Antya-khanda Capítulo siete Los Pasatiempos con Sri Gadadhar Pandit

 

 

Todas las glorias al Señor Supremo, Sri Gaurachandra, el Señor de Vaikuntha. Todas las glorias a Sri Nityananda, la personificación del servicio devocional. Todas las glorias a Sri Gaurasundar, el amado Señor de Sri Advaita Acharya y Srila Shrivas Thakur. Él es la vida y alma de Srila Gadadhar Pandit y Sri Jagadananda. Él también es la vida y alma de Sri Paramananda Puri, es el más preciado tesoro de Srila Svarup Damodar, es el divino benefactor de Sri Vakreshvar Pandit y es el que encanta a Sri Pundarik Vidyanidhi. Él es el querido amo de Sri Govinda.

Oh, Señor, ten la bondad de derramar Tu misericordiosa mirada sobre las almas condicionadas.

Sri Nityananda caminaba por Nabadwip junto con Sus asociados llevando a cabo un continuo kirtan y de ese modo siempre estaba sumergido en el océano de la dicha y el prema-bhakti. La única ocupación devocional del grupo de sankirtan fue bailar y cantar para la satisfacción de Krisna. Igual que Balaram iba con Sus amigos de casa en casa llevando alegría a todos los residentes de Gokul, de manera similar, Nityananda manifestó la trascendental felicidad de Gokul en Nabadwip.

Un día, el Señor Supremo, Nityananda Prabhu, deseó intensamente ver a Sri Gaurachandra. Así que pidió permiso a Sachimata para salir e ir a Sri Nilachala Puri. Por la divina disposición de Sri Chaitanya, los asociados de Nityananda se mantuvieron continuamente saboreando el Santo Nombre, las cualidades y los Pasatiempos de Sri Chaitanya, experimentando de ese modo el mayor éxtasis. Ellos manifestaban síntomas espirituales: rugían, gritaban, bailaban, lloraban, etc. Siempre cantando las glorias del Señor durante todo el camino desde Nabadwip, después de unos días llegaron a Nilachala Puri.

En Kamala-pura, Nityananda al ver el palacio entró en un trance extático, derramando abundantes lágrimas de prema y gritando continua y fuertemente: «¡Sri Krisna Chaitanya!¡Sri Krisna Chaitanya!» El Señor residió por unos cuantos días en un jardín de flores. ¿Quién que no sea el Señor Supremo, Sri Krisna Chaitanya, puede conocer la mente de Nityananda? Sri Chaitanya, al escuchar de la llegada de Nityananda, de inmediato partió solo para Ekeshvara y halló a Nityananda en la profunda dicha de la meditación. Gaurasundar empezó a recitar los hermosos versos que glorifican a Nityananda, mientras continuamente lo circunvalaba. Nityananda todavía se encontraba profundamente inmerso en la meditación. Quienquiera que escuche los versos que emanaron de los trascendentales labios de Gaurachandra, seguramente desarrollará amor y apego por Nityananda: «Ya sea que Nityananda acepte en matrimonio la mano de una mujer sin casta o que entre a una taberna, Sus pies de loto continúan siendo dignos de la adoración del Señor Brahma». Sri Chaitanya repetidamente recitó este verso y en un estado de absoluto éxtasis caminó alrededor de Sri Nityananda.

Nityananda, saliendo de Su trance, de inmediato reconoció la voz de Sri Chaitanya y con el máximo respeto exclamó en voz alta: «¡Haribol!», y al ver la cara de Gaurachandra de inmediato fue llevado por una ola de éxtasis que es imposible describir. Rugiendo como un león, Nityananda continuamente exclamó: «¡Haribol! ¡Haribol! ¡Haribol!» y cayó al piso como una vara, paralizado por el intenso júbilo.

Los dos Señores se encontraban en un estado de dicha, circunvalándose el uno al otro, ofreciendo dandavats el uno al otro, a veces abrazándose, derramando lágrimas de amor y júbilo, a veces rodando por el suelo rugiendo como leones. Sus intercambios de amor y afecto fueron realmente maravillosos —muy parecidos a los intercambios entre Ramachandra y Laksman—. Cada uno hizo turno para recitar versos que glorificaban al otro mientras ofrecían respeto con las manos juntas. Todos los síntomas extáticos, las transformaciones del bhakti puro, tales como el llanto, el temblor, el erizamiento del vello, la risa, el desmayo, la palidez, etc. fueron manifiestos en Sus divinas personas. Estos maravillosos Pasatiempos fueron todos un arreglo de Sri Chaitanya. Solo los servidores plenamente entregados tuvieron la fortuna de festejar sus ojos con esta muy extraordinaria manifestación de éxtasis supremo del prema-bhakti.

