Sri Chaitanya Bhagavata Antya-khanda   Capítulo nueve Las glorias de Sri Advaita Acharya

 

 

Todas las glorias, todas las glorias a Sri Krisna Chaitanya, el amado esposo de la Diosa de la Fortuna, Sri Ramaa Devi, y el principal objeto de devoción y amor de los Vaisnavas.     Toda victoria, toda victoria al Señor y Amo de Vaikuntha, la personalidad más munificente. Ten la bondad de derramar Tu misericordiosa mirada sobre las entidades vivientes.

Los devotos con avidez aprovecharon la asociación del Señor y disfrutaron cada momento en la dicha del sankirtan. Cuando vinieron de Bengala, los devotos trajeron una variedad de comestibles que ellos sabían le eran favoritos al Señor. En Nabadwip, habían conocido al Señor desde joven y por lo tanto estaban muy familiarizados con Sus gustos y desagrados. Ahora, en Nilachala, cada grupo de Vaisnavas preparó Su comida favorita y lo invitó a comer. Él estuvo sumamente satisfecho con esos arreglos de tomar prasadam cada día en diferentes hogares Vaisnavas y disfrutó de ese modo Sus comidas favoritas. Las Vaisnavis, esposas de excelsos Vaisnavas, eran expertas cocineras siendo expansiones parciales de Srimati Laksmi Devi, la esposa de Sri Narayan, y la variedad de preparaciones que ellas hicieron fue asombrosa. Todos los Vaisnavas y Vaisnavis estuvieron inmersos en el éxtasis del canto del Santo Nombre y estuvieron sirviendo al Señor. Ellos derramaban lágrimas de alegría continuamente. Cocinaron las preparaciones que le eran favoritas al Señor y Él comió con gran felicidad. Este es el sendero trascendental del prema-bhakti —los devotos sirviendo dichosamente al Señor y el Señor recibiendo el servicio de Sus amados devotos con inmenso placer.

Un día, Sri Advaita Acharya se acercó al Señor y dijo: «Mi querido Señor, ten la bondad de venir a Mi casa para tomar prasadam. Lo poquito que Yo cocine, será bendecido con Tu presencia». Sri Krisna Chaitanya respondió: «Quienquiera que coma lo que Tú cocinas al instante será recompensado con Krisna-bhakti y de ese modo ciertamente obtendrá a Sri Krisna. Mi querido Acharya, lo que cocinas Me otorga vida, pues el Señor Krisna Mismo acepta Tus ofrendas de comida. Nunca dudaré en mendigar prasadam cocinado por Ti». ¿Quién podrá entender el éxtasis que Advaita sintió cuando escuchó esas afectuosas palabras del Señor?  Lleno de alegría, Sri Advaita corrió hacia Su casa y se ocupó junto con Su esposa en prepararse para cocinarle al Señor. Su esposa es la expansión parcial y la Encarnación de Srimati Laksmi Devi. Totalmente dedicada a Su esposo, Ella se absorbía en el nectáreo océano del servicio devocional.

Todos los diferentes alimentos que le eran favoritos al Señor, Ella los había empacado diligentemente en Nabadwip. Ahora, los desempacó y se los dio a Su esposo. Sri Advaita Acharya se sentó a cocinar entronando a Sri Krisna Chaitanya en Su corazón y mente. La esposa de Advaita, Sri Sita Devi, abasteció todos los vegetales y especias y cuidó todos los demás arreglos previos a cocinar mientras Su esposo empezaba. Ella sabía que el Señor disfrutaba de las espinacas, shak, de manera que le dio a Su esposo diez variedades de espinaca. Ambos estuvieron inmersos en un océano de dicha al preparar el prasadam para el Señor.

Sri Advaita le dijo a Su esposa: «Oh madre de Krisna Das, Sitadevi, debemos asegurarnos que el Señor saboree todos y cada uno de los platos que preparemos. Si Él está acompañado de otros sannyasis y mahantas, entonces sé que no va a tomar de todos los platos. Generalmente todos los sannyasis acompañan cada día al Señor cuando va a tomar Sus alimentos. Todos le tienen un gran respeto, así que por afecto toman sus alimentos junto con Él». Sri Advaita entonces empezó a considerar en Su mente: «Si se presenta una situación en la que Él venga solo, entonces lo podré alimentar con un poco de todo lo que cociné. ¿Cómo hacer que esto suceda?» Mientras cocinaba, Sri Advaita pensaba de esta manera.

Mientras tanto, el Señor Supremo, Sri Gaurasundar, tras completar en Sus cuentas el canto de un específico número de rondas, decidió llevar a cabo Sus diarios rituales de mediodía tales como el canto del gayatri, etc. Los sannyasis, quienes usualmente honraban el prasadam junto con el Señor, también decidieron completar sus rituales del mediodía, de manera que fueron para hacerlo. Repentinamente, por arreglo del Señor Indra una poderosa tormenta se avecinó acompañada de torrenciales lluvias, puramente para el beneficio de Sri Advaita Acharya. Las nubes surgieron en el cielo y nubes de polvo envolvieron las casas en una oscuridad, y cayó granizo. La gente atrapada en la tormenta perdió su camino incapaz de ver a través del espeso polvo que volaba. Milagrosamente, donde Sri Advaita Acharya vivía, la lluvia y la tormenta eran suaves y el Acharya continuó cocinando. Sin embargo, los sannyasis que se habían dispersado temprano para cumplir con sus deberes del mediodía, ahora estaban completamente perdidos y no supieron como encontrar su camino.

Sin perturbarse, Sri Advaita termino de cocinar un banquete muy elaborado —una diversidad de preparaciones de arroz, manjares elaborados a base de vegetales de temporada, gui, crema batida y yogurt, e innumerables deliciosos dulces. Sobre cada preparación, Él colocó mañjaris de Tulasi y se sentó para hacer la ofrenda, entrando de inmediato en una profunda meditación con el solo propósito de atraer a Sri Gaurasundar a que viniera solo. La Suprema Personalidad de Dios es independiente, y Él decidió cumplir el deseo de Sri Advaita. Por Sí Mismo y cantando “Hare Krisna, Hare Krisna”, el Señor Chaitanya apareció en persona ante Sri Advaita. Con gran reverencia, Sri Advaita ofreció reverencias a los pies de loto del Señor y luego le ofreció una estera en la cual el Señor se sentó felizmente.

Cuando Sri Advaita notó que el Señor no estaba acompañado por nadie, se sintió sumamente satisfecho. Junto con Su esposa, empezó a lavar los pies de loto del Señor y luego aplicó pulpa de sándalo al Señor y tras abanicarlo por un rato, le pidió entonces que aceptara el prasadam. Entonces, el Señor se sentó a comer y Sri Advaita personalmente le sirvió. El Acharya sirvió cada preparación con el máximo cuidado mientras flotaba en nubes de dicha. El Señor saboreó cada bocado de prasadam, pero se aseguró de dejar en Su plato pequeños remanentes de cada preparación. El Señor sonriendo le preguntó al Acharya: «¿Sabes por qué guardo estos remanentes? Deseo ver qué preparaciones he comido, de modo que estoy dejando un poco de todo. Dime algo, Acharya, ¿dónde aprendiste a cocinar tan expertamente? ¡Nunca antes comí una variedad como esta de preparaciones de espinacas!»

