Jahnu-Saptami y Śrī Jāhnavī-pūjā (Śrī Gaṇgā-pūjā).

En este día el Ganges es adorado y muchas personas hacen ofrendas a los antepasados,  muchas personas se bañan en el Ganges. En este día, si es posible, se debe adorar al Ganges.

Śrīla  Bhaktivinoda Ṭhākura escribe en Su ‘Śrī Navadvīpa-Māhātmya’, capítulo 13: Descripción de Vidyānagara y Jahnudvīpa:

“Mientras Nityānanda habló, fueron a Jahnunāgara donde vieron la encantadora ermita de Jahnu Muni. Nityānanda Prabhu explicó: “Este lugar encantador es llamado ‘Jahnudvīpa’, se conoce como Bhadravana. En este lugar Jahnu Muni se sometió a penitencias y recibió el darśana de la forma de oro de Gaurāṅga.

Jahnu Muni estaba sentado aquí cantando su Gāyatrī-mantra, cuando su taza ācamana cayó en el Bhāgīrathī (Ganges), y fue arrastrado por las corrientes. Él abrió la boca y bebió toda el agua de un trago. El rey Bhagīratha pensó ‘¿A dónde se ha ido el Ganges?’ Concluyó que Jahnu Muni había bebido al Ganges. El rey estaba abrumado por la ansiedad y adoró al muni durante varios días. Luego el muni liberó al Ganges de su cuerpo. A causa de este incidente el Ganges se conoce, a lo largo del mundo, como ‘Jāhnavī’, la hija de Jahnu”.

 

– Referencias del Ganges en el ‘Śrīmad-Bhāgavatam’:

 Śrīmad-Bhāgavatam.

Canto 4: La Creación de las Cuatro Órdenes.

Capítulo 1: Tabla Genealógica de las Hijas de Manu

Verso: 14:

pūrimāsūta viraja
viśvaga
ca parantapa
devakuly
ā hare pāda-
śaucād yābhūt sarid diva

Traducción:

Mi querido Vidura, de estos dos hijos, Kaśyapa y Pūrimā, Pūrimā engendró tres hijos, que fueron Viraja, Viśvaga y Devakulyā. De estos tres, Devakulyā fue el agua que lavó los pies de loto de la Personalidad de Dios y que se transformó, más adelante, en el Ganges de los planetas celestiales.

Significado:

De los dos hijos, Kaśyapa y Pūrṇimā, aquí se trata de los descendientes de Pūrṇimā. En el Sexto Canto se hablará de ellos con más detalle. De aquí se deduce también que Devakulyā es la deidad regente del río Ganges, río que baja a este planeta desde los planetas celestiales y que se considera sagrado por haber tocado los pies de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Hari.

 

Śrīmad-Bhāgavatam.

Canto 5: El Ímpetu Creativo.

Capítulo 17: El Descenso del Río Ganges.

— Śukadeva Gosvāmī dijo: Mí querido rey, el Señor Viṣṇu, el disfrutador de todos los sacrificios, apareció en la forma de Vāmanadeva en el recinto de sacrificios de Bali Mahārāja. Entonces extendió Su pierna izquierda y, al hacerlo tocó el final del universo; con la uña del dedo gordo de Su pie, agujereó la cubierta del universo. Por ese orificio entró el agua pura del océano Causal en la forma del río Ganges. Habiendo lavado los pies de loto del Señor, que están cubiertos de un polvo rojizo, el agua del Ganges adquirió un color rosado muy hermoso. Todas las entidades vivientes pueden purificar su mente de la contaminación material con tan sólo tocar las trascendentales aguas del Ganges; esas aguas, a pesar de ello, siempre permanecen puras. El Ganges, antes de descender al universo, toca directamente los pies de loto del Señor; por eso recibe el nombre de Viṣṇupadī. Más tarde recibió otros nombres, como Jāhnavī y Bhāgīrathī. Después de mil milenios, el agua del Ganges descendió sobre Dhruvaloka, el planeta más elevado del universo. Por eso todos los sabios y eruditos proclaman que Dhruvaloka es Viṣṇupāda [es decir, está situado sobre los pies de loto del Señor Viṣṇu].

— Dhruva Mahārāja, el famoso hijo de Mahārāja Uttānapāda, es conocido por ser el devoto más excelso del Señor Supremo, debido a su firme determinación en la práctica del servicio devocional. Sabiendo que las sagradas aguas del Ganges lavan los pies de loto del Señor Viṣṇu, Dhruva Mahārāja, en su propio planeta, y hasta este mismo día, recibe con gran devoción esa agua sobre su cabeza. Desde lo más hondo de su corazón piensa constantemente en Kṛṣṇa con devoción profunda; debido a ello, está abrumado con ansiedades extáticas. De sus ojos entreabiertos fluyen las lágrimas, y por todo el cuerpo se le levantan erupciones.