Después de un rato, Gaurahari empezó a ofrecer oraciones, con las manos juntas, a Nityananda: «¡Oh, Nityananda! El Santo Nombre se ha manifestado en Tu forma. Eres el refugio de los Vaisnavas y el Supremo Controlador, Sri Ananta. Toda la joyería que embellece Tu cuerpo y forma son la encarnación misma del bhakti-yoga. Para Tu propio placer, has decorado Tu cuerpo con oro, plata, perlas, diamantes y rudraksha, los cuales representan cada uno las nueve ramas del bhakti. Las personas de casta inferior, los que no pertenecen a casta alguna, los réprobos y todas las almas miserables reciben la liberación solo por Tu misericordia. Has recompensado a los mercaderes y a otros con el tesoro del bhakti el cual es ávidamente buscado por semidioses, yoguis, sabios y elevados místicos.

»Los Vedas declaran que Sri Krisna, la Suprema Personalidad de Dios, es absolutamente independiente, no obstante, Tú incluso tienes la capacidad de vender a Krisna. ¿Quién puede entender completamente Tus ilimitadas potencias? Eres la personificación de las melosidades trascendentales de amor por Krisna. Cuando estás embriagado con el néctar del sankirtan, olvidas el mundo externo y no emana una palabra de Tu divinos labios que no sea la descripción de las maravillosas cualidades de Krisna. Sri Krisna siempre reside en Tu corazón y Tu cuerpo es la morada de Su placer. Por lo tanto, quienquiera que te ama y respeta ciertamente nunca será rechazado por Sri Krisna».

Después, Nityananda empezó a hablar con gran humilad: «¡Mi Señor! Tú, siendo el Señor Supremo, me glorificas a causa de Tu amor y afecto, así como un guardián alaba a su pupilo y devoto; de modo que eres bhakta-vatsala, el que ama a Su devoto. Eres libre de actuar de la manera que consideres apropiada, ya sea que escojas circunvalar, ofrecer reverencias, golpear y reprender, o proteger. Realmente, ¿quién conoce Tu mente?, ¿qué hay que permanezca desconocido u oculto a Tu visión mística? Eres el Supremo Controlador de la mente y el aire vital de todos. Eres el Amo Supremo; Yo simplemente llevo a cabo Tus deseos. Primero, me hiciste aceptar la vida de un asceta mendicante y luego me hiciste abandonarla. Me instigaste a llevar un cayado, un lazo, una vara, una flauta y un cuerno; de ese modo, abandoné la orden de renuncia.

»Has instruido a Tus muy preferidos devotos a llevar una vida de austeridad y servicio devocional. Sin embargo, Me indujiste a abandonar los deberes de un mendicante y Me haz hecho un objeto de risas para la gente común. Simplemente soy un títere que baila al son de Tu ritmo. Solo Tú puedes otorgar misericordia o indiferencia. La prueba es que Tú incluso indujiste a unos árboles a que cantaran Tu Nombre».

Sri Chaitanya respondió: «La joyas que adornan Tu cuerpo son en verdad representativas de las nueve ramas de la devoción pura: escuchar, cantar, recordar, orar, adorar, ofrecer reverencias, volverse un sirviente, volverse un amigo y entregarse por completo. En verdad, el sendero de nueve formas de bhakti puro te embellece eternamente. Con todo, esto no es apropiadamente entendido por todos, así como ellos nos entienden por qué Shiva decora su cuerpo con una serpiente. Realmente, Mahadev acepta a Ananta como su vida y alma, por lo tanto, siempre mantiene enredada alrededor de su cuello a Ananta, en la forma de una serpiente. Sin este conocimiento, la gente critica la naturaleza del Señor Shiva y como resultado deben sufrir graves consecuencias. Yo no veo ninguna otra cosa en Tu personalidad que bhakti-rasa. Estás siempre inmerso en el humor de Vrindavan saboreando con Tu cuerpo, mente y palabras el néctar probado por Maharaj Nanda y los pastorcillos de vacas. Aquellas almas afortunadas que pueden ver esto con su visión interna ciertamente verán la beatífica cara de Sri Krisna.

