La liberación de Sri Sarvabhauma y el viaje a Bengala Oriental

Antya-khanda

 

Capítulo tres

 

La liberación de Sri Sarvabhauma y el viaje a Bengala Oriental

 

Todas las glorias a Sri Krisna Chaitanya, la fuente de todas las cualidades trascendentales. Él es la vida y alma de Sri Nityananda Prabhu y Sri Svarupa Damodar Prabhu. Todas las glorias al Señor de Vaikuntha, quien es un océano de compasión. Todas las glorias a la joya principal de todos los sannyasis y el verdadero amigo del empobrecido.

Por favor, escuchen atentamente estas narraciones de los Pasatiempos de Sri Chaitanya tal como están registrados en el Antya-lila, los Pasatiempos finales. Los Pasatiempos de Sri Chaitanya son la esencia del néctar puro, el cual siempre anhelan probar el Señor Shiva y el Señor Brahma.

Por lo tanto, estos Pasatiempos, cuando se escuchan con una fe y atención apropiadas, se vuelven la fuente del mayor placer espiritual para todos, excepto para los bribones. Escuchar estos temas trascendentales ciertamente le concederán a uno los pies de loto de Sri Krisna.

En este capítulo, encontramos que el Señor desea permanecer de incógnito, sin revelar Su verdadera identidad. Una vez que el Señor Supremo decide no imponerse y permanecer sin ser reconocido, entonces, ¿quién podrá conocerlo?

Un día, el Señor se sentó con Sarvabhauma en un lugar apartado. El Señor dijo: «Oh, Sarvabhauma Mahasaya, deseo abrirte Mi corazón. Aunque vine a Puri para ver al Señor Jagannath, Mi mayor interés fue encontrarme contigo. El Señor Jagannath no va a hablar Conmigo, pero tú puedes cortar los lazos de Mis apegos materiales. Sri Krisna te ha apoderado para que distribuyas amor a Sri Hari. Si lo deseas, puedes darme a Mí también ese amor trascendental. Así que me refugio en ti; ten la bondad de hacer lo que sea más benéfico para Mí. ¿Qué deberes debo llevar a cabo y cómo debo actuar para evitar caer en el profundo y oscuro pozo de la existencia material? Por favor, aconséjame y guíame en todo aspecto, pues Me estoy entregando plenamente a ti». El Señor le habló de esa manera a Sarvabhauma, engañándolo por completo.

Sarvabhauma no pudo profundizar en las palabras e intenciones del Señor. Él empezó a explicar al Señor los deberes religiosos de una persona. Él dijo: «Yo aprecio todo lo que has dicho. Al menos puedo decir que las elevadas realizaciones devocionales que Tú has revelado son maravillosas. En verdad, has sido bendecido por la gracia de Krisna.

»Sin embargo, siendo una persona inteligente, ¿qué Te impulsó a tomar la orden de vida de renuncia? Por favor, trata de analizar y entender lo que realmente debe ser alcanzado por aceptar sannyas. La primera cosa que sucede cuando alguien toma sannyas es que esa persona de inmediato se ve atacada por el orgullo.

»Por llevar la danda (báculo) de sannyas, esa persona piensa que está apoderada con un conocimiento especial, y a partir de entonces ni junta la palma de sus manos ni inclina su cabeza ante nadie. Cuando ella ve a una persona muy santa, a quien, según los Vedas, uno debe adorar por untarse en la cabeza el polvo de sus pies de loto, ese sannyasi simplemente le ofrece respetos, sin ver razón alguna para ser prudente. Esta clase de arrogancia no es nada saludable. Trata de entender este punto a partir del verso del Bhagavatam (11.29.16):

»“Consciente de que la Suprema Personalidad de Dios reside junto con el alma en todos los cuerpos, uno debe ofrecer dandavats a todo ser viviente, incluso a los perros, las vacas, las mulas y a las personas sin casta”.

»Ese es el estándar apropiado para un Vaisnava, y solo un devoto charlatán actuará de otra manera. La única cosa que esa persona consigue por tomar sannyas es que rasura su cabeza y que recibe honor y respeto de muchas personas. Esto, ciertamente, constituye una gran pérdida, y el siguiente desastre para esa persona es que ella pierde todo sentido común.

»La entidad viviente está destinada a adorar y servir al Señor Supremo, pero en vez de eso, el sannyasi se llama a sí mismo Narayan, la Suprema Personalidad de Dios. Cuando el alma humana en la forma de feto está incómodo en el vientre de la madre, el Señor Supremo viene a su rescate, y por la gracia del Señor, el alma atrapada logra un conocimiento apropiado e inteligencia.

»El Señor Shiva, el Señor Brahma, Ananta Shesha y Laksmi Devi, todos están tratando de servir a esa Suprema Personalidad. De hecho, incluso después de estar ocupados en servirle, ellos anhelan más servicio. Todo el proceso cósmico de la creación, la manutención y la aniquilación es emprendido por los sirvientes de esa misma Persona Suprema. El sannyasi no tiene vergüenza en reclamar que él es ese Señor Supremo. Aunque no sabe quién es cuando está perdido en un profundo sueño, con todo, desvergonzadamente piensa que él es ‘Narayana’, el Dios Supremo.

»La literatura védica declara que Sri Krisna es el padre supremo de toda la creación. Aquel que sirve y obedece al padre es un buen hijo. El Bhagavad-gita (9.17) establece: “Soy el padre de este universo, la madre, el sostén y el abuelo”. Ahora, escucha lo que el Señor Supremo, Narayana Mismo, le dice a Arjuna acerca del sannyas, en el Gita (6.1): “Aquel que no está apegado a los frutos de su trabajo y que actúa estrictamente de acuerdo a los mandatos de las Escrituras es llamado un yogui o sannyasi, pero no aquel que no enciende un fuego santificado ni ejecuta trabajo alguno”.

»Además, en el Srimad Bhagavatam (4.29.49.50), se dice: “Uno debe actuar con el único propósito de complacer a Sri Hari. Nuestra educación debe estar destinada solamente para elevarnos a la Conciencia de Krisna. El Señor Supremo, Hari, es la Superalma y el guía de todas las entidades vivientes quienes han aceptado cuerpos materiales; Él es el Supremo Controlador y la causa de este mundo material”.

»Tras estas evidencias de las Escrituras, si uno todavía insiste en decir que Shankaracharya no es de la misma opinión, entonces, citaré algo que Shankaracharya mismo compuso, lo cual indica su deseo de servir al Señor. Shankaracharya dijo: «Oh, Señor, aunque la jiva y el Brahman no son diferentes cualitativamente, yo, un alma jiva, siempre estoy bajo Tu control y mi existencia depende enteramente en Ti y no viceversa. No hay una cualitativa diferencia entre el océano y sus olas, sin embargo, las olas existen debido al océano; no al revés.

»Por lo tanto, el Señor Supremo, Krisna, es el padre, y esta manifestación cósmica le pertenece. Él es el mantenedor de ambas, la esfera material y la espiritual. Aquel que no adora y sirve al padre, debe ser repudiado. Esta es la esencia de las palabras de Shankaracharya. Sin una sincera indagación del verdadero significado de sus palabras, cuál es el uso de raparse la cabeza; esto simplemente acarreará más aflicción.

»Un sannyasi debe pronunciar sin cesar y con devoción amorosa el nombre de Narayan, sin embargo, sin una actitud devocional no hay beneficio en volverse un renunciante. En consecuencia, te pregunto ¿por qué te has embarcado en esta idea de volverte un sannyasi? Si deseas liberar al mundo por distribuir la ciencia del servicio devocional a Sri Krisna, entonces, ¿qué necesidad hay de abandonar Tu sikha y cordón de bráhmana?

»Si arguyes que grandes personalidades como Madhavendra Puri también se volvieron mendicantes, raparon su cabeza, etc., entonces, te respondería que Tú no tienes la edad para aceptar la orden de renuncia. Esas personalidades tomaron sannyas solo después de que habían pasado tres cuartos de su vida y después de que habían disfrutado suficiente de la vida social. Mientras que Tú has entrado apenas a la juventud de la vida, así que, ¿cómo puedes estar calificado para tomar sannyas?

»¿Cómo puede la orden de renuncia ayudarte a avanzar en la realización espiritual considerando la devoción que ya posees —tal como la he visto manifestada en Tu persona—? Incluso para grandes yoguis son difíciles de alcanzar todos esos síntomas extáticos de amor por Krisna, entonces, ¿por qué optas por ser engañado por la ilusión?»

Sri Chaitanya se sintió muy contento al escuchar la ciencia del servicio devocional explicada por Sarvabhauma. El Señor dijo: «Oh, respetado Sarvabhauma, por favor, no Me consideres un sannyasi. Rapé Mi cabeza y dejé mi cordón de bráhmana, abandonando el hogar y la familia solo debido a que era insoportable para Mí el tormento de sentirme separado de Mi amado Krisna. Por lo tanto, no Me mires como un sannyasi, más bien, oro por tu misericordia para que Yo adquiera apego por Krisna».

