El conocimiento por encima de la mortalidad – Srila Bhakti Rakshak Sridhar Maharaj

Todas las Glorias a Sri Guru y Sri Gauranga.

El conocimiento por encima de la mortalidad.

Extracto del libro “En Búsqueda de Sri Krishna, la Hermosa Realidad,” Capítulo 5 de su Divina Gracia Srila Bhakti Rakshak Sridhar Deva Goswami Maharaj, el cual anexamos para descargar gratuitamente en PDF en la siguiente imagen:

 

El conocimiento por encima de lo mortal es el conocimiento verdadero. El conocimiento mundano no tiene valor, pues no perdura. Para obtener conocimiento perdurable tendremos que recurrir a otra fuente. El verdadero conocimiento es duradero; su fundamento es firme, y la educación védica versa sobre cómo adquirir ese conocimiento.

El significado de la palabra veda es «conoce». No se les hace saber un motivo ni una razón por los cuales deban
conocer, ni tampoco se les da explicación alguna: simplemente «conoce». Puesto que en el plano espiritual está ausente la duda, no existe la posibilidad de engaño. Esta es una transacción sencilla y directa: «conoce». En ese plano trascendental cada uno es un amigo íntimo, y es inmaculado en su comportamiento; no hay la posibilidad de una tendencia al engaño, por lo que tampoco existe la sospecha. Aquí estamos en el plano del concepto erróneo y de la duda, y por ello queremos examinarlo todo. Vivimos en un plano viciado y vulnerable, donde la gente se engaña mutuamente. No podemos confiar en otros, porque pueden engañarnos. Pero en ese lugar donde se desconoce el engaño las transacciones son muy sencillas y francas. Por consiguiente, no se ofrece una justificación para las sugerencias que provienen de ese plano. Ahora bien, surge la pregunta: ¿cómo obtener ese tipo de conocimiento verdadero, amplio y no ilusorio? En el Bhagavad-gita (4.34) Krisna dice:

tad viddhi paripratena
pariprasnena sevayå
upadeksyanti te jñånañ
jñaninas tattva-darsinah

«Para aprender el conocimiento que trasciende la mortalidad, debes acercarte a un alma autorrealizada, aceptarla
como tu Maestro Espiritual y tomar iniciación de él. Indaga sumisamente y ofrécele servicio. Las almas autorrealizadas pueden impartirte conocimiento, pues han visto la verdad.»

Superconocimiento.

Tenemos que acercarnos al plano del conocimiento con nuestra entrega, una indagación honesta y una actitud de
servicio. Hemos de acercarnos a ese plano con la mentalidad de la esclavitud. El conocimiento superior no se pondrá
al servicio de una persona de condición inferior. Si anhelamos un conocimiento del todo perfecto, tendremos
que servir al Señor Supremo. Él nos usará para Su propio propósito, y no seremos nosotros quienes lo utilicemos a
Él. Puede que seamos sujetos de este mundo material, pero tendremos que volvernos objetos para ser manejados por el superconocimiento de ese plano. Si anhelamos vincularnos a ese conocimiento superior, tendremos que acercarnos con esta actitud. Pranipata significa que he concluido mi experiencia en este plano; no poseo una atracción o aspiración por nada de este mundo. Luego, vendrá pariprasna, una indagación honesta, sumisa y humilde, con un afán sincero, y no con una actitud desafiante; de otro modo, al conocimiento perfecto no le interesará descender hasta nosotros. Krisna ya es completo en Sí mismo, por lo tanto, hemos de entrar a Su dominio con el único fin de satisfacer Sus intereses. Él no puede estar subordinado a nosotros, pues somos seres diminutos con escasa experiencia y un mezquino concepto de la satisfacción. No podemos manipularlo; únicamente nos podemos acercar a Él si nos gusta ser manipulados por Él. Así pues, ha de crearse un ambiente favorable semejante donde se cultive el verdadero conocimiento. Ese conocimiento es supremo y no puede subordinarse al concepto mundano, al mundo de la mortalidad. Es sat-chit-ananda. Sat significa «existencia irreductible», chit significa «conciencia» y ånanda significa «belleza y placer». «Debo tratar de liberarme de mis actuales miserias materiales e indagar acerca de un lugar conveniente donde pueda vivir feliz.» Habiendo llegado a esta conclusión, tendremos que buscar una persona que sea agente fidedigno del mundo superior y consultar con él de cómo librarnos del indeseable ambiente presente. En el Ärèmad-Bhagavatam (11.3.21) se dice:

tasmåd gurum prapadyeta
jijñåsuh sreyaîh uttamam
sabde pare cha nisnatam
brahmany upasamasrayam

