Antya-khanda Capítulo ocho Los Pasatiempos en el estanque Narendra Sarovar

 

 

Todas las glorias, todas las glorias al Dios Supremo, Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu. Todas las glorias, todas las glorias a Sri Nityananda, cuya Aparición ha purificado los tres mundos. Toda victoria a Sri Gauranga y Sus seguidores. Cualquiera puede desarrollar bhakti simplemente por escuchar los Pasatiempos de Sri Chaitanya. Ahora, escuchen acerca de la llegada de todos los Vaisnavas a Nilachala, encabezados por Sri Advaita Acharya.

Ya que se acercaba el tiempo del Ratha-yatra, el festival de los carruajes de Jagannath, muchos grandes Vaisnavas empezaron a llegar a Sri Puri-dham. Sri Chaitanya había instruido a Sus seguidores a que fueran cada año al festival de Ratha-yatra. Por lo tanto, ese año arribaron todos los Vaisnavas de Bengala encabezados por Sri Advaita Acharya. Algunos de los notables Vaisnavas que llegaron fueron: Srila Shrivas Thakur, en cuya casa Sri Chaitanya llevó a cabo el kirtan; Sri Chandrashekhar Acharya, en cuyo casa el Señor bailó en el humor de Laksmi Devi; Sri Gangadas Pandit, a quien simplemente por recordarlo quedan destruídas todas las reacciones kármicas.

Sri Pundarik Vidyanidhi llegó lleno de júbilo a Nilachala —Sri Chaitanya lloraba de alegría solo por pensar en él—. Sri Pundarik era un experto ejecutante de kirtan y experto en el bailar. Sri Vakreshvar Pandit llegó con el grupo —el Señor siempre acostumbraba bailar en su extático kirtan—. La gran alma Pradyumna Brahmachari también llegó —el Señor Nrishimha solía conversar directamente con él—. Srila Haridas Thakur llegó a Nilachala jubilosamente; y también vino el otro Sri Haridas, quien vivía a la orilla del mar.

Sri Vasudev Datta, a quien el Señor Krisna Mismo se vendió, también vino. El cantante personal de Sri Chaitanya, Sri Mukunda Datta, y Sri Shivananda Sena junto con su familia y amigos se unieron al alegre grupo de peregrinos. Todo el camino Srila Govindanandana estuvo inmerso en la dicha; él es capaz de purificar todas las direcciones. Srila Govinda Datta, el principal cantante del grupo del Señor, también llegó lleno de júbilo. El escritor Sri Vijaya Das estaba allí; el Señor lo había llamado Ratnabahu, el que tiene manos que son como joyas. Sri Sadashiva Pandit, quien se encontraba siempre en la conciencia más pura, arribaba ahora a Puri —Nityananda había permanecido por largo tiempo en su hogar—. Sri Purushottam Sañjaya se sintió feliz de estar en Nilachala —como un simple niño, él estaba bendecido por Sri Chaitanya y era uno de Sus principales estudiantes—. Sri Sriman Pandit cantó durante toda la travesía —él solía llevar una antorcha ardiente para iluminar el camino mientras Sri Chaitanya bailaba.

Srila Nandana Acharya también llegó con gran éxtasis. Su casa fue el primer lugar que Sri Nityananda visitó a Su llegada a Nabadwip. Sri Shuklambar Brahmachari también arribó muy dichoso. Sri Chaitanya había mendigado prasadam de él. El perfectamente renunciado devoto de Sri Krisna, Srila Sridhar Maharaj estuvo muy feliz de llegar allí. Vishvambhar había tomado agua de su vasija rota. Además, llegó Sri Bhagavan Pandit. En su cuerpo había aparecido Sri Krisna. Otras dos personalidades que directamente parecían Sri Krisna, Sri Gopinath Pandit y Sri Srigarbha Pandit, estaban en el grupo de peregrinos. Acompañándoles estaba Sri Vanamali Pandit, quien había tenido la visión divina de un arado y una maza dorada en las manos del Señor. Dos grandes devotos de Sri Krisna: Sri Jagadish Pandit y Sri Hiranya Bhagavat disfrutaron plenamente el Krisna-rasa en este peregrinaje —el Señor en uno de Sus Pasatiempos infantiles había pedido traer prasadam de Ekadasi de la casa de ellos—. Sri Buddhimanta Khan era una persona respetable —él vivía solo para llevar a cabo las órdenes de Sri Chaitanya—. También estuvo allí la persona a quien Sri Chaitanya afectuosamente llamaba ‘padre’, Sri Purandara Acharya.