El Señor Supremo deseó poner a Su propio devoto bajo esa ilusión. ¿Cómo entonces podría ese pobre servidor conocer la verdad? Si el Señor Mismo no se revela, entonces, ¿quién será capaz de conocerle realmente cómo es? Pero, incluso cuando Su devoto habla sin el adecuado conocimiento de la verdadera situación, aún así el Señor se siente enormemente complacido.

El Señor siempre está ocupado en llevar a cabo ilimitados Pasatiempos con Sus devotos servidores. De hecho, aparece en el mundo material solo para el placer de Sus devotos y para reciprocar con ellos las melosidades devocionales. En el grado que los devotos se entregan a Sri Krisna, el Señor responde, voluntariamente dándose. Él siempre favorece a Sus devotos y así se le conoce en la creación como bhakta-vatsala. ¿Quién más que Sus queridos servidores puede influenciar al Señor para actuar de esta manera?

Sri Chaitanya miró a Sarvabhauma y sonrió, pero Sarvabhauma todavía se encontraba mucho bajo el hechizo de la energía ilusoria del Señor, así que falló en comprender Sus palabras. Sarvabhauma dijo: «Tu estatus como un sannyasi es ciertamente más elevado que el mío. De acuerdo al mandato de las Escrituras, Tú eres adorable y yo debo ser el adorador. No es apropiado que me alabes, eso me haría un ofensor».

El Señor respondió: «Por favor, ya no me engañes de esta manera. Me he entregado a ti completamente». De esta manera, el Señor Supremo, Gaurasundar, jugaba con Sus servidores. ¿Quién puede comprender los Pasatiempos trascendentales del Señor?

El Señor de nuevo le dijo a Sarvabhauma: «Tengo un gran anhelo por escuchar de ti las explicaciones del Srimad Bhagavatam. Todas las dudas que me asalten pueden ser disipadas solo por ti».

Sarvabhauma respondió: «Soy bien consciente que posees un entendimiento profundo y maduro de todas las Escrituras. ¿Qué significado del Bhagavatam te es desconocido? Perok entiendo que es la naturaleza de los devotos nobles y cultos discutir entre ellos la ciencia del servicio devocional. Ahora, dime, por favor, cuál parte del Bhagavatam parece crear una confusión en Ti. Trataré lo mejor que pueda de explicarlo».

El Señor de Vaikuntha, Sri Krisna Chaitanya, sonrió y recitó un verso del Bhagavatam, 1.7.10: «Todas las diferentes variedades de atmaramas (aquellos que se complacen en el atma, o ser espiritual), especialmente aquellos establecidos en el sendero de la autorrealización, aunque están libres de toda clase de atadura material, desean ofrecer servicio devocional puro a la Personalidad de Dios. Esto significa que el Señor posee cualidades trascendentales y por lo tanto puede atraer a todos, incluyendo a las almas liberadas».

Por la gracia del Señor, Sarvabhauma empezó entonces su disertación en la presencia de Sri Gaurasundar, quien es el Señor de Madre Saraswati, la Diosa de la erudición y el discurso. Él explicó: «El verdadero significado de este verso es como sigue: La verdad esencial es el amoroso servicio devocional a los pies de loto de Krisna. Aquellas personas que son almas plenamente realizadas y que están libres de todos los anhelos y ataduras materiales están atraídas a entregarse a los pies de loto de Sri Krisna. Esto evidencia la extraordinaria potencia de las cualidades de Sri Krisna y su naturaleza atractiva y trascendental. Esas almas liberadas están constantemente glorificando los Pasatiempos y las cualidades de Krisna. Por otra parte, aquellos que ignoran la naturaleza trascendental de Sri Krisna y el servicio a Él están condenados a la aniquilación». Sarvabhauma se absorbió en el discurso que estaba presentando. Ofreció trece diferentes exposiciones del mismo verso, y finalmente guardó silencio después de decir: «No puedo continuar con este tema».

El Señor sonrió nuevamente y dijo: «Cada uno de tus descripciones es correcta. Ahora, te daré también Mis explicaciones. Por favor, juzga si ellas son acertadas o no». Sarvabhauma miró fijamente y maravillado al Señor: «Cualquier otra explicación en este tema, estaría más allá del poder humano». Con todo, los comentarios del Señor fueron propios y originales y nunca antes habían sido expuestos. Sarvabhauma, todavía en un estado de conmoción, pensó: «Estas palabras deben haber emanado de la boca del Señor Supremo Mismo».

Después de Sus explicaciones, el Señor rugió como un trueno y absorbiéndose en Sí Mismo manifestó Su maravillosa forma de seis brazos. El Señor dijo: «Sarvabhauma, ¿ahora qué dices?  ¿Piensas que no estoy cualificado para ser un sannyasi? En tu corazón, ¿no me consideras un sannyasi? Vine solo para verte. Has pasado muchas vidas en el servicio a Mí, con gran devoción, de modo que he venido personalmente para presentarme ante ti. He encarnado específicamente para inicar el movimiento de sankirtan. Debes dar por ciento que Yo soy ese Señor Supremo quien es la causa de la entera manifestación cósmica. Siempre has sido Mi devoto puro, de modo que he venido especialmente para verte. He venido para proteger a Mis devotos, las almas santas, y para destruir las fuerzas demoniacas. Ahora, disipa tus temores y glorifícame».

Sarvabhauma vio esa muy maravillosa forma de seis brazos más brillante que un millón de soles y cayó desmayado en un éxtasis incontenible. El Señor Supremo, Gaurachandra, continuó rugiendo fuertemente todavía manifestado Su forma de seis brazos. El Señor estaba muy complacido con Sarvabhauma, y colocando Su mano sobre la cabeza de él, dijo: «¡Levántate!» El contacto divino sobre su cabeza despertó a Sarvabhauma, con todo, el sentimiento de extrema dicha lo había pasmado y no pudo hablar. El Señor, un océano de munificencia, colocó Sus pies de loto sobre el corazón de Sarvabhauma. Sarvabhauma, encontrando el más precioso tesoro dentro de su alcance, envolvió con sus brazos los pies de loto del Señor en un fuerte abrazo.

Con una alegría pura brotando de su corazón, Sarvabhauma dijo: «Hoy he capturado al ladrón que ha robado mi corazón». Él se echó a llorar, gimiendo como un niño. Había encontrado el tesoro buscado incluso por la Diosa de la Fortuna, Ramaa Devi.

Ahora las palabras manaron de la boca de Sarvabhauma: «Oh, Señor Krisna Chaitanya, eres el Señor de mi vida. Por favor, mira con compasión a este inútil miserable. Soy tan pecaminoso que me atrevo a enseñarte principios religiosos, no sabiendo que Tú, Tú Mismo, eres la causa trascendental de todas las causas. Oh, Señor, ¿quién hay, incluso el más poderoso de los místicos, que no quede fascinado por Tu potencia ilusoria? De modo que, ¿qué esfuerzo se requiere para hacerme caer en ilusión? Con todo, ahora, mi Señor, por favor, concédeme una devoción constante por Tus pies de loto.

»Todas las glorias al Señor Sri Krisna Chaitanya, el Señor de mi corazón. Has aparecido del vientre de la Divina Madre, Sri Sachidevi. Eres la vida y alma de todos, el protector de los Vedas, los bráhmanas, los piadosos y los principios religiosos, y eres el Supremo Autócratico Señor de todos los sistemas planetarios espirituales y materiales. Posees una forma eterna llena de conocimiento y dicha y eres la invaluable corona, la cual maravillosamente decora la orden de sannyas». El santo Sarvabhauma, dotado de la inteligencia trascendental, glorificó al Señor con los versos más selectos.

Continuó alabándolo: «Que mi corazón, como un abejorro, se atraiga profundamente a los pies de loto del Señor Supremo, quien se ha manifestado en esta presente Encarnación como Sri Krisna Chaitanya solo para rejuvenecer el sendero del servicio devocional a Él Mismo, el cual debido al paso del tiempo ha sido abandonado y casi perdido».

De nuevo, él recitó una composición: «Me refugio por completo en Supremo Señor Absoluto quien no tiene igual, la causa de todas las causas, y la personalidad más munificente. Él ha aparecido como Sri Krisna Chaitanya para enseñar a la humanidad la ciencia de la renunciación, el conocimiento y la devoción a Él Mismo». Un centenar de versos sublimes, salieron en cascada de los labios de Sri Sarvabhauma mientras sostenía los pies de loto del Señor.

Él continuó: «Mi Señor, has aparecido simplemente para liberar a las almas caídas, de modo que ten la bondad de liberar a este caído miserable. He estado atado por Tu potencia ilusoria, maya, con la cadenas de la educación material, la riqueza y el nacimiento elevado. Entonces, ¿cómo puedo conocerte como Tú realmente eres? Por eso, mendigo por un favor, oh, Señor del universo: Que mi mente y corazón se absorban completamente en Ti, sin desviarse incluso por un minuto. Todas Tus actividades son inconcebibles y trascendentales. Así que, son incomprensibles a menos que Tú personalmente las reveles.

