Desaparición de Oṁ Viṣṇu-pāda Paramahaṁsa Śrī Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja.

namo gaurakiśorāya
bhaktāvadhūta mūrtaye
gaurā
ghri-padma-bhṛṅgāya
rādhā-bhāva ni
evine

“Me inclino ante nuestro Guru, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa, el devoto puro más allá de la clase social, la abeja en la flor de loto de los pies de Śrī Gaurāṅga, quien en lo profundo de su corazón sirve Śrī Rādhā para siempre.” (Śrīla Bhakti Rakaka Śrīdhara Mahārāja)

Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja era la encarnación del desapego mundano y el apego devocional. Él era el discípulo bābājī de Śrīla Bhāgavata Dāsa Bābājī Mahārāja, quien fue el discípulo bābājī de Śrīla Jagannātha Dāsa Bābājī Mahārāja. Un íntimo asociado de Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa, intransigentemente refutó la seudo y profesional religiosidad. Constantemente absorto en el humor devocional de separación divina, sus acciones exteriores no podían ser comprendidas por el público en general.

Bajo la dirección de Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, Śrīla Bhakti Siddhānta Sarasvatī Ṭhākura recibió la iniciación sagrada (dīkā) de Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja. Aunque por naturaleza Śrīla Gaura Kiśora fue visto para dedicarse predominantemente al bhajan en soledad, su amado discípulo Śrīla Bhakti Siddhānta sintió que la misericordia de su Gurudeva se desbordó dentro de su corazón, inspirándolo para dedicarse a una vida de prédica del mensaje de Śrī Chaitanya Mahāprabhu.

Śrīla Bhakti Siddhānta Sarasvatī Ṭhākura cantó las glorias de su venerado Gurudeva, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja, diciendo: “Todo el conocimiento espiritual está contenido dentro de una partícula del polvo de sus pies de loto.”

Biografía poco más extensa:

Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī describe con gran humildad su posición, antes de conocer a su maestro espiritual, y agradece a su padre, Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura, el recomendarle que se refugiara en los pies de loto de Gaura Kiśora Dāsa Bābājī:

“Mi maestro espiritual iba a visitar a Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura y muchas veces se quedaba con él. Debido a su compasión con las entidades vivientes, Śrīla Bhaktivinoda me señaló a mi maestro espiritual, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī. Al ver su espiritualidad, se desvaneció la magnitud de mi falso ego mundano. Yo sé que las demás entidades vivientes que también poseen una forma humana de vida, son tan caídas y bajas como yo. Pero gradualmente, observando el carácter espiritual de mi maestro, comprendí que sólo un Vaisnava semejante puede existir puramente en este mundo material y tener un carácter tan ejemplar.”

Gaura Kiśora Dāsa Bābājī apareció en 1838 (aproximadamente) en una familia de Vaiśyas, en el Distrito de Paritapura, cerca de un lugar llamado Tepakhola, que se encuentra en el pueblo de Vagyana, situado a las orillas del río Padmā. El nombre de su padre era Pansidāsa, quien hizo los arreglos para que aceptase una esposa durante su niñez, permaneciendo en la vida de casado unos 29 años, ocupado como mercader en el negocio de granos alimenticios.

Tras el fallecimiento de su esposa, él abandonó su negocio y se fue a Vṛndāvana, donde recibió bābājī-veśa de Bhāgavata Dāsa Bābājī (discípulo de Jagannātha Dāsa Bābājī), quien le dio iniciación como Paramahaṁsa Vaiṣṇava. El consideraba a los Vrajavasis como personificaciones de Kṛṣṇa y le ofreció sus humildes reverencias, incluso a los árboles, las flores y la tierra que lo rodeada. El pasó unos 30 años en Vṛndāvana y luego se fue a Navadvīpa por sugerencia de Jagannātha Dāsa Bābājī.

Después de su iniciación, Gaura Kiśora Dāsa Bābājī viajó de pueblo en pueblo en Vraja-dhāma durante casi tres décadas, mendigando mādhukarī y viviendo balo los árboles, ejecutando continuamente su adoración al Señor Śrī Kṛṣṇa. Durante ese período, viajaría algunas veces a los lugares sagrados peregrinando por el Norte y el oriente de India. Él se asoció con Śrī Svarūpa Dāsa Bābājī en Jagannātha Purī, con Śrī Bhagavān Dāsa Bābājī en Kuliyā, y con Śrī Caitanya Dāsa Bābājī en Kuliyā. Se hizo muy famoso entre los grandes devotos de Vṛndāvana y recibió el apropiado nombre de “bhajanānandī.” A pesar de ser tan respetado, jamás aceptó ninguna adoración, ni siquiera secretamente. Había eliminado todos los deseos materiales y ejecutaba sus puros pasatiempos en un humor profundamente devocional.