Todo lo que Sri Advaita sirvió, el Señor lo comió con la máxima satisfacción. El Señor Supremo es como un árbol que cumple los deseos, quien jubilosamente satisface los deseos de Sus devotos. Advaita Acharya sirvió a la satisfacción de Su corazón y el Señor disfrutó a la satisfacción de Su corazón. Mientras el Señor tomó prasadam, Sri Advaita ofreció oraciones de agradecimiento al Señor Indra. Él oró: «Oh, Señor Indra, hoy he entendido el alcance de tu poder y potencia. Hoy he quedado convencido que eres un verdadero Vaisnava. A partir de hoy, te ofreceré flores y agua, pues Me has comprado».

Al oírlo orar, el Señor le preguntó: «¿Repentinamente le ofreces oraciones y alabanzas al Señor Indra? ¿Cuál es la razón?» Sri Advaita contestó: «Mi Señor, estás comiendo. Ten la bondad de continuar —no es necesario que escuches esto—». El Señor, sonriendo, dijo: «¿Por qué intentas ocultar la verdad? Esta repentina tormenta de fuertes vientos no es propia de esta estación, sin embargo, fuertes vientos, lluvia intensa y una gran granizada repentinamente ocurrieron. Estos lluvia y vientos que llegaron se deben a Tu voluntad. Estoy seguro de esto. Te diré la verdadera razón por la cual el Señor Indra desató este inclemente tiempo. Tú sabías que si los sannyasis me acompañaban a tomar prasadam, Yo difícilmente comería algo. Pero que si Yo venía solo entonces podrías satisfacer el deseo de Tu corazón y alimentarme tanto como gustaras. Por lo tanto, para evitar que los sannyasis vinieran creaste un caos. El hecho que Indra llevara a cabo Tus órdenes no expone el verdadero alcance de Tu potencia espiritual. Ciertamente es la gran fortuna de Indra el poder ofrecerte un servicio. Para una persona como Tú, cuyos deseos son incluso rápidamente cumplidos por el Señor Supremo Sri Krisna, y quien es capaz de hacer que Sri Krisna personalmente aparezca en esta Tierra, y para quien Sri Krisna rápidamente atiende cada una de Sus peticiones, para una persona así seguramente que es un mero juego de niños el orquestar el azote de una tormenta. Yamaraj, el intendente de la muerte y el tiempo, es el ejecutor de Tus órdenes, y grandes yoguis y sabios oran a Tus pies, y cualquiera puede romper las cadenas del cautiverio material simplemente por recordarte. Por lo tanto, para ti disponer un poco de lluvia y tormenta no es nada. Nadie conoce Tu verdadera identidad. Solo por Tu misericordia uno puede desarrollar devoción pura».

Sri Advaita Acharya respondió: «Mi Señor, eres un guardián amoroso para con Tus servidores. Saber esto le otorga toda fuerza a Mi cuerpo, mente y palabras. Toda la potencia que tengo se basa simplemente en la fuerza de Mi devoción a Ti. Así que siempre te oro por la bendición de que nunca en ningún momento me abandones». De estas manera, las dos Personalidades Supremas disfrutaron Su conversación y el Señor terminó Su prasadam con gran placer. Indudablemente, estas palabras dichas por Sri Advaita fueron realmente pensadas. Esos necios que no se complacen en escuchar esta narración son los más bajos de los hombres y ciertamente se verán carentes de la misericordiosa mirada de Sri Advaita. El lazo de amor que existe entre el Señor Supremo, Hari, y el Señor Shiva es completamente cierto, sin embargo, los burdos materialistas no tienen un entendimiento de esta relación. Esos Señores, Hari y Shiva, se disgustan si se le falta el respeto a uno de ellos. Similar a los tratos afectuosos entre Hari y Shiva es el lazo de amor y devoción entre Sri Chaitanya y Sri Advaita Acharya.

Sri Advaita Acharya continuamente habla de esta manera, debido a que siempre está preocupado dentro de Su compasivo corazón por el bienestar de todas las almas condicionadas. Aquel que puede comprender estas palabras de Sri Advaita automáticamente entenderá que no hay diferencia entre Él y la Suprema Personalidad de Dios. Cualquier persona que escucha con fe y devoción la narración de estos Pasatiempos, seguramente desarrollará devocion pura por Sri Krisna, la bendición más propicia. Así, después de complacer completamente en todo respecto a Sri Advaita, el Señor Supremo, Sri Chaitanya regresó a Su hogar. El Señor satisfizo grandemente a todos Sus devotos tales como Srila Shrivas Thakur y a muchos, muchos otros por tomar prasadam felizmente en sus hogares y por pasar el resto de Su tiempo en dirigir a Sus devotos en la ejecución del canto congregacional del Santo Nombre y bailar en éxtasis.

Cuando Sri Damodar Pandit arribó a Puri, el Señor quizo hablar con él confidencialmente acerca de Su propia madre, Sri Sachidevi, a quien Sri Damodar Pandit había visitado en Nabadwip antes de su viaje a Puri. El Señor le preguntó: «Querido Pandit, en Nabadwip tú permaneciste con Mi madre. Dime la verdad, ¿tiene ella devoción por el Señor Visnu?» Srila Damodar Pandit es un gran tapasvi, alguien que ha llevado a cabo muchas penitencias y austeridades, y quien es un devoto incorruptible y sin prejuicios. Así que esta pregunta lo enfureció, y él replicó: «Oh, Señor, ¿preguntaste si Madre Ai tiene alguna devoción por el Señor Supremo? ¿Qué te impulsa a preguntar acerca de esto? Toda la devoción que Tú posees es por la gracia de Madre Ai, Sachidevi. Por su potencia espiritual, has desarrollado devoción a Sri Visnu. Indudablemente, esta es la verdad. Las trascendentales transformaciones físicas de éxtasis tales como el llanto, el temblor del cuerpo, la transpiración, el desmayo, el erizamiento del vello, el gritar, etc. se manifiestan en su persona en continuas olas, y el Santo Nombre continuamente está en sus labios. Mi Señor, deseaste saber de la devoción de Madre Ai. De lo que he visto, ella representa la devoción al Señor Supremo y es la personificación misma del Visnu-bhakti. Mi Señor, sabes todo esto pero me has preguntado, problamente para probarme. Ciertamente, si alguien pronuncia “Ai”, incluso considerando “Ai” una palabra mundana, por la influencia de la trascendental vibración sonora “Ai”, él se verá libre de todo su sufrimiento».