— Los siete grandes sabios [Marīci, Vasiṣṭha, Atri, etc.] habitan en los planetas situados bajo Dhruvaloka. Bien conscientes de la influencia del agua del Ganges, todavía hoy la llevan sobre los cabellos que, en forma de moño, coronan sus cabezas. Han llegado a la conclusión de que ésa es la riqueza suprema, la perfección de todas las austeridades, y la mejor manera de avanzar en la vida trascendental. Habiendo obtenido el servicio devocional ininterrumpido a la Suprema Personalidad de Dios, dejan de lado todos los demás procesos beneficiosos, como la religión, el crecimiento económico, la complacencia de los sentidos, e incluso la fusión en el Supremo. Tal como los jñānīs creen que fundirse en la existencia del Señor es la verdad más elevada, estas siete personalidades excelsas consideran que el servicio devocional es la perfección de la vida.

— Después de purificar los siete planetas próximos a Dhruvaloka [la Estrella Polar], el agua del Ganges atraviesa las vías espaciales de los semidioses, llevada en miles de millones de aeroplanos celestiales. Después, inunda la Luna [Candraloka], y por último llega a la morada del Señor Brahmā, en lo alto del monte Meru.

— En la cima del monte Meru, el Ganges se divide en cuatro ramas, cada una de las cuales corre con gran caudal en cada una de las cuatro direcciones [Este, Oeste, Norte y Sur]. Esas ramas, que reciben los nombres de Sītā, Alakanandā, Cakṣu y Bhadrā, desembocan en el océano.

— La rama del Ganges que recibe el nombre de Sītā fluye a través de Brahmapurī, en la cima del monte Meru; desde ahí desciende a los cercanos picos de las montañas de Kesarācala, que son casi tan altos como el propio monte Meru. Esas montañas forman una especie de ramo de filamentos en torno al monte Meru. De las montañas Kesarācala, el Ganges cae sobre el pico de la montaña Gandhamādana, para luego fluir hacia la región de Bhadrāśva-varṣa. Por último, llega por el este al océano de agua salada.

— La rama del Ganges que recibe el nombre de Cakṣu cae sobre la cima de la montaña Mālyavān, y desde ahí forma cataratas que caen sobre Ketumāla-varṣa. El Ganges discurre sin obstáculos por Ketumāla-varṣa; de ese modo llega por el oeste al océano de agua salada.

— La rama del Ganges que recibe el nombre de Bhadrā parte de la cara norte del Monte Meru. Sus aguas caen sobre los picos de la montaña Kumuda, el monte Nīla y las montañas Śveta y Śṛṅgavān, en este orden. Desciende después a la provincia de Kuru, atraviesa esa región, y desemboca por el norte en el océano de agua salada.

— De manera similar, la rama del Ganges que recibe el nombre de Alakanandā parte de la cara sur de Brahmapurī [Brahma-sadana]. Después de pasar por las cumbres de las montañas de diversas regiones, cae con gran fuerza sobre los picos de las montañas Hemakūṭa e Himakūṭa. Tras inundar las cumbres de esas montañas, el Ganges cae en la región de Bhārata-varṣa, inundándola también. Luego fluye hasta desembocar por el sur en el océano de agua salada. Las personas que vienen a bañarse a este río son afortunadas. Para ellas no es muy difícil obtener a cada paso los resultados de celebrar grandes sacrificios como el rājasūya-yajña y el aśvamedha-yajña.

— Muchos otros ríos, grandes y pequeños, parten de la cumbre del monte Meru. Son como hijas de la montaña, y forman cientos de ramas que fluyen por las diversas regiones.

— Entre los nueve varṣas, a la región que recibe el nombre de Bhārata-varṣa se la considera el campo de las actividades fruitivas. Los sabios eruditos y personas santas declaran que los otros ocho varṣas son para personas piadosas muy elevadas, quienes, tras regresar de los planetas celestiales, disfrutan del resto de los resultados de sus actividades piadosas en esos ocho varṣas terrenales.

— En esos ocho varṣas o regiones, los seres humanos viven diez mil años terrestres. Todos sus habitantes son casi como semidioses. Tienen la fuerza física de diez mil elefantes. En verdad, sus cuerpos tienen el vigor del rayo. Su vida, plena de juventud, transcurre de un modo muy agradable; hombres y mujeres disfrutan de la unión sexual con gran placer y durante mucho tiempo. Tras muchos años de placer sensual, cuando no les queda más que un año de vida, la esposa concibe un hijo. Así, el placer de los habitantes de esas regiones celestiales está al mismo nivel que el de los seres humanos que vivieron en Tretā-yuga.

