Anthya-khanda Capítulo 10 Los Pasatiempos de Sri Pundarik Vidyaniddhi

 

 

Todas las glorias, todas las glorias al Señor Supremo, Sri Gaurachandra, quien lleva la marca del signo Srivatsa.

Toda victoria a quien es la personificación de la religión eterna para todas las almas, Sri Gaurahari; Él es la joya principal que se manifiesta del vientre de Sachi.

Todas las glorias a Ti, oh, Gaura-gopal; Tú siempre estás atraído al canto del Santo Nombre, el cual propagas. Eres el protector de Tus amados devotos y la Muerte Personificada para los malhechores.

Toda victoria, toda victoria para Sri Gauranga y a todos Sus seguidores. Simplemente por escuchar los Pasatiempos de Sri Krisna Chaitanya en uno se desarrolla la devoción pura, bhakti.

Haciendo el papel de un sannyasi, el Supremo Héroe de Vaikuntha disfrutó la compañía de Sus devotos. Un día, el Señor Supremo, Sri Gaurahari, estaba sentado, muy contento, cuando Sri Advaita llegó, ofreció reverencias y se sentó. El Señor sonrió y le preguntó a Sri Advaita: «¿De dónde vienes y qué estabas haciendo?»

Sri Advaita contestó: «Fui a recibir darshan del Señor Jagannath y ahora vine a verte».

El Señor insistió: «Sí, pero tras recibir el darshan del Señor Jagannath, ¿qué hiciste?»

Sri Advaita dijo: «Primero, tuve el darshan del Señor Jagannath y luego lo circunvalé varias veces».

Cuando el Señor escuchó la palabra ‘pradakshina’ (circunvalación), sonrió, y dijo: «Perdiste».

Sorprendido, Sri Advaita preguntó: «¿En qué sentido he perdido? Primero, dímelo, y luego puedes clamar que has ganado».

El Señor contestó: «Muy bien, entonces escucha de cómo has perdido. Tú circunvalaste al Señor Jagannath, de modo que cada vez que estuviste detrás de las Deidades, no pudiste tener el darshan de la dulce y sonriente cara del Señor. Cuando Yo recibo del darshan del Señor Jagannath, todo el tiempo Mis ojos nunca abandonan Su cara, ya sea que me pare en el lado izquierdo o en el derecho. Mientras que Tú, cada vez que vas detrás, pierdes la visión de Su resplandeciente cara».

Sri Advaita admitió entonces con las manos juntas: «En verdad, he sido completamente derrotado por Ti. Ningún otro, nadie en los tres mundos entiende la importancia de lo que has dicho. He perdido ante Tu razonamiento trascendental».

Toda la asamblea de Vaisnavas se sintió feliz de escuchar esa tema e intercambio trascendental. Ellos cantaron con júbilo y fuertemente el Santo Nombre. Sri Gaurahari continuamente buscaba maneras de convertir las experiencias de cada día en un tema de instrucción para Sus discípulos. Además, en Su trato con cada uno, especialmente con Sri Advaita, siempre era muy afectuoso.

Un día, Srila Gadadhar Pandit le reveló al Señor su razón de querer volver a tomar inciación. Él dijo: «Le he revelado a una persona no meritoria el ishta-mantra (el mantra para la Deidad adorable) que recibí de mi Guru, y desde entonces mi mente está perturbada. Mi Señor, ten la bondad de volverme a iniciar con el mismo ishta-mantra, entonces mi mente estará jubilosa de nuevo».

El Señor respondió: «Sé cuidadoso de no cometer ofensas a tu Guru, el que te instruyó en el istha-mantra. En tanto tu mantra-Guru esté presente, no puedes ir a otro lado ni siquiera venir a Mí. Esto pone en peligro la vida espiritual Tuya y la Mía».

Sri Gadadhar continuó: «Pero él no está aquí ahora, así que Tú puedes hacerlo en su lugar».

Entonces, el Señor dijo: «Tu Guru es Pundarik Vidyaniddhi. La Providencia dispondrá todo de manera que lo veas».

El omnisciente Señor Supremo, la joya principal de todos los místicos, lo sabe todo: el pasado, el presente y el futuro. Él dijo: «Sri Vidyanidhi llegará pronto a Jagannath Puri. En diez días llegará solamente para verme. Yo siempre recuerdo a Pundarik Vidyanidhi  y ahora Tú también, Gadadhar, lo estás atrayendo como un imán».