»Has adoptado una trascendental forma en madera como Sri Jagannath; por lo tanto, ahora estás misericordiosamente en Nilachala, disfrutando los alimentos ofrecidos por Tus devotos. Con todo, eres Tú realmente como Sri Krisna Chaitanya quien ofrece los alimentos a Ti, como Sri Jagannath. Luego, Tú misericordiosamente distribuyes el prasadam a todos. Además, lloras en separación al verte y enloqueces con amor, atraído por Tu propia forma. ¿Cómo, entonces, puede alguien entenderte? Solo Tú conoces Tu verdadero ser, y aquellos devotos que Te conocen son las afortunadas almas que han sido agraciadas por Tu misericordia sin causa. Entonces, ¿quién soy yo, un insignificante ser, para conocerte? Incluso el Señor Shiva, el Señor Brahma y otros semidioses caen víctimas de Tu todopoderosa potencia ilusoria, maya».

De esa manera, Sarvabhauma ofreció muchas oraciones y alabanzas, volviéndose repentinamente elocuente por las bendiciones del Señor.

El Señor Supremo, Sri Gaurachandra, todavía manifestando Su forma de seis brazos, le sonrió benignamente a Sarvabhauma y le dijo: «Querido Sarvabhauma, eres Mi eterno asociado, por lo tanto, estás cualificado para ver Mi opulencia mística. He venido a este lugar solo para encontrarme contigo, debido a que me has adorado por tanto tiempo. Todas Tus explicaciones sobre el servicio devocional Me han complacido grandemente. Has enunciado el conocimiento absoluto, y eso es natural, pues, ¿por qué debería salir de tus labios algo inferior? El centenar de versos que has acabado de componer en glorificación a Mí, cuando alguien los escuche, ciertamente le concederán una devoción firme por Mí. Estos versos serán famosos como el Sri Sarvabhauma-shataka, los cien versos de Sarvabhauma.

»Todo lo que has visto de Mí, ahora deberá permanecer secreto, no para ser discutido entre otros. Al menos, en tanto Yo esté presente en esta Tierra, te prohibo que reveles Mi posición a alguien. Nityananda es muy cercano a Mí; de hecho, es Mi segundo cuerpo. Sirve a Sus pies de loto con una devoción profunda. Su naturaleza e identidad son también asuntos sumamente esotéricos; solo cuando Yo revele su verdad alguien podrá realmente conocerlos». Después de confiar en Sarvabhauma, el Señor retrajo Su manifestación mística dentro de Sí. Sarvabhauma se sumergió en el éxtasis mientras la verdad acerca de su Señor aparecía completamente dentro de su mente.

Quienquiera que escuche de todas estas cualidades y Pasatiempos trascendentales quedará de inmediato liberado de la red material y finalmente alcanzará la morada personal de Sri Chaitanya. Estos son los muy confidenciales Pasatiempos de Sri Krisna; por lo tanto, si alguien los escucha con sinceridad, tendrá asegurado el refugio del Señor.

De esta manera, el Señor Chaitanya liberó a Sarvabhauma y continuó Su sankirtan en Nilachala. Él se ocupó en el kirtan y el baile, y así, días y noches fueron sumergidos en un diluvio de néctar devocional. A los residentes de Nilachala les fue generosamente ofrecido el extraordinario regalo trascendental de este éxtasis del sankirtan y ellos respondían con júbilo, cantando: «¡Hari! ¡Hari!»

La gente vio a Gaurachandra y dijo: «Aquí está nuestro Señor Jagannath que se mueve». Las miradas del Señor cautivaron a la gente. Ellos olvidaron todo lo que estaban haciendo. Adondequiera que fue, siempre era recibido con el resonante canto de: «¡Hari! ¡Hari!» La gente se arrojaba al suelo para bañarse en el polvo que llevaba las huellas de Sus pies de loto. Solo esas muy piadosas y afortunadas almas podían valerse de esa trascendental oportunidad. Es imposible describir su dicha.

¿Quién podría resistirse a esa perfecta belleza? La espléndida forma del Señor robaba el corazón de todos. Sus ojos siempre estaban decorados por cascadas de lágrimas debido al sentimiento amoroso en separación y a la dicha. Sus labios por siempre vibraban el Mahamantra Hare Krisna. Su dorado cuerpo embellecido con pasta de sándalo y guirnaldas de flores se movía con un dulce y lento andar que hacía mirarse torpes los movimientos de un elefante enloquecido. Sri Chaitanya, el Señor Supremo, aunque a menudo caminaba por las calles siempre se hallaba profundamente absorto en el sublime néctar del Krisna-prema e ignoraba el mundo.

Un día, Sri Paramananda Puri regresaba de un largo viaje por todos los lugares de peregrinaje. Sri Chaitanya lo vio acercarse desde cierta distancia y se quedó parado con gran respeto. El Señor Supremo, Gaurachandra, estaba sumamente feliz de ver a Su devoto y levantando las manos en el aire, empezó a bailar. Disfrutando este deleitable momento de encuentro con Su devoto tras un largo periodo de separación, Él exclamó: «¡Hari! ¡Hari! ¡Mis ojos han visto a Paramananda Puri! ¡Cuán afortunado es Mi nacimiento! ¡Cuán bendita es Mi visión! ¡En todo respecto, Mis prácticas religiosas ahora han dado fruto! ¡Hoy, Mi sannyas se ha vuelto exitoso: Sripad Madhavendra Puri ha aparecido ante Mí!» Él corrió a abrazar a Su amado devoto y sosteniéndolo contra Su pecho, el Señor lo bañó con lágrimas de éxtasis divino.

Paramananda Puri, mirando la beatífica cara como de luna de su querido Señor, entró en un estado de dicha indescriptible, lo cual lo paralizó y lo hizo olvidarse de sí mismo. Solo después de un rato, pudieron Sri Chaitanya y Paramananda ofrecer sus reverencias el uno al otro. En verdad, Paramananda Puri es el objeto de amor del Señor Chaitanya. El Señor se sintió muy complacido de volver a ver a Su servidor eterno y a partir de ese momento lo mantuvo cerca como Su íntimo asociado. Sri Paramananda Puri, habiendo encontrado de nuevo a su querido Señor, diariamente sirvió a Sus pies de loto con una éxtasis siempre creciente. Sri Paramananda Puri es un muy íntimo y querido discípulo de Sripad Madhavendra Puri y un devoto que siempre saborea las diversas extáticas y amorosas melosidades devocionales.

Unos días más tarde, Svarup Damodar llegó y se unió a ellos. Svarup Damodar era tan íntimo a Sri Gaurasundar que ellos pasaban muchos días y noches juntos en la confidencia espiritual más cercana. Sri Damodar era también un músico muy talentoso y versátil y su canto invariablemente inspiraba a Sri Chaitanya a bailar. En verdad, esta porción final de nuestro libro, el Antya-lila, tratará mucho con las actividades de Sri Paramananda Puri y Sri Svarup Damodar.

Gradualmente, mediante el arreglo de Sri Chaitanya, los asociados y servidores del Señor empezaron a llegar a Nilachala. Además, los asociados que habían tomado su nacimiento en Utkala (Orissa) llegaron, uno tras otro, para reunirse con el Señor. Almas excelsas como Pradyumna Mishra, quien siempre estaba absorto en el Krisna-prema, Paramananda y Ramananda, vinieron y se unieron a la asamblea de grandes devotos. Sri Damodar Pandit y Sri Shankara Pandit llegaron poco después. Sri Pradyumna Brahmachari también llegó; él era un sirviente puro de Sri Nrishimhadev. Cuando él entendió que Sri Nrishimha estaba disfrutando Pasatiempos de kirtan en la forma de un sannyasi, vino y se unió al grupo del Señor. Sri Bhagavan Acharya, quien, como un loto, podía permanecer inmaculado en medio de una plática y asociación mundanas, también llegó para reunirse con el Señor.

Al ver a su amado Señor, los devotos quedaban de inmediato libres de toda aflicción y se unían al Señor en el canto y el baile. El Señor de Vaikuntha, ahora un sannyasi, bailaba con Sus asociados con éxtasis divino.

Sri Nityananda, siempre estaba inmerso en las melosidades del amor trascendental por Sri Chaitanya. Esto lo haría inquieto y lo hacía actuar sin restricción alguna, puramente conforme a Su propia dulce voluntad. Una vez, mientras estaba en el Templo, corrió hacia la Deidad de Jagannath, deseando abrazar al Señor. Incluso los guardias del Templo no podían detenerlo. Un día saltó hasta el dorado altar y enlazó Sus brazos alrededor de la Deidad de Balaram. El guardia en turno, viendo esto, corrió hacia Él para hacerlo bajar del altar. Sin embargo, tan pronto como agarró una mano de Nityananda para tratar de detenerlo, voló repentinamente dos metros hacia atrás. Sin perturbarse, Nityananda Prabhu retiró la guirnalda de flores que estaba alrededor del cuello de Balaram y la colgó en Su propio cuello. El bajó y salió caminando majestuosamente como el rey de los elefantes.

