El polvo de sus pies de loto puede purificar la creación entera

Todas las glorias a Sri Guru y Sri Gauranga

“El polvo de sus pies de loto puede purificar la creación entera”

Para honrar el Sagrado Día de la Aparición de Srivas Thakur,

publicamos un extracto del capítulo dos, intitulado «Mahaprabhu empieza el Sankirtan en la casa de Srivas Pandit», de la sección Madhya-khanda, del

Sri Chaitanya Bhagavata.

         Día y noche, el Señor estaba absorto en el néctar del kirtan, el canto del Santo Nombre. Él ya había empezado a propagar el Santo Nombre, y cuando los devotos vieron esto, toda su aflicción se disipó. El amado hijo de Sachimata, Gaurasundar, cantaba el Nombre del Señor, continua y fuertemente, como el rugir de un león. Despertando a los ateos de su sopor, el kirtan de los devotos perturbó a los no devotos.

           De modo que la población atea se enfureció e insultó a los devotos. Alguien dijo: «Ni siquiera puedo dormir en la noche». Alguien más dijo: «Sus gritos y alaridos enfurecerán al Señor y eso les acarreará una completa destrucción». Otro, dijo: «Ellos evaden la filosofía y el conocimiento especulativo y de esa manera se comportan arrogantemente» Otro, comentó: «¿Quién sabe qué clase de kirtan están haciendo? Detrás de todo este daño está ese bráhmana, Srivas. Él y sus tres hermanos se juntan y gritan como locos: “¡Krisna! ¡Krisna!”, solo para llenar sus estómagos. ¿Acaso no consiguen piedad por cantar dentro de su mente? ¿No es esto pura locura? Toda la región será arruinada debido a ese Srivas. Hoy escuché de la corte del rey que ellos enviarán dos barcos con hombres del gobierno para apresar a todo el que hace kirtan en Nadia. Esa es la orden del rey.

             »Srivas Pandit y sus hombres huirán y escaparán, y nosotros tendremos que sufrir la peor parte de todo esto. Ya antes les advertí a todos ustedes de echar al río la casa de Srivas. Sin embargo, ustedes no actuaron porque pensaron que yo bromeaba, ahora es demasiado tarde, el peligro nos ha sobrevenido».

            Otro dijo: «¿Qué nos importa? Si los hombres del gobierno vienen, solo capturaremos a Srivas y lo entregaremos a ellos».

          La población atea de Nabadwip hablaba de este modo acerca de los Vaisnavas, mientras llegaban a Nabadwip los dos barcos con los hombres del gobierno.

            Los Vaisnavas escucharon estas noticias y simplemente se refugiaron en el Señor Govinda, por recordarlo. De esa manera, se disolvieron todos sus temores. Ellos dijeron: «Lo que deseé el Señor Supremo, Krisnachandra, eso sucederá; es para bien. En tanto Él esté allí, ¿qué temor tendremos de esas miserables personas?»

           Srivas Pandit era un alma de corazón apacible y magnánimo; las noticias lo perturbaron y se preocupó por el bienestar de los Vaisnavas. Él se inquietó pues sabía que cualquier cosa podía suceder bajo el gobierno musulmán.

          El Señor Supremo, Gaurasundar, la Superalma, conoce todo acerca del corazón de cada uno. Los devotos todavía no estaban conscientes de que el Señor Supremo había llegado y se encontraba entre ellos. Ahora el Señor decidió revelarse. Sri Visvambhar deambulaba por todos lados, imperturbable y despreocupado, con Su trascendental belleza, sin par en la creación entera. Su cuerpo decorado con pasta de sándalo; Sus labios rojizos como el temprano sol de la mañana y Sus ojos como unas radiantes flor de loto.

           Su cabellera rizada cayendo en cascada, que brillaba como un halo alrededor de Su cara resplandeciente como la luna. Un cordón de bráhmana realzaba la belleza de Sus hombros y de Su forma exquisita, la cual cautiva por completo la mente. Iba para dar una caminata por la ribera del río, mientras masticaba pan de manera despreocupada.

          Al verlo, los devotos se alegraban mucho y la gente atea se sentía malhumorada: «Él debe haber escuchado todo acerca de la amenaza», dijeron. «Con todo, no muestra señas de temor. Se pasea como si fuera un príncipe». Otra persona dijo: «Escuchen amigos, yo entiendo todo esto; esperen y vean. Lo que observan ahora es solo otro truco para escapar».