El Señor Supremo, Sri Gaurasundar, pasaba la mayor parte de Su tiempo con Srila Gadadhar escuchando Su lectura del Srimad Bhagavatam. Mientras escuchaba, el Señor manifestaba las extáticas transformaciones espirituales del prema-bhava. El Señor escuchó los Pasatiempos de Prahlad Maharaj y de Dhruva Maharaj muchos cientos de veces, pero cada vez los escuchaba con una atención completamente extasiada. Toda otra actividad fue abandonada a fin de escuchar el Srimad Bhagavatam y de discutir acerca del Santo Nombre, la forma, las cualidades y los Pasatiempos del Señor Supremo.

El Señor escuchaba el Srimad Bhagavatam únicamente de parte de Srila Gadadhar. De manera similar, escuchó Krisna-guna kirtan de los labios de Srila Svarup Damodar Goswami, quien cantaba mientras el Señor bailaba en un estado de extático trance espiritual. Las transformaciones físicas del prema tales como el llanto, el temblor, la risa, el desmayo, el erizamiento del vello, etc. aparecían en Su cuerpo trascendental. Todos esos síntomas extáticos se encuentran eternamente presentes en el Señor y cuando Srila Svarup Damodar cantó acerca de las cualidades de Sri Krisna, el Señor se olvidó del mundo externo y se entregó por completo al baile. Srila Damodar Svarup era el principal entre los eternos asociados y sannyasis del Señor. El Señor tuvo un afecto por Svarup Damodar similar al que tuvo por Paramananda Puri.

El canto de Srila Damodar Svarup Goswami estaba saturado del néctar de la devoción, bhakti-rasa, y el Señor nunca podía contenerse de bailar cada vez que Svarup Damodar dirigía el kirtan. Sin embargo, Srila Svarup Damodar era sumamente modesto y continuaba con Sus ocupaciones calladamente, asegurándose de pasar desapercibido. En el kirtan, se asemejaba a Sri Narada con su vina-tambura, y nada menos que el Señor Supremo bailaba con su melodía. Así, entre todos los amados sannyasis del Señor, nadie recibió tanto afecto como Srila Svarup Damodar y Srila Paramananda Puri. Ambos permanecieron siempre cerca, al lado del Señor. Cuando el Señor entró en la orden de sannyas, ellos estuvieron a Su lado y eran como los dos brazos del Señor. Srila Svarup Damor permaneció a Su lado en Puri mientras el Señor incrementaba su profunda absorción en el kirtan, día y noche. Ya sea que estuviera en un peregrinaje, que honrara prasadam o que viajara, el Señor se aseguraba de que Srila Svarup Damodar estuviera a Su lado todo el tiempo.

Antes de tomar sannyas, Srila Svarup era conocido como Sri Purushottama Bhattacharya y Srila Pundarik Vidyaniddhi era su querido amigo y compañero. Incluso mientras caminaba, si el Señor escuchaba el kirtan de Srila Svarup, disfrutaría con tanto éxtasis que no podía contenerse de bailar y perdía la dirección. Él no sabía si estaba en el agua, en el bosque, entre matorrales, y gritaría fuertemente. Svarup Damodar atrapaba al Señor cuandoquiera que Él caía, en el bosque o en el monte. ¿Quién puede describir la inmensa fortuna de Srila Svarup Damodar?

Un día, en uno de Sus extáticos trances, el Señor cayó en un pozo. Al ver eso, Srila Advaita y los devotos se desconcertaron y empezaron a llorar fuertemente, agarrando su cabeza entre sus manos. Sin embargo, el Señor no estaba en lo más mínimo consciente de lo que había sucedido y como un niño pequeño flotaba en el agua todavía en un profundo trance. Sin embargo, el agua en el pozo al ser tocada por la trascendental forma del Señor Supremo se había convertido en mantequilla de manera que Su cuerpo no sufrió ningún rasguño. Esto no es asombroso, pues por la influencia del servicio devocional un Vaisnava no siente la molestia de una espina que pisa mientras baila. Rápidamente, Sri Advaita y otros sacaron al Señor del pozo, pero el Señor no supo que había caído en el pozo. Por lo tanto, le preguntó a los devotos: «¿Qué pasa? ¿Por qué están llorando?». Él estaba tan sumergido en el bhakti-rasa que todavía era ajeno a lo que le rodeaba. Escuchando esas nectáreas palabras de los graciosos labios de loto del Señor, Advaita y los devotos flotaron en la dicha. Todos los devotos se sintieron aliviados y sumamente alegres de que su amado Señor no estuviera lastimado.