El noble y desapegado devoto, Sri Raghava Pandit, en cuyo hogar el Señor permaneció secretamente, se sintió feliz de entrar en Nilachala. El médico del alma, Sri Murari Gupta, en quien Sri Chaitanya reside secretamente, estuvo allí. Sri Garuda Pandit, quien no fue afectado por la venenosa mordedura de una serpiente ya que continuamente cantaba Harinam, estuvo allí. Sri Gopinath Simha, a quien el Señor Chaitanya llamaba ‘Akrura’, también llegó. Otros dos amados devotos del Señor, Sri Rama Pandit y Sri Narayan Pandit, llegaron con el grupo. Sri Damodar Pandit fue a ofrecer sus reverencias a Sri Sachimata antes de emprender este viaje. Los Vaisnavas seguidores de Sri Chaitanya son innumerables y ciertamente es imposible conocer los nombres de todos. Sin excepción, todos ellos se sintieron sumamente felices al aproximarse a Nilachala Puri.

Antes de empezar el peregrinaje, Srila Advaita Acharya primero fue para recibir darshan de Sachimata. Tras ofrecer sus humildes respetos, procedió hacia Nilachala con un enorme grupo de devotos y miembros familiares. Él llevó consigo una enorme cantidad de comestibles y artículos útiles que le eran favoritos a Sri Chaitanya, lo cual llegó a conocer de sus previas visitas a Puri. Todo el camino encabezó su grupo con un fuerte y extático kritan, purificando toda la atmósfera. De hecho, su fuerte jubiloso canto purificó los tres mundos. Sri Advaita estuvo acompañado de su esposa, hijos, sirvientes y sirvientas, quienes estaban muy ávidos por ver al Señor Jagannath y encontrase de nuevo con Sri Chaitanya. A lo largo del camino, adondequiera que se detuvieron y permanecieron, esos lugares fueron transformados en Vaikuntha.

Solo Sri Ananta Shesha podría intentar narrar las maravillosas y propicias actividades de ese peregrinaje de los devotos. Incontables devotos en pequeños y grandes grupos acudieron a Nilachala. Cuando ellos llegaron a Kamala-pura, desde donde son visibles las torres y la bandera del Templo del Señor Jagannath, colmados de alegría, ofrecieron reverencias y lloraron de dicha.

Cuando Sri Chaitanya supo que los devotos estaban llegando, sintió un gran afán por ir y encontrarlos antes de que llegaran a Puri. Cuando le llegaron las noticias de la inminente llegada de Sri Advaita, Él de inmediato envió a Kataka un maha-prasadam para darle la bienvenida al grupo. El amor divino de Sri Chaitanya y Sri Advaita de uno por el otro es sumamente maravilloso e inagotable. A menudo se escuchaba al Señor decir: «Estaba en Mi sueño místico sobre el Océano de Leche cuando fui despertado por el fuerte llamado de Nada, Sri Advaita. Mi presente Encarnación se debe mayormente a Él». Por esta razón, todas los excelsos preceptores espirituales, los mahantas, respetan sobremanera a Sri Advaita Acharya.

De modo que, cuando llegó la noticia a Mahaprabhu que Sri Advaita y Su grupo se acercaban a Nilachala, al instante se puso en camino junto con Sus devotos, para recibirlos. Acompañando al Señor estaban Sri Nityananda Prabhu, Sri Gadadhar Pandit, Sri Puri Goswami, Srila Sarvabhauma, Sri Jagadananda Pandit, Sri Kashi Mishra, Srila Svarup Damodar, Sri Shankara Pandit, Sri Kashishvar Pandit, Sri Bhagavan Acharya, Sri Pradyumna Mishra, Sri Paramananda Patra, Srila Ramanda Raya, el sirviente de Mahaprabhu: Sri Govinda, Sri Brahmananda Bharati, Srila Rupa Goswami, Srila Sanatan Goswami, Sri Raghunath Vaidya, Sri Shivananda Sena, Sri Narayan Pandit; el hijo mayor de Sri Advaita: Sri Achyutananda, Sri Vaninath, Sri Sikhi Mahati y un incontable número de servidores de Sri Chaitanya. Todos, grandes o pequeños, flotaron en las olas del éxtasis, olvidados del mundo externo, mientras acompañaban a Sri Chaitanya.

