La forma más excelsa de separación

 

La forma más excelsa de separación

 

Una carta de Srila Bhakti Bimal Avadhut Maharaj para los devotos rusos en relación a la Desaparición de Srila Gurudev y a los eventos vinculados con esto.

Marzo del 2010

 

 

Queridos devotos:

 

Por favor, tengan la bondad de perdonarme por lo tardío de esta carta que ustedes han estado esperando por mucho tiempo.

 

Indudablemente, las noticias de la Desaparición de Srila Gurudev son como un rayo que ha golpeado el corazón de toda nuestra familia internacional Vaisnava. De una manera excepcional me fue posible estar presente en el momento de la partida de Srila Gurudev. Les voy a relatar las dramáticas circunstancias de los eventos de los últimos meses en el orden de su acontecimiento:

 

Una delegación de devotos rusos –Vijay Raman Prabhu, Sahadev Prabhu, los devotos hindúes que se unieron la Misión en Rusia (los doctores: Jay Kumar, Ram Sundar y Amit Krisna Goswami), Premananda Prabhu, Anukrisna Didi y yo—, estuvimos presentes en la ceremonia de Vyasa Puja en Nabadwip. En esa ceremonia Srila Gurudev declaró a Srila Acharyya Maharaj como su sucesor y el Acharya del Sri Chaitanya Saraswat Math.

 

Por supuesto, para aquellos que conocieron íntimamente a Gurudev, eso no fue una sorpresa debido a que para todos aquellos del séquito de Gurudev era notable la especial posición de Srila Acharyya Maharaj como un servidor exclusivo. Cuando Gurudev declaró su divina voluntad, todos los devotos mayores occidentales (los sannyasis, los líderes de la Misión en muchos países, los dirigentes de los centros regionales) aceptaron felizmente la decisión de Gurudev. Pero, así como no hay luz sin una sombra, de inmediato apareció un envidioso grupo que se opuso al Acharya recientemente proclamado. La oposición la encabezaron Ranjit y Paramahamsa Maharaj quienes le enviaron por escrito a Srila Gurudev una insultante petición con la cual trataban de apelar contra la decisión de Gurudev respecto a la designación del Acharya. Su principal argumento era el hecho de que Srila Acharya Maharaj siempre había estado ocupado únicamente en construir templos y en administrar, y que, por lo tanto, no podía ser el dirigente de una Misión internacional. Ocurrió entonces que incluso su mezquina petición se convirtió en una glorificación a Acharyya Maharaj como un servidor perfecto de Gurudev. En sí, ellos no pudieron ofrecer ningún argumento significativo, aparte de que su ego y ambiciones materiales salieron a la superficie.

 

Después de que Srila Gurudev recibió esta petición, él se fue de Nabadwip el mismo día mientras que la tensión y la condición de una salud precaria no le permitían quedarse más tiempo allí. Srila Gurudev, junto con su séquito se mudaron a Kolkata.

 

Un drama empezó a desarrollarse; Srila Gurudev estaba extremadamente enojado, pero el grupo opositor continuó activa y agresivamente su oposición. Acharyya Maharaj tuvo que tener la ayuda de la policía. Srila Gurudev separó a Paramahamsa Maharaj y a Ranjit de la Misión y creó un consejo internacional de Acharyas para asegurar la posición de Nabadwip como el centro internacional y protejerlo de cualquier usurpación. Así que por la voluntad de Gurudev y la providencia, Goswami Maharaj, Janardan Maharaj, Ashram Maharaj y otros devotos mayores de la Misión, permanecieron con Gurudev a fin de asegurar su tranquilidad y tomar parte en la trasmisión de los asuntos a Sripad Acharyya Maharaj.

 

Ninguno de nosotros esperaba que estos fueran nuestros últimos días con Gurudev. Aunque su salud estaba debilitada, Gurudev misericordiosamente no mostraba que estuviera preparándose para irse. Con todo, continuaba recibiendo a los devotos e incluso dio iniciaciones: las últimas fueron las de Ram Ranjan de Moscú y Mirra de México. El día en que inició a Ram Ranjan, Srila Gurudev le dio una galletita de su mesa, pero cuando vio que Ram Ranjan la comía sin nada para beber, le dio la mitad de propia su taza de té. Queridos devotos, cuando yo vi eso quise llorar, pero mi corazón estaba alegre… Solo ahora entiendo que nunca más en nuestra vida podremos estar con una personalidad tan misericordiosa.