         Intrépidamente, el Señor Visvambhar miraba en todas las direcciones, y vio ante Él la pintoresca belleza de la rápida corriente del Ganga y sus riberas. Vio una manada de vacas pastando en las riberas. Algunas de ellas iban al río a beber agua y unas cuantas brincaban con las colas levantadas. Algunas de ellas se daban cabezazos una a otra y otras solo estaban echadas y rumiaban. Esta escena de inmediato agitó al Señor. Él se olvidó de Sí Mismo, y empezó a emitir sonidos rugientes. Él se mantenía diciendo: «Yo soy Él, Yo soy Él» En esta condición, absorto en Sí Mismo como el Señor Supremo, Visvambhar corrió rápidamente hacia la casa de Srivas, gritando: «¿Qué estás haciendo ahora, Srivas?»

           Srivas estaba ocupado en adorar al Señor Nrisimhadev a puertas cerrada. El Señor llegó y pateó repetidamente esa puerta. El Señor gritó: «¿A quién estás adorando? ¿En quién estás meditando? ¡La persona a quien estás adorando está aquí!» Al abrir la puerta, Srivas temblaba y se sentó impactado. El Señor le habló a Srivas exclamando: «Oh, Srivas, todo este tiempo no has sabido quién soy. He dejado Mi morada espiritual de Vaikuntha y he descendido a este mundo material por tu llamada, debido a tu fuerte canto del Santo Nombre y a la fuerte invocación de Advaita Acharya Prabhu.

             »Sin reconocerme estás viviendo indiferente. Evitándome, Advaita Acharya Prabhu ha regresado a Shantipur. He venido a proteger a los piadosos y a castigar a los bribones. No hay necesidad de que te preocupes, solo continúa adorándome».

           Los ojos de Srivas se llenaron de lágrimas y su corazón se inflamó con amor al Señor. Todos sus temores fueron destruídos por la tranquilizadoras palabras del Señor. Corrientes de alegría atravesaron por el cuerpo de Srivas, y él se levantó con las manos juntas y ofreció oraciones al Señor. Srivas Pandit es un gran devoto puro y un excelso erudito. Al recibir la orden del Señor, empezó a ofrecer oraciones.

Él recitó del Srimad Bhagavatam las oraciones del Señor Brahma al Señor Krisna:   

           «“Oh, Señor, Tú eres la eternamente adorable Suprema Personalidad de Dios. Tu color es de un azul oscuro como la nube del monzón, y el color de Tus ropas es de un amarillo brilante como el destello de un relámpago. Flores silvestres y aretes de guñja decoran Tus orejas, y una pluma de pavo real adorna Tu corona. Tu cara luce muy espléndida realzada por la guirnalda de flores que se mece suavemente colgando de Tu cuello. Te encuentras hermosamente de pie, con un bocado de comida en Tu mano y Tu boca está untada del requesón que acabas de comer. Tus trascendentales posesiones son: una vara para pastorear, un cuerno de búfalo y una flauta, los cuales son aspectos especiales de Tu belleza. Tus pies son suaves como los pétalos del loto. Yo te adoro, hijo de Maharaj Nanda”.

          «Yo adoro los pies de loto del Señor Visvambhar, cuyo color es como el azul oscuro de la nube del monzón, y quien usa ropas amarillas. Ofrezco mis reverencias a los pies de loto del hijo de Sachimata, cuyos ornamentos son una sarta de flores silvestres y una pluma de pavo real.

           »Mis reverencias a los pies de loto del discípulo de Gangadas Pandit: Nimai, quien está adornado con una guirnalda de flores y sostiene un puñado de arroz con yogurt en Su mano. Ofrezco mis reverencias a los pies de loto del hijo de Sri Jagannath Misra: Nimai. Un millón de lunas palidecen ante la espléndida belleza de Su cara. Ofrezco mis reverencias a Tus pies de loto, mi Señor, Tú, quien llevas el bastón y la flauta. Ofrezco mis reverencias ante Ti, quien has sido declarado por los Vedas como el hijo de Maharaj Nanda».

           Srivas oró tal como Brahma oró a los pies de loto del Señor. Las palabras de alabanza trascendental emanaron con facilidad de su boca, y él continuó diciendo: «Tú eres el Supremo Señor Visnu. Tú eres el Señor Krisna. Tú eres el Señor de todos los sacrificios. El más sagrado de los ríos, el Ganga, ha emanado de Tus pies de loto. Tú eres la vida y el amado hijo de Maharaj Janaka: Sri Ramachandra, y Tú eres el Señor Nrisimhadev. El Señor Brahma y el Señor Shiva son como abejorros buscando la miel en Tus pies de loto. Tú eres el conocedor y el compilador de los Vedas, y eres el Supremo Señor Narayan.