El grupo de Sri Advaita Acharya se encontró con el grupo de Sri Chaitanya en Atharanala. Tan pronto como Sri Chaitanya había cruzado el Narendra Sarovara, vio a la distancia que se acercaba el grupo de Advaita. Los Vaisnavas de ambos grupos cayeron al piso y ofrecieron reverencias. El Señor, al ver a Sri Advaita, no pudo detener las lágrimas que brotaban y caían en cascada al suelo. Él cayó plano sobre la tierra. Sri Advaita contempló al Señor de su corazón desde una distancia y ofreció prostradas reverencias. Los síntomas extáticos como el llanto abundante, el temblor del cuerpo, la palidez, el desmayo, el erizamiento del vello y los gritos, etc. se manifestaron en los Vaisnavas mientras ellos ofrecían repetidas reverencias postrados. Todos ellos estaban completamente inmersos en el océano de chaitanya-rasa y sin excepción todos cantaron el Santo Nombre y ofrecieron reverencias. Así como cualquier otro, el Señor Supremo, Sri Gaurasundar, Sri Nityananda y Sri Advaita también ofrecieron repetidamente reverencias. El cielo reverberó con el extático canto y el llanto de gozo de todos ellos. No es humanamente posible describir esa extraordinaria escena. Solo Srila Vyasadev y Sri Ananta Shesha podrían narrar este evento con detalles.

Sri Chaitanya corrió hacia Sri Advaita y lo apretó con un fuerte abrazo mientras lágrimas de alegría humedecían Su cuerpo. Sri Advaita, radiante de felicidad, continuamente recitó versos que glorifican al Señor. Se olvidó de todos los comestibles y artículos que Él y su grupo habían llevado con ellos. Retumbando como un trueno, Él simplemente repitió: «¡Te traje! ¡Te traje!» Los devotos cantaron fuertemente el Santo Nombre, lo cual hizo eco en todas las direcciones. ¿Qué decir de los Vaisnavas, incluso otros que habían llegado solo para ver qué estaba sucedienteo se sintieron tan inspirados que también cantaron fuertemente «¡Hari! ¡Hari!» y lloraron con una alegría incontenible. Los Vaisnavas se abrazaron uno a otro mientras lloraban y cantaban. Cada Vaisnava ofreció reverencias a Sri Advaita, sabiendo que Él fue la causa del advenimiento de Sri Chaitanya. Mientras tanto, toda la asamblea de Vaisnavas estaba ocupada en un gigantesco sankirtan. En todas partes los devotos cantaban y bailaban. Algunos rodaron en el polvo incapaces de controlar sus sentimientos extáticos. Sri Chaitanya entró en medio de todos y se unió al alegre baile.

Nityananda y Advaita se trabaron en un afectuoso largo abrazo. Pronto, ellos también empezaron a bailar como leones embriagados. Sri Chaitanya fue luego a Su alrededor para abrazar con gran júbilo a los Vaisnavas. Sri Gaurasundar, el Amo y Señor de los devotos, el cautivo de Sus devotos, la vida y alma de Sus devotos, lloró como un niño abrazado al cuello de Sus devotos. Justo entonces, por arreglo del Señor Jagannath, cientos de guirnaldas de flores, prasadi, y mucha pasta de sándalo le fueron traídos a Sri Chaitanya. Sri Gaurasundar, sintiéndose dichoso, ofreció la primera guirnalda a Sri Advaita Prabhu. Luego, fue personalmente a colocar guirnaldas a cada uno de los Vaisnavas y personalmente untó pasta de sándalo del Señor Jagannath en el cuerpo de cada devoto.

Los devotos quedaron muy conmovidos por la compasión y la humildad de Sri Gaurahari, y levantaron sus brazos y empezaron a cantar fuertemente el Santo Nombre del Señor mientras lloraban de alegría. Ellos cayeron a los pies de loto de Sri Chaitanya, ávidamente orando: «Oh, Señor, la única bendición que te pedimos es que nunca olvidemos tus pies de loto vida tras vida, ya sea que nazcamos como seres humanos, animales o incluso como aves». Mientras tanto, las damas Vaisnavas observaban el extático evento desde una distancia y lloraban de dicha. Incesantes lágrimas de prema fluyeron sin parar, pues todas ellas eran una personificación del vaisnavi-bhakti, la potencia devocional del Señor. Sri Chaitanya Mismo comentó que en los asuntos de conocimiento espiritual y bhakti-yoga, las damas Vaisnavis era iguales a sus esposos.