Sri Gaurachandra quedó colmado de júbilo al escuchar las glorias de Sri Sachimata de parte de Srila Damodar Pandit. Él abrazó a Pandit Damodar repetidamente y dijo: «Querido Damodar, hoy Me has comprado al revelarme tu mente. Toda devoción que Yo poseo se debe solo a la gracia de Madre Ai, de esto no hay duda. Me encuentro en este mundo por su solo deseo y nunca podré pagar Mi endeudamiento con ella. Mi querido Damodar, Me encuentro cautivo en sus manos. Siempre deseo verla». Derramando Su misericordia sin causa sobre Pandit Damodar, el Señor lo hizo sentarse junto a Él y los otros devotos.

La verdadera razón de porqué Sri Gaurachandra preguntó acerca de la devoción de Sri Sachimata fue para instruir a la sociedad humana. Cuando los amigos se encuentran, generalmente se preguntan el uno al otro: «¿Estás bien?» Para resaltar el verdadero significado de las palabras “estar bien”, el Señor hizo esa pregunta, pues el verdadero significado de las palabras “estar bien” es tener devoción. Si realmente se posee bhakti, entonces automáticamente se está bien, pero sin bhakti incluso un rey lleva una vida no favorable, insana. Una persona puede tener riqueza, fama, lujos y todo, pero sin devoción todo eso no tiene valor, es nada. Puede que alguien no tenga algo que comer un día, en el extremo de la escasez, pero si tiene devoción por el Señor Supremo, en verdad él es la persona más rica. Cuando alguien invitaba al Señor a tomar prasadam en su casa, el Señor usaba la invitación como un medio para instruir a todos. Sonriendo, diría: «Primero vuélvete el poseedor de cien mil monedas de oro, un lakh-pati, entonces yo iré. Yo solo acepto invitaciones de los lakh-patis». Los bráhmanas se angustiaban mucho. Ellos se acercaban al Señor y oraban: «Mi Señor, ¡qué decir de cien mil, ninguno de nosotros tiene siquiera mil! Y si no visitas nuestras casas, entonces, ¡que ellas queden reducidas a cenizas¡»

El Señor Supremo, Sri Gaurahari, decía entonces: «¿Conocen el verdadero significado de quién es realmente un lakh-pati? De acuerdo a Mí, aquel que regularmente canta cien mil nombres de Krisna es un lakh-pati. Yo solo acepto prasadam en su casa, no en la casa de otros». Cuando los bráhmanas escuchaban esa declaración de Sri Gaurahari, ellos se sentían aliviados y empezaban a regocijarse. Decían: «Mi Señor, cantaremos cien mil nombres. Ten la bondad de venir a nuestras casas. Es nuestra inmensa fortuna el que nos instruyas de esta manera». Así, todos los bráhmanas empezaron a cantar regularmente cien mil nombres de Krisna, de modo que el Señor aceptaba prasadam en sus casas. El Señor Supremo, el Señor de Vaikuntha, inspiró de esa manera a que todos abrazaran el sendero del bhakti-yoga, mientras Él Mismo flotaba en el océano del bhakti-rasa. La principal razón del advenimiento del Señor Supremo, Sri Chaitanya, fue el inspirar a las masas a abrazar el bhakti. Así, Sri Gaurahari nunca le hizo preguntas a nadie acerca de un tema que no estuviera relacionado con el bhakti.

Sri Gaurahari, la Suprema Personalidad de Dios, continuó: «Para un devoto de Sri Krisna, el bienestar y lo favorable son compañeros constantes». El Señor rehusó asociarse, ni siquiera mirar a una persona que no glorificara el servicio devocional. Un día, le preguntó a Su Guru, Sri Keshava Bharati, acerca del bhakti y el jñan: «¿Cuál es mejor, el bhakti o el jñan? Querido Maestro, considérelo usted bien antes de contestar y su respuesta será inequívoca». Sri Bharati reflexionó por un rato y luego dijo: «Tras una adecuada deliberación, llegué a la conclusión que el bhakti es superior». El Señor replicó: «¿Porqué dice que el bhakti es superior? ¡Todos los sannyasis aseguran que jñan, no el bhakti, es superior!» A esto, Sri Bharati señaló: «Ellos no entienden el significado de las Escrituras. Uno tiene que seguir el sendero recorrido por los acharyas previos y los mahajanas, los preceptores y las grandes autoridades devocionales. Todas las Escrituras védicas exhortan a todos a seguir los pasos de los mahajanas, pero los tontos desobedecen estas instrucciones y toman senderos desviados. Todas las Escrituras están llenas de vidas ejemplares y enseñanzas devocionales de mahajanas tales como Brahma, Shiva, Narada, Prahlad, Shukadev, Vyasa, Shanaka y los Kumaras, Yudhistir, Priyavrata, Prithu, Dhruva, Akrura, Uddhava, etc. Esos mahajanas siempre oran a los pies de loto del Señor Supremo pidiendo solamente bhakti. Si el jñan fuera el superior de los dos, ¿por qué ellos ruegan por bhakti? ¿Tenemos que pensar que los mahajanas rechazan la liberación, mukti, sin una consideración propia y cuidadosa y que erróneamente optan todo el tiempo por el bhakti?

»En el Srimad Bhagavatam, 1-14.30 descubrimos la bendición que el Señor Brahma le pidió al Señor Supremo Vishnu: “Mi querido Señor Supremo, ya sea como Brahma, como un ave o incluso como una bestia, que yo tenga la fortuna de nacer como uno de Tus devotos, de manera que pueda servir a Tus pies de loto». Así, vemos que sin excepción todos los mahajanas oran por alcanzar el bhakti.

»Esta verdad es sustentada en el Vishnu Purana, 1.20.18: “Oh, Señor Supremo, Achyuta, importa poco en cuál de las cientos y miles de diferentes especies de vida yo pueda nacer, pues mi solo deseo es que el bhakti, el servicio devocional sin desviación ni interrupción ofrecido a Ti, siempre permanezca entronado en mi corazón. Oh, Señor Hrishikesh, por el resultado de mi karma, déjame nacer en cualquier especie de vida. Todo lo que deseo es que en cada especie de vida yo guarde una inflexible devoción por Ti”.

»El Mahabharata, Vana-parva, 313.117, declara: “La argumentación árida no tiene conclusión. Un pensador y un erudito cuya opinión no difiere de la de otros no es considerado un gran sabio. Por el solo estudio de los Vedas, con sus numerosas escuelas de pensamiento y departamentos de conocimiento, no es posible escoger el sendero correcto que lleva al entendimiento apropiado de los verdaderos principios religiosos. Los verdaderos principios religiosos están ocultos en el corazón de las almas no envidiosas y santas. De modo que, todas las Escrituras exhortan a que todos sigan el sendero promovido por esos mahajanas, las grandes personalidades autoritativas en la devoción”».