— En cada una de esas regiones hay muchos jardines llenos de flores y frutas de estación, así como ermitas maravillosamente decoradas. Entre las grandes montañas que delimitan las fronteras de esas regiones hay enormes lagos de aguas cristalinas, llenos de flores de loto recién brotadas, que excitan con su fragancia a los cisnes, patos, gallinas de agua, grullas y demás aves acuáticas. El sonido encantador de los abejorros llena el aire. Esas regiones están habitadas por líderes importantes entre los semidioses. Siempre asistidos por sus respectivos sirvientes, disfrutan de la vida en los jardines que bordean los lagos. En esa agradable situación, las esposas de los semidioses provocan a sus maridos con sonrisas y miradas llenas de deseos lujuriosos. Los sirvientes les proveen constantemente de pasta de madera de sándalo y collares de flores. De ese modo, todos los habitantes de los ocho varṣas celestiales disfrutan atraídos por las actividades del sexo opuesto.

— Para mostrar Su misericordia a Sus devotos en cada una de esas nueve regiones, la Suprema Personalidad de Dios, conocido con el nombre de Nārāyaṇa, manifiesta Sus cuatro expansiones como Vāsudeva, Saṅkarṣaṇa, Pradyumna y Aniruddha. De ese modo, permanece cerca de Sus devotos para aceptar su servicio.

— Śukadeva Gosvāmī dijo: En la región de Ilāvṛta-varṣa, el único varón es el Señor Śiva, el semidiós más poderoso. A la diosa Durgā, su esposa, no le gusta que ningún hombre entre en esa tierra. Cuando algún necio se atreve a hacerlo, ella inmediatamente lo convierte en mujer. Más adelante volveré a hablarte de esto [en el Noveno Canto del Śrīmad-Bhāgavatam].

— En Ilāvṛta-varṣa, el Señor Śiva está siempre rodeado por diez mil millones de sirvientas de la diosa Durgā, que atienden todas sus necesidades. Las cuatro expansiones principales del Señor Supremo son Vāsudeva, Pradyumna, Aniruddha y Saṅkarṣaṇa. Esta cuarta expansión, Saṅkarṣaṇa, es indudablemente trascendental, pero debido a que Sus actividades de destrucción en el mundo material tienen lugar bajo la influencia de la ignorancia, es conocido con el nombre de tāmasī, la forma del Señor en la modalidad de la ignorancia. El Señor Śiva sabe que Saṅkarṣaṇa es la causa original de su propia existencia, de modo que siempre medita en Él en estado de trance, cantando el siguiente mantra.

— El muy poderoso Señor Śiva dice: ¡Oh, Suprema Personalidad de Dios!, yo Le ofrezco respetuosas reverencias a Tu expansión como Señor Saṅkarṣaṇa. Tú eres el receptáculo de todas las cualidades trascendentales y, aunque eres ilimitado, permaneces inmanifiesto ante los no devotos.

— ¡Oh, mi Señor!, Tú eres la única persona digna de adoración, pues eres la Suprema Personalidad de Dios, el receptáculo de toda opulencia. Tus seguros pies de loto son la única fuente de protección para todos Tus devotos, a quienes satisfaces manifestándote en diversas formas. ¡Oh, mi Señor!, Tú liberas a Tus devotos de las garras de la existencia material. Sin embargo, los no devotos, por Tu voluntad, permanecen enredados en la existencia material. Por favor, acéptame como Tu sirviente eterno.

— No podemos dominar la fuerza de nuestra ira. Por eso, cuando contemplamos los objetos materiales, no podemos evitar sentimientos de atracción o repulsión. El Señor Supremo, sin embargo, nunca Se ve afectado de ese modo. Él posa Su mirada sobre el mundo material a fin de crearlo, mantenerlo y destruirlo, pero no Se ve afectado ni en lo más mínimo. Por lo tanto, aquel que desee dominar la fuerza de los sentidos, debe refugiarse en los pies de loto del Señor. Entonces logrará la victoria.

— Para las personas de visión impura, los ojos del Señor Supremo son como los de alguien que se da a la bebida de toda clase de sustancias embriagantes. Así confundidas, esas personas poco inteligentes se irritan contra el Señor Supremo, y debido a su propia ira, el Señor mismo les parece iracundo y espantoso. Sin embargo, todo ello no es más que una ilusión. Cuando las esposas de la serpiente demonio se agitaron ante el contacto de los pies de loto del Señor, la timidez les impidió continuar adorándole. El Señor, sin embargo, permaneció libre de agitación a pesar de su contacto, pues Él Se mantiene equilibrado en toda circunstancia. ¿Quién, entonces, no adorará a la Suprema Personalidad de Dios?