El guardia, todavía confundido, se levantó. Él pensó: «La fuerza de este Avadhut no es la de un ser humano, pues ¿quién podría sobrevivir después de tocar al Señor Balaram? Tengo la fuerza para mantener quieto a un elefante enloquecido y seguramente un ser humano no podría escapar de mi control. Aunque agarré fuertemente Su mano, me vi volando hacia atrás como una hoja de pasto». La próxima vez que el guardia vio a Sri Nityananda, se acercó a Él con la mayor humildad. La naturaleza de Sri Nityananda es como la de un niño inocente, Él de inmediato lo perdonó y lo abrazó.

Unos días más tarde, Sri Gaurachandra, el esposo de Laksmi Devi, la Diosa de la Fortuna, fue a vivir cerca del océano. La playa y el área circundante eran agradables y encantadores; esto le era muy placentero al Señor. La luna había tornado radiante la noche con su suave aura, y la brisa del sur acariciaba al Señor mientras estaba sentado a la orilla del mar. Su cuerpo y beatífica cara estaban bellamente decorados con pasta de sándalo y Él continuamente cantaba el mahamantra Hare Krisna. La elaborada guirnalda de flores que colgaba libremente de Su cuello cubría una gran porción de Su amplio pecho. Él era una imagen de perfecta belleza. Los devotos alrededor de Él disfrutaron de esos momentos Suyos. Las olas eran como líneas blancas que se acercaban rápidamente, haciendo espuma mientras llegaban a la cima una tras otra. El Señor sonreía, mirando las interminables olas de la revuelta agua. Las bendiciones que Ganga Devi y Yamuna Devi habían recibido del Señor Supremo, ahora eran derramadas sobre el océano de Puri.

El Señor pasó toda la noche ocupado dichosamente en kirtan. Estuvo inmerso en el nectáreo océano de Sus propia melosidades amorosas y bailó con vigor, sumergiendo a Sus devotos en un torrente de éxtasis. Los diversos síntomas de éxtasis tales como el erizamiento del vello del cuerpo, el llanto, el temblor del cuerpo, el rugir y la transpiración, llegaron en olas, uno tras otro, y en ocasiones, todos al mismo tiempo. En el cuerpo del Señor florecieron todos los diversos éxtasis devocionales como las diversas flores de la estación. Estas manifestaciones solo fueron posibles por la propia inconcebible potencia del Señor. Los devotos se reunieron alrededor del Señor mientras bailaba inmerso en el humor de un Vaisnava puro. El Señor se sentía feliz en la compañía de Sus devotos y olvidó Su doloroso sentimiento de amor en separación de Krisna.

El Señor Supremo no utilizó sino apenas una fracción de los recursos de Su ilimitada potencia para llevar a cabo Sus Pasatiempos e incluso esa pequeña fracción es imposible de imitar para alguna otra persona. Las Escrituras védicas al describir al Señor establecen de manera bien clara que no hay tarea que sea imposible para el Señor. Los extáticos síntomas devocionales de amor por Krisna manifestados por el Señor Chaitanya no los puede repetir nadie. No hay fin para describir las glorias de Sri Chaitanya. Solo aquellos que reciben la gracia de Sri Chaitanya pueden entenderlo con todas Sus potencias. Por lo tanto, aceptar por completo el refugio del omnipotente Señor Supremo cortará sin dificultad todos los nudos del enredo y la aflicción material. La Suprema Personalidad, en quien meditan los seres más perfectos como lo son el Señor Shiva y el Señor Brahma, ahora se encontraba bailando sin reservas con Sus devotos, absorto en la corriente de Sus propios éxtasis devocionales. Yo caigo a los pies de esos devotos que eternamente llevan a cabo el sankirtan con el Señor.

Todos los kirtanas a la orilla del mar se volvieron más frecuentes y el Señor participó con un extático baile. Fue alrededor de esta época cuando Gadadhar Pandit empezó a pasar prácticamente todo Su tiempo con el Señor. Comían, dormían y e iban a caminar, juntos. Gadadhar Pandit sirvió continuamente a Sri Krisna Chaitanya. Cuando leía en voz alta el Srimad-Bhagavatam para el Señor, el Señor entraba en un estado de trance dichoso. La voz de Gadadhar Pandit siempre hacía feliz al Señor, y Gadadhar Pandit siempre acompañaba al Señor para visitar a diferentes Vaisnavas.

Un día, el Señor fue al Math de Sri Paramananda Puri y se sentó cerca de él. Sri Paramananda Puri es muy querido al Señor, tal como Arjuna es muy querido a Sri Krisna. Durante un largo rato se absorbieron en hablar de manera confidencial acerca de los Pasatiempos de Sri Krisna. Había un pozo en ese Math, sin embargo, el agua no era limpia ni potable. Sri Chaitnya, como la Superalma, conocía bien todos los detalles respecto a ese pozo, así que le preguntó a Puri Goswami: «Por favor, dime. ¿Cómo está el agua de tu pozo?

Puri Goswami contestó: «Este es un pozo muy desafortunado, pues el agua siempre está completamente lodosa». De inmediato el Señor manifestó preocupación, lamentando esa inconveniencia para Puri Goswami. Él dijo: «Parece que Jagannath está siendo muy avaro. Realmente, quienquiera que toque el agua de este pozo será purificado de todo pecado. Por lo tanto, por la mística potencia de Sri Jagannath, el agua se ha tornado lodosa de manera que nadie la toque o la beba».

El Señor se puso de pie y levantando Sus brazos al aire, empezó a decir: «Oh, Señor Jagannath. Te pido esta bendición: Madre Ganga debe entrar en este pozo. Ten la bondad de instruirle a Ganga Devi, que ahora flota en las regiones más bajas, para que aparezca en este pozo». Los devotos con júbilo extremo gritaron: «¡Hari! ¡Hari!» Entonces, el Señor con todos Sus devotos regresó a casa esa noche. Mientras los devotos descansaban, Ganga Devi, sientiéndose honrada en cumplir la petición del Señor, apareció en ese pozo. En la mañana, todos vieron el milagro: El agua del pozo se había tornado clara como el cristal. Los devotos estaban maravillados y cantaron el Santo Nombre del Señor y Sri Puri Goswami casi quedó inconsciente de alegría.

Los devotos claramente entendieron que Ganga Devi había entrado al pozo. Cuando Mahaprabhu escuchó las noticias, vino y quedó muy satisfecho cuando vio la limpia y fresca agua. Él le dijo a los devotos: «Escuchen, devotos. Quienquiera que beba esta agua o se bañe en ella, Yo digo en verdad que él experimentará devoción pura por Sri Krisna». Los devotos respondieron con júbilo a las palabras del Señor. Luego, Él, con gran regocijo, se bañó con agua de ese pozo y también bebió agua de él. El Señor dijo: «Permanezco en este mundo solo porque estoy atado por el amor de Sri Puri Goswami. Soy su propiedad. Si él me quiere vender, puede hacerlo. Quien simplemente mire a Puri Goswami se vuelve un receptáculo del amor de Sri Krisna». Habiendo descrito las extraordinarias cualidades de Sri Puri Goswami y habiendo bendecido el pozo, el Señor partió para Su residencia.

El Señor Supremo se complace en alabar las trascendentales cualidades de Sus devotos. ¿Quién es tan malo y despreciable que no adorará a ese Señor Supremo? Eternamente, el Señor aparece para proteger a Sus devotos y llevar a cabo maravillosos Pasatiempos en la asociación de ellos. El Señor incluso hace cosas para Sus devotos, las cuales para la opinión general pueden ser consideradas erróneas, como cuando Sri Rama mató a Vali en apoyo a Su devoto, Sugriva. Sri Chaitanya sirve felizmente a Sus servidores, y así se gana por completo el corazón de Sus amados devotos.

El Señor gustaba de llevar a cabo el sankirtan a las orillas del océano; Él tuvo Su residencia cerca de la playa y permaneció nadando en el océano de la dicha devocional. Ya que el océano alcanzaría la perfección durante esta Encarnación del Señor, Laksmi había aparecido de Sus aguas. Todos los pecados que los residentes de Nilachala pudieran cometer, serían completamente purificados simplemente por bañarse en el océano. Sri Ganga Devi, estimando el valor de esta oportunidad dorada, corrió rápidamente desde el Himalaya para fusionarse con el océano en Puri. La presencia de Sri Krisna Chaitanya bendijo al océano y purificó sus aguas.

Cuando Sri Chaitanya había llegado al principio a Nilachala, el rey Sri Prataparudra estaba fuera haciendo la guerra contra el reino sureño de Vijayanagara. Mientras tanto, Sri Chaitanya, tras una larga estadía en Nilachala, fue de regreso a Bengala. El Señor estaba sintiéndose especialmente misericordioso hacia Ganga devi, así que regresó a Bengala.