Cuando Sri Chaitanya escuchó de Sri Keshava Bharati que el bhakti es superior, empezó a cantar fuertemente el nombre de Hari con gran júbilo. Él dijo: «Ciertamente le digo: todo el propósito de Mi descenso a la Tierra es establecer por mucho tiempo la preeminencia del bhakti sobre todo. Sri Bharati, si usted hubiera dicho que ‘jñan’ es lo superior, entonces, en verdad, Yo hubiera entrado al océano». Sintiendo inmensa satisfacción en Su corazón el Señor cayó y abrazó los pies de Su Guru. Con el máximo afecto, Sri Keshava Bharati también le ofreció respetos al Señor. El Señor dijo entonces: «Aquel que no habla acerca de las glorias del bhakti —sus austeridades, penitencias, el llevar una sikha, el usar el cordón sagrado y su renunciación, son todos inútiles—». El Señor no está interesado en discutir algún otro tópico que no sea el bhakti y en esta Encarnación, Sri Chaitanya Mismo es la personificación del bhakti. Todo Su hablar, pensamientos y actividades están impregnados de bhakti. Los devotos nunca lo ven haciendo otra cosa que bailar, ejecutar kirtan y cantar fuertemente.

Un día, Sri Advaita Acharya, inmerso en la dicha divina, le dijo a todos los devotos: «Mis queridos hermanos Vaisnavas, hoy solo cantemos acerca de Sri Krisna Chaitanya pues Él es la fuente de todas las Encarnaciones. Hoy no cantaremos de ninguna otra Encarnación de Dios. Él ha liberado a todo el universo y advino solo por nuestro bien. Hoy, nosotros los devotos, somos respetados debido simplemente a que Sri Gauranga Mismo ha propagado este canto en congregación del Santo Nombre, el más valioso tesoro en todos los tres mundos. Todos ustedes canten Sus glorias y bailen. Si se sienten temerosos de que el Señor se dé cuenta, entonces canten más fuertemente para acallar vuestros temores».

Sri Chaitanya siempre trata de ocultar Su verdadera identidad, de manera que los devotos estaban temerosos de cantar de Él como el Señor Supremo, sin que Él se diera cuenta. Sin embargo, no podían ignorar la instrucción de Sri Advaita. Así que empezaron a cantar acerca de Sri Gauranga mientras Sri Advaita bailaba con bullente euforia. Los devotos experimentaron ilimitada alegría mientras cantaron acerca de la eternamente nueva y excepcional Encarnación de Dios, Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu.

Entonces, Sri Advaita Mismo tomó el liderazgo para cantar Su propia composición. Él cantó: «Sri Chaitanya no es otro que Narayan, el océano de misericordia, el amigo del afligido y del que sufre. Por favor, Señor, sé bondadoso conmigo». Otros devotos, como si Él los dirigiera, cantaron: «Todas las glorias, todas las glorias a Sachinandana, el hijo de Sri Sachimata. Todas las glorias a Sri Gaurachandra, el Señor Supremo de Vaikuntha. Todas las glorias a Sri Gaura-gopal, quien ama el sankirtan, quien es el amado de los devotos y quien es la Muerte personificada para los demonios ateos». Sri Advaita bailó olvidado del mundo externo y los devotos glorificaron las cualidades y las actividades trascendentales de Sri Chaitanya:

«Oh, vean cómo Sri Chaitanya, el Dios Supremo, canta con júbilo y rueda en el polvo, en éxtasis.

»Él es el Señor de Vaikuntha pero ha encarnado como un bráhmana para propagar y para disfrutar Él Mismo el sankirtan.

»Su esplendor corporal pone en vergüenza el brillo del oro. Su belleza es una visión incomparable. Sus manos llegan hasta Sus rodillas.

»Él lleva la vestimenta de un renunciante y se embriaga con la ambrosía de Su Divino Ser. ¡Cuán hábilmente baila!»

Luego, Sri Advaita empezó a cantar otra composición Suya:

«Toda victoria a Sri Gaurasundar, el siempre expansivo océano de la compasión.

»Todas las glorias al príncipe de Vrindavan que ahora ha aparecido como el héroe de Nabadwip.

»Ten la bondad de ofrecerme la refrescante sombra de Tus pies de loto».

Mientras todos los devotos cantaban, Advaita Prabhu bailaba y meditaba en los pies de loto de Gauranga. Las composiciones eran nuevas para las devotos de manera que ellos disfrutaron el kirtan todavía más. El éxtasis de ese kirtan fue maravilloso, en verdad solo Nityananda podría describirlo.

Escuchando el tumultuoso sonido de ese kirtan, el mejor de los sannyasis llegó al lugar. El Señor contempló una magnífica escena en la que los devotos estaban radiantes de dicha divina mientras Sri Advaita bailaba en éxtasis. Los devotos no sintieron temor cuando cantaron fuerte y abiertamente Sus glorias mientras Él estaba allí en persona. Sri Chaitanya siempre había mantenido un humilde humor de servidumbre. Él siempre repetía: «Soy el sirviente de Sri Krisna». Nadie nunca había osado llamarlo el Señor Supremo en Su presencia. Sin embargo, ahora, bajo la fuerza de la potencia y la posición de Sri Advaita, los devotos cantaron intrépidamente, glorificando a Sri Chaitanya como el Dios Supremo. Escuchando Su propia glorificación por un rato, Él pareció sentirse avergonzado. El Señor Supremo es el Shiksha-Guru original, el Maestro Espiritual instructor del universo y, por lo tanto, abandonó tranquilamente el lugar solo para enseñar a todos la etiqueta apropiada. Sin embargo, esto no disuadió a que los devotos cantaran incluso más fuerte las glorias de Sri Chaitanya.

Los devotos estaban tan inmersos en el kirtan-rasa que se olvidaron por completo de sí mismos. Cada uno vio que Sri Chaitanya participaba en el kirtan con ellos. Ellos enloquecieron embriagados con la ambrosía de las glorias de Sri Gaurasundar. Los piadosos estaban muy contentos de escuchar las glorias del Señor, pero los impíos, debido a la envidia, estaban disgustados. Esos necios y sinvergüenzas que no se complacen al escuchar las divinas excelencias de Sri Chaitanya —aun si alguno de ellos es un gran brahmachari o un gran sannyasi—  ¿qué utilidad tiene para ellos esta vida humana la cual es muy difícil obtener? De esta manera, los devotos estuvieron inmersos todo el tiempo en el sankirtan-rasa. Quienquiera que escuche o lea estas narraciones de las actividades extáticas devocionales le es realmente otorgada la oportunidad de estar en medio de estos maravillosos Pasatiempos, en espíritu.

Tras un largo y entusiasta kirtan, los devotos fueron para recibir el darshan de Sri Gaurahari. Sin embargo, el Señor, tras regresar del kirtan donde había sido glorificado, se acostó y parecía bastante enojado. Sri Govinda, el sirviente del Señor, fue y le informó al Señor que todos los Vaisnavas estaban esperando a Su puerta, esperando verlo. El Señor permaneció acostado y no miró a nadie, de manera que los devotos se pusieron bastante nerviosos y asustados y empezaron a orar, calladamente recordando los pies de loto del Señor.