Mientras bailaban y ejecutaban sankirtan, los Vaisnavas siguieron a Sri Chaitanya, que los dirigió hacia la ciudad. Cualquiera que los vio se sintió espontáneamente atraído y experimentó júbilo bajo la influencia del prema-bhakti que emanaba de cada Vaisnava. Ellos apenas habían caminado una corta distancia desde Atharanala cuando llegaron al Narendra Sarovara. Justo en ese momento, la festiva procesión que llevaba a Sri Madana-mohan arribó al lago Narendra Sarovar en ocasión del Chandan-yatra de Sri Jagannath y Sri Baladev. Entre un fuerte canto, el soplar de caracolas, el rítmico golpe de tambores mridanga, el tañir de címbalos y el sonido agudo de instrumentos de viento, la procesión se detuvo en la ribera del lago. Cientos de coloridos festones y banderas ondeaban en el aire. Muchos sacerdotes abanicaban a la Deidad del Señor Madana-mohan con chamaras y abanicos de plumas de pavorreal. El único sonido audible fue la combinación de muchos instrumentos y fuertes voces que alcanzaron un crescendo cuando el grupo de Sri Madana-mohan se mezcló con el grupo de sankirtan de Sri Gaurasundar. Ahora el grupo de sankirtan aumentó en número ya que todos se unieron en un jubiloso canto. El fervor y el éxtasis fueron palpables, como si la bienaventuranza hubiera sido personalmente transportada desde Vaikuntha. Todo esto se llevó a cabo simplemente por el arreglo trascendental de Sri Chaitanya Mahaprabhu. El Señor Chaitanya personalmente disfrutó una ilimitada felicidad y distribuyó esa felicidad a todos en las cuatro direcciones.

Sri Madana-mohan (la Deidad para el festival de Jagannath) y Sri Baladev, fueron colocados en el bote mientras los devotos los abanicaban con chamaras. La Suprema Personalidad de Dios, Sri Krisna Chaitanya, quedó muy satisfecho al observar los Pasatiempos en bote de Sri Madana-mohan y Sri Baladev. El Señor, con Sus muchos devotos, se sumergieron en el lago Narendra. Ahora escuchen atentamente como la Suprema Personalidad de Dios, Sri Gaurasundar, jugó en las aguas del Narendra Sarovar. Así como en Su previa Encarnación el Señor Supremo había jugado como un niño en las aguas del Río Yamuna junto con Sus jóvenes amigos agarrándose de las manos y formando círculos, de manera similar, ahora jugaba con todos los Vaisnavas agarrando sus manos y formando círculos en el Narendra Sarovar.

En Bengala, la gente lleva a cabo un cierto juego en el agua conocido como ‘kaya’ y este fue el primer juego que los Vaisnavas jugaron. Ellos gritaron: «¡Kaya! ¡Kaya!» mientras palmoteban sobre la superficie del agua; estos sonidos era como un instrumento musical. Los Vaisnavas estaban inmersos en el humor espiritual de los jóvenes pastorcillos de vacas de Gokula y el Señor era su amo, el Príncipe de Gokul, Gopal.

Todos los Vaisnavas quedaron colmados de un gran éxtasis y se olvidaron del mundo externo. Sin temor y sin cohibición, empezaron a chapotear agua sobre el Señor Supremo. Entonces, una batalla de agua entre el Señor y Sri Advaita se convirtió en el centro de la escena. Cada uno chapoteó agua en la cara del otro con gran fuerza. A veces, el Señor parecía estar derrotado y al siguiente momento sería Sri Advaita quien parecía derrotado. ¡Pronto la batalla se propagó! Sri Nityananda, Sri Gadadhar Pandit y Sri Puri Goswami; el trío se trabó en un tremendo intercambio de chapoteo de agua. Srila Mukunda Datta hizo un duelo con Sri Murari Gupta, ambos rugiendo como leones en el júbilo. Los dos amigos íntimos, Sri Pandit Vidyanidhi y Srila Svarup Damodar se reían y chapoteaban agua uno sobre el otro, más sosegados que los demás. Srila Shrivas Thakur, Sri Rama Pandit, Srila Haridas Thakur, Sri Vakreshvar Pandit, Sri Gangadas Pandit, Sri Gopinath Acharya, Sri Chandrashekhar Acharya, etc. todos embriagados por el Chaitanya-rasa, pronto se unieron a ellos.