Sri Vidya Vachaspati era el hermano de Sarvabhauma. Él era muy amable, caritativo y muy santo. Un día, sin previo aviso, Sri Chaitanya llegó junto con Sus servidores a la residencia de Vidya Vachaspati en Bengala. Sri Vidya Vachaspati, al ver que su huésped no era otro que Sri Gaurasundar, el Señor de Vaikuntha, cayó como una vara a Sus pies de loto. El bráhmana anfitrión estaba tan confundido dentro de su alegría extrema que no sabía que era la cosa apropiada por hacer a continuación. El Señor, también extremamente feliz de ver al santo bráhmana, lo abrazó y dijo: «Tengo una petición. Mi corazón está decidido en ir a Mathura, Vrindavan. Deseo pasar unos cuantos días aquí para bañarme en el Ganga. Pero, por favor, búscame un balneario tranquilo donde las multitudes no Me perturben. Luego, deseo que Me ayudes a empezar Mi viaje hacia Vraja. Si quieres que Me quede aquí, entonces, debes hacer todos esos arreglos».

Sri Vidya escuchó con atención todo lo que el Señor dijo y respondió con gran humildad: «Oh, cuán afortunadas son las generaciones de toda mi familia, pues están recibiendo el polvo de Tus pies de loto desde que llegaste a mi hogar. Mi casa y todo Te pertenecen, mi Señor. Ten la bondad de quedarte aquí confortablemente, tanto como lo desees. Me haré cargo de que nadie sepa que estás aquí».

El Señor se sintió muy contento de escuchar las humildes y sinceras palabras de Vachaspati, de modo que se quedó allí por unos cuantos días. Con todo, ¿cómo uno puede ocultar el sol? Muy pronto se llegó a saber de la llegada del Señor. Como un fuego incontrolado, se esparció la noticia por todas partes de que Sri Chaitanya, la brillante joya de la orden de sannyas, estaba residiendo en la casa de Sri Vidya Vachaspati. La gente se llenó de regocijo; sintieron que estaban en Vaikuntha a pesar de que tenían cuerpos terrenales. Ellos estaban llenos de júbilo y espontáneamente cantaron: «¡Hari! ¡Hari!», olvidando sus hijos, esposas, riquezas, hogar y todo lo demás.

La gente estaban muy emocionada y empezaron a hablar entre ellos, diciendo: «Vayamos y seamos bendecidos por mirar Sus pies de loto». Ellos hicieron de inmediato los preparativos para salir y ver al Señor, de modo que olvidaron casi toda etiqueta en su entusiasmo. Una multitud de miles corrió hacia la casa de Vidya Vachaspati, todos cantando fuertemente: «¡Hari! ¡Hari!» Todos los caminos regulares y la carreteras se llenaron, pues la gente salió de todas las direcciones, pisoteando a través de plantas y arbustos. La extraordinaria influencia y atracción de Sri Chaitanya es un fenómeno de lo más maravilloso y así Él libera a todas las entidades vivientes. A continuación, voy a describir esto. Por favor, escuchen con atención.

La gente llegó descontrolada, sin verse intimidada por los espinosos matorrales; felizmente se apresuraron para ver al Señor. Áreas que habían sido boscosas y silvestres, quedaron despejadas por la masa de gente que corrió y muy pronto se volvieron senderos improvisados. Toda la gente tenía una sola cosa en su lengua: los Santos Nombres de Krisna. La gente se sintía muy dichosamente expectante y hablaban entre ellos:

Una persona dijo: «Caeré a Sus pies mendigando que me dé esta sola bendición: que ponga un fin a todos mi enredos materiales».

Otra dijo: «Si puedo verlo solo una vez con estos ojos, entonces consideraré que he recibido todo lo obtenible. ¿Por qué entonces le debería pedir algo más?»

Otra más dijo: «Yo fui irremediablemente ignorante de Su verdadera posición y potencias, por lo tanto, por mucho tiempo solo lo critiqué de una manera muy ofensiva. Ahora, atraparé Sus pies de loto con mi corazón y le rogaré que me diga cómo librarme de todas mis ofensas».

Un padre de familia dijo: «Mi hijo es un jugador compulsivo, así que le pediré al Señor que lo haga dejar eso».

Alguien más dijo: «La única bendición que deseo es, que pueda siempre permanecer fijo a Sus pies de loto con mi cuerpo, mente y palabras y que nunca abandone ese refugio».

Otra más, dijo: «Qué maravillosa oportunidad. Solo pido que nunca olvide a mi querido Sri Gaurasundar».

Hablando de esta manera, la gente se mantenía yendo en una masiva columna; todo ellos sintiendo una indescriptible dicha. Las masas de miles convergieron en el puerto del transbordador —todos deseaban ser el primero en cruzar el río—. Los lancheros fueron puestos en extrema ansiedad cuando vieron la incontrolable multitud que se amontonaba en todas las lanchas. Cientos trataban de caber en cada lancha, pero finalmente las lanchas empezaban a ceder, rompiéndose bajo el enorme peso.

Como una compensación para su pérdida, la gente entonces daba sus ropas a los lancheros y con ilimitada alegría continuaban su esfuerzo por cruzar el río. En la ausencia de lanchas, ellos usaban cualquier otro medio disponible. Algunos cruzaron el río por flotar encima de ollas volcadas. Otros hicieron balsas por atar juntos troncos de plátano. Aquellos que podían nadar, jugaron por nadar de aquí para allá en la corriente. Toda la atmósfera resonó con el tumultuoso sonido del canto: «¡Hari! ¡Hari! ¡Hari! ¡Hari!» que se repitió y atravesó la cubierta externa del cosmos material.

Vidya Vachaspati llegó corriendo en busca de grandes lanchas y reunió muchas. Sin embargo, la impaciente multitud no tuvo el tiempo de sentarse y esperar; ellos solo cruzaron de alguna manera. Solo la Suprema Personalidad puede atraer la mente de la gente de la manera que Sri Chaitanya lo hizo. La gente, habiendo pasado sobre el Ganga, llegó directamente hasta Vidya Vachaspati y cayó a sus pies.

Ellos dijeron: «Eres muy santo y afortunado pues el Señor Supremo, Sri Krisna Chaitanya, es un huésped en tu casa. Tu buena suerte no puede ser descrita, así que, ten la bondad de favorecernos y salvarnos. Somos las personas más pecaminosas, caídas en el más oscuro pozo de la existencia material. Bondadosamente condúcenos y muéstranos Sus pies de loto de modo que nuestras vidas desdichadas y malas puedan ser exitosas de inmediato».

Sri Vidya Vachaspati quedó extremamente conmovido al ver la sinceridad de la gente y empezó a llorar de alegría. Miles de personas se reunieron allí y Sri Vachaspati los llevó a todos a su residencia. Las únicas palabras que vibraron en la atmósfera fueron el canto del nombre del Señor. Sri Gaurasundar es un océano de compasión que había descendido específicamente para liberar a todas las entidades vivientes. Por lo tanto, cuando escuchó el tumultuoso canto de los Santos Nombres de Krisna, salió de la casa para bendecir a la enorme masa de almas afortunadas e incrementar su alegría.

Ante la feliz multitud, apareció una encantadora figura, cuya belleza no tiene paralelo. Su refulgente rostro siempre estaba adornado con una gentil sonrisa y Sus ojos eran efusivos con trascendental júbilo. Su dorada forma estaba ornamentada con tilak de sándalo y una guirnalda de flores colgaba holgadamente sobre Su pecho. Con un paso tan lleno de gracia como un elefante, Él caminaba y levantaba Sus largos brazos y cantaba: «¡Hari! ¡Hari!» con una sonido que semejaba un trueno.

Cuando la gente vio a Sri Gaurasundar, ellos saltaron y bailaron con gran júbilo cantando fuertemente y luego cayeron al suelo como varas, ofreciendo reverencias. Levantándose como las olas del océano, elevaron sus brazos al cielo y oraron: «Oh, Señor, por favor, libéranos a nosotros los pecadores». El Señor sonrió con benevolencia y los bendijo diciendo: «Que desarrollen amor por Sri Krisna. Canten el nombre de Krisna, adórenlo y escuchen acerca de Sus Pasatiempos. Hagan que Sri Krisna sea el tesoro más grande de su vida».

La gente se sintió feliz más allá de las palabras al recibir esa bendición. Ellos repetidamente alabaron al Señor y rogaron: «Tu advenimiento en este mundo es un secreto. Has aparecido del vientre de Madre Sachi en Nabadwip solo para liberar a todo el universo. Con todo, somos tan pecaminosos que no pudimos reconocerte y permanecimos en el profundo y oscuro pozo de la ignorancia desperdiciando nuestra vida humana. Tú eres un océano de misericordia. Oh, Señor, benefactor de todas las entidades vivientes, bendícenos para que no podamos olvidarte». Todo esto sucedió por la potencia de Sri Gaurachandra —esas personas ordinarias hablaron tan elocuentemente.

Rápidamente, toda la aldea llegó a estar excesivamente abarrotada; no hubo en lo absoluto un espacio en ningún lado. En su avidez, la cual incrementó con cada momento que pasaba, la gente trepó a la cima de los árboles y a las azoteas con la esperanza de atrapar al menos una mirada de Sri Gaurasundar. El fenómeno extraordinario era que aunque los árboles y las azoteas estuvieron completamente repletos, ellos ni colapsaron, ni se cayeron, ni se desplomaron. Todo esto fue sustentado por la potencia trascendental del Señor. Sin cesar y parpadear, los ojos de la enorme muchedumbre permanecieron fijos como uno solo sobre Su perfecta y hermosa cara. Uno vez que lo vieron, no tuvieron deseo de regresar a casa. Ellos cantaron con júbilo y se absorbieron con su mirada fija en la cautivante belleza del Señor.