Tras un rato el Señor, el amoroso Guardián de Sus devotos, se levantó y preguntó: «¡Oh, noble Shrivas Pandit y Mis queridos Vaisnavas! Dejando a un lado el canto del Nombre y las glorias de Sri Krisna, ¿a quién escogieron hoy como un Avatar? ¿Qué estuvieron cantando hoy? ¿Pueden explicarme esto?»

Dotado con una gran habilidad oratoria, Sri Shrivas Pandit contestó: «Mi Señor, las jivas no son entidades vivientes independientes. Como títeres, hacen y dicen solo lo que desea el Supremo Controlador. Esto fue lo que ocurrió hoy. Cantamos lo que el Supremo Controlador quiso que cantáramos».

El Señor respondió: «Tú y los demás son eruditos , ¿por qué exponen eso que está destinado a ser un secreto?» Sri Shrivas Pandit hizo la mímica de poner sus manos para cubrir el sol como si tratara de proteger sus ojos de su resplandor, mientras reía para sí mismo.

El Señor le preguntó entonces: «Querido Shrivas Pandit, ¿cuál es el significado de tu mímica, puedes decirlo? »

Shrivas Pandit respondió: «Claramente, estoy tratando de cubrir el sol con mis manos. Sin embargo, ¿es posible que cubramos el sol con la palma de nuestra mano? De manera similar, ¿es posible ocultar Tu fama? Incluso si el sol pudiera ser cubierto con la palma de la mano, con todo, no hay manera de que Tú te ocultes. La Suprema Personalidad, quien no puede permanecer oculta en el Océano de Leche, ¿cómo podría ser ocultada en medio de una muchedumbre? Desde el Himalaya hasta Ramesvaram y hasta los mismos límites del universo, Tu fama y glorias son tan autoevidentes como el Sol. De hecho, Satyaloka, la morada del Señor Brahma, ahora está retumbando con el kirtan que Te glorifica. ¿Cómo puedes castigar a tanta gente por esto?»

El Señor siempre incrementa las glorias de Sus devotos. En ese momento algo maravilloso ocurrió justo afuera de la puerta. Miles de visitantes que habían venido para ver al Señor Jagannath estaban ahora a la entrada de la casa de Sri Gaurahari ansiosos por verlo. Ellos habían venido de diferentes partes del país. Algunos eran de Tripura, otros de Chattagram, un grupo era de Srihatta, muchos de Bengala, etc. Miles de voces cantaron las glorias de Sri Chaitanya:

«Todas las glorias. Todas las glorias a Sri Krisna Chaitanya, el protector del bosque de la devoción. El único Supremo, quien disfruta del servicio devocional a Él.

»Toda victoria al Señor Supremo quien lleva puesta la vestimenta de un renunciante. Él es Murari, Krisna Mismo, y quien ahora es adicto al continuo y extático kirtan.

»Toda victoria a Ti. El Rey de los dos veces nacidos, los bráhmanas; el Héroe de Vaikuntha, el Supremo Benefactor de este universo.

»Todas las glorias a Ti, oh, Sri Krisna Chaitanya, el hijo de Sri Sachimata».

Miles cantaron y bailaron en éxtasis.

Shrivas Pandit le dijo entonces al Señor: «Mi Señor, ¿qué harás ahora? ¿Dónde te ocultarás? Todo el mundo está cantando Tus glorias tal como lo escuchamos ahora. Mi Señor, aunque eres invisible, imperceptible y no manifiesto, con todo, debido a Tu misericordia sin causa, has aparecido personalmente. Te ocultas y luego, solo por Tu voluntad, Te manifiestas. Únicamente aquellos quienes son recipientes de Tu gracia divina pueden conocer esta verdad». Sri Gaurasundar respondió: «Tú, Shrivas, has manifestado tu potencia espiritual al hacer que la gente cante el kirtan y de ese modo Me has derrotado. Ciertamente, estás apoderado con toda la potencia del bhakti».

Es una verdad bien conocida el que la Suprema Personalidad de Dios está siempre ávido de incrementar la fama y la influencia de Sus devotos. Esa es Su natural disposición, lo cual está confirmado en el Srimad-Bhagavatam y, en verdad, en todos los Vedas. Sri Chaitanya se despidió entonces de todos los Vaisnavas con una beatífica sonrisa en Su rostro. El Señor está lleno de amor paternal y de un sentimiento de protección hacia Sus devotos y los devotos lo glorifican como Sri Krisna. Todos los Vaisnavas excelsos como Sri Nityananda Prabhu, Sri Advaita Acharya y los demás unánimamente afirman que Sri Krisna Chaitanya es la Suprema Personalidad de Dios. Con todo, el público desafortunado e ignorante no presta atención a las palabras de estas Supremas Personalidades, en vez de eso falsamente proclaman a jivas mortales como encarnaciones de Sri Krisna.

Síntomas divinos que embellecen al Señor Supremo solamente son: que se acuesta sobre Sri Ananta-Shesha como Su lecho; que es servido por la Diosa de la Fortuna, Sri Laksmi Devi; que Su pecho está marcado con la marca Srivatsa; que la joya Kaustubha adorna Su collar; que Garuda es Su transportador y que Sri Gangadevi emana de Sus pies de loto. Todas las Escrituras reveladas y los Vaisnavas santos inequívocamente declaran que ningún otro que el Señor Supremo, Sri Chaitanya, posee esos símbolos divinos. Todos aquellos que aceptan con buena fe estas instrucciones de los Vaisnavas son seguramente bendecidos con una completa victoria y éxito. Sri Krisna Chaitanya siempre le dio Su trascendental asociación a todos los Vaisnavas, y rodeado así por devotos puros todo el tiempo era como la refulgente luna que está enmarcada por todos lados con brillantes estrellas. Los devotos se sentaron alrededor de Él y Sri Chaitanya, el Señor de Vaikuntha, se sentó enmedio de ellos como la joya principal de la orden de sannyas, cantando incesantemente el nombre de Krisna.

Dos grandes y afortunadas almas aparecieron súbitamente en esa asamblea y se presentaron ante el Señor. Ellos eran hermanos, Dabira Khasa y Sakara Mallika. El Señor les dio la bienvenida, derramando bendiciones sobre ellos con Su misericordiosa mirada. Desde cierta distancia los hermanos ofrecieron postradas reverencias con la mayor humildad, sosteniendo paja entre sus dientes. Ofrecieron oraciones al Señor: «Todas las glorias, todas las glorias a Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu, cuya misericordia bendice al universo entero. Toda victoria a Ti. Oh, protector del pobre y el caído, benefactor del mundo, habiendo aceptado la vestimenta de la renunciación, eres ahora el más supremo sannyasi. Siempre estás encantado por el incesante kirtan y eres el principio, el medio y el fin de todo. En esta Encarnación, has aceptado como Tu Pasatiempo el papel de un devoto Vaisnava puro y al propagar el resplandeciente sendero del bhakti puro estás liberando a toda la creación. Con todo, nuestro Señor, ¿porqué nosotros no hemos sido salvados? ¿No somos parte de esta creación? Desde que nacimos hemos estado cegados por el ilusorio sentido del disfrute. Así que hemos desatendido el adorar Tus pies de loto y, por lo tanto, hemos sido privados de cualquier buena fortuna. Ni nos asociamos con Tus devotos ni participamos en escuchar y cantar Tus glorias».

