Aparición de Śrī Raghunātha dāsa Gosvāmī.

Del libro “Sermones del Guardián de la Devoción”, Volumen II, capítulo 7: Un día sagrado, por Śrīla Bhakti Rakṣak Sridhar Dev-Gosvāmī Mahārāja.

Además la cuarta personalidad es Śrī Raghunātha dāsa Gosvāmī. Él nació hace cerca de 500 años en la villa de Kṛṣṇapura, Distrito de Hooghly. Provenía de la casta kayastha. Su padre, Hiraṇya Majumdar, era un hombre muy rico. Su padre tenía un hermano, Govardhana, pero Raghunātha era el único hijo.

Su padre y su tío eran terratenientes del Estado. En ese tiempo ellos recolectaban 20 lakhs (2’000.000) de rupias en impuestos. 12 lakhs debían ser pagados al rey y su ingreso neta era de 8 lakhs.

Raghunatha escuchó acerca de Mahaprabhu después de Su sannyasa.

Hiraṇya y Govardhana tenían asociación con Advaitācārya y solían hacer una contribución anual a todos los escolares más importantes en sánscrito y a sus escuelas en Bengala de la época.

Cuando Mahāprabhu regresó a la casa de Śrī Advaitācārya (Advaita-bhavan) después de Su sannyāsa, Raghunātha dāsa vino y lo vio, volviéndose entonces loco de amor por Kṛṣṇa. Su corazón estaba completamente derretido por la belleza y la personalidad encantadora de Mahāprabhu, Su devoción y Sus enseñanzas de devoción por Kṛṣṇa.

Mahāprabhu fue también consciente de esto. Raghunātha no solía dejar a Mahāprabhu pero el Señor le dijo: “Ve a casa. No te muestres tan entusiasta; contrólate. Conserva tu divino amor por Kṛṣṇa dentro de tu corazón y no lo expreses exteriormente; no lo dejes ver. Muy pronto vendrá el momento cuando Kṛṣṇa te guiará. Él hará un camino para ti. No permitas ninguna manifestación externa sino manténla dentro de tu corazón”.

“sthira hañā ghare yāo, nā hao vātula
krame krame pāya loka bhava-sindhu-kūla

                                                         Caitanya-caritāmta, Madhya 16.237

“Cálmate y ve a casa, no actúes como un loco. Se alcanza la orilla del océano material gradualmente”.

Poco después, recibió la asociación de Nityānanda Prabhu en Pānihāṭi.

Nityānanda Prabhu le dijo. “Da una fiesta aquí para mis seguidores. Tú eres el hijo de un hombre rico, así que organiza una fiesta aquí para mis seguidores”.

Raghunātha así lo hizo y Nityānanda Prabhu estuvo muy satisfecho. Él también lo bendijo diciendo: “Muy pronto tu día gloriosos vendrá”, luego se dirigió a sus devotos: “Vean a este joven muchacho, posee una inmensa fortuna; en abundancia tiene todas las cosas, lo necesario para la complacencia de los sentidos de un hombre joven, pero a él no le importa esto. La misericordia de Kṛṣṇa ha descendido en su corazón, así que a él no le importa nada de este mundo sino que está loco por dejar este océano de grandeza material y volverse un mendicante. Se ha vuelto loco por Kṛṣṇa. El amor por Kṛṣṇa ha hecho de él un loco. Es muy, muy afortunado. Esta dignidad y prosperidad real no puede complacerlo”.

De todos modos, regresó a su casa. Un día, Hiraṇya y los demás notaron que él ya no entraba más en la parte interior de la casa. Empezó a permanecer exclusivamente en la sección exterior de la casa. Su padre y otros guardianes pensaron que su condición había llegado a ser muy grave, así que diez hombres fueron ocupados para montar guardia con el fin de que no pudiera irse.

Un día, temprano en la mañana, antes de la salida del sol, el Guru de la familia, Yadunandanācārya, entró en la casa. Encontrando a Raghunātha en la parte exterior, le comentó: “Estoy saliendo por algunos asuntos importantes, pero no hay nadie que adore a mi Deidad. Así que por favor, pídele a un muchacho brāhmaa en mi nombre, que sirva a la Deidad por un día o dos durante mi ausencia”. Como Yadunandanācārya partió, Raghunatha fue con él. Los guardianes lo vieron partir con el Guru de la familia así que no interfirieron. En el camino Raghunātha le dijo a su Guru: “Puedes llevar a cabo tus quehaceres que yo pediré a alguien para que haga la adoración en tu ausencia”.