En 1897, durante el mes de Phālguna, cuando fue revelado el Yoga-Pitha (fecha que en calendario occidental corresponde al mes de marzo), Jagannātha Dāsa Bābājī le dijo a Gaura Kiśora Dāsa Bābājī que fuera de Vṛndāvana a Śrī Navadvīpa-dhāma, y desde entonces hasta su desaparición, permaneció en diferentes lugares dentro del área de Navadvīpa, realizando que en todos los aspectos esos lugares eran idénticos a Vṛndāvana. Durante su estadía en Navadvīpa hasta su desaparición, él pasó por varias transformaciones espirituales. A veces bailaba en la ribera del Ganges cantando “Gaura, Gaura”, y otras veces estaba en el piso en un estado inconsciente. Él se movía alegremente en los boscajes ubicados en la ribera del Ganges, considerándolos los lugares de los divinos pasatiempos de Śrī Śrī Rādhā-Govinda. Su único vestido era un trapo de tela en su cintura y a menudo iba totalmente desnudo.

Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura se refería con frecuencia al comportamiento de Gaura Kiśora Dāsa Bābājī para ejemplificar el significado de indiferencia o nirapeka, la renunciación perfecta y la devoción pura y el apego a Kṛṣṇa que él poseía. Gaura Kiśora Dāsa Bābājī visitaba a veces el sitio donde Bhaktivinoda pasó sus últimos días de retiro, en Godruma-dvīpa, en el lugar conocido como Svānanda-kuñja. Allí escuchaba las disertaciones del ‘Bhāgavatam’ y otros temas devocionales explicados por Bhaktivinoda y luego hablaban sobre Kṛṣṇa-kathā.

Las únicas posesiones de Gaura Kiśora Bābājī Mahārāja eran una Tulasī-kānti-mālā que tenía en el cuello, su kaupīna de bābājī y unas cuentas de Tulasī para cantar sus rondas. También tenía unos cuantos libros, entre los cuales estaban el ‘Prārthanā’ y ‘Prema-bhakti-Candrikā’ de Narottama Dāsa Ṭhākura. A veces vivía bajo un bote viejo y deteriorado puesto boca abajo, y otras veces esparcía huesos de pescado alrededor del lugar que usaba ocasionalmente como su bhajan-kutir, para que los materialistas pensaran que él comía pescado y no lo molestaran. Pero por su bhajan puro él santificaba todo.

Algunas veces no llevaba kānti-mālā alrededor del cuello y otras veces cantaba japa utilizando un pedazo de tela con nudos. A veces llevaba su kaupīna completamente abierta, y a veces ni siquiera la traía puesta. En ocasiones pronunciaba sonidos ásperos, como de disgusto, sin ninguna razón aparente. Aun cuando era iletrado, los significados y conclusiones de las Śāstras se encontraban esplendorosamente revelados en su corazón, y eso era evidente por la conducta de su carácter.

El no permitía que nadie le prestara ningún servicio. Al ver esta genuina renunciación en su persona, todos recordaban a Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī. Él siempre era capaz de descubrir y combatir la naturaleza engañosa de los hipócritas y la farsa devocional porque estaba en contacto directo con la Superalma dentro de su corazón. Siempre estaba absorto en los profundos sentimientos de separación por Kṛṣṇa (vipralambha-bhāva). Esto es lo que lo hacía realmente distinto de todos los demás Vaiṣṇavas y lo que caracteriza entre otras cosas su conducta extraordinaria.

De esta manera, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja estableció el nivel más elevado de adoración a Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa. Su vida está llena de muchos incidentes trascendentales y para conocerlos hay que acudir a las mencionadas referencias originales, de las cuales he dado aquí un resumen.

