magnánimo que simplemente por pensar en Ti nos liberamos de la infernal aflicción. En verdad, cualquiera puede entrar al mundo espiritual y extirpar toda la nesciencia de su corazón solo por meditar en Ti». Hablando de esa manera, el bráhmana empezó a llorar y a bailar con los brazos levantados. Esos son los súperexcelentes Pasatiempos del Señor Supremo, Sri Nityananda.

Los devotos reunidos se quedaron asombrados al escuchar hablar al bráhmana. Ellos sintieron un gran aprecio por él y le ofrecieron sus respetos. El bráhmana empezó nuevamente a hablar: «Oh, Señor, permíteme partir. Ya no deseo mantener más este cuerpo. Ya que alimenté en mi corazón ese intento de hacerte daño, debo arrepentirme. Arrojaré este inútil cuerpo al Ganga y terminaré mi vida». El Señor y los devotos quedaron conmovidos por la sinceridad del bráhmana.

Entonces, el Señor contestó: «Oh, bráhmana, realmente eres un alma muy afortunada. Eres un excelso servidor de Krisna. De otro modo, ¿cómo es posible que haya presenciado ese milagro? Eres un recipiente de la misericordia del Señor y de Su amado sirviente. El Señor Supremo, Sri Krisna Chaitanya advino para salvar a las almas más caídas, de eso no hay duda. Ahora, escucha cuidadosamente, oh, bráhmana, desde este momento si abandonas tus horribles actividades pecaminosas, entonces Yo desearé hacerme responsable de todos tus previos delitos. Abandona para siempre las agresiones, la violencia, el robo y el asesinato. Practica una vida religiosa y canta los Santos Nombres del Señor Supremo. Luego, podrás salvar a otros bandidos y asesinos por traerlos al sendero de la vida religiosa pura».

El Señor tomó la guirnalda de Su cuello y la colocó sobre la cabeza del bráhmana, estando complacido con él. La atmósfera resonó con el fuerte canto del Santo Nombre por parte de los jubilosos devotos. Los grilletes de la nesciencia material se desprendieron del bráhmana, y él se arrojó a los pies del Señor y agarrándolos firmemente, empezó a gritar repetidamente Su nombre mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. Él gritó: «Oh, Sri Nityananda, eres el salvador de las almas perdidas. Por favor, permítele a este miserable un lugar a Tus pies de loto. Yo era tan abominable que incluso fui malévolo para contigo, y por eso para mí no hay otro lugar adonde ir». Sri Nityananda es un océano de compasión; Él colocó Sus pies de loto sobre la cabeza del bráhmana, quien se purificó instantánemente de toda ofensa.

Más tarde, después de ser convertido, este bandido trajo a muchos otros bandidos al refugio de Sri Chaitanya mediante su vida ejemplar de canto y de pureza. Todos esos bandidos rescatados abandonaron su perversa vida de robo y asesinato y empezaron a comportarse muy gentilmente. Cantaban cientos de miles de veces los Santos Nombres y pronto se volvieron expertos y fijos en el servicio devocional al Señor Supremo. Se absorbieron todo el tiempo en cantar con amor divino los Pasatiempos de Sri Krisna. Tal es la magnanimidad de Sri Nityananda. El Señor Supremo en ninguna de Sus anteriores Encarnaciones fue tan compasivo como Sri Nityananda. El Señor Nityananda da instantáneamente la liberación y el amor por Krisna a todas las almas condicionadas. De aquí que, si alguien, incluso un alma excelsa, no acepta a Sri Nityananda, entonces a esa persona se le cuenta entre los bandidos y los asesinos.

Los síntomas extáticos de Krisna-prema —que son muy intensamente deseados por maestros yoguis quienes mucho anhelan experimentar el llanto, el temblor, el erizamiento del vello y otras emociones espirituales similares—, ahora están fácilmente disponibles para sinvergüenzas y ladrones por la maravillosa potencia divina de Sri Nityananda. Por lo tanto, todos ustedes, por favor, adoren al muy misericordioso Señor, Sri Nityananda Prabhu, por cuya gracia uno alcanzar el refugio de Sri Gaurachandra. Ciertamente, aquel que escucha los Pasatiempos de Sri Nityananda en verdad llega a los pies de loto de Sri Chaitanya. Aquel que escuche apropiadamente esta narración de la liberación de los bandidos tiene asegurado ver cara a cara a Sri Nityananda y Sri Chaitanya. De esta manera, Sri Nityananda lleva a cabo Sus Pasatiempos sin perturbacions y felizmente.