 

Mientras los días transcurrían Srila Gurudev se sintió peor ya que la infección pulmonar no le permitía respirar con libertad, pero, a pesar de su sufrimiento físico continuaba derramando sobre nosotros su preciosa asociación.

 

Sus servidores personales permanecían con él las veinticuatro horas, habiendo perdido todo sentido del tiempo. A veces Srila Gurudev se sentía un poco mejor por un rato y cantaría, bromearía y recitaría slokas, y los últimos tres días estuvo muy tranquilo.

 

Una vez Deva Bandhu Prabhu (su cocinero y el esposo de Nanda Priya Devi Dasi, de Brasil) me dijo que desde hacía unos cuantos días Gurudev había rehusado tomar esteroides (su principal medicina como fuente de energía). Luego, en el Templo, cuando yo regresaba al Sevak Bhavan, vi a Nanda Priya Devi Dasi sentada en el templo con un gran plato de prasadam. Le pregunté: «¿Qué estás haciendo aquí?» Ella contestó: «Estoy atendiendo al huésped invisible…» Le pregunté: «¿Cuál huésped?» Nanda Priya dio a entender que Gurudev le había dicho que un sadhu, muy anciano y notable, había venido a verlo, y que habían tenido una conversación importante, y que luego Gurudev le pidió a ella que le ofreciera prasadam al huésped. Conociendo la naturaleza mística de Gurudev no estábamos muy sorprendidos debido a que su conexión con el mundo trascendental ha sido siempre más que obvia.

 

Yo pienso que si hubiera sido un buen momento y Gurudev hubiera bromeado, yo le habría preguntado el nombre de ese sadhu. Pero eso no iba a ocurrir. Ahora solo puedo conjeturar que, tal vez ese huésped fue Srila Sridhar Maharaj mismo o alguien de nuestro Guru-varga.

 

El siguiente día fue Ekadasi. Por alguna razón decidí ayunar. Aravinda Lochan Prabhu y yo fuimos a dar una caminata alrededor del templo —era un atardecer increíblemente agradable, soplaba una brisa suave, estábamos felices de que era un día de Ekadasi y que la maravillosa brisa fresca disipara el aire sofocado de Calcuta.

 

En la noche fuimos a visitar a Gurudev: de manera inusual muchas personas lo rodeaban. Estaba sentado y sonreía enigmáticamente. Todos querían hacer algo bueno para él. Yamuna Devi Dasi le mostró algunas fotos de devotos, y luego recordamos que él no había visto por bastante tiempo la «Danza del corazón» (una película de prédica acerca del Festival Grushinsky, donde bailamos y cantamos durante un kirtan en medio de la muchedumbre). A Srila Gurudev le gustaba muchísimo ese video, y Yamuna Devi Dasi lo puso nuevamente para él. Después de que miramos el video, él se sintió un poco cansado, y entonces Yamuna Devi Dasi puso un video más corto para que lo viera: el del Festival de la Primavera China. Había acróbatas del ballet chino haciendo representaciones en un estrado esférico, vestidos como dioses con trajes amarillos mientras ejecutaban el baile de la Llegada de la Primavera. De abajo del domo, la diosa de la primavera descendió hasta el estrado, los acróbatas volaban en el aire semejando mariposas —todo era como un increíble festival en el mundo espiritual—. Gurudev miraba pensativamente en la pantalla… y nosotros… Nadie sabía que él estaba despidiéndose de nosotros. Srila Gurudev no quiso perturbar a nadie… Nosotros ofrecimos nuestras reverencias y fuimos a nuestros cuartos.

 

El doctor Jay Kumar llegó de Delhi —por pura coincidencia no pudo tomar el tren y llegó por avión—. Estuvimos caminando hasta tarde y decidimos que en la mañana, tan pronto como fuera posible, iríamos a ver a Gurudev.

 

Yo preveía que Gurudev iba a partir, pero tenía la esperanza que se quedara con nosotros algunos meses. El doctor Kumar se marchó y yo no pude dormir por un largo rato, al igual que otros devotos. Tomé mi notebook, y por alguna razón empecé a bosquejar un monumento para Srila Gurudev. Yo recordé el samadhi de Srila Rupa Goswami, y no podía siquiera imaginar que Rupa Goswami y Raghunat Das Goswami habían partido en un día igual, Gaura Dvadasi. Luego, me quedé dormido.