— El Señor Śiva continuó: Todos los grandes sabios aceptan al Señor como fuente de la creación, el mantenimiento y la destrucción, aunque, en realidad, Él no tiene nada que ver con esas actividades. Por eso se dice que el Señor es ilimitado. En Su encarnación Śeṣa, Él sostiene sobre Sus capuchas todos los universos, pero, aun así, el peso de cada uno de esos universos no Le parece mayor que el de una semilla de mostaza. Por eso, ¿qué persona deseosa de alcanzar la perfección no adorará al Señor?

— De esa Suprema Personalidad de Dios aparece el Señor Brahmā, cuyo cuerpo está hecho de la energía material total, el receptáculo de inteligencia predominado por la modalidad apasionada de la naturaleza material. Del Señor Brahmā he nacido yo mismo, como una representación del ego falso con el nombre de Rudra. Yo, con mi propio poder, creo a todos los demás semidioses, los cinco elementos y los sentidos. Por lo tanto, adoro a la Suprema Personalidad de Dios, que es más grande que cualquiera de nosotros y que tiene a todos los semidioses y todos los sentidos y elementos materiales, e incluso al Señor Brahmā y a mí mismo, bajo Su control, como aves atadas con una cuerda. Nosotros podemos crear, mantener y aniquilar el mundo material sólo por la gracia del Señor. Por eso ofrezco respetuosas reverencias al Ser Supremo.

— Nosotros, las almas condicionadas, estamos atadas al mundo material por la energía ilusoria de la Suprema Personalidad de Dios. Por consiguiente, si no recibimos Su favor, no podemos entender el modo de liberarnos de esa energía ilusoria. Ofrezco respetuosas reverencias al Señor, que es la causa de la creación y de la aniquilación.

Śrīmad-Bhāgavatam.

Canto 9: Liberación.

Capítulo 8: Los Hijos de Sagara conocen al Señor Kapiladeva.

— Śukadeva Gosvāmī continuó: El hijo de Rohita fue Harita, y el hijo de Harita fue Campa, que construyó la ciudad de Campāpurī. El hijo de Campa fue Sudeva, y el hijo de Sudeva fue Vijaya.

— El hijo de Vijaya fue Bharuka, el hijo de Bharuka fue Vṛka, y el hijo de Vṛka fue Bāhuka. Los enemigos del rey Bāhuka le despojaron de todos sus bienes, de modo que el rey entró en la orden de vānaprastha y se marchó al bosque con su esposa.

— Cuando Bāhuka murió, a una edad ya avanzada, una de sus esposas quiso seguir el rito de satī y morir con él. Sin embargo, Aurva Muni se lo prohibió, pues sabía que estaba embarazada.

— Al saber que estaba embarazada, las demás esposas de Bāhuka conspiraron para envenenarle la comida, pero el veneno, en lugar de hacer efecto, salió de su cuerpo junto con el recién nacido. Debido a ello, aquel hijo fue famoso con el nombre de Sagara [«el nacido con veneno»]. Más adelante, Sagara fue coronado emperador. Sus hijos excavaron el lugar conocido con el nombre de Gaṅgāsāgara.

— Sagara Mahārāja, siguiendo la orden de su maestro espiritual, Aurva, se abstuvo de matar a los incivilizados tālajaṅghas, yavanas, śakas, haihayas y barbaras. En lugar de matarles, a unos les impuso un vestir descuidado, a otros les afeitó la cabeza pero les permitió llevar bigote, a otros les dejó llevar el pelo suelto, a otros les afeitó parcialmente, a algunos les prohibió el uso de ropa interior, y a otros les prohibió la ropa de vestir. Así, el rey Sagara impuso a cada clan una vestimenta distinta, pero no les mató.

— Siguiendo las instrucciones del gran sabio Aurva, Sagara Mahārāja celebró una serie de sacrificios aśvamedha, y de ese modo satisfizo al Señor Supremo, que es el controlador supremo, la Superalma de todos los sabios eruditos, y el conocedor de todo el conocimiento védico, la Suprema Personalidad de Dios. Pero Indra, el rey del cielo, robó el caballo destinado al sacrificio.

— [El rey Sagara tuvo dos esposas, Sumati y Keśinī]. Siguiendo la orden de su padre, los hijos de Sumati, que estaban muy orgullosos de su poder e influencia, salieron en busca del caballo. En su búsqueda, cavaron grandes extensiones de tierra.

— Cuando iban en dirección nordeste, vieron el caballo cerca del āśrama de Kapila Muni. «Ya tenemos al ladrón del caballo – dijeron – . Helo ahí, con los ojos cerrados. En verdad, es un gran pecador. ¡Muera! ¡Muera!». Con este grito, los sesenta mil hijos de Sagara levantaron sus armas. Pero el sabio, cuando se acercaron a Él, abrió los ojos.

— Por la influencia de Indra, el rey del cielo, los hijos de Sagara habían perdido la inteligencia y faltaron al respeto a una gran personalidad. Debido a ello, fueron reducidos a cenizas por el fuego que emanó de sus propios cuerpos.