Sri Nityananda junto con Sus asociados fue de aldea en aldea y llevó a cabo el canto congregacional por todo Nadia. Él visitó alegremente Khanayoda, Badagachi y Dogachiya, y a veces cruzó al otro lado del Ganga para ir a la aldea de Kuliya. En Badagachi, la población fue especialmente afortunada pues Nityananda pasó mucho tiempo allí. Uno no puede evaluar la cantidad de bendiciones que recibieron los habitantes de Badagachi.

Los asociados de Nityananda siempre se hallaban con un ánimo muy dichoso. Ellos no tenían otro asunto que cantar, bailar y acompañar al Señor adondequiera que iba. Constantemente incrementaba en ellos el humor de los pastorcillos de vacas de Vrindavan. Ahora siempre llevaban varas, flautas y sogas para atar los terneros. Ellos usaban guirnaldas de flores gunja alrededor de sus cuellos, un brazalete en su muñeca y campanitas en sus tobillos. Continuamente revelaban un éxtasis sublime y a veces  manifestaron los síntomas del servicio devocional puro como el llanto, el temblor del cuerpo y el erizamiento del vello. La belleza de cada uno floreció hasta igualar el buen aspecto de Cupido mientras llevaban a cabo el sankirtan. Al obtener un amo tan intrépido como Sri Nityananda Prabhu, ellos siempre estaban muy alegres.

Las trascendentales excelencias de los asociados del Señor son tan ilimitadas que incluso un millar de años serían inútiles para que yo las describiera. Con todo, todavía he de mencionar los nombres de tantos asociados como pueda recordar y tratar de describir sus glorias. Solo por recordar los nombres de los asociados del Señor Nityananda, una persona puede trascender esta existencia material. Todos esos asociados son encarnaciones de los miembros familiares de Maharaj Nanda en Vraja. Ellos son pastorcillos de vacas y doncellas de los Pasatiempos de Sri Krisna en Vrindavan. Sin embargo, el Señor Nityananda específicamente instruyó a Sus asociados no mencionar sus nombres e identidades previos.

Sri Ramadas Mahashaya era Su principal asociado. Él hablaba desde un nivel tan trascendental que parecía como si el Señor Supremo Mismo estuviera hablando. Nadie podía entender fácilmente sus palabras. Nityananda Prabhu siempre residía en su corazón. Sri Ramadas poseía los sentimientos de amor extático más intensos. En una particular ocasión, Krisna residió en su cuerpo durante tres meses.  

Murari Gupta es famoso como un servidor íntimo del Señor Chaitanya. Él era tan intrépido que realmente jugaba con un tigre y una serpiente.

Sri Raghunath Upadhyaya, un experto médico ayurvédico, era un devoto puro y por su simple mirada él invocaba en otros la atracción devocional por Krisna.

Sri Gadadhar Das siempre estaba saboreando el néctar trascendental de las melosidades divinas. El solo hecho de verlo purificaba a la gente de toda reacción pecaminosa

Sri Sundarananda era como un océano de ambrosía devocional. Él fue unos de los más destacados asociados del Señor.

Sri Kamalakanta Pandit era a todo momento eufórico en el servicio devocional. El Señor Nityananda le dio la aldea de Sapta-grama.

Sri Gauridas Pandit es un alma muy afortunada. Sirvió al Señor Nityananda con su cuerpo, mente y palabras. En verdad, el Señor era su vida misma.

Sri Purandara Pandit era extremamente pacífico y grave, siempre experimentando el éxtasis divino en la asociación del Señor.

El Señor Nityananda es también la vida y alma de Sri Paramesvari Thakur y el Señor, siendo especialmente afectuoso hacia él siempre está presente en su cuerpo.