 

Me despertó el grito de Yamuna: «Avadhut, levántate». Yo comprendí que algo había sucedido. Rápidamente me vestí, corrí al cuarto de Gurudev y vi que sus devotos más cercanos estaban alrededor de su cama y Kishori Devi Dasi le daba respiración artificial… La escena me dejó conmocionado.

 

Le dije a Kishori: «Rápidamente, trata de darle masaje al corazón», pero Yamuna me miró y dijo: «Él ya se fue…».

 

No podía creerlo y le pedí a Kishori que continuara proveyéndole la respiración artificial. Al siguiente momento vi que Srila Gurudev movía su dedo unas cuantas veces como si intentara decirnos adiós, por última vez.

 

Kishori Devi Dasi me dijo que cuando todos nos fuimos a nuestros cuartos después de los videos, Gurudev se quedó apacible, y que a la medianoche tuvo un ataque ligero. Luego, Srila Gurudev se quedó dormido y durmió casi cuatro horas. Pero cuando se despertó, todo sucedió muy rápidamente. Los devotos continuamente trataron de darle esteroides, pero él los rechazaría mostrando que estábamos disturbándolo. Todos estaban tan conmocionados y aterrados que no sabían qué hacer. Luego, ellos despertaron a todos y empezaron un kirtan.

 

Srila Gurudev yacía apaciblemente como si solo se hubiera dormido.

 

Las noticias se esparcieron de inmediato. Una línea de personas aparecieron en el cuarto de Srila Gurudev. Lloraban y se despedían. Su cuerpo estaba cubierto con una lluvia de flores y guirnaldas. Los devotos estuvieron haciendo kirtan y la gente continuó llegando. Los parientes cercanos también llegaron, y se tuvo que decidir rápidamente sobre el transporte y nuestras acciones. Yo estaba totalmente conmocionado, pero entendí que tenía que ser fuerte y no ceder a los sentimientos. Corrí hacia el cuarto de Goswami. Maharaj estaba pálido y rebuscaba intensamente algo en su computadora. Yo sabía que tenía que haber una confirmación divina de lo que había sucedido. Le pregunté: «Maharaj, «¿qué parte del templo se destinará para el samadhi?» Maharaj contestó: «Los devotos ‘sentirán’ el lugar, les será revelado». Después de esas palabras, él rompió en llanto, y yo salí de su cuarto.

 

Yo me sentía como dando vueltas por los salones, entendiendo que tenía que ser fuerte y llevar a cabo las acciones tácticas. Todos también lo sabían, aunque de cuando en cuando, un flujo de lágrimas corría por nuestras mejillas. Las acciones de los devotos fueron muy rápidas y sincronizadas. Parecía que Gurudev nos dirigía a cada uno de nosotros.

 

Srila Acharyya Maharaj vino, luego llegó el auto y luego el autobús. El cuerpo de Gurudev fue llevado en una ambulancia y Jay Kumar y unos cuantos devotos y yo fuimos en ese carro con sirenas; otros tres carros nos siguieron.

 

El camino parecía inusualmente vacío, como si alguna fuerza invisible hubiera despejado todos los obstáculos. Tres horas más tarde llegamos a Nabadwip.

 

Para ese entonces, la gente de todo Nabadwip y las áreas adyacentes se encontraba reunida en el templo. Anukrisna Devi Dasi y Subhal Sakha Prabhu pudieron milagrosamente llegar desde Puri en solo cinco horas: ellos traían el equipo de grabación de video y trasmisión.

 

En algún momento pensé que todos se habían vuelto locos.

 

El cuerpo de Gurudev fue presentado ante las Deidades y luego cientos de personas se precipitaron hacia su cuerpo para tocar sus pies —algunos gemían, algunos enloquecían—. Nos costó mucho esfuerzo construir una barrera humana alrededor del cuerpo de Gurudev y dejar que todos entraran de dos o tres a la vez, y se formó una línea.

 

Las flores caían como una lluvia. Gurudev derramó sobre todos los que estuvieron presentes sus últimas bendiciones. Su auspicioso apacible rostro parecía decir: «Todo está bien; si no puedes hacer nada, no te preocupes».