El Señor Supremo lleva a cabo infinitos y maravillosos Pasatiempos siempre sumergido en el néctar de la devoción pura, bhakti. Cuando Srila Pundarik Vidyaniddhi llegó a Puri, el Señor de inmediato lo supo y pronto, por el deseo del Señor, Srila Vidyanidhi fue atraído hacia el lugar donde el Señor esperaba su llegada.

Viendo a Srila Vidyanidhi, el Señor rebosó de alegría y dijo en voz alta: «¡Aquí llega Mi padre! ¡Mi padre ha llegado!» Srila Vidyanidhi estaba en éxtasis, con Su corazón inundado de la ambrosía del bhakti y convertido en un océano de prema: Prema-nidhi. La Suprema Personalidad de Dios, Sri Gaura Narayan, es el afectuoso Guardián de Sus devotos, bhakta-vatsala. Él abrazó fuertemente a Vidyaniddhi, el océano del prema-rasa, y lloró profusamente de júbilo. Todos los devotos también empezaron a llorar con lágrimas de alegría; la escena era directamente de Vaikuntha.

El amigo y compañero de Srila Vidyanidhi desde sus primeros días era Srila Svarup Damodar, y ellos se encontraron una vez más en la presencia del Señor. Cada uno deseó tomar el polvo de los pies del otro, se empujaron y se aventaron al piso deseando ser el primero en tocar los pies del otro. Pero, siendo igualmente parejos no pudieron superar el uno al otro. Todo el rato, los devotos y el Señor Supremo, Sri Gaurasundar, estuvieron disfrutando esta competencia trascendental con alegres risas. Después de un rato, cuando ellos se sosegaron, el Señor le dijo a Srila Vidyanidhi: «Quédate con nostros aquí en Nilachala por un tiempo». Escuchando las palabras del Señor, Srila Vidyanidhi se puso eufórico, considerando su máxima fortuna el estar cerca del Señor. Srila Gadadhar Pandit se valió de esta oportunidad y de nuevo fue iniciado en su ishta-mantra, por Su Guru, Srila Vidyanidhi.

No hay fin a las glorias de Srila Vidyanidhi. Con todo, lo principal es que fue el Guru de Srila Gadadhar, un discípulo que alcanzó un prema ilimitado. Srila Advaita y Srila Shrivas Thakur siempre estaban ansiosos de exponer la grandeza de Sri Vidyanidhi y en este esfuerzo se les unieron maravillosos y fieles devotos como Srila Murari Gupta y Srila Haridas Thakur. En verdad, todos los Vaisnavas se deshicieron en elogios a la naturaleza y la pureza inmaculada de Sri Vidyanidhi. De manera similar, Srila Vidyanidhi también fue muy apegado a todos los devotos y los amó con todo su corazón, mente y palabras. Él estaba desprovisto por completo de orgullo y = ego falso alguno. Ciertamente, es imposible entender el grado de gracia divina que él recibió de Sri Chaitanya y del Amante Supremo, Sri Krisna. Habiendo escuchado los hechos y las historias directamente de los divinos labios de Sri Gadadhar, trataré de describir un poco acerca de cuán querido era Pundarik Vidyanidhi para Sri Krisna.

El Señor Supremo, Sri Gaurasundar, mantuvo cerca de Sí a Srila Vidhyanidhi e hizo los arreglos para disponer una residencia para él en Yameshvar, cerca del océano. Durante su estancia en Nilachala, él siempre iba con su íntimo amigo, Srila Svarup Damodar, para recibir de manera regular el darshan del Señor Jagannath. En algunas ocasiones, estaban absortos en discutir acerca de temas confidenciales del Señor Supremo, Sri Krisna.

Pronto, llegó el tiempo del festival ‘Odana-shashti’ del Señor Jagannath. En esa ocasión, por el deseo del Señor Jagannath, Sus sirvientes lo vistieron con ropas nuevas, almidonadas. Sri Gaurasundar acompañado por todos Sus devotos fue para ver al Señor Jagannath en el Odana-shashti. Las bandas de música con numerosos instrumentos, mridangas, caracolas, campanas, etc. hacían eco por todo alrededor y toda la ciudad vestía un aspecto festivo. Ese día Sus Señorías usaron muchos diferentes juegos de ropa, y el festival duró hasta la mitad de Enero, hasta Makara-sankranti. Sri Gaurasundar y los Vaisnavas se quedaban hasta tarde en la noche, sumidos en olas de éxtasis al ver los muchos cambios del vestuario de Sri Jagannath.