Cientos de miles de personas celebraron el alegre paseo en bote de Sri Madana-mohan y Sri Baladev y entraron al agua con gran júbilo. Los casados, los sannyasis y los brahmacharis, todos se mezclaron, disfrutando de los juegos acuáticos en el Narendra Sarovar. Sin embargo, la influencia de maya, la potencia ilusoria del Señor Supremo, era tal que a personas descalificadas no les fue permitido entrar al círculo de los Vaisnavas, ni pudieron ver las trascendentales actividades de los Vaisnavas.

Aquellos con piedad y fortuna insuficientes no fueron eligibles para entrar en la compañía de los seguidores de Sri Chaitanya. El Señor solo es cautivado por la devoción pura, y sin bhakti no se alcanza nada de valor. La educación material, la erudición, las penitencias y la austeridad, etc. solo e inevitablemente conducen a más sufrimiento. En Nilachala, el Señor Supremo, Sri Krisna Chaitanya, abiertamente llevó a cabo Sus Pasatiempos de sankirtan con la más grande satisfacción, ante los ojos de todos, pero no todos pudieron entender la naturaleza trascendental de ellos.

Muchos sannyasis respetados como ‘mahajanas’, ‘grandes almas’, no tuvieron la fortuna de reconocer al Señor. Algunos sannyasis mayavadis y así llamados renunciantes criticaron al Señor diciendo: «¿Qué está haciendo este Chaitanya, haciendo a un lado el estudio Védico y simplemente desperdiciando su tiempo por llevar a cabo un estruendoso kirtan. Él más bien debería seguir la disciplina sannyasi de pranayama, etc. En vez de eso, está bailando, llorando, etc.» Los más elevados de esos sannyasis dijeron: «¡Sri Krisna Chaitanya es una gran alma!» «Él es muy erudito y muy capacitado». «Sin duda, ¡es un devoto excelso!», y otras alabanzas similares. Con todo, lo elogiaron sin realmente entender Su verdadera posición. Sin perturbarse, el Señor Supremo continuó Sus Pasatiempos en el agua.

En el pasado, en Sus previas Encarnaciones, el Señor Supremo junto con Sus asociados había jugado en las aguas del Río Yamuna y el Jahnavi Ganga, así otorgándoles una gran misericordia a estos ríos. Ahora era el turno del Narendra Sarovar para recibir la misma ilimitada misericordia. La misericordiosa Personalidad Suprema llevó a cabo innumerables y similares Pasatiempos trascendentales a fin de liberar a las almas condicionadas. Escuchar y narrar estos Pasatiempos nos libera de los grilletes de las reacciones fruitivas.

Sri Gaurasundar reunió a todos los Vaisnavas después del juego en el agua y procedió a tomar darshan del Señor Jagannath en Su templo. Sri Gaurasundar y los devotos derramaron sin restricción alguna lágrimas de alegría mientras recibían el darshan del Señor Jagannath, y el recién llegado Srila Advaita y Su grupo estaban fuera de sí con alegría espiritual. Por un lado, los devotos ofrecieron postradas reverencias al ‘Jagannath inmóvil’ en Su forma de Deidad y, por otro lado, al ‘Jagannath móvil’, Sri Krisna Chaitanya. Kashi Mishra trajo entonces las guirnaldas prasadi de flores del Señor Jagannath y se las dio a Sri Gaurasundar quien las recibió con la mayor devoción y respeto. Él lo hizo así para instruir y enseñar a todos con Su propio ejemplo. Él, el Señor Supremo, quien ahora, en Su lila, se encontraba en la orden de renuncia. Solo Él conoce verdaderamente la significancia espiritual de los Vaisnavas, Tulasi, el Ganga y los objetos que son prasadam. Él mostró a todos la posición única espiritual de los Vaisnavas por ofrecerles directamente Sus postradas reverencias aunque Él se encontrara en la posición tan altamente respetada de sannyas, la orden de renuncia.