«¿Cuál es el concepto del bien verdadero, y quién es considerado un agente fidedigno de la verdad? Un indagador
genuino debe acercarse a aquel que posee conocimiento de las Escrituras que descienden del plano superior y que tiene un conocimiento tanto teórico como práctico de la suprema verdad, pues ese Maestro Espiritual calificado puede impartir conocimiento auténtico al estudiante sincero.» En el Mundaka Upanisad (1.2.12) también se declara:

tad-vijñanartham sa gurum evabhigacchet
samit panih srotriyam brahma-nistham

«A fin de aprender el conocimiento trascendental uno debe acercarse a un Maestro Espiritual genuino, que se encuentre en la sucesión discipular y esté firmemente establecido en la Verdad Absoluta.»

En este verso, la palabra tata significa «después de esto». Cuando uno termina de hacer cálculos, concluye: «La vida
en este mundo material de nacimiento, enfermedad, vejez y muerte, no es digna de vivirse. Debo tener un mundo mejor, donde pueda vivir como un caballero. A cada instante la muerte lo devora todo. El nacimiento, la enfermedad, la vejez y la muerte: todos estos problemas me impiden realizar mis ambiciones. Deseo algo categóricamente distinto». En ese entonces, aceptando la responsabilidad sobre sus propios hombros, sin causarle problemas al Guru, y arriesgándose a la pobreza, la mala nutrición y tantas otras privaciones, el estudiante sincero se acercará al Guru. Es una transacción libre. No es que él le dará algo a Gurudev, sino que colectará lo que sea necesario para el sacrificio, para la educación, y a su propio riesgo se acercará al Maestro Espiritual.

Conocimiento a través del sonido.

Y, ¿cuál será la posición del Guru? Él estará bien versado en las Escrituras, sruti-sastras, en ese conocimiento que sólo puede adquirirse a través del canal del sonido, mediante una atenta e intensa audición (srotriyam brahma-nistham).

Brahma nistham significa: «Aquél que se encuentra establecido en el brahman, el espíritu, y que está familiarizado
con la posición causal del universo». Eso se describe en el Taitririya Upanisad, 3.1:

yato va imani bhutani jayante,
yena jatani jivanti
yat prayanti abhisamvisanti
tad vijijñasasva
tad eva brahma tad vijijñasa

«El Brahman Supremo es el origen y el refugio de todas las entidades vivientes. Cuando ocurre una creación, Él las
trae de su estado original, y en el momento de la aniquilación, Él las devora. Tras la creación todo descansa en Su
omnipotencia, y después de la aniquilación, todo vuelve de nuevo a descansar en Él.» Esto se confirma en los himnos
védicos.

yasmin vijñate sarvam evam vijñatam bhavati
yasmin prapte sarvam idam praptam bhavati

«Por conocerlo, todo es conocido; al obtenerlo, todo es obtenido.» Hemos venido a indagar acerca de Brahman, el
más grande, el principio que completamente lo alberga todo, al que por conocerlo se conoce todo. Y eso es posible,
no es imposible. Los Upanisads dicen: «Si deseas conocer algo, entonces conoce la totalidad. ¿Y cuál es la naturaleza
de la totalidad? Todo proviene de Él, todo es mantenido por Él, y todo entra de nuevo en Él. Eso es Brahman; trata
de conocerlo. Si puedes conocerlo, todo te será conocido». Lo anterior también se explica en el Srimad-Bhagavatam
(4.31.14):

yatha taror mula-nisechanena
trpyanti tat-skandha-bhujopasakhah
pranopaharac cha yathendriyanam
tathaiva sarvarhanam achyutejya

«Así como al regar la raíz de un árbol es alimentado todo el árbol, y así como al proporcionar alimento al estómago
es nutrido todo el cuerpo, así mismo, si obtienes conocimiento de la causa primordial, Brahman, entonces lo conocerás todo y cualquier cosa.» Tener fe en ello se denomina sraddha. El Vedanta-sutra, la esencia misma de los Vedas, dice: athato brahma jijñasa (‘Ahora que concluiste con las actividades fruitivas recomendadas por Jaimini en la sección «Karmma-kanda» de los Vedas, te pedimos que indagues acerca de Brahman’). Eso se describe en el Srimad-Bhagavatam (1.1.1): janmady asya yato ’nvayad itarathas carthesv abhijñah svarat (‘Amigos, indaguemos acerca de la causa primordial, cuya naturaleza es tal que, todo aquello que veamos y todo lo que podamos concebir surge de Él. Él es la causa última de todo, directa e indirectamente’). Solo Él conoce el propósito por el cual todas las cosas son creadas y mantenidas. Únicamente Él sabe adónde irán todas las cosas. Solo Él es consciente de ese hecho, nadie más.