            »Apareciste como el Señor Vamana para engañar a Maharaj Bali. Tú eres el Señor Hayagriva. Eres el alma del universo. Tú eres el Señor Jagannath, la luna de Nilachala, y eres la causa final de todas las causas. ¿Hay alguien que no esté subordinado a Tus energías, ya sea a Tu insuperable energía material o a Tu energía espiritual interna? Incluso Laksmi Devi no está completamente consciente de Tus glorias, aunque Ella es Tu constante compañera. El Señor Shesha, quien actúa como un amigo, compañero y hermano, y quien Te sirve en todo aspecto, está incluso sujeto a Tu potencia ilusoria, qué decir de los demás.

           »Tú me has colocado en esta condición de la vida familiar, la cual es como un oscuro pozo de olvido. El extraordinario cuerpo humano que he alcanzado ha sido desperdiciado debido a que no pude reconocerte. De diversas maneras, Me has engañado, Mi Señor, yendo hasta el grado de usar ropas finas y llevar a cabo Pasatiempos de erudición, de modo que no pude reconocerte.

            »Oh, Señor de mi corazón, por favor, escúchame. Ahora que te he encontrado, soy indiferente a todos mis temores. Todas mis aflicciones y sufrimientos se han desvanecido. Mi vida ha empezado nuevamente, mi día ha llegado. Toda mi vida y todos mis esfuerzos se han vuelto exitosos. El sol de la buena fortuna ha surgido en mi corazón. Mis antepasados han sido liberados, y mi casa se ha santificado. Mis ojos han sido bendecidos con una escena tan maravillosa como la que veo ahora. Lo veo a Él, cuyos pies de loto le son muy adorables a la Diosa de la Fortuna, Sri Rama Devi».

            Observando la maravillosa forma del Señor, Srivas Pandit no pudo controlarse y cayó en un trance extático. Corrientes de alegría atravesaron por su cuerpo y se sumergió en un océano de felicidad. Con las manos levantadas, él lloraba y jadeaba, y luego rodó por el suelo.

            El Señor sonrió y aceptó las oraciones de Srivas con gran satisfacción. «Trae a todos los miembros de la familia que están en casa y que vean Mi forma trascendental», dijo el Señor. «Junto con tu esposa, adora Mis pies y pide cualquier bendición que tu corazón desee».

           Siguiendo las instrucciones del Señor, Srivas entró en su casa y reunió a sus familiares, amigos y esposa, y regresó rápidamente a la presencia del Señor. Llorando de alegría, Srivas ofreció todas las flores, colectadas para la adoración del Señor Visnu, a los pies de loto del Señor Chaitanya. Todos ellos cayeron y oraron fervorosamente, suplicando por la misericordia del Señor.

            Srivas es muy querido al Señor, por lo tanto, el Señor lo bendijo a él y a todos los presentes, por colocar Sus pies de loto sobre la cabeza de ellos. Sonriendo, Visvambhar dijo: «Que incremente su apego y atracción por Mí». El Señor habló fuertemente como un león rugiente, y dirigiéndose a Srivas dijo: «Oh, Srivas, ¿tienes miedo de algo? Me han llegado las noticias de que los hombres del gobierno quieren capturarte, y que han venido con dos barcos. Yo soy la Superalma dentro del corazón de todos. Así que Yo controlo y dirijo las actividades de todos conforme a Mi dulce voluntad. El rey solo puede capturarte si Yo, estando situado en su corazón, lo empujo a hacerlo.

           »Si esto no sucediera —si él independientemente ordenara tu arresto— entonces, esto es lo que Yo haré. Me presentaré ante el rey, y ¿él permanecerá sentado en su trono después de verme? Yo lo confundiré y lo haré bajar. Si esto no sucediera, y me detiene para interrogarme, entonces esto es lo que le diré: “Escucha la verdad, oh, rey. Llama a todos tus líderes religiosos y jueces a la corte. Reune a todos los elefantes, caballos, animales y aves que tengas. Trae a tu palacio todas las criaturas que tengas. Luego, ordénale a todos tus sacerdotes Kazi que reciten tus Escrituras y que ellos inspiren a esas creaturas a un estado de emoción espiritual que las haga llorar”. Si los sacerdotes son incapaces de hacerlo, entonces, Yo le revelaré Mi potencia al rey.