También es importante señalar la forma en que Gaura-Kiśora Dāsa Bābājī aceptó a Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī como discípulo. En 1898, cuando el hijo de Bhaktivinoda, quien estaba residiendo en Godruma-dvīpa, Navadvīpa, vio por primera vez a Gaura Kiśora dāsa Bābājī, este llevaba un sombrero de piel de tigre y una cesta con parafernalia de adoración. Entonces, él le ofreció al joven Bimalā Prasāda Datta (el hijo de Bhaktivinoda Ṭhākura) cuatro o cinco piezas de ropa para cantar sus rondas, y un tampón para marcar tilaka con un ‘Hare Kṛṣṇa’ estampado. Luego, Bhaktivinoda le dijo a su hijo: “Debes tomar iniciación de Bābājī Mahārāja y no regreses a casa si no lo haces”.

A pesar de ser muy puro por naturaleza y un seguidor estricto de los principios Vaiṣṇavas, estar muy versado en las Śāstras y poseer una gran erudición académica, Bimalā Prasāda Datta fue instruido por su padre, Kedaranātha Datta (Bhaktivinoda Ṭhākura), para que recibiera iniciación de Śrīla Gaura Kiśora dāsa Bābājī Mahārāja. Siguiendo la indicación de su padre, Bimalā Prasāda fue a ver a Gaura Kiśora y le imploró para que le diera iniciación espiritual. Pero al principio fue rechazado, al exponerse su ego y vanidad como erudito. Pero el insistió sinceramente y acudió nuevamente a los pies de loto de Bābājī Mahārāja, quien lo escuchó y le dijo:

“Si puedo o no ser misericordioso contigo, tengo primero que preguntárselo a Śrī Chaitanya Mahāprabhu y luego te lo haré saber.”

Al día siguiente, Bhaktisiddhānta se acercó nuevamente a Bābājī Mahārāja y este le dijo: “¡Oh!, olvidé preguntarle a mi Prabhu!” Entonces, Bhaktisiddhānta respondió: “Estoy muy afligido. Si no me otorga su misericordia, entonces no podré vivir más.” Ese mismo día, cuando Bhaktisiddhānta se acercó nuevamente a Bābājī Mahārāja, éste le dijo:

“Le pregunté a Caitanya Mahāprabhu si podía otorgarte mi misericordia. Pero Él dijo que esa persona, quien es muy experta, de gran calidad moral y quien está dotado de gran cultura, en realidad es considerado insignificante en la asociación de Mis devotos.”

Al escuchar esto, Bhaktisiddhānta mostró un ligero disgusto y dijo:

“¡Ajá!, ¿debo pensar que a pesar de ser la diadema de los adoradores del Señor Kṛṣṇa, está tratando de engañarme? Si yo no recibo la misericordia de sus pies de loto, ciertamente habré de renunciar a mi vida. Así como Rāmānujācārya se acercó a Goṣṭhīpūrṇa 18 veces, pidiéndole que lo iniciase para poder obtener su misericordia, de la misma manera yo seguiré acercándome hasta que algún día reciba ciertamente su misericordia. Esa es mi más seria promesa.”

Gaura Kiśora Dāsa Bābājī solía cruzar un puente cada día a la misma hora. Bimalā Prasāda lo sabía y se acercó a él bloqueándole el camino y diciéndole con toda humildad: “Si no me da iniciación entonces me mataré lanzando este cuerpo inútil por este puente”. A Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja le agradó mucho ver la determinación de Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī Ṭhākura y le dio refugio en sus pies de loto.

Gaura Kiśora dāsa Bābājī Mahārāja no quería tener discípulos. Él mismo había tomado śikā de Bhaktivinoda, ¡y Bimalā Prasāda era su querido hijo! Él le dijo que su padre le había instruido que no regresara a casa si no se volvía un discípulo de Bābājī Mahārāja. Así que en 1900 Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja lo inició con el nombre de Vārṣabhānavī Devī Dayita Dāsa y le dio su sombrero de piel de tigre y la cesta que le habían sido dadas por su maestro espiritual Bhāgavata Dāsa Bābājī Mahārāja, que a su vez, había recibido de Jagannātha dāsa Bābājī. Este pasatiempo muestra definitivamente como las relaciones entre śuddha-bhaktas están más allá de las consideraciones materiales.