Arthesv abhijñam svarat quiere decir que Él conoce el significado de cada incidente en la existencia y que no necesita dar explicaciones a los demás. No es responsable ante ninguna ley ni ante nadie. Es absoluto e independiente.

Revelación védica.

¿Y cómo lo sabemos? Él ha revelado el conocimiento de Sí mismo a través de los Vedas. Brahma significa «Veda» Así, a través de la inspiración o la revelación, el conocimiento védico fue transmitido al primer ser viviente, el creador del mundo, el Señor Brahmå (tene brahma hrda ya adi kavaye). Los eruditos del mundo fracasan en entender la estrategia y la naturaleza de esa clase de conocimiento. No pueden entender los puntos básicos y esenciales del conocimiento védico, tales como la transformación de un elemento en otro (muhyanti yat surayah). Cómo el agua puede transformarse en gas, el gas en éter, la tierra en calor: mediante tal proceso podemos comprender la existencia de este mundo (tejo våri mâdåõ yathå vinimayo yatra trisargo mâïå), ya que mediante la transformación de la energía del Señor, este mundo llega a existir. Esta transformación incluye a las tres modalidades de la naturaleza: tamas, rajas y sattva. Tama significa «materia sólida y estática»,raja significa «energía» y sattva significa «espíritu, luz, conocimiento».Así, este mundo ha sido creado mediante la transformación.

En Su morada, la cual está iluminada por el resplandor de Su propio conocimiento, no hay posibilidad de engaño o malentendido (dhamna svena sada nirasta-kuhakam satyam param dhimahi). Aquí, estamos siendo engañados por el concepto falso. Entramos a un plano de existencia donde todo el mundo está lleno de equivocaciones, falsedades y desaciertos. Ahora estamos viviendo en el mundo de Maya. Maya (ma-ya) significa «lo que no es». Estoy viendo algo que en realidad es otra cosa.

La Realidad: por y para Sí Misma

Isavasyam: todo está destinado para Dios. Esa es la teoría hegeliana: la realidad existe por sí misma y para sí misma.
Hegel es el fundador del Realismo Ideal; así, dice: «La realidad existe por sí misma y para sí misma». Por sí misma significa que Él es Su propia causa; nadie lo ha creado. De otra manera, quienquiera que lo hubiese creado tendría una importancia primordial. Para sí misma quiere decir que Dios existe solamente para satisfacer Su propio propósito. Esta es la verdad universal: todo es para Él, y para nadie más. Por lo tanto, cuando pensamos que las cosas que nos rodean están hechas para nosotros, para nuestra nación o para los seres humanos, es toda una estimación falsa, y el conocimiento basado en semejante desacierto tiene su reacción.

«Para cada acción hay una reacción igual y opuesta.» Me estoy comiendo algo, eso tiene el derecho de comerme. En
el Manu-samhita se emplea la palabra mamsah para indicar ‘carne’. Mam significa «a mí», y sah, «él». Mamsah quiere
decir «a mí, él». ¿Qué significa esto? Me lo estoy comiendo, y él me comerá después a mí, como una reacción. Él tiene el derecho a devorarme, tal como ahora yo lo estoy devorando a él. Este es el significado subyacente: cada acción, cualquiera que sea, tiene su reacción. Esto es confirmado en el Bhagavad-gita (3.9):

yajñarthat karmano ’nyatra
loko ’yam karma-bandhanah
tad-artham karma kaunteya
mukta-sangah samachara

«A menos que el trabajo se realice como un sacrificio a Visnu, tu trabajo será la causa del cautiverio; por consiguiente, trabaja a favor de Mí, y libérate de la cadena de la acción y reacción.» El Bhagavad-gita explica que cualquier trabajo, no importa cuál, produce una reacción. Por ejemplo, puedes cuidar a un enfermo. Aparentemente es una buena acción, sin embargo, al paciente le estás administrando medicinas que proceden de matar a muchos insectos, árboles, plantas y animales. Puedes creer que asistirlo es un deber muy puro, pero estás causando un disturbio en el ambiente, y tendrás que pagar por ello. De manera que nada de lo que hagamos aquí puede ser perfectamente bueno. Kant, el filósofo alemán, dijo: «Sin buena voluntad, ninguna acción será perfectamente buena». Pero nuestra opinión es que aun la buena voluntad es imposible en este plano material. Según Kant, la buena voluntad posee una naturaleza pura, en tanto que aquí ninguna acción puede ser perfecta, sin embargo, nosotros decimos que aun la buena voluntad es imposible en el mundo de los cálculos relativos, ya que estamos atascados en el lodo de los conceptos erróneos.