»El cayado, la flauta, el cuerno de búfalo, la guirnalda de flores, el collar guñja, la pulpa de sándalo, etc. han sido siempre Tus adornos. Todos Tus jóvenes asociados me recuerdan a Sridama, Sudama y a los otros pastorcillos de vacas de Vrindavan. Por lo tanto, pienso que todos Tus asociados son muchachos que acostumbraban jugar contigo en Vridanvan. En Ti veo los sentimientos, la belleza y las potencias que están manifiestas en el servicio devocional de los residentes de Vrindavan. Por lo tanto, en verdad, quienquiera que Te ama y Te respeta a Ti y a Tus asociados, también Me ama».

De esta manera, perdidos en Sus trascendentales emociones individuales, Mukunda, quien es Chaitanya, y Ananta, quien es Nityananda, hablaron detalladamente de temas que no tenían fin y que eran muy ocultos para la comprensión de cualquiera. Cuando después de un rato los dos Señores recobraron Su conciencia externa, fueron y se sentaron en un lugar apartado del jardín. Los temas que discutieron solo les son conocidos a los Vedas. Cuandoquiera que Sri Chaitanya y Nityananda se reunían, no habría nadie más alrededor. Por lo tanto, por el deseo del Señor Chaitanya, las actividades de estos dos Señores, quienes son la personificación del éxtasis, no les son conocidas a nadie más. Conociendo el deseo del Señor Chaitanya, Nityananda siempre se reunía a solas con Él. Así como Sri Chaitanya nunca revela Su verdadera identidad al mundo, de manera similar, Sri Nityananda también mantiene oculta Su identidad.

El corazón y la mente de la Suprema Personalidad de Dios son incomprensibles. En los Vedas encontramos que el Señor Shiva, el Señor Brahma e incluso Sri Laksmi Devi unánimamente reiteran esta verdad. Todos ellos están de acuerdo en que no conocen o no entienden los pensamientos internos del Señor Supremo. Con todo, esto no obstaculiza que amorosamente lo glorifiquen.

Sin embargo, el Señor Supremo, Sri Chaitanya, inmerso en Sus emociones espirituales, repite los secretos de Su mente a muchos, no únicamente a una persona. Aquellos que han escuchado así al Señor, alegremente piensan de la siguiente manera:

«Él no ama a nadie más que a mí, pues solo a mí me revela los temas más ocultos y secretos. Él me exhorta a servir extáticamente a Krisna, abandonando el sendero de la árida renunciación del sabio que vive frugalmente. Él también me revela la razón por la que Él rechazó la vida de renunciación y aceptó el cayado, la flauta, la pluma de pavorreal, el collar guñja y la soga».

Otra persona también declara que: «De todos los diferentes grados de humor devocional en la entrega, lo más elevado son las actividades y los servicios de los pastorcillos de vacas y las doncellas de Vrindavan. Esa devoción, la cual es ávidamente buscada incluso por Shiva y Brahma, es el resultado de grandes austeridades y de bhajan. Solo aquellas almas grandemente afortunadas que son recipientes de la máxima misericordia del Señor son recompensadas con el humor devocional de Vraja Gokul. Incluso el sumamente elevado devoto, Sri Uddhava, aspira a este humor de devoción, como lo sabemos del Srimad Bhagavatam, 10.47.63, en donde hallamos que Uddhava ora:

«Ofrezco repetidamente mis reverencias al polvo de los pies de esas damas que viven en esa aldea de pastores de vacas de Maharaj Nanda. Cuandas esas gopis cantan fuertemente las glorias de Sri Krisna, esa vibración purifica los tres mundos».

Cuando un devoto Vaisnava desarrolla esa actitud devocional, entonces Sri Gaurachandra lo acepta completamente como Suyo. Por la disposición del Señor, otros son estrictamente probados. Ciertamente, Gaurasundar lleva a cabo Sus Pasatiempos de maravillosas maneras.

Todas los devotos que acompañaban a Sus Señorías continuamente flotaban en la nube del éxtasis divino. A veces, incluso presenciaron afectuosas riñas entre Sri Nityananda Prabhu y Sri Gaurasundar. La persona desafortunada que toma partido en esas peleas verbales y critica a una de Sus Señorías se pone a sí mismo en una condición precaria. Todas las entidades vivientes, especialmente los devotos, son partes y porciones no diferentes del Señor, así como Sus distintos miembros, dedos y pies.

De modo que en el Srimad Bhagavatam, 4.7.53, el Señor Krisna declara: «Una persona con una inteligencia normal no piensa que la cabeza y otras partes del cuerpo están separadas. De manera similar, Mi devoto no diferencía a Vishnu, la omnipresente Personalidad de Dios, de alguna cosa o de alguna entidad viviente. En otras palabras, ella considera que todas las entidades vivientes son simultáneamente una y diferentes de la Verdad Absoluta».