El Señor Supremo Sri Krisna Chaitanya, como el adorador, se adoró a Sí Mismo en Su forma de Deidad, el Señor Jagannath. A menos que el Señor lo bendiga a uno, no se puede entender este oculto misterio divino el cual ahora se manifestaba. Sobre el altar, en Su forma de Deidad de madera, el Señor Supremo, Sri Jagannath, estaba sentado en yoga-asana, mientras que Él, Sri Krisna Chaitanya Mahaprabhu, como la joya principal de todos los sannyasis, sumergido en las melosidades del bhakti-yoga, llegaba para recibir Su propio darshan.

En ocasión del festival Odana-shashti, las Deidades estaban coloridamente vestidas con las más finas de las sedas y con hermosa joyería dorada incrustada con preciosas joyas. Guirnaldas, brazaletes y aretes, todos fueron hechos de fragantes flores de la estación y adornaban aun más a Sus Señorías. Aceites perfumados, incienso, flores, lámparas de gui  y los dieciséis diferentes artículos para la adoración especial le fueron ofrecidos al Señor Jagannath. Grandes y opulentas ofrendas de prasadam fueron presentadas continuamente. Sri Gaurahari observó esas festividades con Sus devotos y luego, sintiendo gran regocijo y satisfacción regresó a casa. Despidiéndose de todos los Vaisnavas, el Señor buscó la calma de la soledad.

Después de que todos se hubieron ido, Srila Svarup Damodar y Srila Vidyanidhi se quedaron juntos y empezaron a charlar íntimamente revelando su corazón y mente el uno al otro. Srila Vidyanidhi tuvo dudas respecto a los vestidos almidonados que Jagannath estuvo usando y le preguntó a Srila Svarup: «¿Por qué visten al Señor con ropas almidonadas sin primero lavarlas? Aquí, en estas tierras, la gente es muy inconsciente de las reglas de las Escrituras, pues ¿no es una consideración de las Escrituras que la ropa almidonada es impura?»

Srila Svarup Damodar respondió: «Aquí nadie culpa esta práctica ya que es considerada una parte de su tradición religiosa. Aquellos que siguen estrictamente las reglas de las Escrituras pueden no estar completamente de acuerdo con esto, pero esta tradición es parte integral de las festividades. Aparte de eso, si el Señor no lo deseara, seguramente el Rey ya hubiera prohibido esta parte del ritual».

Srila Vidyanidhi contestó: «Si el Señor lo desea, entonces todo está bien. Pero, ciertamente lo que el Señor hace no debe ser imitado por Sus sirvientes. Los sacerdotes y otros bráhmanas ni siquiera deben tocar las ropas contaminadas. Sri Jagannath es el Dios Supremo —todo es posible para Él, pero no para los demás—. Uno debe lavar sus manos después de tocar ropa almidonada, de lo contrario, uno estará impuro. Esto es sentido común y el Rey mismo es ignorante, si no entiende este punto. Desafortunadamente, incluso el Rey ata una tela almidonada alrededor de su cabeza». Srila Svarup respondió: «Mi querido hermano, todos estas cosas no son consideras transgresiones ya que son parte de este festival Odana-shashti. Aparte de eso, la Suprema Personalidad de Dios, Jagannath Mismo, no expresa un juicio sobre el mérito o la falta de mérito de esta práctica».

Srila Vidyanidhi insistió: «Mi querido hermano, escúchame. El Señor Jagannth es en verdad trascendental y es el Dios Supremo, de aquí que las reglas no se apliquen a Él, pero ¿qué hay de Sus sirvientes? ¿Se han vuelto encarnaciones del Brahman Supremo por vivir en Nilachala y pueden, por lo tanto, desviarse de las normas de las Escrituras?» Hablando y debatiendo de esta manera, estos dos amigos íntimos disfrutaron y rieron juntos mientras caminaban, a veces tomando sus manos y a veces poniendo su brazo sobre el hombro del otro de una manera despreocupada. Srila Vidyanidhi ni siquiera perdonó a los sirvientes del Señor Jagannath por lo que él consideró como una negligencia suya en servir al Señor.