El Guru partió y Raghunātha se aprovechó de la situación. Puede ser que haya pedido a alguien que hiciera el servicio, pero él partió en dirección contraria a Purī. Él sabía que tan pronto como se dieran cuenta en casa que no regresaba, enviarían a buscarlo por el camino a Purī. Así pues, caminó todo el día en dirección opuesta. En la tarde se detuvo en la casa de un pastor de vacas, tomó un poco de leche y pasó la noche en el cobertizo. Luego, en la mañana, partió hacia Purī.

Sus protectores se dieron cuenta que Raghunātha no regresaba a casa, escucharon de los guardianes que se había marchado con el Guru de la familia. Fueron a la casa del Guru, pero Raghunātha no estaba allí. Luego pensaron que debía haber partido hacia Puri y enviaron diez hombres hacia allá. Ellos regresaron sin encontrarlo. De esta forma Raghunātha llevó a cabo su escape. Por doce días caminó hacia Purī, tomando comida aquí y allá, para sólo tres de esos días. En los otros días ningún alimento le fue necesario. Él fue ayudado por la fuerza del amor divino.

Ya había escuchado que Mahāprabhu estaba en el Gambira, en Kāśī Miśra Bhavan. Fue allí hasta el patio, cayendo en completa reverencia a Mahāprabhu.

Mukunda Datta le anunció al Señor: “Raghunātha ha venido”. Mahāprabhu dijo: “Sí, ocúpense de él. Él ha venido con gran dificultad, caminando y caminando, sin comer. Cuiden de él por unos días, luego se las arreglará por sí mismo”.

Esa fue la instrucción de Mahāprabhu. Por unos pocos días Raghunatha tomó prasāda allí, después de eso empezó a mendigar a la entrada del templo de Jagannātha.

Los parientes pensaron que era imposible traerlo de regreso y no hicieron más intentos. Pero enviaron algo de dinero con un brāhmaa y dos sirvientes instruyéndoles para que alquilaran una casa y le ofrecieran a Raghunātha un lugar donde permanecer y vieran que su hijo no muriera por no comer. Ellos lo intentaron de la mejor manera, pero Raghunātha continuó subsistiendo de limosnas. Por un período de dos años Raghunātha invitó al Señor a tomar prasāda a esa casa y el Señor fue para satisfacerlo. Después de eso Raghunātha abandonó esa idea pensando: “Esto es sólo para producir algún nombre y fama para mí. Mahāprabhu no está complacido por tal prasāda”.

Svarūpa Dāmodara era el más querido asistente de Mahāprabhu y también un escolar muy bueno. Raghunātha era también un escolar (encontramos que después dejaría al mundo la más hermosa poesía en sánscrito). Mahāprabhu puso a Raghunātha bajo el cuidado de Svarūpa Dāmodara diciéndole: “He pedido a Svarūpa Dāmodara que se encargue de ti y te indique lo que sea necesario para tu vida devocional”.

Pero de repente un día, Raghunātha se aproximó a Mahāprabhu: “¿Por qué te las has arreglado para sacarme de mi casa y cuál es mi beneficio supremo? Si por favor me lo dices con Tus propias palabras, mi corazón estará satisfecho”.

Mahaprabhu dijo. “Yo te he puesto bajo el cuidado de Svarūpa Dāmodara. Él es más calificado que Yo mismo. Aun así, si deseas escuchar algo directamente de Mí, entonces te diré en resumen:

grāmya-kathā nā śunibe, grāmya-vārtā nā kahibe
bhāla nā khāibe āra bhāla nā paribe
 

amānī mānada hañā kṛṣṇa-nāma sadā la’be
vraje rādhā-k
ṛṣṇa-sevā mānase karibe

“No te complazcas ni escuches conversaciones mundanas. Trata en lo posi­ble de evitar los temas mundanos. No comas comidas deliciosas, sino que toma cualquier comida que venga de por sí y no vistas lujosamente. Siempre trata de tomar el Santo Nombre de Kṛṣṇa con la actitud de ofrecer respeto a los demás, sin esperar respeto de nadie. Sé humilde y nunca aspires tratos respetuosos de otros. De esta manera trata de tomar el nombre de Kṛṣṇa constantemente. Interiormente trata de servir a Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa en Vṛndāvana. Mentalmente permanece en Vṛndāvana rindiendo servicio al lila de Śrī Śrī Rādhā-Kṛṣṇa”.

Mahāprabhu dijo a Raghunātha que esta era la esencia de Su instrucción. Luego, tomó de nuevo la mano de Raghunātha y la ofreció a Svarūpa Dāmodara: “Él es el mejor Maestro Espiritual, él cuidará de ti”.