»Nos has engañado, Señor nuestro, por darnos una posición elevada en el gobierno y un favor real. ¿Por qué entonces nos otorgaste este nacimiento humano? El nacimiento humano es muy altamente apreciado incluso por los semidioses, con todo, a pesar de tener este nacimiento humano, nos has desfavorecido. Ahora, Señor nuestro, sé bondadoso y derrama Tu misericordia sin causa para que podamos vivir simplemente bajo los árboles y cantar Tu Santo Nombre. Estamos de pie ante Tu puerta, concédenos el que podamos recibir los remanentes de Tus devotos puros y así pasemos el resto de nuestra vida». De esa manera, los dos hermanos Srila Rupa y Srila Sanatana oraron al Señor invocando Su misericordia. El Señor escuchó Su seria súplica y derramó sobre ellos las bendiciones de Su compasiva mirada.

Sri Chaitanya les dijo: «Ustedes son realmente afortunados pues han podido romper las cadenas que lo atan a uno a la vida familiar y a la existencia material. Todo el mundo está encadenado a la vida familiar y a las relaciones mundanas y ustedes han sido exitosos en salirse de todo eso. Ahora, si desean sinceramente entrar en la vida espiritual y obtener prema-bhakti, póstrense y atrapen los pies de loto de Sri Advaita Acharya. Sri Acharya es el depósito del bhakti y por Su gracia uno recibe devoción al Señor Supremo, Sri Krisna». Escuchando esto, las dos grandes almas cayeron a los pies de Sri Acharya y oraron: «Todas las glorias a Sri Advaita Acharya, quien libera a todas las almas caídas. Ten la bondad de salvar a estas dos miserables almas caídas».

Sri Gaurasundar dijo: «Mi querido Acharya, ten la bondad de escuchar. Muy rara vez encontrarás almas tan renunciantes y santas en Kali-yuga. Dándole la espalda a las comodidades y placeres de la realeza, ellos han aceptado el recipiente para agua y la manta de un hombre santo, un sadhu ambulante. Ellos ahora viven en Mathura Vrindavan y continuamente cantan el Santo Nombre de Sri Krisna. Sin vacilación, inunda su corazón con Krisna-bhakti, de manera que nunca olviden a Sri Krisna, nacimiento tras nacimiento. Tú eres el supervisor de la tesorería del bhakti y si Tú no otorgas bhakti, entonces, ¿quién podrá obtener Krisna-bhakti, la asociación de los devotos de Krisna e incluso a Krisna Mismo?»

Sri Advaita respondió: «Mi Señor, eres el más generoso benefactor de este mundo. Tan pronto como lo ordenes, Yo de inmediato lo haré. Solo soy un guardián de Tu tesorería de bhakti y Mi deber es llevar a cabo Tus órdenes, las cuales seguiré con Mi cuerpo, mente y palabras. Por lo tanto, deseo que estas dos almas afortunadas sean bañadas por el nectáreo océano del prema-bhakti». Escuchando esto, el Señor Supremo Sri Gaurahari se sintió extremamente feliz y empezó a cantar fuertemente el Santo Nombre.

Luego, el Señor le dijo a Dabira Khasa, Srila Rupa: «Ahora ustedes han recibido Krisna-prema-bhakti, ya que cuando Sri Advaita bendice a alguien, esa persona de inmediato alcanza Krisna-bhakti. Sri Advaita está investido con toda la potencia de Sri Krisna. Quédense aquí por unos cuantos días y reciban el darshan de la hermosa cara del Señor Jagannath, la cual es como un loto. Luego, regresen a Mathura y continúen viviendo allí. Contrarrestren la influencia de la pasión y la ignorancia del Occidente por distribuir bhakti-rasa a todas las almas. Yo también pronto visitaré Mathura, así que encuentren un lugar solitario para que Me quede allí».

El Señor cambió el nombre de Sakara Malika a Sri Sanatana y el de Dabira Khasa a Sri Rupa. Hasta hoy, estos dos hermanos, Srila Rupa y Srila Sanatana son famosos en todo el mundo por la misericordia de Sri Chaitanya, quien siempre está ávidamente realzando la fama y la gloria de Sus devotos. Con gran satisfacción el Señor Chaitanya proclamó las glorias de Nityananda Prabhu, de Advaita Prabhu y de Sus otros queridos devotos asociados. El Señor con atención reveló las verdades trascendentales acerca de quiénes eran Sus devotos, cuál era su identidad previa, de cuál Vaisnava o Vaisnavi fueron expansiones, cuál era su humor de adoración y cuáles eran sus glorias.

Un día, Sri Gaurahari estaba sentado entre Sus devotos, los cuales Sri Advaita, Sri Shrivas y otros, encabezaban. El Señor le preguntó a Srila Shrivas Thakur acerca de Sri Advaita Acharya: «Por favor, Pandit Shrivas, en tu consideración, ¿qué clase de Vaisnava es Sri Advaita?» Sri Shrivas pensó por un momento y respondió: «En mi opinión Él es como Srila Sukadev Goswami o Sri Prahlad Maharaj».

Escuchando esta comparación de Sri Advaita con Sukadev y Prahlad, el Señor en un arranque de ira golpeó a Shrivas Pandit. Así como una padre afectuosamente abofetea a su hijo para enseñarle una lección, el Señor hizo lo mismo con Shrivas Pandit.

El Señor exclamó: «¿Qué es lo que dices, Shrivas? ¿Qué dices? ¿Mi Nada, Advaita, es Sukadev o Prahlad? Tú afirmas que Sukadev es un alma completamente liberada, pero en comparación con Mi Nada, él no es sino un simple niño. Una afirmación despectiva como esa acerca de Mi amado Nada, proviniendo de ti, Shrivas Pandit, realmente Me rompe el corazón».

Diciendo esto, el Señor se levantó, cogió un palo y se lanzó hacia Shrivas para golpearlo y expulsarlo. Justo entonces, Srila Advaita Acharya, saltó y con el mayor respeto atrapó la mano de Sri Gaurahari y muy humildemente dijo: «Un padre enseña al hijo con amor y compasión. Así, ¿quién en los tres mundo es un recipiente de Tu ira?»

Las palabras de Sri Advaita pacificaron la ira del Señor y, entonces, en éxtasis el Señor empezó a hablar, glorificando a Sri Advaita: «Todos ustedes son como Mis hijos, así que no puedo permanecer enojado con ustedes por mucho tiempo. ¿Quién hay que pueda conocer realmente a Mi Nada, Sri Advaita? Él me despertó de Mi sueño místico y me hizo descender a la Tierra. Mi Nada es muy humilde, pero realmente, Sukadev, Prahlad y otros, todos ellos son sus hijos. Nunca olvides, oh, Shrivas Pandit, que he encarnado por causa de Sri Advaita. Su retumbante voz todavía suena en Mis oídos ya que Me despertó mientras Yo yacía sobre el Océano de Leche en el sueño místico de yoga-nidra».