Nadie puede entender los sentimientos en el corazón de los servidores del Señor. Solo Krisna conoce el grado del apego de alguien por Él. El Señor Supremo, Sri Krisna, primero pone a Su devoto en un estado de ilusión para un propósito específico y luego Él Mismo disipa esa ilusión debido a Su compasión. Así que el Señor puso a Srila Vidyanidhi en un estado de ilusión respecto a Sus servidores. Los dos de ellos tomaron su camino y regresaron a su propia residencia para llevar a cabo sus prácticas devocionales. Honraron prasadam y luego fueron por un rato a la residencia de Gauranga, más tarde regresaron a su hogar y descansaron.

El Señor Supremo, Sri Chaitanya, sabía todo acerca del punto de vista de Srila Vidyanidhi relacionado con la ropa almidonada. Por lo tanto, tomó la forma de Jagannath y junto con Balaram se apareció en el sueño de Vidhyanidi. Srila Vidyanidhi vió en su sueño que Ambos, Jagannath y Balaram estaban sumamente enojados y que empezaban fuertemente a abofetearlo en las mejillas. Magulladuras roajs aparecieron en sus sonrojadas mejillas y con pena y angustia se arrojó a los pies de loto del Señor y exclamó: «¡Oh, Krisna, sálvame! Ten la bondad de perdonar mis ofensas. Oh, Señor, ¿por cuál ofensa estoy siendo castigado?» El Señor contestó: «No hay fin para tus ofensas. ¡Igual que Yo, Mis sirvientes no pertenecen a casta alguna y sabiendo todo esto viniste a residir aquí, pero si todo lo que quieres hacer es ocuparte en detalles acerca de los rituales y las prácticas apropiadas, mejor será que regreses a tu lugar previo y lo hagas allí! He establecido todas estas costumbres para que sean observadas en estos festivales y ahora tú has criticado a mis sirvientes y a estas ejecuciones considerando como una falta el que Yo vista con ropa almidonada».

Srila Vidyanidhi se sintió sumamente temeroso en su sueño y llorando amargamente puso su cabeza en los pies de loto del Señor, y dijo: «Ten la bondad de perdonar todas las ofensas de este muy pecaminoso miserable. Acepto por completo mis infames faltas, te doy mi palabra. Mi cara, la cara de Tu sirviente, la cual se ha reído burlonamente ante este comportamiento, ha sido golpeada. He sido castigado por tu propia mano trascendental; seguramente esa es mi gran fortuna, mi Señor».

El Señor Supremo contestó: «Ya que eres Mi devoto, deseo mostrar Mis bendiciones y compasión a ti y por eso te he reprendido». De esa manera, Sus Señorías Jagannath y Balaram agraciaron con Sus misericordiosas miradas a Srila Vidyanidi durante su sueño, y luego regresaron a Su morada.

Srila Vidyanidhi se despertó del sueño y empezó a reír. Sintiendo las magulladuras en sus mejillas, dio: «Esto es maravilloso, fui ofensivo y obtuve un castigo. El Señor me abofeteó con Su mano trascendental. Tuve suerte de recibir un pequeño castigo». Solo observen la gloria y grandeza de Srila Vidyanidhi quien es un ejemplo perfecto de la ilimitada compasión del Señor sobre Su devoto. El Señor Supremo ni siquiera abofetea de esa manera a Su propio hijo, Pradyumna. Él castiga personalmente a Sus asociados o consortes tales como Sus esposas Satyabhama, Rukmini, Janaki-Sita, a los semidioses y diosas, cuando cometen una ofensa. Con todo, el Señor Supremo personalmente castigó y abofeteó a Sri Vidyanidhi durante su sueño, debido a la ofensa que había cometido. Este acto es el primero de su clase, pues no sucede a menudo que el Señor directamente aparezca ante alguien en un sueño y misericordiosamente lo castigue por una ofensa. Cuando el Señor Supremo personalmente castiga a alguien en su sueño, eso es entonces un evento real y ese devoto es muy afortunado. Cuando ese devoto despierta, sus ofensas ya no existen y alcanza todos los beneficios trascendentales. Ese devoto es sumamente afortunado debido a que el Señor nunca castiga a los no devotos ni siquiera en sus sueños.