El Señor Supremo, Sri Gaurasundar, es el amo de todas las potencias místicas; de aquí que, sin dificultad, pudo abandonar la residencia de Sri Vidya Vachaspati sin el conocimiento de este y pudo salir de la aldea de Kuliya. Similarmente, la fascinada gente tampoco vio cuando Gaurahari partió. Solo Nityananda y unos otros cuantos asociados acompañaron al Señor mientras secretamente partía de Kuliya.

Mientras tanto, Sri Vachaspati empezó a buscar desesperadamente al Señor y al no encontrarlo en ninguna parte, Vachaspati concluyó que el Señor debía haber desaparecido, y se sintió profundamente afligido. Levantando su cara hacia el cielo, empezó a llorar amargamente.

La gente afuera, notando repentinamente la ausencia del Señor, se sintió confiada. «El Señor debe haber ido adentro para evitar este tumulto». Así, toda esa masa de miles empezó a cantar fuertemente, creando una resonancia que hizo eco por las bóvedas de todos los tres mundos.

La mente de Sri Vidya Vachaspati todavía estaba paralizada por el dolor. Él salió entre la atestada muchedumbre e hizo saber las malas noticias de la partida del Señor.

Él dijo: «Esa joya cimera de la orden de sannyas, nuestro amado Sri Krisna Chaitanya, nos ha engañado a nosotros, un montón de pecadores, y ha desaparecido. Mis queridos hermanos, en verdad, desconozco Su destino y ni siquiera puedo discernir a qué hora partió esta noche».

Sri Vachaspati intentó con muchas palabras de convencerlos de la verdad, pero la gente no tuvo confianza en sus palabras. Ellos continuaron creyendo que el Señor se escondía en la casa para evitar la multitud enloquecida, así que esperaron afuera con gran expectación.

La gente se acercaba a Sri Vachaspati y le pedía: «Por favor, llévame adentro para ver al Señor. Te prometo que estoy solo». Ellos empezaban a agarrar sus pies y suplicarle: «Una vez más, deseamos verlo con estos ojos, luego, regresaremos felizmente a casa. Por favor, presenta esta oración ante el Señor —que pecadores como nosotros podamos verle—. Seguramente, no se rehusará». Vachaspati pacientemente trataba de decirles la verdad, pero fallaba en convencerlos de su sinceridad. Mientras el tiempo pasaba, la gente entendía que el Señor podía no salir, y se impacientaron y se sintieron frustrados. Ellos hablaron con palabras mordaces a Vachaspati.

Alguien dijo: «Vachaspati ha ocultado ese extraordinaria gema entre los sannyasis, nuestro Sri Krisna Chaitanya, y luego viene y nos dice mentiras. ¿Por qué debería objetar en que seamos liberados? ¿Qué alegría hay en salvarse solo uno mismo?»

Otra persona dijo: «La naturaleza de una buena persona es que se satisface cuando otros reciben la liberación. Una alma ordinaria simplemente piensa egoístamente en su propio mejoramiento, pero un alma santa primero busca la salvación de los demás, incluso antes de pensar en sí misma».

Con todo, otra persona dijo: «Incluso en los ordinarios tratos sociales, si uno compra dulces y en vez de compartirlos con otros, simplemente los come para sí mismo, ciertamente eso es una falta».

Alguien más dijo: «Este bráhmana no es nada honrado en su comportamiento, él no está inclinado a ayudar a otros».

Por un lado, Vachaspati se sentía muy afligido por la partida del Señor y ahora, por otro, se le culpaba injustamente, causándole una aflicción extrema. Ante este angustioso dilema, él no tenía aparente forma de alivio. Sin embargo, en ese mismo momento, un bráhmana salió y le dijo suavemente al oído: «Sri Chaitanya se ha ido a la aldea de Kuliya. Ahora, de inmediato haz lo que desees con esta información». Las nubes de tristeza se disiparon y Vachaspati se sintió nuevamente feliz. Él abrazó con afecto al bráhmana y corrió hacia la multitud para darle las noticias.

Él dijo: «Todos ustedes me han culpado falsamente sin conocer los verdaderos hechos, pensando que oculté al Señor en mi casa. Acabo de recibir información de parte de un bráhmana que el Señor se encuentra en la aldea de Kuliya. Vayamos y encontremos si esta información es correcta. Si es cierto, entonces ustedes deben aceptarme como un bráhmana honesto».

La gente respondió con gran agradecimiento, cantando espontáneamente: «¡Hari! ¡Hari!» y todos juntos con bullente alegría en su corazón partieron de inmediato para Kuliya. La noticia se difundió rápidamente de que el más excelso de los sannyasis, Sri Chaitanya, estaba en Kuliya.

Mientras tanto, la multitud ya se había multiplicado algunas veces más. Repentinamente, pareció que Kuliya hubiera tenido mucho más magnetismo que la aldea de Vachaspati. La multitud había crecido a millones. Solo Ananta Shesha podría describir posiblemente este fenómeno extraordinario. Nadie podía decir de dónde había mágicamente aparecido este interminable flujo de gente. Fue difícil contar el número de lanchas que se habían volcado. Con todo, no hubo pérdida de vida y todos se las arreglaron para cruzar el Ganga. El milagroso hecho fue que cada vez que una lancha estaba a punto de volcarse y ahogar a todos, la tierra aparecía abajo de ella y prevenía la calamidad. Todo esto sucedía solo por el deseo del Señor Chaitanya.

Quienquiera que canta las glorias de este Suprema Personalidad puede sin dificultad cruzar sobre este océano material como si fuera el agua contenida en la huella del casco de un ternero. Seguramente, por Su Gracia, no es sorprendente que aquellos que estaban tan ávidos de ver al Señor pudieran cruzar Ganga Devi sin incidente adverso alguno.

Incontables miles cruzaron el río por sí mismos, todos ahogados en un océano de júbilo. Una vez que estaban del otro lado, ellos se abrazaban el uno al otro cantando fuertemente el Santo Nombre del Señor. Fue un gran día para hacer dinero. Nadie podría contar cuánto ganaron los lancheros. Mercados improvisados vendiendo una diversidad de artículos aparecieron repentinamente en todas partes e hicieron un bullente negocio. Gradualmente, todo espacio disponible fue llenado y todo el pueblo se convirtió en una océanica y fluida masa de gente. Fuerte y claro, por encima del alboroto se escuchaban los Santos Nombres de Sri Krisna. El canto omnipresente fue escuchado claro y preciso. Con todo, a pesar de este tumulto, el Señor permanecía oculto y no salía.

Cuando Sri Vidya Vachaspati llegó a Kuliya, empezó a buscar al Señor aquí y allá. Sin embargo, el Señor había declinado mostrarse en público, por lo que se hacía muy difícil dar con Su paradero. Tras una desesperada búsqueda, Sri Vachaspati descubrió al Señor y tan pronto lo vio, cayó al piso como una vara, ofreciendo reverencias.

Vachaspati empezó a recitar versos, describiendo repetidamente la presente Encarnación y los Pasatiempos del Señor. Él oró: «Oh, Señor, has aparecido como Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu solo para liberar a todo el universo. Ya has liberado a aquellos que han caído en este profundo y oscuro pozo de la existencia material. Tu misericordia es tan vasta como el océano ilimitado; por lo tanto, ten la bondad de que esta misericordia toque eternamente mi corazón. Viendo toda la creación inmersa en las actividades mundanas, has derramado Tu misericordia sin causa sobre todas las almas, concediéndoles amor por Krisna. Que Tú, la más magnánima Suprema Personalidad, siempre residas en el centro de mi corazón».

Glorificando a Sri Gaurasundar de esa manera, él cayó, repetidamente, a Sus pies. Ofrezco mis humildes respetos a los pies de Sri Visharada, el padre de ambos, los ilustres Sarvabhauma Bhattacharya y Vidya Vachaspati. Sri Vachaspati miró hacia su querido Señor y, regocijado por la lluvia de Sus misericordiosas miradas, se levantó y empezó nuevamente a alabar.

Con las manos juntas, él oró: «Oh, misericordioso Señor, tengo una oración. Eres el supremo autócrata, que actúa conforme a Su propia dulce voluntad, completamente independiente de todos y de todo. Otros pueden conocer Tu mente solo tanto como se las reveles a ellos. No estás sujeto a las reglas y regulaciones de nadie. Con todo, toda la gente aquí afuera no comprende esta verdad acerca de Ti y están exasperados y me injurian diciendo que te he ocultado dentro de mi casa. Están enojados conmigo, siendo inconscientes de los hechos. Por lo tanto, mi Señor, ten la bondad de ir afuera y mostrarte solo un momento, entonces, ellos nuevamente me aceptaran como una persona veraz, un bráhmana».