Srila Shrivas Pandit, quien tenía un afecto natural por Sri Advaita, se puso muy feliz cuando escuchó las afirmaciones del Señor. Luego, con la mayor reverencia y arrepentimiento, Shrivas Pandit dijo: «Oh, Señor, ten la bondad de perdonar mis ofensas. Solo Tú conoces toda la verdad acerca de Tu Advaita y solo cuando Tú reveles esa verdad los demás devotos y yo entenderemos la verdadera identidad de Sri Advaita. Hoy, por Tu Gracia, me siento sumamente afortunado debido a que me has enseñado que Sri Advaita Acharya es un Vishnu-tattva y no una jiva, una entidad viviente marginal. Esto me da una inmensa fuerza y potencia espiritual. Desde hoy, hago el voto en Tu presencia, que incluso si yo veo a Sri Advaita asociarse con mujeres de baja clase o bebiendo licor, siempre le serviré y lo respetaré; en verdad lo digo». El Señor quedó muy tranquilizado y contento con las palabras de Shrivas Pandit y pronto toda la asamblea estuvo tan feliz y despreocupada como antes.

Estas narraciones confidenciales y trascendentales están llenas de verdades ocultas y por escucharlas uno seguramente alcanza los pies de loto de Krisna. El Dios Supremo, Sri Gaurahari, es omnisciente, omnipotente y la fuente de toda devoción. Aquellas almas que entienden apropiadamente Su posición suprema, lo adoran sinceramente con plena entrega y así son capaces de comprender profundamente esas verdades ocultas.

Los Vedas declaran que la verdad acerca del Señor Supremo y Sus expansiones Vishnu-tattva se encuentra más allá de la comprensión del pensamiento humano. De la misma manera, las divinas características y personalidades de Sus devotos Vaisnavas están también fuera de la comprensión de los mortales ordinarios. En general, las extremas e incluso aparentemente adversas actividades de excelsos y autorrealizados Vaisnavas no son entendidas por el hombre común, pero si por ignorancia o envidia ellos critican a estos elevados Vaisnavas, esos ofensores preparan su camino al infierno.

Por lo tanto, vean siempre las a veces aparentemente adversas actividades de un Vaisnava perfecto como su más elocuente enseñanza. Muchas de esas actividades extraordinarias de Vaisnavas perfectos están registradas en el Srimad Bhagavatam. El gran sabio Bhrigu, el hijo del Señor Brahma, medita constantemente en los pies de loto del Señor Krisna y, aunque él pateó al Señor en Su pecho, aun así ese sabio es considerado un gran Vaisnava. En este contexto, narraré ahora ese Pasatiempo, el cual se describe en el Srimad Bhagavatam.

Leemos que en una época antigua grandes sabios se reunieron en la ribera del sagrado Río Saraswati para llevar a cabo el sacrificio de escuchar los Puranas. Cada uno de ellos era muy erudito y bien versado en las Escrituras y ellos solo discutieron temas trascendentales. Así que en esa reunión ellos resolvieron descubrir quién de las tres divinidades: Brahma, Shiva y Vishnu, es la principal y Suprema sobre todas. Alguien dijo que Brahma era el Supremo, otros dijeron que Maheshwara (Shiva) y con todo, otros sostuvieron que Vishnu es el Señor de todos los Señores.

Los diversos Puranas proponen aparentemente como el Supremo a cada una de las tres principales divinidades. Por supuesto, ello es desconcertante, por lo que los sabios se acercaron a Bhrigu Muni para que les ayudara a resolver el asunto. Ya que era hijo del Señor Brahma, nacido de su mente, y el más anciano y experto entre los sabios, Bhrigu era la elección correcta para que investigara eso. Los sabios accedieron aceptar unánimamente la decisión de Bhrigu Muni después de que él personalmente examinara a cada una de las divinidades. Tras escuchar la petición de ellos, el gran sabio Bhrigu partió para Brahmaloka, la morada del Señor Brahma.

Sri Bhrigu Muni entró a la corte del Señor Brahma y se paró allí, enfrente del Señor Brahma. El Señor Brahma estaba muy feliz de ver a su hijo y le preguntó por su bienestar. Ya que el sabio había venido para examinar a su padre, no puso mucha atención a las palabras del Señor Brahma, y simplemente actuó con soberbia. No ofreció respetos ni palabras cariñosas, como es apropiado de un hijo para con su padre. Cuando el Señor Brahma notó la falta de su hijo y el grosero comportamiento, enrojeció de rabia. Viendo los ojos iracundos de su padre, los cuales podrían rápidamente reducirlo a cenizas, el sabio huyó con prisa del lugar. Los demás en la corte del Señor Brahma empezaron a pacificarlo, diciendo: «Después de todo es tu hijo, Señor nuestro, ¿cómo puedes tú como padre estar tan enojado con tu hijo?» Colmado de afecto paternal, el Señor Brahma hizo a un lado su ira. Las palabras de los cortesanos habían obrado como agua sobre un fuego. El sabio Bhrigu regresó para explicarle todo al Señor Brahma y luego procedió al Monte Kailas para probar al Señor Shiva.

El Señor Shiva, al ver a Bhrigu Muni, se sintió muy feliz y junto con su esposa, Parvati Devi, se levantó para darle la bienvenida. El sabio era su hermano mayor, de manera que respetuosamente se acercó al sabio y quiso abrazarlo. El sabio dijo: «¡Oh, Mahesh, no me toques! Tú siempre vistes como un bárbaro incivilizado. También estás rodeado siempre de inmundos y extraños fantasmas, duendes y quién sabe qué más —todos ellos intocables—. Tu comportamiento es impredecible y maleducado, y ¿qué Escritura recomienda a uno que se unte cenizas por todo el cuerpo? Si me tocas, tendré que bañarme, de modo que, ¡aléjate de mí!»

El sabio Bhrigu dijo todas esas palabras simplemente para examinar a Sri Maheshwar, de otro modo, nunca saldría de sus labios una sola palabra de crítica hacia el Señor Shiva. Pero ahora, el Señor Shiva estaba tan enfurecido con el sabio Brighu que olvidando que era su hermano mayor levantó su tridente y lo miró como si estuviera a punto de destruir los tres mundos. Mientras él corría hacia el sabio, Sri Parvati devi se interpuso y detuvo la mano de su esposo. Ella entonces cayó a sus pies y le rogó, diciendo: «Mi Señor, ¿es correcto estar tan enojado con tu hermano mayor?» Las súplicas de su esposa calmaron al Señor Shiva y él se sintió avergonzado por su arrebato. De allí, el sabio fue hacia Vaikuntha para examinar a Sri Krisna.