En 1908 Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja perdió su vista externa y por eso dejó de viajar, sólo se dedicó a cantar y adorar a Kṛṣṇa. Estando apartado de la conciencia exterior, a veces no vestía su cuerpo, y solo se sentaba en su bhajan-kutir, absorto internamente en los pasatiempos de Kṛṣṇa, y en una voz muy profunda llamaba a los nombres de las gopīs de Vṛndāvana.

Una vez, Vārṣabhānavī Devī Dayita Dāsa, Siddhānta Sarasvatī, ofreció llevar a Bābājī Mahārāja para ver a un especialista de los ojos, pero él rechazó diciendo: “Nunca, nunca iré al mundo material”. Pero su discípulo insistió: “Pero en Calcuta yo lo podré servir bien. No tendrá ningún inconveniente”. Sin embargo, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja fue inflexible al declarar: “Nunca aceptaré ese servicio. Sería mejor arrojarme y ahogarme en el río Sarasvatī [Jalāṅgī, una rama del Ganges que fluye en Māyāpura-Navadvīpa]”.

En otra ocasión, Bābājī Mahārāja regresó al Yoga-Pitha (el lugar donde apareció el Señor Chaitanya) a las 2 de la madrugada. Sorprendido, Vārṣabhānavī Devī Dayita Dāsa le preguntó cómo había llegado allí en medio de la oscura noche. Y su maestro espiritual le respondió: “Alguien me trajo”. “¿Quién pudo haberlo traído a esta hora de tan larga distancia?” —preguntó Bhaktisiddhānta. Finalmente, pensó lo siguiente: “Debe haber sido Kṛṣṇa personalmente quien lo trajo, pues ¿cómo podría haber cruzado el Ganges? ¿Cómo pudo encontrar el camino a través de los campos oscuros?”. Pero Bābājī Mahārāja no respondía sino esto: “Una persona me trajo cruzando el río. Eso es todo”.

Un día, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja envolvió su cuerpo y sus pies con una tela. Estando sentado así cubierto dijo: “Muchas personas, después de haber sido informadas por otras, vienen aquí para llevarse el polvo de mis pies. Yo les digo que no soy un Vaiṣṇava. Que si van por la vecindad donde hay Vaiṣṇavas con sus pies pretenciosamente decorados y extendidos para que se los toquen, pueden tener su polvo ilimitado. ¿Cómo podría bendecirlas? No tengo burfi ni sandeśa o rasagullā, ni tampoco dulces palabras. ¿Cómo puedo bendecir a alguien? Sin embargo, la gente interesada en asuntos espirituales pueden darle esas cosas —riqueza, una buena esposa, etc. — esas cosas engañosas ahora son consideradas como nakula (favorables)”.

Tales eran sus respuestas, y si leemos con detalle toda su biografía encontraremos más actitudes trascendentales, porque Bābājī Mahārāja estaba en contacto con Paramātmā y podía distinguir los engañadores de los devotos sinceros.

Las personas piadosas querían hacer servicio a Śrīla Gaura Kiśora. Sin embargo, él raramente permitía que alguien lo sirviera. Una vez, Manindrachandra Nandī, el Mahārāja de Kasimbazar, envió un distinguido mensajero para escoltar a Gaura Kiśora a su palacio. Pero él no aceptó la invitación del Mahārāja, diciendo que si visitaba su palacio quizá se podía sentir tentado por la riqueza del rājari, lo cual podía contribuir a enturbiar la relación. Por eso sugirió que en vez de ir a visitarlo en su palacio, el Mahārāja se podía sentirse completamente libre de los grilletes de la fortuna si donaba todo lo que tenía a sus parientes, y luego iba a vivir con Gaura Kiśora, en un asiento especialmente preparado donde ambos pudieran practicar ‘Hari-bhajan’ pacíficamente.

Śrīla Gaura Kiśora era selectivo en aceptar invitaciones a comer. Creía que aceptar alimentos en diversos lugares podía afectar negativamente la vida espiritual de un devoto. Una vez, un bhakta llamado Haren Babu compartió prasādam ofrecido en el festival que se celebró en el bhajan-kutir en Navadvīpa. Debido a ello, Gaura Kiśora dejó de comunicarse con Haren Babu por tres días. Al cuarto día Gaura Kiśora Dāsa Bābājī le explicó que el prasādam del festival había sido financiado por una mujer de profesión dudosa…