La orden religiosa de sannyas es lo más elevado en la sociedad humana. De hecho, el padre de un hijo sannyasi debe ofrecer respetos a su propio hijo. Estando en la orden más elevada, generalmente un sannyasi solo ofrecerá reverencias a otro sannyasi. Esta es la etiqueta Vaisnava. Sin embargo, a fin de enseñar al mundo la excelsa posición de los Vaisnavas, el Señor Supremo, Sri Krisna, en Su Encarnación como Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu, abrazó la orden de renuncia, sannyas, y ofreció reverencias a los Vaisnavas. Así, cumplió Su papel como Maestro Espiritual instructor, siksha-guru, por medio de Su ejemplo personal.

Ahora escuchen con atención cómo el Señor en Sus Pasatiempos divinos mostró respeto a Tulasi Devi. En una ocasión, el Señor llenó una pequeña olla con tierra y plantó a Tulasi en ella. El Señor entonces dijo: «Si no veo a Tulasi, no puedo sobrevivir, así como un pez no puede sobrevivir fuera del agua». Cuando cantaba en Sus cuentas el número prescrito de rondas, mientras caminaba, alguien llevaba la planta de Tulasi enfrente de Él de manera que tuviera un continuo darshan de Tulasi. Lágrimas de éxtasis caían en cascada sobre Sus mejillas, y cuando se sentaba para cantar, la maceta con la planta de Tulasi sería colocada allí junto a Él. Durante todo el rato que cantaba Sus rondas, tendría el darshan de Tulasi. ¿Quién puede entender los Pasatiempos del Señor Supremo en Su humor y ejecución del bhakti-yoga? Cuando terminaba Su canto de rondas, haría que llevaran a Tulasi delante de Él. Aquellas almas sinceras que aceptan sinceramente la guía del Señor Supremo, como el supremo Maestro Espiritual instructor, siempre estarán protegidos en todas las circunstancias.

Sri Gaurahari y los devotos regresaron a su residencia después de ofrecer reverencias al Señor Jagannath. El Señor satisfizo los deseos de todos Sus devotos; cuidó de ellos como un padre y los devotos se quedaron a Su lado todo el tiempo. Todos los devotos de Bengala y Nilachala no querían abandonar Su asociación, habiendo experimentado en Su compañía el nivel más elevado de Conciencia de Krisna. Por la misericordia del Señor, la gente pudo ver a esos devotos, algunos de los cuales eran residentes de Svetadvip. Sri Advaita continuamente comentaba: «Estos excelsos Vaisnavas no pueden ser vistos ni siquiera por los semidioses, pero por Tu misericordia somos muy afortunados de verlos|». Entonces, llorando con gratitud, Advaita caería a los pies de loto del Señor.

Ciertamente, esos Vaisnavas eran encarnaciones del mundo espiritual, quienes por arreglo del Señor descendieron a esta Tierra antes de Él apareciera. Sankarshan, Aniruddha y Pradyumna encarnaron como Laksman, Bharata y Shatrughna para asistir al Señor en Sus Pasatiempos terrenales como el Señor Rama; de manera similar, por la orden del Señor, estos Vaisnavas encarnaron del mundo espiritual para asistir al Señor Chaitanya. Así que ellos no están sujetos al ciclo del nacimiento y la muerte como los mortales ordinarios. Ellos encarnan con el Señor y luego desaparecen cuando el Señor oculta Sus Pasatiempos terrenales. El Padma Purana, Uttara-khanda, 257.57/58, confirma que ellos son trascendentales a las reglas de la religiosidad y a las leyes del karma.

«Así como el hijo de Sumitra, Bharata, Laksman, Sankarshan y otras formas del Señor Supremo encarnan en la Tierra por Su propia dulce e independiente voluntad, de manera similar, los eternos asociados del Señor, los Vaisnavas, encarnan en la Tierra junto con el Señor. Cuando el Señor Supremo regresa a Su eterna morada suprema, los Vaisnavas, una vez que terminó su deber, también regresan. Ciertamente, Vishnu, el Señor Supremo, y Sus eternos asociados, los Vaisnavas, no están sujetos al nacimiento, la muerte, la vejez y la enfermedad que son obtenidos como una reacción kármica».

En la asociación del Señor, los devotos siempre experimentan el éxtasis del Krisna-prema. Esas almas piadosas que escuchan con devoción estas narraciones tienen completamente asegurado el obtener la asociación del Señor y Sus devotos.

Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a los pies de loto de Sri Krisna Chaitanya y Sri Nityananda, quienes son mi corazón y alma.

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