La Suprema Personalidad de Dios estaba reclinado sobre Su lecho tachonado de joyas, mientras la Diosa de la fortuna, Sri Laksmi Devi, masajeaba Sus pies de loto. Súbitamente, Bhrigu Muni apareció como de la nada y pateó al Señor en Su pecho. Viendo al sabio Bhrigu, el Señor Supremo de inmediato se levantó y le ofreció Sus respetos con las manos juntas, sintiéndose muy complacido. Junto con Su esposa, Sri Laksmi Devi, el Señor Supremo lavó entonces los pies del sabio y luego le ofreció el asiento más hermoso para se sentara. Con Sus propias manos, el Señor untó pasta de sándalo sobre el cuerpo del sabio. El Señor actuó como si fuera un ofensor tratando de ser absuelto de Sus ofensas.

El Señor Vishnu le dijo al sabio: «He cometido una ofensa debido a que no estaba en absoluto enterado de tu propicia llegada, y no te recibí apropiadamente. Te pido me perdones. La sagrada agua que ha lavado tus pies purifica todos los santos lugares de peregrinaje. Hoy, ella ha purificado a todos los reyes y emperadores que están situados en Mi forma personal. Que tu naturaleza y personalidad permanezcan por siempre inmaculados y sin merma.

»El polvo de tus pies lo mantendré con gran felicidad sobre Mi pecho, en el mismo lugar donde Mi amada esposa, Sri Laksmi Devi, está sentada. Que los Vedas declaren que Mi nombre es “Srivatsa-lañchana”, aquel que está marcado con el símbolo de Srivatsa».

El sabio quedó realmente asombrado al escuchar las palabras del Señor Supremo y al ser testigo de Su humilde comportamiento, el cual estaba libre de la lujuria, la codicia, la ira y la ilusión. Bhrigu Muni se sintió avergonzado, bajó su cabeza, y permaneció así por un buen rato.

Las acciones de Bhrigu Muni no fueron realmente suyas. Ciertamente había actuado bajo una compulsión, como si hubiera estado bajo un hechizo. Cuando salió de ese hechizo, quedó colmado de alegría y de reverencia por el Señor Supremo. Inmerso en la ambrosía del bhakti-rasa, empezó a danzar, reír, temblar, transpirar, y sus vellos se erizaron, todo al mismo tiempo. Mientras bailaba, empezó a cantar alegremente: «¡El Señor Krisna es el Señor Supremo de todos, la vida de toda entidad viviente!»

El hijo del Señor Brahma, el gran sabio Bhrigu Muni, entendió a partir de observar la gentil y humilde conducta de Sri Krisna que la devoción amorosa, prema-bhakti, reposaba solamente en Sri Krisna y en nadie más. Con gran éxtasis, el sabio derramó profusas lágrimas de alegría y quedó casi inerte como un pilar. Él se entregó completamente a los pies de loto del Señor Supremo y regresó a la asamblea de sabios en la ribera del Río Saraswati.

Los sabios se sintieron felices con el regreso de Bhrigu. Ellos le dijeron: «Así que ahora, por favor, dinos cuál fue tu experiencia. Tu decisión será unánimamente aceptada». Sri Bhrigu narró todo lo que había ocurrido, cómo el Señor Brahma, el Señor Shiva y luego el Señor Vishnu lo habían recibido y cómo se habían comportado. Después de completar su narración, el sabio dijo: «Ciertamente les digo que el Señor de Vaikuntha, Sri Narayan, es en verdad el supremo. Él es el controlador Supremo de todos, el padre y el mantenedor. Incluso el Señor Brahma y el Señor Shiva aceptan Su autoridad. Sri Narayan es el Señor, el Amo y el Protector de todos los seres. Por lo tanto, adoren sin duda o vacilación alguna Sus pies de loto. La religiosidad, el conocimiento, los actos maravillosamente piadosos, la opulencia, la renunciación, etc. —todas las diversas potencias emanan del Señor Krisna, de esto no hay duda—. Por lo tanto, adoren y glorifiquen al Señor Supremo, Sri Krisna, solamente».

El mismo Dios Supremo, Sri Krisna, ha aparecido ahora como Sri Krisna Chaitanya a fin de inaugurar el canto congregacional del Santo Nombre. Todos los sabios, tras el veredicto de Bhrigu Muni de que el Señor Supremo, Sri Narayan, es el mejor y más excelso de todos, glorificaron primero a Bhrigu Muni y luego unánimamente concluyeron: «Oh, gran sabio Bhrigu, has disipado nuestras dudas y nos has curado de nuestra indecisión mental». Ellos firmemente adoptaron el sendero de la devoción a Sri Krisna con determinación y continuaron la adoración del Señor Shiva y el Señor Brahma, pero ahora como elevados devotos del Señor Supremo.

Las Escrituras confirman que las actividades de un excelso y perfecto Vaisnava son a veces extremas, y por eso son incomprensibles para la mayoría de la gente. Simplemente para examinar al Señor estaban disponibles muchas otras opciones, pero el sabio decidió patear al Señor. Sin la misericordia del Señor, el sabio nunca hubiera tenido la audacia de patear al Señor en Su pecho. De manera que, la conclusión de las Escrituras es que las actividades de una personalidad divina están más allá del alcance del hombre común.

La verdad del asunto es que el Señor Supremo, Sri Krisna, había entrado en el cuerpo de Bhrigu Muni y había llevado a cabo esas acciones a fin de propagar las glorias de la devoción pura, el bhakti. En tanto Bhrigu Muni mantenga una actitud de respeto y reverencia hacia el Señor, nunca se atreverá a llevar a cabo semejante acto, pero el Señor Supremo, Sri Krisna, siempre está promoviendo la excelencia de Sus devotos. El Señor Shiva y el Señor Brahma mostraron su ira al sabio Bhrigu, de modo que las glorias del Señor Supremo Sri Krisna llegaron a ser obvias para todos.

Así como los devotos están continua y eternamente esforzándose en glorificar al Señor Krisna, de manera similar, el Señor Supremo, a Su vez, siempre está difundiendo el nombre y la fama de Sus devotos puros. Por lo tanto, aquellos que, sin entender las actividades de un excelso Vaisnava, lo critican, nuncan podrán ser liberados. A veces, incluso los Vaisnavas más elevados actúan como personas caídas, de baja clase, pero solo por la Gracia del Señor Supremo uno podrá entender el verdadero propósito de su inusitado comportamiento y por lo tanto evitará alguna crítica y la resultante ofensa.

La manera más segura de comportarse y prevenir las ofensas es que uno sea humilde con todos y que le ofrezca respeto a todos. Considerándose uno mismo un tonto, uno debe refugiarse en los pies de loto de Sri Krisna y escuchar cuidadosamente las palabras de los devotos avanzados. Esto atraerá la gracia de Sri Krisna en la forma de una buena inteligencia que lo protegerá a uno siempre de todo peligro y que removerá todos los obstáculos en el sendero espiritual.

Aquellos que escuchan con amor y devoción estas narraciones acerca de Sri Krisna Chaitanya, serán bendecidos con felicidad y finalmente se verán liberados de todo sufrimiento.

Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a los pies de loto de Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu, quienes son mi vida y alma.

 

Traducción por Sriman  Jai Balai Prabhu

 

 

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