Unánimamente, todos los Vaisnavas declaran que Sri Krisna Chaitanya es el Señor de todos y de todo. Los Vaisnavas lo glorifican como el Supremo Controlador y Mantenedor y como la Verdad Inescrutable. Cuando Él desciende a la Tierra, en cada Encarnación, Su divina compasión recompensa a todas las entidades vivientes con bhakti. Aunque recompensa con conocimiento trascendental y potencia espiritual a aquel que es digno, nunca perdona al que es ofensivo y malvado.

Para Gaurasundar, dos personalidades tienen una posición única: Sri Nityananda Prabhu y Srila Advaita Acharya. Si ambos actúan de una manera inusual e impredecible, incluso millones de veces, Sri Gaurachandra nunca dirá nada. Esas son las misteriosas maneras en que Gaurachandra procede en relación con Su amado hermano, Sri Nityananda Avadhut.

Sri Gaurachandra finalmente regresó a Su hogar despidiéndose de Sri Nityananda Prabhu, quien sintiendo gran júbilo procedió hacia el templo para recibir darshan de Sri Jagannath. Aquelos que escuchen la narración del encuentro de Gaurasundar con Nityananda se verán liberados de todo apego material.

Tan pronto como Nityananda contempló la hermosa forma de Jagannath, cayó al suelo y empezó a rodar con éxtasis. Cuando estaba cayendo como una vara, cientos corrieron para tratar de prevenir que se estrellara contra el piso de piedra, pero no pudieron agarrarlo. Contemplando la belleza de Jagannath, Baladev y Subhadra Devi, Nityananda derramó lágrimas de dicha espiritual. Los sacerdotes del templo de inmediato le ofrecieron las guirnaldas de flores, el ‘prasadi’, de las Deidades. Ellos quedaron tan impresionados con Su divina presencia que repetidamente le ofrecieron muchas guirnaldas de flores.

Todas los devotos de Jagannath que estaban presentes allí quedaron maravillados por Su presencia y también empezaron a experimentar dicha espiritual al ver el estado de éxtasis de Nityananda. Aquellos que no lo conocían, cuando preguntaron quién era, les fue informado que era el hermano de Sri Krisna Chaitanya. Nityananda, el más compasivo, caminó alrededor abrazando a los sirvientes de Sri Jagannath y bañándolos  con lágrimas de éxtasis. Luego, Sri Nityananda procedió hacia la casa de Gadadhar Pandit para visitarlo.

El maravilloso afecto compartido entre Nityananda y Gadadhar Pandit solo puede ser descrito por el Señor Mismo. El hogar de Sri Gadadhar estaba bendecido por la presencia de la Deidad de Gopinath, la cual tiene una forma tan encantadora que parece como si Nanda-kumar, el hijo de Maharaj Nanda, Sri Krisna Mismo, estuviera allí. Sri Chaitanya había abrazado personalmente a esta forma de Deidad. Incluso si un ateo o agnóstico pudiera realmente ver esa Deidad, seguramente olvidaría todo. Nityananda, al ver la exquisita forma y postura de Gopinath derramó incesantes lágrimas de éxtasis.

Cuando Sri Gadadhar supo de la llegada del Señor, de inmediato se levantó y dejó su lectura del Srimad Bhagavatam y corrió hacia el Señor. Ellos corrieron y se abrazaron fuertemente, mientras las lágrimas fluían sin cesar. Luego, se ofrecieron reverencias el uno al otro mientras se glorificaban profusamente. Sintieron que Sus ojos ahora estaban purificados al verse el uno al otro y que Su vida tenía un verdadero significado y propósito. Ambos perdieron la conciencia externa y flotaron en un océano de amor extático. Los devotos que estaban presentes fueron testigos de esas expresiones de amor y afecto, y lloraron. Nityananda nunca hablaría con alguien que era del desagrado de Gadadhar y Gadadhar nunca hablaría con alguien que era del desagrado de Nityananda. ¡Cuán maravilloso afecto existe entre Ellos! De hecho, Sri Gadadhar había hecho el voto de no ver la cara de alguien que criticaba a Nityananda y de rechazar la asociación de alguien que era del desagrado de Nityananda.