Después de oír sus palabras, el Señor sonrió y de inmediato estuvo listo para cumplir la petición del honesto bráhmana, Sri Vachaspati. El Señor salió afuera y la gente instantáneamente quedo inmersa en un océano de dicha. En todas partes la gente se arrojó al suelo ofreciendo sus reverencias. Cada uno de acuerdo a su conocimiento y capacidad empezó a recitar versos elogiando al Señor. Su júbilo incrementó continuamente y cientos de grupos de kirtan brotaron de todas partes y empezaron a cantar dulcemente. El Santo Nombre de Krisna resonó con melodiosa claridad, llenando y vibrando en la cóncava bóveda de la Tierra. Esto solo pudo suceder por la extraordinaria potencia de Sri Chaitanya.

El Señor Supremo, ahora vestido como un sannyasi, iniciaba el canto congregacional del Santo Nombre de Krisna. El Nombre es tan sublime que otorga el sabor del néctar divino. Los planetas superiores como Brahmaloka y Shivaloka están libres de toda aflicción simplemente por experimentar un diminuta porción de ese néctar. Los grandes yoguis místicos y sabios enloquecen con una gota de ese néctar.

Alguien que debido a una crasa ilusión refuta la existencia de esa Suprema Personalidad quien está dotada con todas las potencias y opulencia, pierde toda buena cualidad, posición en la sociedad y es rechazado por todos.

Por lo tanto, mis queridos hermanos, simplemente adoren los pies de loto del Señor Chaitanya. Por escuchar Sus trascendentales Pasatiempos, la ignorancia es destruida y simplemente por recordarlo, todo pecado y sufrimiento es extirpado. Por lo tanto, adoren los pies de Él, quien es la joya de los sannyasis.

El Señor y Sus devotos flotaron en un océano de éxtasis al ver a todos ocupados en el canto congregacional. Lágrimas en cascada recorrieron Sus mejillas como si Ganga Devi se hubiera manifestado en Sus ojos y ahora estuviera fluyendo libremente en toda dirección. El Señor se absorbió de inmediato en el canto congregacional y todo lo demás se desvaneció en la insignificancia. Él era la Encarnación del incontenible éxtasis del sankirtan. El Señor bailó con sublime júbilo en medio de todo grupo de kirtan que llegó ante Él. Esto multiplicó el entusiasmo y la dicha de ese grupo y ellos se consideraron de lo más afortunados al ser agraciados de esa manera por el Señor. Sri Nityananda, quien es el más destacado entre los devotos enloquecidos por el Krisna-prema, a veces tomaba a Sri Chaitanya y lo hacía danzar. Otras, Él danzaba junto con el Señor, perdido en el éxtasis del amor espiritual.

Sri Chaitanya rugía como un león mientras bailaba. Cuando es escuchado, ese rugido ciertamente disipa el abatimiento de todas las entidades vivientes. El Señor Shiva, mientras medita en Sri Gauranga, se embriaga tanto que cuando baila se olvida de su desnudez. Ahora, este mismo Señor Supremo, Sri Gauranga, quien crea mediante Su potencia toda la manifestación cósmica, y a quien todos los semidioses siempre están ávidos de mirar, se encontraba bailando a plena vista de los mortales.

Su Advenimiento había liberado al universo entero y sumido a la masa de gente en las olas de la dicha divina. Con todo, el Señor entraba en un estado de pérdida de conciencia externa, sin percibir la multitud que incrementaba y llegaba de todas las direcciones para verlo. Él estaba absorto en el Krisna-prema y bailaba con un éxtasis ilimitado.

Todos en el pueblo de Kuliya fueron liberados por la presencia del Señor. Desde el alma más elevada hasta el alma más caída, todos recibieron la misericordia del Señor. Quienquiera que escuche esta narración también quedará libre de los grilletes de las reaccciones kármicas.

El compasivo Señor permaneció afuera lo suficiente para que todos lo vieran y elevaran su conciencia a un estado de intensa alegría. Luego, fue adentro acompañado de Sus asociados y regresó a Su conciencia externa. Justo en ese momento entró un bráhmana y agarró fuertemente los pies de loto del Señor.

Él dijo: «Oh, Señor, tengo una petición. Te la puedo decir si me das un poquito de tiempo. Sin entender la esencia del sendero devocional, he cometido una grave ofensa por criticar a un Vaisnava. Repetidamente le grité y me burlé: “¿Quién es un Vaisnava en Kali-yuga y qué es precisamente este kirtan? Fue de este modo que me condené a mí mismo. Ahora, cuando recuerdo estos incidentes, mi mente empieza a quemarme. Oh, Señor, tienes la potencia de liberar a quien sea, de manera que, ten la bondad de decirme cómo mitigar mis pecados».

Sri Chaitanya sonrió benignamente al escuchar la confesión franca y honesta del bráhmana. Él dijo: «Oh, bráhmana, si a aquel que ha tomado veneno se le dispensa néctar, la bebida de la inmortalidad, entonces, gradualmente los efectos del veneno se debilitan y el cuerpo se vuelve inmortal. De manera que, ahora responderé a tu pregunta y te diré cómo actúa este néctar. Toda crítica que hiciste, incluso involuntariamente, es equivalente a beber veneno. Así que, ahora debes tomar el néctar del Nombre y los Pasatiempos de Sri Krisna con esa misma boca. A partir de ahora, usa la misma lengua que ofendió a los Vaisnavas, para glorificarlos. Por encima de toda otra actividad, constantemente glorifica a los Vaisnavas con canciones, poemas o de cualquier otra manera. La ambrosía de los Pasatiempos de Krisna es trascendentalmente dichosa y puede fácilmente aniquilar todo los efectos venenosos de la crítica a los Vaisnavas. Te estoy diciendo en verdad: La glorificación a los Vaisnavas y los Pasatiempos de Sri Krisna son el método de purificación para aquel que sin saberlo ha criticado a un Vaisnava. Si uno abandona la conducta incorrecta y el comportamiento ofensivo y continuamente glorifica al Señor Supremo y Sus devotos puros, entonces, uno puede destruir todo pecado. De otro modo, millones de actividades y penitencias piadosas no pueden contrarrestar las ofensas cometidas contra un Vaisnava. Por lo tanto, ahora, ve y practica el glorificar a los devotos del Señor y ciertamente te verás libre de todo pecado».

Los devotos se sintieron muy felices cuando escucharon esas maravillosas instrucciones y ellos respondieron por cantar: «¡Hari! ¡Hari!» El Señor ha explicado muy bien el método para aliviarse de la ofensa de blasfemar al Vaisnava. Aquel que desatiende esas instrucciones de Sri Chaitanya y critica a una persona santa debe ahogarse en el océano de la aflicción y aquellos que aceptan estas instrucciones de Sri Chaitanya como la verdad védica pueden cruzar sonriendo el océano de la nesciencia.

El siguiente visitante fue Devananda Pandit. Devanananda Pandit no tuvo un deseo de encontrarse con el Señor Chaitanya, cuando Sri Chaitanya todavía estaba en la vida familiar, viviendo en Nabadwip, donde llevó a cabo muchos de Sus trascendentales Pasatiempos. Él no poseía suficiente fe en Él, de manera que evitó un contacto con Él. Sin embargo, ahora, aquí en Kuliya, Devananda estaba cualificado y ansiosamente deseaba ver al Señor, pero, ¿por qué había aparentemente cambiado? Todos esos arreglos están realmente en las misericordiosas manos de Sri Krisna. Por lo tanto, en esa época en que Sri Chaitanya había aceptado la orden de sannyas y se había ido de casa, Devananda Pandit tuvo la buena fortuna de encontrarse y asociarse estrechamente con Sri Vakreshvar Pandit.

Vakreshvar Pandit era muy querido al Señor Chaitanya. Él siempre se hallaba absorto en saborear las melosidades devocionales con Sri Krisna, así que era una excelsa alma que podía purificar el universo entero. Cuando bailaba, ambos, los semidioses y los demonios, quedaban cautivados. De hecho, tan pronto como él empezaba a danzar, por la misericordia de Sri Chaitanya, todos los síntomas extáticos del amor tales como las lágrimas, el temblor, el rugir, la transpiración, las risas, el erizamiento del vello y el desmayo, aparecían en su persona. Es imposible describir todos los síntomas devocionales en Vakreshvar Pandit. Por un arreglo providencial, Vakreshvar Pandit llegó a quedarse en el ashram de Devananda Pandit.

Devananda Pandit se sentía cada vez más contento e impresionado con el radiante aspecto y la devoción pura al Señor Supremo que poseía Vakeshvar Pandit. Él empezó a servirlo con una devoción sincera. Cuando Vakreshvar Pandit danzaba, él caminaba alrededor con un bastón para mantener alejada a la muchedumbre. Si Vakreshvar caía desmayado en éxtasis, Devananda corría para tomarlo en sus brazos. Él tomaba el polvo de los pies de Vakreshvar y lo untaba sobre su propio cuerpo con sincera humildad y devoción. De esa manera, por servir a Sri Vakreshvar y observar sus excelsas características devocionales en Devananda Pandit se desarrolló una fuerte fe en Sri Chaitanya.