Después de la llegada de Raghunātha a Purī, Mahāprabhu permaneció allí continuamente por dieciséis años. Después de ese tiempo Mahāprabhu partió de este mundo. Raghunātha abandonó Purī y fue a Vṛndāvana pensando: “He obtenido lo que debía obtener, ahora sólo deseo ver Vṛndāvana una vez y luego abandonar mi cuerpo saltando desde la cima más alta de Govardhana”. Con esta idea fue a Vṛndāvana, pero allí entró en contacto con Sanātana Gosvāmī y Rūpa Gosvāmī y sintió que comenzaba una nueva vida. Él pensó: “¿Qué es esto? Mahāprabhu no ha partido, está viviendo en ellos”.

Mahāprabhu delegó a Rūpa y Sanātana con el poder de preservar la corriente devocional que ellos habían recibido de Él presentándola en forma nueva. A ellos les fue pedido probar, a través de citar las diferentes Escrituras, que las enseñanzas de Mahāprabhu eran la esencia misma y el propósito de todas las Escrituras. Como en el Bhagavad-gīta, vedaiś ca sarvair aham eva vedyo, “El fin de todas las Escrituras reveladas es mostrarme como el centro más elevado. Yo soy el Absoluto”. Así, Mahāprabhu les dijo: “Con la ayuda de las diferentes Escrituras y referencias históricas, por todos los medios posibles, traten de probar que Kṛṣṇa es Svaya Bhagavān, La Suprema Personalidad de Dios, y que el Vraja-līlā, Vndāvana-līlā, es el logro más elevado”.

Los dos hermanos habían ya empezado este trabajo cuando Raghunātha obtuvo su asociación y se dio cuenta: “¡Oh, Mahāprabhu está aquí!” Él aban­donó la idea de dejar este mundo y se unió a Rūpa y Sanātana como su discípulo. Mahāprabhu ya había ordenado a Sanātana Gosvāmī: “Mis segui­dores son muy pobres y desamparados. Tendrás que cuidar de ellos cuando quiera que vengan a Vṛndāvana. Tendrás que ser el guardián de todos mis discípulos que vengan a Vṛndāvana”. Así, Raghunātha vino donde Sanātana Gosvāmī y Sanātana se hizo cargo de él.

Raghunātha era tan despreocupado que un día, mientras estaba sentado a las riberas del Rādhā-kunda cantando el nombre, un tigre vino a tomar agua colocándose justamente a su lado sin que Raghunātha le prestara atención. De repente, Sanātana Gosvāmī apareció en la escena. Él quedó asombrado. Hasta ese entonces, Raghunātha había vivido bajo la sombra de un árbol, pero Sanātana le dijo: “Por favor construye una choza para vivir. No ignores mi petición, te suplico que hagas esto”. Después de esto él se las arregló para construir una pequeña morada y permaneció allí. Su abnegación (vairagya) era incomparable. La indiferencia de Sanātana, Rūpa y los demás Gosvāmīs hacia el disfrute material era extrema, pero la abnegación de Raghunātha los sobrepasó a todos.

Cuando estaba en Purī, algunas veces solía pedir prasada en la puerta del templo de Jagannātha y algunas veces tomaba prasāda en un chatram o cocina gratuita donde los hombres ricos distribuían prasāda a los mendican­tes. Pero entonces pensó: “Yo estoy tomando algo que es producto del karma de los demás”.

El prasāda del Señor Jagannātha que no se logra vender es dado a las vacas de Jagannātha Purī. Pero cuando éste llega a ponerse tan rancio que emite mal olor, ni siquiera las vacas pueden comerlo. Entonces Raghunātha solía lavar este prasāda con agua suficiente y agregándole un poco de sal lo comía. Mahāprabhu escuchó acerca de esto y un día, cuando Raghunātha estaba tomando ese prasāda, Mahāprabhu se acercó y tomando rápidamente algo, comió. Él dijo: “¡Oh, he saboreado muchas veces el prasāda de Jagannātha, pero tan dulce prasāda no había probado antes en ninguna parte!”

Entonces, ¿cuál es el sabor en el prasādam? Este no es mundano. Raghunātha tenía tan intensa fe en el prasāda, que vivía aparentemente de cosas estropeadas y un poco de sal; y él era hijo de una familia de opulencia real. Así, había mucha indiferencia en él. Y en sus últimos días en Vṛndāvana, solía pasarse el día tomando tan sólo un poco de ghol, de crema de leche. Esto no es posible para un hombre de carne y hueso. Las grandes almas como los Gosvāmīs son realmente personalidades que descienden de otro mundo y así era posible para ellos mostrar el ideal de la abnegación. No es posible para los humanos ordinarios de carne y hueso observar tal grado de abnegación sin morir. Pero los Gosvāmīs fijaron el estándar ideal para tal vairāgya. Al mismo tiempo, Raghunatha estudió la presentación de Rūpa Gosvāmī sobre el más elevado tipo de rasa o sentimiento devocional: mādhurya-rasa.