El conocimiento puro solo proviene del plano superior, y tenemos que aprender a aceptar eso. Cuando esa clase de entendimiento surge dentro de nosotros, es conocida como sraddha, fe. La fe es también algo grande. Debemos tener fe en que si cumplimos nuestro deber para con el Absoluto, entonces todos los deberes que tengamos con el entorno se cumplirán automáticamente (krishne bhakti kaile sarva karma krta haya). Por satisfacer a Krisna, se satisface al universo entero, porque aquel que es querido para Krisna, es querido para todo el universo (yasmin tuste jagat tustam prinite prinito jagat). Del mismo modo en el que al regar la raíz del árbol se nutren todas las ramas y hojas, al cumplir nuestro deber hacia Krisna todos nuestros deberes son automáticamente cumplidos.

La morada trascendental de Krisna

Todo está destinado para Krisna. Nosotros también estamos destinados para Él (isavasyam idam sarvam). Esto es
verdadero conocimiento, y esta es la verdadera situación del mundo. La explotación es una idea incompleta y reaccionaria, por la que incurrimos en una deuda que tendremos que pagar más tarde. Podemos ir a Satyaloka, el planeta más elevado del universo material, pero por explotar a la naturaleza contraemos una deuda, nos volvemos pesados y descendemos. Y cuando descendemos, otros vienen a explotarnos y a extorsionarnos hasta que son saldadas nuestras deudas. Entonces la pesadez desaparece, nos volvemos ligeros y ascendemos de nuevo a los sistemas planetarios superiores. Y cuando llegamos arriba, explotamos a aquellos que están en una posición inferior. De ese modo, hay una continua explotación y un pago de la deuda. Esto se confirma en el Bhagavad-gita (8.16):

a-brahma-bhuvanål lokåh
punar avartino ’rjuna
mam upetya tu kaunteya
punar janma na vidyate

«Todos los sistemas planetarios dentro de este mundo de materia son lugares de continuos nacimientos y muertes,
pero aquel que alcanza Mi morada, ¡oh, hijo de Kunti!, jamás volverá a nacer.» Después de ir allá, uno nunca regresa a este mundo material (yad gatvå na nivartante tad dhåma paramam mama). La morada de Krisna es nirguna, es decir, trascendental a cualquier cualidad material. Debemos establecer firmemente el concepto de isåvasyam: todo, incluidos nosotros, está destinado al Señor Supremo. Todos somos Sus sirvientes, y nuestro destino es utilizarlo todo en Su servicio. Cualquier trabajo que realicemos nos atará a este ambiente material, a menos que ejecutemos sacrificio, yajña (yajñarthat karmano ‘nyatra loko ‘yam karma-bandhanah). Y los Vedas prescriben (yajño vai vishnu): «El sacrificio debe ser exclusivamente para Vishnu o Krisna». Esto se confirma en el Bhagavad-gita (9.24), donde Krisna dice: «Yo soy el único disfrutador de todo sacrificio» (aham hi sarva-yajñanam bhokta ca prabhur eva ca). El sacrificio no es para el país, la sociedad ni para algún otro destino; el sacrificio es solo para el Señor Supremo. Nadie más que Él es digno del sacrificio. Por consiguiente, únicamente vinculando nuestras vidas al infinito podremos librarnos del presente entorno de acción y reacción. Cuando el conocimiento entra en contacto con el Absoluto, pierde sus características inmundas. Entonces podemos tener un conocimiento pleno, que nos conducirá a prema bhakti, el amor por Dios. Todo está destinado para Krisna. Él es el único disfrutador de todo. Él es el autócrata absoluto, y el bien absoluto. Todos nosotros somos Sus sirvientes, y todo existe para Su satisfacción. Tenemos que llegar a este entendimiento. El sistema guru-kula de educación védica debe ser concebido en esta línea.