Una vez que estuvieron tranquilos, se sentaron y ejecutaron sankirtan. Srila Gadadhar Pandit le rogó a Sri Nityananda que aceptara el prasadam del mediodía. Srila Gadadhar no sabía que el Señor había traído de Bengala una gran cantidad de arroz fino para ofrecer a Gopinath. El arroz era de una calidad muy superior. Él también había traído una tela de vivos y exquisitos colores. Trajo esos dos presentes y se los dio a Srila Gadadhar, diciendo: «Este arroz es para ofrecer a Gopinath». Cuando Sri Gadadhar vio la calidad del arroz, dijo: «Nunca Mis ojos habían visto un arroz de calidad tan fina. Mi Señor, ¿trajiste con tanto afecto este arroz para Gopinath desde Vaikuntha? Solo Sri Laksmi Devi es apta para cocinar este arroz, el cual debe ser primero ofrecido a Sri Krisna y luego a Sus devotos para que honren Su prasadam»

Alabando así la alta calidad del arroz, Sri Gadadhar lo llevó junto con la hermosa tela para presentarlos a Sri Gopinath. Él envolvió la tela alrededor de la Deidad y se llenó de felicidad al ver la combinada belleza de la tela y Gopinath. Sintiendo gran éxtasis, Sri Gadadhar fue para preparar la ofrenda del mediodía para Gopinath. Reunió varias clases de espinacas que crecían silvestres en el jardín y cortó las tiernas hojas de un arbolito de tamarindo, las que molió hasta hacer una pasta, agregándole sal para preparar chutney. El afortunado Gadadhar cocinó el arroz y otras preparaciones sencillas y deliciosas. Él sirvió el plato de la ofrendas y lo llevó ante Gopinath. Justo en ese momento, Gaurachandra apareción con una amplia sonrisa, cantando el Mahamantra. Él suavemente pronunció el nombre de Gadadhar, quien inundado de emoción espiritual, empezó a ofrecer oraciones al Señor con gran respeto.

Sonriendo benignamente, Gaurachandra dijo: «Mi querido Gadadhar, ¿no estoy invitado a la fiesta? No soy un extraño para ti o para Nityananda. Si me rechazan, entonces tendré que tomar prasadam por la fuerza. Ciertamente no dejaré pasar esta extraordinaria oportunidad de tomar prasadam, el cual ha sido traído por Nityananda, cocinado por ti y ofrecido a Gopinath». Nityananda y Gadadhar se llenaron de éxtasis. Gadadhar trajo un plato de prasadam y lo puso ante Gaurachandra y el aroma del arroz se extendió por todo el recinto del templo y el jardín. Gaurachandra reiteradamente alabó el arroz e instruyó a Gadadhar que dividiera el arroz en tres partes iguales, ya que deseaba honrar el prasadam con Su Nityananda y Su Gadadhar. Cuando Ellos se sentaron, Gaurasundar empezó a glorificar lo cocinado, diciendo: «El aroma de este arroz seguramente premiará con bhakti a cualquiera. Qué cocinero tan experto eres —nunca me sirvieron una preparación de espinacas tan deliciosa—. Eres el mejor de los cocineros y has hecho una preparación única con las hojas de tamarindo, lo cual requiere gran habilidad. Ahora entiendo que Tú cocinas en Vaikuntha. Ahora que conocemos este secreto, ¿qué necesidad hay de que sigas ocultando esta verdad?»

Este divertido humor prevaleció todo el rato en que los Prabhus tomaron prasadam. Ellos eran el grupo más íntimo, quienes estaban atado el uno al otro por un lazo irrompible de amor. Cada uno conocía la intensidad del amor del otro y ellos disfrutaron del prema-rasa junto el prasadam de Gopinath. Los asuntos discutidos por Gaurachandra nunca fueron mencionados ante alguien más. Después de que terminaron el prasadam y salieron, todos los devotos que esperaban ansiosamente, se lanzaron con gozo sobre los divinos remanentes del prasadam. Quienquiera que escuche o lea este Pasatiempo acerca del prasadam indudablemente desarrollará Krisna-bhakti y alcanzará los pies de loto del Señor.

Quienquiera que sea lo suficientemente afortunado para ser bendecido por la misericordiosa mirada de Sri Gadadhar conocerá realmente la verdadera identidad divina de Sri Nityananda. De manera similar, aquel que está dedicado a Nityananda conoce en verdad a Sri Gadadhar. De ese modo, con gran júbilo Nityananda pasó Sus días con Gaurachandra, en Nilachala. Gaurasundar, Nityananda y Gadadhar siempre estaban juntos. Iban juntos para recibir el darshan de Jagannath, ejecutaban juntos el sankirtan, etc, disfrutando el éxtasis del prema en la divina asociación del uno con el otro.

Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda Prabhu son mi vida y alma. Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a Sus pies de loto.

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