 

Cuando la ceremonia de despedida se terminó, el cuerpo de Gurudev fue llevado al samadhi-mandir de Srila Sridhar Maharaj y comenzó la ceremonia de abhishekh. El cuerpo de Gurudev fue bañado con agua, cubierto con pasta de sándalo y vestido con nuevas ropas… Luego, comprendí que me encontraba carente de fuerza… solo estaba parado allí, devastado.

 

Srila Acharyya Maharaj se movió por todo el terreno como un Sudharshan chakra. En un momento lo vi bañando el cuerpo de Gurudev, en otro momento excavando un hoyo para el samadhi y aún en otro momento, en otra parte, dando instrucciones.

 

Luego, empezó el arati. En ese momento caminé a penas hacia el fondo y miré desde lejos… Gurudev estaba sentado en samadhi, como si estuviese vivo. Él estaba rodeado y apoyado por devotos cercanos… Él aceptaba la adoración y estaba listo para partir. Cuando el arati terminó, empezó la ceremonia funeral. Fue muy difícil llegar hasta el lugar del samadhi —la gente se apretujaba en estrechos círculos, los devotos yacían en el suelo, agarrando la cama de Gurudev… Tuvimos que literalmente arrojar a la gente hacia afuera, aunque eso no provocó ninguna ira. Llevamos a Gurudev y parecía que la cama se movía por sí sola sobre un camino de cientos de manos… En la tumba, se levantó un altar especial, y junto a ella ancianos sannyasis de otros Mathas Gaudiyas se encontraban muy ocupados. La ceremonia fue guiada por Giri Maharaj, quien se encontraba en lo alto con su vara en las manos como si estuviera sentado en un trono; de cuando en cuando daba instrucciones. Conforme a las reglas, la tierra no debe tocar el cuerpo del Acharya. En lo profundo, fue construido un yajña kunda y luego fue cubierto con sal. Gurudev estaba sentado con su danda y sus cuentas, la adoracion fue llevada a cabo y el prasadam fue ofrecido. En su pecho, escribieron “Sri Rupa Manjari Pada”, y luego empezó  la ceremonia de dar samadhi. En turnos, Acharyya Maharaj y otros arrojaron puñados de sal, recitando un mantra especial. Luego, arrojaron sal como una nevada, y cuando el cuerpo de Gurudev ya no pudo ser visto debajo de la nevada de sal, todos empezaron a arrojar tierra, con las manos, con palas, con canastas. Jagadananda Prabhu casi quedó sepultado con Gurudev y se miraba como el Señor Shiva cubierto de cenizas. Los sirvientes personales de Gurudev, junto con Srila Ashram Maharaj, estaban haciendo su último servicio personal. Incapaz de soportar lo que había sucedido, Yamuna Devi Dasi se quedó en Kolkata, pero cuando los devotos le llamaron por teléfono y la invitaron para decirle que a Gurudev le hubiera gustado que ella estuviera allí, ella llegó al final de la ceremonia. Yamuna Devi Dasi pasó sus mejores años con Gurudev y el hecho de que ella no lo vería de nuevo en esta vida, rompió su corazón.

 

Yo miré todo desde la azotea y vi cientos de personas rodear el edificio del Sri Chaitanya Saraswat Math. Ellos se encontraban virtualmente colgados en racimos y de pie en los parapetos, y nadie tuvo temor de caer y estrellarse. Todos se encontraban tan absortos en lo que sucedía que no se despertaba un sentimiento de inseguridad en nadie. Lo que vi fue tal vez la impresión más intensa en mi vida. Por una razón u otra, yo recordé la historia de Mahaprabhu cuando vino a Katwa para tomar sannyas, y como miles de personas corrían y lloraban detrás de él; ellos estaban agarrando la tierra que Mahaprabhu pisaba, y el camino estaba cubierto de baches. Repentinamente, escuché la canción: «Sri Gaura Mangala Bhumi Avichintya-chintamani». «La tierra de Gaura Mandal, cada partícula de polvo de ella es una gema preciosa capaz de satisfacer cualquier deseo». Gurudev estaba partiendo tal como el sol que se pone tras la montaña Himalaya… En un momento, un pequeño montículo creció en el lugar de su samadhi, en el tope del cual fue plantada una Tulasi. Luego, rápidamente se construyó una cerca; era un día muy caluroso, pero para ese entonces el calor estaba desvaneciéndose y se estaba poniendo oscuro, y nosotros apenas terminamos a tiempo… conforme a las reglas, el samadhi debe terminar al momento de la puesta del sol. Tan pronto como el sol se ocultó, sopló una brisa fresca, y en breve rugió la tormenta, el trueno se avivó y empezó a llover. Goswami Maharaj estaba parado junto a mí y estaba recitando el sloka: «Los dioses derramaron las flores de las gotas de lluvia sobre la bendita tierra de Nabadwip, y todos el mundo trascendental se regocijó». Mientras se hacía el silencio, todos se sumergieron como en un océano de sentimientos en separación por Gurudev.