A partir de estos incidentes, uno puede entender las palabras de los Puranas, donde se declara que la devoción al Señor Supremo solo se desarrolla por servir a los devotos puros del Señor. Devananda Pandit era indudablemente una persona muy piadosa y noble. Desde su niñez había estudiado el Srimad Bhagavatam. Era tranquilo y sereno, con dominio de sus sentidos, sin apego a las cosas materiales y tenía muchas otras buenas cualidades. A pesar de todos estos méritos, no había desarrollado atracción a los pies de loto de Sri Chaitanya, aunque lo había personalmente conocido. No obstante, por la gracia de Sri Vakreshvar, su desvirtuada inteligencia fue rectificada. Por lo tanto, encontramos en la literatura védica que el servicio a un devoto puro es todavía más elevado que el servicio al Señor Supremo Mismo. En el Srimad-Bhagavatam se declara: «Puede dudarse si uno alcanzará la perfección por servir a la Suprema Personalidad de Dios, pero en lo absoluto existe duda de que uno la alcanzará si tiene apego por servir al devoto puro del Señor Supremo».

Así que está claro que para obtener la misericordia de Sri Krisna uno debe servir a Su entregado devoto puro. Devananda Pandit había desarrollado el apropiado apego devocional por Sri Gauranga debido a su íntima asociación con Vakreshvar Pandit. Ahora, yacía postrado, abrazando los pies de loto del Señor con gran reverencia y humildad. El Señor estuvo muy complacido al ver la devoción y mansedumbre de Devananda Pandit. Después de ofrecer sus humildes reverencias, Devananda Pandit se quedó de pie tímidamente en un rincón. El Señor lo trajo y lo hizo sentarse junto a Él. De esta manera, perdonó todas sus previas ofensas y lo bendijo.

El Señor dijo: «Ya que has servido muy bien a Vakreshvar Pandit, me es posible verte hoy aquí. Vakreshvar es una manifestación y personificación de la potencia trascendental de Krisna; por lo tanto, quienquiera que le sirve bien, de inmediato alcanza los pies de loto de Krisna. La residencia favorita de Sri Krisna es el corazón de Vakreshvar Pandit. En ese lugar y en ese momento en que Vakreshvar baila, allí Krisna Mismo es inducido a bailar. De manera que la presencia de Sri Vakreshvar convierte a cualquier lugar en un lugar de peregrinaje, la morada espiritual de Sri Krisna, Vaikuntha».

El bráhmana, Devananda Pandit, juntó sus manos y empezó a orar al Señor: «Oh, Señor, debido a Tu infinita compasión has aparecido en Nabadwip solo para liberar a la humanidad entera. Previamente, debido a mis actividades pecaminosas, ni te vi ni experimenté la divina dicha de Tu asociación. Es tu naturaleza derramar bendiciones sobre cada alma. Te ruego que ahora yo pueda desarrollar un apego firme a Tus pies de loto.Tengo un favor especial que pedirte; necesito Tu divina guía. Carezco por completo de conocimiento, sin embargo, estoy tratando de enseñar de un libro lleno de conocimiento. El Bhagatavam está destinado para las almas más inteligentes. Oh, Señor, por favor, instrúyeme acerca de qué enseñar, y cómo explicar el Bhagavata».

El Señor empezó a explicar la esencia del Srimad Bhagavatam: «Escucha, oh, bráhmana erudito, interpreta el Bhagatavam solo a la luz del bhakti, la devoción. El principio, el medio y el fin del Bhagavatam establece que el servicio devocional al Señor Supremo es eterno, absoluto e infalible. El servicio devocional es la única realidad, la Verdad Absoluta. En el momento de la disolución total de la creación cósmica, cuando todo es aniquilado por completo, solo la realidad del servicio devocional permanece no afectada y perfecta. El Señor Supremo, Sri Krisna, no le da el servicio devocional a todos, sin embargo, fácilmente concede la liberación a un aspirante, mientras que oculta la ciencia de la devoción pura. Solo por Su gracia, Él eleva a alguien al sendero del bhakti.

»Las conclusiones filosóficas acerca del sendero del bhakti, disponibles en el Srimad Bhagavatam, no tienen paralelo en ninguna otra Escritura. Así como todas las Encarnaciones del Señor, tales como Kurma, Matsya, etc. se automanifiestan, apareciendo y desapareciendo por Su propia dulce voluntad, similarmente, el Srimad Bhagavatam no es un texto compuesto por mortales ordinarios. Siendo trascendental, el Bhagavatam también aparece y desaparece solo por la voluntad de Sri Krisna. El Bhagavatam habiendo desaparecido previamente, de nuevo ha aparecido en la lengua de Srila Vedavyasa por la misericordia sin causa de Sri Krisna. La verdad esotérica acerca del Señor Supremo es inconcebible, tal como lo es el Srimad Bhagavatam. Este es el veredicto de toda Escritura.

»Si alguien orgullosamente clama conocer y entender el Srimad Bhagavatam, entonces él es ciertamente ignorante acerca de sus verdaderas conclusiones. Por otra parte, si alguien es sumiso y admite su falta de entendimiento, entonces la esencia del Bhagavatam ciertamente le será revelada a él. El Bhagavatam está saturado del divino Krisna-prema. En verdad es el cuerpo de Sri Krisna, por lo que contiene los confidenciales Pasatiempos de Sri Krisna. Srila Vedavyasa, tras haber compilado los muchos diferentes Puranas y Vedas estaba sintiendo todavía un vacío dentro de sí mismo, cuando finalmente habló el Srimad-Bhagavatam, su corazón quedó completamente satisfecho. Con todo, a veces, incluso alguien ocupado en tratar de exponer esta gran Escritura puede hallarse en una dilema, así que hay que ser cuidadoso.

»Así que debes explicar el principio, el medio y el fin del Bhagavatam por medio del bhakti. De ese modo, ya no cometerás ofensa alguna y de inmediato tu corazón estará feliz. Todas las Escrituras concluyen que la devoción a Sri Krisna es el último destino. Especialmente el Bhagavatam está impregnado de los intercambios de las trascendentales melosidades con Krisna. Ahora, regresa y estudia bien el Bhagavatam, y explícale a todos que ese servicio devocional a Krisna es la máxima ambrosía».

Devananda Pandit cayó plano a los pies del Señor, pensando de sí mismo como el alma más afortunada. Después de entregar su cuerpo, mente y palabras al Señor, y de ofrecer repetidas reverencias, fue de regreso a su casa. Así, Gaurasundar instruyó a todos acerca de la verdadera posición del Srimad Bhagavatam. El Bhagavatam solo enseña bhakti, de modo que si alguien no expone el sendero del servicio devocional mientras enseña el Bhagavatam, entonces inútilmente desperdicia palabras y energía y cosecha el fruto de la ofensa.

Aquel que entiende que el Srimad Bhagavatam es un tratado dedicado enteramente a la ciencia del servicio devocional llega a ser un recipiente de la especial gracia del Señor Krisna. La presencia del Bhagatavam en una casa hace que esta se santifique y se libere de todo lo que no es favorable. Adorar al Bhagavatam es equivalente a adorar a Sri Krisna. Escuchar y leer el Bhagavatam es servicio devocional puro. Hay dos significados de la palabra “Bhagavata”: uno es “el libro Bhagavata” y el otro es la “persona Bhagavata”, quien es la personificación de la misericordia de Krisna. Por adorar, estudiar y leer diariamente el Srimad Bhagavatam, uno será elevado a ser una “persona Bhagavata”.

Por otra parte, si una persona pecaminosa sin la actitud apropiada lee el Srimad Bhagavatam, entonces, debido a la carencia del entendimiento apropiado, ella criticará y ofenderá a Sri Nityananda. Sri Nityananda es la personificación de la esencia y las melosidades divinas del Srimad Bhagavatam. Aquel que entiende perfectamente esto es en verdad un alma inteligente y afortunada. Sri Nityananda incluso ahora se encuentra explicando continuamente el significado del Bhagavatam con Sus miles de bocas. Aunque Sri Nityananda es ilimitado, no es capaz de terminar Su disertación acerca del Bhagavatam, el cual es ilimitado, trascendental y contiene las conclusiones del sendero del bhakti.

De esa manera, el Señor le enseñó a todos la verdadera esencia del Srimad Bhagavatam, utilizando Su discusión con Devananda Pandit como un medio. Todos aquellos que se acercaron con preguntas espirituales, el Señor los satisfizo completamente con Sus respuestas. Con Su visita a Kuliya, Sri Krisna Chaitanya bendijo a todos, haciéndolos afortunados y gloriosos. Mirando enteramente absortos al maravilloso Señor, su visión permaneció adherida a Él. Así, satisfizo los deseos de todos y disolvió sus aflicciones, haciendo que todos los devotos flotaran en un océano de éxtasis.

Aquel que escucha estos Pasatiempos con satisfacción ciertamente se asocia directamente con el Señor.

Una persona puede nacer en cualquier familia o casta: Todo es bueno si escucha acerca de los trascendentales Pasatiempos de Sri Krisna.

Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, humildemente ofrezco este canto a Sus pies de loto.

 

Traducción

Sripad Jai Balai Prabhu

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