Una ocasión, en la víspera del Tirobhāva tithi (día de desaparición) de Sanātana Gosvāmī, Gaura Kiśora decidió celebrar la ocasión. El devoto que entonces lo atendía le preguntó quién les proveería los ingredientes para celebrar la ocasión. Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī respondió: “Recuerda no hablar con nadie acerca de esto. Ayunaremos y seguiremos el reloj cantando el Santo Nombre. Este es el típico festival para quienes hemos tomado el voto de pobreza”

Narendra Kumāra Sena, un residente de Agartala (Tripura), se acercó una vez a Gaura Kiśora para aprender de él sobre guru-pranali o siddha-praālī, un sistema muy avanzado de rāgānuga-bhajana donde uno tiene que servir en su cuerpo espiritual (siddha-deha) los diarios pasatiempos de Rādhā-Kṛṣṇa. Viendo su deseo inapropiado, Śrīla Gaura Kiśora le dijo: “El Señor Supremo no puede ser realizado mediante el conocimiento mundano. Únicamente a través del canto del Santo Nombre puede ser revelada la verdadera naturaleza del Señor. Así como el Señor se revela en las letras que comprenden el Nāma, el devoto comienza a entender gradualmente su propia naturaleza y se entera a través del seva”.

En otra ocasión, un médico le dijo a Gaura Kiśora que había intentado mudarse a Navadvīpa y comenzar prácticas caritativas. Gaura Kiśora Dāsa Bābājī le aconsejó al doctor que si él quería realmente vivir en Navadvīpa, entonces él debía abandonar el plan de una práctica caritativa porque sólo animaría a que las personas de mentalidad materialista ahorraran dinero. Quienes practican sinceramente Hari-bhajan nunca deben distraerse por las cadenas de las actividades de beneficencia.

Otra vez, un joven buscador de la espiritualidad que sólo llevaba una kaupīna, se quedó por unos días con Gaura Kiśor Dāsa Bābājī. Luego, a través del empleado de un propietario, él hizo los arreglos para obtener cinco kathas de tierra como una donación de la mujer. Cuando Gaura Kiśor se enteró, se molestó mucho: “Navadvīpa-dhāma está más allá del mundo material. ¿Cómo un dueño de tierra mundana puede atreverse a tener tierra aquí e incluso pensar que puede donar cinco kathas de ella? Tan sólo un grano de la Navadvīpa transcendental, es más valioso que todas las gemas preciosas de este mundo. Es más, ¿cuán avanzado puede este joven devoto vestido con una kaupina, si él se atreve a tener tanta tierra en lugar del mérito de su bhajan?”

En una ocasión un devoto le ofreció algunos dulces al Señor Gaurāṅga y luego le llevó la ofrenda Gaura Kiśora pidiéndole que la tomara. Entonces Bābājī Mahārāja le dijo: “Aquellos que no son vegetarianos, que cometen adulterio, u ofrecen alimento al Señor Gaurāṅga con un motivo particular, sus ofrendas nunca son aceptadas por Śrī Gaurāṅga y nunca son santificados como prasādam”.

Śrīla Gaura Kiśora mendigaba regularmente arroz para luego cocinarlo, ofrecerlo y tomar prasādam. Él nunca tocó cualquier comestible ofrecido por alguien más. Una vez, durante el monzón, Gaura Kiśora se quedó en un dharma-śālā en Phuliyā Navadvīpa. Algún prasādam se dejó en un vaso para que él lo tomara después. Entretanto, una serpiente pasó por el recipiente y una mujer que pasó se dio cuenta. Cuando Gaura Kiśora se sentó para tomar el prasādam, la mujer se apareció y le informó sobre la serpiente. Sin embargo, Gaura Kiśora, declaró firmemente que no tocaría el prasādam hasta que la mujer se fuera. Después de que la mujer se fue, Gaura Kiśora dijo: “¡Fíjate cómo opera Māyā! Asumiendo una forma compasiva, Māyā intenta profundizar lentamente en su objetivo. Māyā puede asumir innumerables formas. Ella siempre le impide a un ser mortal practicar Hari-bhajan”.