 

Nosotros recordamos que aquí en Nabadwip, Gurudev construyó el templo de la Unión en la Separación para su Guru —el fuego de la separación purificará, derritirá nuestros helados corazones cubiertos con el hielo del interés propio y del amor propio.

 

Pasaron más de 16 horas en el calor de los 40 grados centígrados, y yo regresé a mi cuarto y caí en la cama como si estuviera muerto. A pesar del cansancio mortal, repentinamente sentí soltura y pureza. No podía imaginar que un evento como la Desaparición de un Vaisnava pudiera ocasionar esa clase de satisfacción profunda. Fue inconcebible, pero fue cierto. Así que, caí dormido y dormí hasta el arati. Fue el primer arati después de la partida de Srila Gurudev, y los devotos dijeron que ellos lo hicieron con especial afecto. Luego, llegó el momento para la reunión de la mañana. Srila Goswami Maharaj habló de verdades espirituales muy profundas acerca de Gurudev y glorificó a Srila Acharyya Maharaj, consolidando su posición en la sucesión espiritual. Algunos de esos que estaban en contra de Acharyya Maharaj estuvieron presentes en el programa y quedaron conmocionados. Uno a uno, los líderes de los diferentes países ofrecieron alguna plática, glorificando a Gurudev y su sucesión viviente. Llegó el turno para mí, también. Yo también dije algo, no recuerdo exactamente qué, pero los devotos misericordiosamente lo aceptaron con aprobación… Acharyya Maharaj floreció como el capullo de un loto rosado. La oposición y el trabajo duro han sido sus compañeros por muchos años, pero él sintió que Srila Gurudev derramó su misericordia a través de sus devotos y él se sintió extremadamente feliz de aceptar sus bendiciones. Él dijo: «Por favor, perdónenme. No soy perfecto», y sonó hogareño, muy afectuoso. La oposición se alejó con sus desalentadas cabezas, fue obvio para todos que su batalla estaba perdida: los devotos desean satisfacer la voluntad de Gurudev.

 

Yo escuché que el festival dedicado a la Desaparición de Srila Gurudev se llevará a cabo en diez días y que va a ser atendido por mas de 200 devotos de todas partes del mundo. Yo comprendí que tenía que escribir rápidamente una carta para el internet. Sé que los devotos tienen muchas preguntas, pero probablemente podré dirigirme a ellas en mi siguiente carta, cercana al festival de la Desaparición de Gurudev. Por ahora, todo debe permanecer igual debido a que sabemos que Srila Gurudev está con nosotros en su forma y sus instrucciones trascendentales. Los cambios ocurrirán de una manera natural y armoniosa. La cosa más importante es que Gurudev esté feliz y que le permitamos vernos juntos como una familia.

 

El día seis de abril se llevará a cabo el festival dedicado a la Desaparición de Srila Gurudev, en Nabadwip y en todo el mundo. Yo espero que ustedes se reunan todos y ofrezcan sus respetos a Srila Gurudev. Que su misericordia toque sus corazones y que pasen estos días recordándolo con un deleite triste. En Ramananad-samvad, la famosa charla entre Mahaprabhu y Ramanda Ray, que reveló la verdadera profundidad del teísmo y que fue traída a este mundo por Sri Chaitanyadev, Mahaprabhu le preguntó a Ramananda: «¿Cuál es la forma más excelsa de separación?» Ramananda contestó que no hay un sentimiento más profundo de separación que el sentimiento de separación por los devotos.

 

Swami B. B. Avadhut

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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