La cima del servicio divino.

Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī dio reconocimiento a la cima del servicio divino, el punto culminante del servicio divino, Rādhā-dāsya, el cual es el servicio a Śrīmatī Rādhārāṇī. Por lo tanto, es llamado el Prayojana-ācārya. Śrīla Sanātana Gosvāmī es concebido generalmente por sus seguidores como el Ācārya del sambandha-jñāna. Sambandha se refiere a “qué es qué”, “cuál es mi posición en la jerarquía espiritual”. Eso fue explicado más claramente por Sanātana Gosvāmī. Y abhidheya, lo que debemos hacer con el fin de lograr nuestro objetivo, fue dado principalmente por Śrīla Rūpa Gosvāmī. Él nos enseñó cómo obtener realización de nuestra vida en el reino del amor. Y el punto más elevado de nuestro logro o Prayojana, fue vívidamente mostrado por Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī. En un famoso śloka él dice:

asabharair amrta-sindhumayaih kathancit
kalo mayatigamitah kila sampratam hi
tvan cet krpam mayi vidhasyasi naiva kim me
pranair vraje na ca baroru bakarinapi

Este śloka nos ha dado la concepción más elevada de nuestro logro en la escuela de Śrī Caitanya Mahāprabhu, ¿qué es qué? Śrīla Raghunātha Gosvāmī se está dirigiendo a Śrīmatī Rādhārāṇī: “¡Oh, reina de mi corazón! Por largo, largo tiempo he estado esperando con gran paciencia tu misericor­dia, la cual es tan dulce para mí que no puedo evitarla. Ésta derrite, atrae y aplasta corazones. Ésta me ha tocado tan profundamente. No puedo evitar su conexión de servicio. De alguna forma me las he arreglado para recorrer tan largo camino, para perdurar tanto tiempo, pero ahora estoy impaciente. Sé compasiva; si no eres compasiva conmigo, no tendré esperanza. He llegado al fin de mi paciencia. Mi vida terminará aquí. Tanto así que ¿de qué me sirve Vṛndāvana? ¡Vṛndāvana no es de utilidad para mí! ¿Cuál es la razón de vivir mi vida? Esta es inútil y terminará sin beneficio. No puedo querer ni siquiera a Vṛndāvana, la cual está asociada con el līlā de Kṛṣṇa. No digamos nada de Vṛndāvana, ni siquiera puedo experimentar gusto por la compañía de Kṛṣṇa sin ti. Sin ti, aun Kṛṣṇa carece de significado para mí. No lo puedo tolerar, no me encuentro a gusto con mi propia vida o con este medio ambiente o con Kṛṣṇa: Si Él mismo viene a bendecirme, no podré tomarle gusto sin tu conexión”.

“Así, por favor sé bondadosa conmigo. Tú lo eres todo. Sin ti la conciencia de Kṛṣṇa no es conciencia de Kṛṣṇa. Tu posición es tan grande, tan bella en el līlā de Kṛṣṇa: Tú eres el centro de todo el Kṛṣṇa-līlā. Sin ti no puedo concebir el valor de vivir la vida. Me rindo totalmente a ti, mi reina”.

Esto es Rādhā-dāsya. Nuestra mayor realización está en el servicio de Sri Radha, porque solamente ella puede atraer la gracia de Kṛṣṇa. Ella es la contraparte, quien puede atraer el máximo rasa, éxtasis, de Kṛṣṇa (en canti­dad como también en calidad).

Aquellos que están sirviendo a Śrīmatī Rādhārāṇī, obtienen el tipo más elevado de rasa cualitativo de Kṛṣṇa en reciprocación por su servicio. Eso no puede obtenerse a través de ningún otro canal. El servicio que viene de Śrīmatī Rādhārāṇī es de la calidad más alta, así, Su servicio debe ser nuestra meta suprema en la vida.

Esto fue expresado claramente por Śrīla Raghunātha dāsa Gosvāmī quien es considerado el Prayojana-ācārya, la guía que nos muestra la más elevada realización de la vida. Por nuestra asociación con este día y por nuestro humilde intento de discutir todos estos temas, podremos ser beneficiados en el alcance de nuestra meta. Este es el día del advenimiento de tan grandes personalidades.

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