— A veces se argumenta que los hijos del rey Sagara fueron quemados por el fuego que emanó de los ojos de Kapila Muni. Esa afirmación, sin embargo, no cuenta con la aprobación de los grandes eruditos, pues el cuerpo de Kapila Muni se halla plenamente bajo la influencia de la modalidad de la bondad, de modo que no puede manifestar la modalidad de la ignorancia en forma de ira, del mismo modo que el cielo puro no puede ser contaminado por el polvo de la tierra.*

— Kapila Muni formuló en el mundo material la filosofía sāṅkhya, que es una sólida nave para cruzar el océano de la nesciencia. En verdad, la persona deseosa de cruzar el océano del mundo material puede refugiarse en esa filosofía. ¿Cómo podría hacer diferencias entre amigos y enemigos una personalidad tan erudita, situada en el elevado plano trascendental?

— Otro hijo de Sagara Mahārāja fue Asamañjasa, que nació de Keśinī, la segunda esposa del rey. El hijo de Asamañjasa fue Aṁśumān, quien siempre estaba ocupado en trabajar por el bien de Sagara Mahārāja, su abuelo.

— En el pasado, en su vida anterior, Asamañjasa había sido un gran yogī místico, pero la mala compañía le había hecho caer de su excelsa posición. Ahora, en su siguiente vida, había nacido en una familia de la realeza y era jāti-smara, es decir, contaba con el especial privilegio de recordar su vida pasada. Sin embargo, quería hacerse pasar por un malvado, y para ello hacía cosas que la gente consideraba abominables y eran mal vistas por sus familiares. Cuando veía a algún niño jugando en la orilla del río Sarayū, lo arrojaba a la parte profunda del río.

— Las actividades de Asamañjasa eran tan abominables que su padre renunció al afecto paternal y le exilió. Asamañjasa manifestó entonces su poder místico, resucitando a los niños y mostrándolos al rey y a sus padres. Acto seguido, se fue de Ayodhyā.

— ¡Oh, rey Parīkṣit!, al ver que sus hijos habían vuelto a la vida, los habitantes de Ayodhyā quedaron atónitos. El rey Sagara lamentó muchísimo la ausencia de su hijo.

— A continuación, el rey, Mahārāja Sagara, ordenó a su nieto, Aṁśumān, que buscase el caballo. Siguiendo el mismo camino que sus tíos, Aṁśumān acabó por llegar al montón de cenizas, cerca del cual encontró el caballo.

— El gran Aṁśumān vio al sabio Kapila, el santo encarnación de Viṣṇu, sentado cerca del caballo. Aṁśumān Le ofreció respetuosas reverencias, unió las manos y Le ofreció oraciones concentrando toda su atención.

— Aṁśumān dijo: Mi Señor, ni siquiera el Señor Brahmā ha podido hasta hoy entender Tu posición, que está muy fuera de su alcance, ni con la meditación ni con la especulación mental. ¿Qué puede decirse entonces de quienes, como nosotros, hemos sido creados por Brahmā con formas de semidioses, seres humanos, aves o mamíferos? Nuestra ignorancia es completa. ¿Cómo podemos conocerte a Ti, que eres la Realidad Trascendental?

— Mi Señor, Tú estás plenamente situado en el corazón de todos, pero las entidades vivientes, cubiertas por el cuerpo material, no pueden verte, pues se hallan bajo la influencia de la energía externa, dirigida por las tres modalidades de la naturaleza material. Con la inteligencia cubierta por sattva-guṇa, rajo-guṇa y tamo-guṇa, solamente pueden ver las acciones y reacciones de esas tres modalidades de la naturaleza material. Debido a las acciones y reacciones de la modalidad de la ignorancia, las entidades vivientes, tanto si están despiertas como si duermen, sólo pueden ver las obras de la naturaleza material, pero no pueden ver a Tu Señoría.

— ¡Oh, mi Señor!, los sabios liberados de la influencia de las tres modalidades de la naturaleza material – sabios tales como los cuatro Kumāras [Sanat, Sanaka, Sanandana y Sanātana] – pueden pensar en Ti, que eres conocimiento concentrado. ¿Pero cómo puede pensar en Ti una persona ignorante como yo?

— ¡Oh, Señor completamente apacible!, aunque la naturaleza material, las actividades fruitivas, y sus consecuentes nombres y formas materiales son creación Tuya, su influencia no Te afecta. Por consiguiente, Tu nombre trascendental es diferente de los nombres materiales, y Tu forma es diferente de las formas materiales. Tú adoptas una forma semejante a un cuerpo material sólo para darnos instrucciones como las que nos ofreces en la Bhagavad-gītā, pero, en realidad, Tú eres la persona suprema original. Por ello Te ofrezco respetuosas reverencias.