           »Yo diré: “Oh, rey, bajo las instrucciones de estos mismos sacerdotes Kazi, cuya carencia de poder espiritual ya atestiguaste, tú deseas prohibir el canto congregacional del Santo Nombre de Krisna. Ahora, contempla Mi poder a la entera satisfacción de Tus propios ojos”. Entonces, haré traer a un elefante loco ante el rey, junto con otros elefantes, caballos, venados y otros animales, e instantáneamente los haré que canten el Santo Nombre y lloren de éxtasis. Haré que todos canten el nombre de Krisna y lloren, incluyendo al rey y todos sus hombres. Sé que tú no crees que eso sea posible, pero te lo mostraré ahora mismo y lo verás por tí mismo».

           El Señor, entonces, miró ante Él a una pequeña niña, quien era la hija del hermano de Srivas Pandit, llamada Narayani. El Señor Gaurachandra, el Dios Supremo, la Superalma dentro del corazón de todos, le ordenó a la niñita: «¡Narayani! Canta el nombre de Krisna y llora en éxtasis». Esa niña de cuatro años de inmediato se agitó en extremo con emociones espirituales y gritó: «¡Oh, Krisna!» Ella empezó a llorar, perdiendo toda percepción del mundo externo. Las lágrimas corrieron por su cuerpo, y ella cayó al piso. Sonriendo, el Señor Visvambhar le preguntó a Srivas: «¿Están pacificados ahora tus temores?» Los Vaisnavas recordarán todo el tiempo por venir cómo Narayani fue un recipiente de la misericordia del Señor.

           Srivas, un Pandit muy erudito, quien es muy versado en todas las conclusiones de las Escrituras, levantó sus manos y dijo: «Mi Señor, cuando Tú muestres Tu terrible forma del tiempo que todo lo devora y cuando aniquiles toda esta creación entera, Yo no tendré temor debido al poder de Tus santos nombres. Ahora que estás aquí, presente ante mí, en mi casa, ¿qué temor puedo tener?»

           El Señor manifestó Su opulenta forma de Vaikuntha, y al ver esta sublime revelación, Srivas junto con todos los familiares reunidos, hermanos, esposa y sirvientes, entraron en un trance extático. Incluso los sirvientes y sirvientas de Srivas Thakur veían ahora la forma trascendental del Señor, la cual incluso los Vedas personificados están ávidos de ver. ¿Cómo puedo describir posiblemente la naturaleza gloriosa y magnánima de Srivas Pandit? Un poco del polvo de sus pies de loto puede purificar la creación entera.

           El Señor Krisna apareció en la celda de Vasudev mientras estaba prisionero, con todo, llevó a cabo Sus pasatiempos en la casa de Maharaj Nanda. Similarmente, el Señor Chaitanya apareció en la casa de Sri Jagannath Misra, pero Él disfrutó muchos Pasatiempos en la casa de Srivas Pandit. Todos los Vaisnavas amaban a Srivas Pandit y cualquiera que llegaba a la casa de Srivas experimentaba un gran alegría. Incluso los sirvientes y las sirvientas en la casa de un devoto como Srivas podían ver la más extraordinaria de las escenas: la Suprema Personalidad de Dios en persona. De esto podemos entender que servir a un devoto puro es el mejor proceso para alcanzar la meta suprema, debido a que por la misericordia de un Vaisnava, uno puede recibir el refugio de los pies de loto de Krisna. El Señor Visvambhar le ordenó a Srivas: «Ahora, no le menciones a nadie este incidente».

          Cuando el Señor recobró Su conciencia externa, se sintió algo apenado y, después de reconfortar a Srivas Pandit, regresó a Su propia casa. Toda la casa de Srivas Pandit estaba inmersa en el júbilo.

          Quienquiera que lea las oraciones de Srivas Pandit al Señor, de inmediato será elevado a la posición de un eterno sirviente del Señor Krisna.

          El Señor Balaram, mi amado Señor y Amo, ha hablado desde el interior de mi corazón como la Superalma, y así, bajo Su orden, describo estas maravillosas actividades del Señor Chaitanya.

          Oro a los pies de loto de todos los Vaisnavas, de manera que me bendigan para obtener nacimiento tras nacimiento el servicio al Señor Balaram, mi Señor y Amo.

          Así como no hay diferencia entre el nombre de Nrisimha y Yadusimha, de la misma manera, Yo sé que el Señor Balaram y Nityananda Prabhu son la misma persona.

          El Señor Balaram es muy querido al Señor Chaitanyachandra, y yo lo glorifico en Su presente Encarnación con el nombre de Avadhutachandra.

           El Señor Sri Krisna Chaitanya y el Señor Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

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Nota: Nayarani, la niña de cuatro años, que se menciona aquí, llegó a ser la madre de Srila Vrindavan Das Thakur, el autor de esta obra, el Sri Chaitanya Bhagavata, que describe los Pasatiempos de Sri Chaitanya Mahaprabhu.

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