Giribabu y su mujer le pidieron una vez vehementemente a Gaura Kiśora que se quedara en su casa en Navadvīpa. Gaura Kiśora fue conmovido por su devoción sincera y finalmente accedió a complacerlos, con la condición de que él viviría solo en su letrina, donde él se ocuparía de su bhajan. Giribabu trató de convencerlos de que cambiara de idea, pero Gaura Kiśora no cedió. Reticente a aceptar, finalmente Giribabu dispuso limpiar profundamente el inodoro y Gaura Kiśora Dāsa Bābājī lo usó para su Hari-bhajan. Un alma autorealizada puede practicar Hari-bhajan en cualquier parte sin importarle nada, y donde resida ese lugar se vuelve Vaikuṇṭha.

Śrīla Gaura Kiśora era un gran paramahaṁsa, como lo fue Vaṁśi dāsa Bābājī, Jagannātha dāsa Bābājī, Hari dāsa Bābājī de Govardhana y muchos otros grandes santos Vaiṣṇavas, cuya conducta a veces podía parecer excéntrica o rara bajo las concepciones mundanas.

Él nunca permitió prácticas engañosas o cualquier discusión que no estuviera dentro de la esfera de los libros sagrados. Un día, cuando un devoto le preguntó a Gaura Kiśora acerca de un reconocido recitador del ‘Śrīmad Bhāgavatam’ que tenía el hábito de cantar “Gaura Gaura”, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī comentó: “Él no dice ‘Gaura, Gaura’. Por el contrario, lo que quiere decir es ‘More More’ (‘Dinero, dinero’). Quienes recitan el ‘Śrīmad Bhāgavatam’ para cobrar no son aptos para cantar el nombre del Señor Supremo”.

Śrīla Gaura Kiśora dāsa Bābājī Mahārāja nunca dio ningún discurso abiertamente, sin embargo su carácter impoluto atrajo a todos hacia él. Después de encontrarse con él, incluso el materialista más tenaz solía inclinarse ante él y aceptar Hari-bhajan, el servicio devocional.

El 22 de Junio de 1914, Bhaktivinoda Ṭhākura se fue de este mundo y entró en mahā-samādhi en su Bhakti-bhavan en Calcuta, siendo luego llevado a Māyāpura su cuerpo trascendental para ser puesto allí en samādhi. Después, el 17 de noviembre de 1915, en la última parte de la noche del auspicioso Uttamā-ekādaśī, el último día de Kārtika, Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja entró en los eternos pasatiempos amorosos eternos del Señor.

Su cuerpo trascendental fue puesto en samādhi, pero 16 años más tarde, debido a una inundación por el desbordamiento del Ganges, su samādhi tuvo que ser movido de lugar. Hubo un clamor entre los bābājīs locales, quienes trataron de reclamarlo, pero Bhakti Siddhānta Sarasvatī (Vārṣabhānavī Devī Dayita Dāsa) les dijo firmemente a todos de manera franca: “Yo soy el único discípulo de Paramahaṁsa Bābājī Mahārāja. Aunque aún no he tomado sannyāsa, yo soy un brahmacārī célibe y por la gracia de Bābājī Mahārāja no soy adicto secretamente a ningún hábito abominable, ni estoy involucrado en fornicación como son algunas personas parecidas a los monos. Si alguien entre ustedes aquí presentes es un renunciante de carácter impecable, entonces puede tener el samādhi de Bābājī Mahārāja. No tendré ninguna objeción. Quien, durante el último año, o los últimos seis meses, tres meses, un mes, o al menos en los últimos tres días no haya tenido relaciones ilícitas con una mujer, puede ser capaz de tocar su bienaventurado cuerpo espiritual. Si cualquier otro lo toca será completamente condenado”.

Al escuchar esas palabras, el inspector de policía, quien había ido allí para juzgar una decisión justa y honesta, dijo: “¿Qué evidencia habría de ello?” Y Śrīla Bhaktisiddhānta Sarasvatī respondió: “Yo creeré en su palabra”. Ante esto, todos los ficticios bābājīs se fueron sin decir una palabra.

Se ha establecido que la identidad eterna de Śrīla Gaura Kiśora Dāsa Bābājī Mahārāja en el Nitya-līlā de Vraja-dhāma es Guṇa-mañjarī, una asistente íntima de Śrīmatī Rādhārāṇī que sirve en el grupo de Śrī Rūpa Mañjarī. Su puṣpa-samādhi se encuentra en la Rādhā-Kuñja Bihari Gauḍīya Maṭh, cerca del Śrī Rādhā-kuṇḍa.

 

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