— ¡Oh, mi Señor!, en este mundo, que es creación de Tu māyā, aquellos que tienen el corazón confundido por la influencia de la lujuria, la codicia, la envidia y la ilusión, sólo se sienten atraídos por la falsa ilusión de la vida en el hogar. Apegados al hogar, la esposa y los hijos, vagan perpetuamente por el mundo material.

— ¡Oh, Superalma de todas las entidades vivientes!, ¡oh, Personalidad de Dios!, por el simple hecho de verte, me he liberado de todos los deseos de disfrute, que son la causa básica de la ilusión insuperable y del cautiverio en el mundo material.

— ¡Oh, rey Parīkṣit!, después de que Aṁśumān glorificase al Señor de esta forma, el gran sabio Kapila, la poderosa encarnación de Viṣṇu, Se mostró muy misericordioso con él y le explicó la senda del conocimiento.

— La Personalidad de Dios dijo: Mi querido Aṁśumān, ése es el animal de sacrificio que busca tu abuelo. Llévatelo, por favor. En cuanto a tus antepasados, que han sido reducidos a cenizas, sólo podrán ser liberados con agua del Ganges. No hay otra manera.

A continuación, Aṁśumān caminó alrededor de Kapila Muni y Le ofreció respetuosas reverencias, postrando su cabeza. Tras satisfacerle por completo de esta forma, Aṁśumān regresó con el caballo del sacrificio; con ese caballo, Mahārāja Sagara celebró las restantes ceremonias rituales.

— Tras dejar en manos de Aṁśumān la responsabilidad del reino, y de ese modo liberarse de la ansiedad y del cautiverio material en todas sus formas, Sagara Mahārāja, actuando conforme a las indicaciones de Aurva Muni, alcanzó el destino supremo.

 Śrīmad-Bhāgavatam.

Canto 9: Liberación.

Capítulo 9: La Dinastía de Aśumān.

Versos 1-14:

— Śukadeva Gosvāmī continuó: Al igual que su abuelo, el rey Aṁśumān también realizó austeridades durante mucho tiempo. Sin embargo, la muerte le llegó sin haber logrado traer el Ganges al mundo material.

— Como el propio Aṁśumān, tampoco Dilīpa, su hijo, logró traer el Ganges al mundo material. A su debido tiempo, Dilīpa también fue víctima de la muerte. Su hijo, Bhagīratha, se sometió entonces a unas austeridades muy rigurosas para traer el Ganges a este mundo.

— Madre Ganges apareció ante el rey Bhagīratha y le dijo: «Estoy muy satisfecha con tus austeridades, y dispuesta a darte las bendiciones que desees». Al escuchar esas palabras de madre Ganges [Gaṅgādevī], el rey postró su cabeza ante ella y le explicó su deseo.

— Madre Ganges contestó: La caída de mis aguas desde el cielo a la superficie del planeta Tierra será, sin duda alguna, muy violenta. ¿Quién contendrá esa fuerza? Si nadie me sostiene, atravesaré la superficie de la Tierra y descenderé hasta Rasātala, en la zona del universo en que se encuentran los Pātālas.

— ¡Oh, rey!, yo no deseo descender al planeta Tierra, pues la gente se bañará en mis aguas para purificarse de las reacciones de sus actos pecaminosos. Cuando todas esas reacciones pecaminosas se acumulen en mí, ¿cómo me liberaré de ellas? Debes considerar todo esto con detenimiento.

— Bhagīratha dijo: Las personas que han alcanzado la santidad en virtud de su servicio devocional se hallan de hecho en la orden de renuncia, libres de deseos materiales. Esos devotos puros, expertos en seguir los principios regulativos mencionados en los Vedas, siempre manifiestan un comportamiento glorioso y puro, y pueden liberar a todas las almas caídas. Al bañarse en tus aguas, esos devotos puros neutralizarán, sin duda alguna, las reacciones pecaminosas debidas a las demás personas, pues siempre llevan en lo más profundo del corazón a la Suprema Personalidad de Dios, que puede destruir todas las reacciones pecaminosas.

— Como una tela formada con hilos que se entrecruzan a lo largo y a lo ancho, este universo, en toda su latitud y longitud, está bajo el control de las diversas potencias de la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Śiva es la encarnación del Señor, de modo que representa a la Superalma en el alma corporificada. Él puede sostener sobre su cabeza tus poderosas olas.

— Tras decir esto, Bhagīratha realizó austeridades para satisfacer al Señor Śiva. ¡Oh, rey Parīkṣit!, el Señor Śiva pronto se sintió satisfecho con Bhagīratha.