Sri Dhananjaya Pandit era un fiel predicador del Sri Bhagavata-dharma y por eso el Señor Nityananda hizo Su permanente residencia dentro de us corazón.

Sri Balaram Das siempre estaba absorto en el servicio devocional amoroso. Cualquiera en su presencia se liberaba de toda reacción pecaminosa.

Sri Yadunath Kavichandra nadaba incesantemente en el nectáreo océano del Krisna-prema. Su constante guía y refugio era el Señor Nityananda.

Sri Jagadish Pandit emanaba brillo espiritual adondequiera que iba y el Señor Nityananda era su principal fuente de inspiración divina.

Sri Purushottam Pandit apareció en Nabadwip. Él estaba completamente entregado a los pies de loto del Señor Nityananda. En Sus tempranos Pasatiempos el Señor Nityananda se había quedado en su casa. Por su miericordia nuestra mente quedará fija en los pies de loto del Señor Nityananda.

Sri Dvija Krisna Das apareción en el distrito de Radhadesh en Bengala, tal como el Señor Nityananda. Él se encuentra entre los más destacados asociados eternos del Señor.

Sri Kaliya Krisna Das es famoso en los tres mundos. Simplemente por recordarlo, uno logra la asociación del Señor Chaitanya.

Sri Sadashiv Kaviraj también era una personalidad muy bendecida. El glorioso Puroshottam Das era su hijo.

Sri Puroshottam Das siempre se encontraba en una profunda meditación, olvidado de su propio cuerpo y entorno. El Señor Nityananda está situado por siempre en su corazón.

Sri Uddharana Datta era un Vaisnava muy magnánimo quien era especialmente cualificado para ofrecer servicio directo al Señor Nityananda.

Sri Mahesh Pandit y Paramananda Upadhyaya era devotos Vaisnavas muy fieles del Señor, graves y compasivos.

Sri Gangadas, hijo de Chaturbhuja Pandit, también recibió la misericordia especial del Señor debido a que el Señor se quedó en su casa.

Acharya Vaisnavananda era un alma muy magnánima. Previamente, él era famoso, de nombre Sri Raghunatha Puri.

Sri Paramananda Gupta era una persona muy eminente. El Señor Nityananda también pasó un largo tiempo en su casa.

El piadoso Sri Krisnadas, quien vivió en Badagachi, era otra alma muy afortunada debido a que el Señor Nityananda también se quedó con él.

Sri Krisnadas, Sri Devananda y Acharya Chandra, el instructor espiritual, eran Vaisnavas muy elevados y puros, cuya única atracción eran los pies de loto del Señor Nityananda.

Los dos hermanos, Sri Madhavananda Ghosh y Sri Vasudev Ghosh era famosos por su nectáreo cantar. Ellos continuamente disfrutaban de las diversas melosidades espirituales.

Sri Jiva Pandit era el recipiente de la especial misericordia del Señor. El Señor permanece en su casa.

Cuatro devotos: Sri Manohara, Sri Narayan, Sri Krisnadas y Sri Devananda, le eran muy queridos al Señor Nityananda.

En miles de años no podría ennumerar los nombres de todos los servidores y asociados de Sri Nityananda.

Esos miles y miles de devotos eran entregados en corazón y alma a Sri Krisna Chaitanya y a Sri Nityananda. Por haber recibido Su misericordia, todos los asociados de Nityananda Prabhu son los guías espirituales para todo el mundo. Ellos continuamente meditan en Sri Krisna Chaitanya. No he mencionado sino solo unos cuantos a quienes conozco personalmente. Posteriormente, Vedavyas revelará más personalidades que son divinas.

El último de los sirvientes del Señor Nityananda es Vrindavan Das (el autor). Él fue concebido en el viente de Srimati Narayani quien había recibido los remanentes de la comida de Sri Chaitanya. Incluso hoy los Vaisnavas la glorifican como la que comió los remanentes de Sri Chaitanya, lo cual es reconocido como una bendición extraordinaria.

Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus divinos pies de loto.

 

Comentarios