Guru: más pesado que el Himalaya

Guru significa «pesado». Guru quiere decir «aquel que disipa la obscuridad» y «quien es pesado, quien no puede ser persuadido por ninguna propuesta». Está tan bien establecido en la verdad, que ninguna oferta de conocimiento alternativo ni ninguna otra propuesta pueden moverlo de su posición. Está firme allí. Puede ayudar a la persona que es muy liviana (laghu), a aquellos que pueden ser manejados por cualquiera como si fuesen muñecos. Pero el Guru
nunca será movido de su posición. Se sentará bien firme, más pesado que el Himalaya, y se enfrentará a todos los conceptos efímeros de conocimiento, destrozándolos a diestra y siniestra y estableciendo la característica universal
del conocimiento absoluto. Transmitirá el conocimiento de la Verdad Absoluta, Brahman, el todo supremo, disipando todos los conceptos erróneos y estableciendo el conocimiento del Absoluto en el trono del corazón. Este es el concepto de guru-kula, el sistema védico de educación de la antigua India. El sistema védico de educación se ocupa del conocimiento propiamente dicho; no de un conocimiento a medias, sino del conocimiento del todo, el cual puede liberarnos de todos lo problemas y llevarnos a la posición más deseable. Hoy en día podemos vender conocimiento, pero este conocimiento no puede ser vendido. El conocimiento intelectual puede ser puesto a la venta, pero este conocimiento no puede ser llevado al mercado, porque se trata del conocimiento absoluto. El conocimiento védico nos otorga la realización de nuestra vida, la cual, una vez alcanzada, nos llevará a no sentir más la necesidad de correr de aquí para allá con la idea de adquirir un mejor conocimiento. Anteriormente, ese conocimiento se enseñaba en el guru-kula, la antigua escuela védica. Conocimiento védico denota al conocimiento que proviene de fuera de esta área del error, la falsa concepción y la falsa historiografía. Aquí los libros escritos están llenos de verdades temporales y conceptos erróneos. Tales cosas pueden ser útiles en este momento, pero después de cierto tiempo, ya no servirán; la ley mundana caducará, y todo se disolverá. La tierra, la materia, se disolverán, y cuando todo sea reducido a éter, no podremos encontrar ningún tipo de materia. No quedará de modo alguno un vestigio de aire, calor o de otra cosa. Al disolverse este mundo material nada perdurará, excepto el conocimiento trascendental.

La tierra de la dedicación

En el Bhagavad-gita (15.6), Krisna dice: «Aquel que alcanza Mi morada jamás regresa a este mundo material (yad gatvå na nivartante tad dhåma paramaõ mama). La disolución proseguirá en el plano del mundo material, pero si puedes conseguir una visa para esa tierra, si puedes entrar a ese suelo, nunca serás maltratado. Cuando el sol, la luna y las estrellas sean disueltos, tu ser eterno, tu ego devocional, estará completamente a salvo en Mi morada». El mundo material es la tierra de la explotación; el mundo espiritual es lo opuesto —la tierra de la dedicación—. En medio se encuentra el brahmajyoti: la línea de deslinde entre la explotación y la dedicación.

En este mundo material, todas las unidades son de una naturaleza explotadora; allá son exactamente lo opuesto.
Todo está completamente dedicado al servicio de Krisna, y no hay necesidad de nada; más bien, cualquier cosa que sea necesaria para servir a Krisna viene automáticamente. Aquí todo se basa en la apetencia, kåma, de manera que no existe un verdadero servicio en este plano. En la tierra de la dedicación no hay posibilidad de que exista explotación, ya que cada entidad es una unidad dedicada. En la porción inferior de la tierra de la dedicación hay algún tipo de cálculo, algo de temor y reverencia. Pero en la esfera más elevada todo es natural amor espontáneo: una labor amorosa con una intensidad y un fervor crecientes. Estamos únicamente atraídos por la belleza y el amor que se encuentran en Goloka Vrindavan, la morada suprema de Krisna. En resumen, esto es lo que comprendemos por la gracia de nuestros Maestros Espirituales. Nos sentimos muy atraídos por esta concepción que nos ha otorgado nuestro Gurudev, tal y como la recibió de las Escrituras védicas, en especial del Ärèmad-Bhågavatam. Esto fue explicado por Sri Chaitanya Mahåprabhu Mismo, mediante Sus enseñanzas y prácticas, y esta concepción ha sido expuesta por Sus seguidores, los Seis Goswamis de Vrindavan.

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