— Cuando el rey Bhagīratha acudió al Señor Śiva para pedirle que contuviese las violentas olas del Ganges, el Señor Śiva aceptó su propuesta diciendo: «Que así sea». Entonces, con gran atención, sostuvo el Ganges sobre su cabeza, pues el agua del Ganges, que ha emanado de los pies de Viṣṇu, es purificadora.

— Bhagīratha, el gran rey santo, llevó el Ganges, que puede liberar a todas las almas caídas, hasta el lugar de la Tierra en que los cuerpos de sus antepasados habían quedado reducidos a cenizas.

— Guiada por la veloz cuadriga de Bhagīratha, madre Ganges purificó muchos países hasta llegar a las cenizas de los antepasados de Bhagīratha, los hijos de Sagara, que, de ese modo, fueron salpicados con sus aguas.

— Por haber ofendido a una gran personalidad, los hijos de Sagara fueron reducidos a cenizas por el calor de sus propios cuerpos. Pero, por el simple hecho de ser salpicados con agua del Ganges, todos ellos merecieron entrar en los planetas celestiales. ¿Qué puede decirse entonces de quienes utilizan el agua de madre Ganges para adorarla?

— El simple contacto del agua del Ganges con las cenizas de sus cuerpos quemados bastó para que los hijos de Sagara Mahārāja se elevasen a los planetas celestiales. ¿Qué puede decirse entonces del devoto que adora a madre Ganges fielmente, con un voto firme? Apenas podemos imaginar el beneficio que obtiene.

— Madre Ganges emana del dedo del pie de loto de la Suprema Personalidad de Dios, Anantadeva, y debido a ello puede liberarnos del cautiverio material. Por esa razón, lo que ahora hemos explicado acerca de ella no tiene nada de extraordinario.

Pasatiempos de Śrīla Gurudeva:

Visita de Śrīla Bhakti Sundar Govinda Dev-Gosvāmī Mahārāja al Ganges; Navadvīpa, 04 de abril del 2007.

Un extracto de la charla que Śrīla Gurudeva dio temprano una mañana:

El Ganges fue muy glorioso en la época de Mahāprabhu. El Digvijay-paṇḍita vio a Mahāprabhu explicar las glorias del Ganges. Mahāprabhu le preguntó: “Tú alabas al Ganges.” En esta época estamos pensando que el Ganges proviene de la cordillera del Himalaya, pero en realidad viene de los pies de loto de Nārāyaṇa, y que el nacimiento Bhagīratha fue para el rescate de los 60 mil antepasados.

drstaih svabhava janitair vapusas cha dosair

na prakrtatvam iha bhakta janasya pasyet

gangambhasam na khalu budbuda phena pankair

brahma dravatvam apagachchhati Nira dharmaih

Śrīla Rūpa Gosvāmī Prabhu dijo: “no puedes deshonrar o ignorar la posición del Vaiṣṇava. Él puede estar perturbado en diferentes maneras por las enfermedades. Y el ejemplo dado es el Ganges: tantas cosas sucias son procedentes de la llanura; Ella va al mar de pueblo en pueblo en pueblo, y en todos los pueblos las cosas sucias van al Ganges. Cierta contaminación de todas las aldeas se va al Ganges, y el Ganges está llevando todo al océano. Pero el agua del Ganges nunca llegará a ser contaminada. Budbuda pankair phena. Tantas cosas, tantas cosas indeseables se están mezclando con las aguas del Ganges, pero el agua del Ganges nunca se contaminara. Esto fue dicho por Rūpa Gosvāmī Prabhu. Debido a que es brahma drava: es brahma en forma líquida, que baja de Vaikuṇṭha. La forma líquida de brahma descendiendo: esa el Ganges, la forma divina del Ganges.

Cuando Mahāprabhu Caitanyadeva fue a Vṛndāvana, después de tomar sannyāsa, en cierto humor de embriaguez con Kṛṣṇa-prema, Él no podía entender qué era qué. Algunos de los chicos pastorcillos estaban viendo a Mahāprabhu y a Nityānanda Prabhu, estaban buscando a los sannyāsīs y diciendo: “¡Hari Hari Hari, Haribol, Haribol!”. Mahāprabhu entendió que era por influencia del Ganges. Nityānanda Prabhu entendió que por la influencia del Ganges los chicos cantaban ‘Hare Kṛṣṇa’ Harinam, ‘ Haribol, ‘ etc…

Mahāprabhu siempre estaba alabando al Ganges. Si algo sucedía, Mahaprabhu ordenaba: “Ve y báñate en el Ganges; serás limpiado” Esa era la idea.

Pero necesitamos la fe; eso es lo principal que quiero decir. Estamos buscando, estamos atravesando, estamos comiendo, estamos bebiendo, etc., pero si detrás de todo no tenemos fe, entonces no vamos a conseguir un buen resultado. Recibiremos algunos resultados materiales, pero no un resultado espiritual perfecto. Debemos mantener la fe.