Todas estas conclusiones de las Escrituras deben ser ponderadas. Los comedores de carne, los yavanas, critican constantemente a los Vaisnavas y son agresivos con ellos. Aunque estén ansiosos de alguna realización y felicidad espiritual, esto es muy inasible para ellos incluso durante sus sueños. Qué decir de los yavanas, pues incluso los bráhmanas y las personas cultas sufren severamente las consecuencias de sus ofensas. Aun así, el Señor nunca instruye a esos ofensores ni los castiga en sus sueños. Los realmente afortunados con corregidos personalmente por el Señor; y esta acción del Señor ellos la consideran su máxima fortuna. La siguiente mañana, cuando Pundarik se despertó de su sueño, pudo sentir con sus manos que sus mejillas estaban inflamadas. La misericordia que había recibido del Señor Supremo estaba allí para que todos la vieran.

Srila Svarup Damodar generalmente iba cada mañana para acompañar a Srila Vidyanidhi al Templo del Señor Jagannath y recibir Su darshan. Cuando Srila Svarup Damodar llegó esa mañana, le dijo a Srila Vidyanidhi: «Cada mañana me acompañas para recibir darshan, pero ¿por qué esta mañana no estás listo?» Srila Vidyanidhi respondió: «Mi querido hermano, entra, siéntate y te contaré todo lo sucedido».

Al acercarse, Srila Svarup Damodar vio que la cara de su amigo estaba toda hinchada con señas de bofetadas. Sorprendido, preguntó: «¿Qué sucedió? ¡Tus mejillas están rojas e inflamadas! ¿Te lastimaste?»

Srila Vidyanidhi sonrió, y dijo: «Por favor, escucha, hermano. Todas mis dudas fueron desvanecidas anoche. Recuerdas que yo expresé serias dudas y reservas acerca de que el Señor Jagannath estaba siendo vestido con ropa almidonada —pues he recibido una lección—. Anoche, Jagannath y Balaram aparecieron en mi sueño y empezaron a abofetearme diciendo: “Tuviste la audacia de criticar Mi vestir”. Ellos dejaron la huella de Sus dedos en mis mejillas de manera que me siento avergonzado, no puedo ver a nadie. Por lo tanto, una vez que esta inflamación desaparezca, podré de nuevo salir al público. No puedo hablar tan abiertamente de esto ante los otros, pero en mi corazón me siento enormemente bendecido. He recibido en una medida apropiada las consecuencias de mi ofensa, de otro modo, quién sabe, pude haber descendido hasta el infierno más oscuro».

Srila Svarup Damor miró a su amigo con gran afecto y experimentó una alegría trascendental. Un amigo siente inmensa felicidad ante la buena fortuna de su amigo. Por lo tanto, los dos amigos rompieron en carcajadas incapaces de contener su júbilo. Srila Svarup dijo: «Mi querido hermano, debo admitir que nunca escuché ni vi un castigo tan maravilloso. El Señor personalmente vino a ti en tu sueño y luego te castigó, ¡eso es extraordinario! Nunca antes escuché de un suceso semejante, pero ahora lo veo con mis propios ojos». Ellos flotaron en olas de éxtasis nadando en el océano del Krisna-katha. Día y noche, disfrutaron el Krisna-katha. La influencia de Pundarik Vidyanidhi era tal que incluso el Señor Supremo, Sri Chaitanya, se dirigió a él como ‘padre’. Srila Pundarik Vidyanidhi nunca se bañaba en el Ganga por temor a que sus pies tocaran el agua de Ganga Devi, sin embargo, derivaba una inmensa satisfacción espiritual simplemente por recibir el darshan de Ganga Devi y al sorber un poco de su sagrada agua. Sri Chaitanya obtenía mucha alegría al llamarlo ‘padre’. Aquel que escuche acerca de la naturaleza de Srila Pundarik Vidyanidhi seguramente será recompensado con los pies de loto de Krisna.

Yo, Vrindavan Das, ofrezco este canto a los pies de loto de Sri Krisna Chaitanya y de Sri Nityananda Prabhu, quienes son mi vida y alma.

 

Así finaliza el Sri Chaitanya-bhagavata.

(Por la gracia de Sri Gurudev, los Vaisnavas y de todos nuestros Hermanas y Hermanos Espirituales, el día 9 de marzo del 2018, sagrado día de la Aparición de Srila Shrivas Thakur, fue concluida esta traducción al español).

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