Cuando era joven escuché en alguna parte acerca del Támesis en Londres, del río Támesis. Están pensando en el como el Ganges; le están dando esa posición y respeto. En todas partes algo está representando los sentimientos del Ganges. En muchos países existe algún río glorioso. Están bautizando con agua del Támesis; están haciendo cristianos y dando el agua del río Támesis. Pero las súper-glorias que hemos escuchado del Ganges, debido a Nārāyaṇa, quien es el creador de todo, está viviendo en Sus pies de loto, y de allí desciende.

Pero tenemos que creer. Eso es bueno para nosotros. Sin duda, a veces podemos desanimarnos, pero con esta idea espiritual nunca vamos a perder. Espiritualmente, todo lo que está escrito en las Escrituras es veraz, y todo es beneficioso para nosotros.

“El milagro de cuando Madre Ganges devolvió el Ornamento de Śrīla Govinda Mahārāja”

18 de diciembre 2013

Por Hāsya Priya dāsa.

Esta historia fue contada por Śrīla Govinda Mahārāja varias veces, ya que todavía estaba sorprendido por estos acontecimientos, incluso después de tantos años. Hemos compilado este artículo de grabaciones de audio de dos de esos darshans que dio en Calcuta en el 2006.

Un día, Śrīla Govinda Mahārāja y un pequeño grupo de devotos fueron a bañarse al río Ganges, cerca de nuestro Maṭh en Navadvīpa. La corriente era fuerte en el borde del Ganges donde se estaban bañando y de repente se dio cuenta de que el adorno que llevaba en su brazo había caído en el agua. Mirando a su alrededor, Śrīla Govinda Mahārāja podía entender de inmediato que el ornamento había sido llevado de inmediato por la rápida corriente.

El ornamento era un Kavacha, que es una pequeña cápsula unida a una cadena y se usa generalmente alrededor de la parte superior del brazo derecho. Dentro de la cápsula hay artículos sagrados y auspiciosos. Śrīla Govinda Mahārāja tenía esta Kavacha desde hace mucho tiempo y consideraba que le asistía en su servicio.

Al principio, Śrīla Govinda Mahārāja pensó en nadar para recuperarla, pero se abstuvo de eso y mejor le dijo a  3 o 4 devotos que estaban cerca de él para que también la buscasen. Se veían frenéticos, pero no pudieron ver nada, ya que las aguas del Ganges fluían más allá de ellos.

Luego de recordar las enseñanzas de su maestro espiritual, él comenzó a orar a la Madre Ganges: “Tiene mucho tiempo que no he estado aquí para bañarme en tus sagradas aguas. Esto es una falta mía y he hecho mal. Usted puede castigarme por mis actividades equivocadas pero este ornamento no es de mi propiedad. Es propiedad de mi Guru. Es para el servicio de Sriman Mahaprabhu. ¡Oh, Madre Ganges!, has hecho un mal. Tú has robado la propiedad de Mahāprabhu. Por favor regrésamela para Su servicio.”

Más tarde, Śrīla Govinda Mahārāja explicó que creer que el Ganges es una persona con conciencia es muy difícil. Todo existe dentro de la conciencia. Incluso si él no podía ver la gran forma de la Madre Ganges o su santo descenso de las montañas del Himalaya, porque aprendió esta historia de su maestro espiritual, Śrīla Śrīdhara Mahārāja, él tenía fe en que esto era cierto. Él continuó explicando la importancia de la fe. “Debemos tener fe en las instrucciones de nuestro maestro espiritual porque sin fe no podemos entrar en el mundo de la fe. Que la fe nos dará una base sólida en nuestra vida espiritual. Cuando un cohete se impulsa desde una plataforma de lanzamiento sólida, se puede viajar muy lejos. Puede romper a través de la atracción gravitatoria de la Tierra. Con fe firme podemos ser propulsados muy lejos, incluso más allá del universo ilusorio”.

Pensando y orar ando a la Madre Ganges de esta manera, Śrīla Govinda Mahārāja se trasladó aguas abajo, de unos 12 a 15 pies. Entonces, de repente sintió que algo rosó por sus pies. Metió la mano en el agua y para su sorpresa, estaba su ornamento. ¡Madre Ganges había devuelto el adorno! ¡Estaba tan sorprendido por este milagro! Todos los devotos estaban asombrados. ¿Cómo pudo suceder esto? ¡Tiene que ser un milagro! Śrīla Govinda Mahārāja cree que todo es vida, podemos verlo o no. Con nuestra visión limitada tal vez solo podamos mirar y ver que es un río y agua. Pero debido a que Śrīla Govinda Mahārāja cree que en todas partes hay vida y conciencia, que era un asunto en el plano de la fe.

 

 

 


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